CAPITULO TERCERO
EL ACTO DEL ALUMBRAMIENTO.. . SUS CUIDADOS

Hasta hoy, en medio de tanta civilización cantada, el acto del parto, es sinónimo de «Articulo Mortis», y es que los educadores de las generaciones, son vividores de la muerte y la muerte se encuentra como ajo de todas las salsas.

El Anciano tercero os saluda y dice:

He aquí que hemos llegado a matar la muerte y se convierte en transformación, y esta verdad como la creación, es que cada parto de mujer es la demostración de la verdad de la vida, que la muerte ha perdido todos sus terrores y no puede asustar a ningún ser; que en su conciencia sabe que la vida es eterna y continuada; y que su artículo de fe es el parto, del que nace un ser, desafiando a la muerte, fría imagen de la inacción y mentira consagrada por los vividores de tan gran verdugo.

Si la muerte existiera, reduciendo al no ser a los seres, la creación se acabaría, el Creador tendría fin y no seria eterno. Pero la vida es eterna y continuada, por lo tanto, el Creador vive eternamente y los seres consubstanciales de él, viven eternamente, y eternamente están en movimiento y van y vienen incesantemente, como le fué mostrado a Jacob en la escala de Bhethel.

El error está en la llamada muerte, no siendo más que una transformación, el final de un viaje, el término de un efecto que se vino a. demostrar por la gran causa de la vida, y nos lo muestran esto los dos extremos que observamos fisiológicos en la desencarnación y el nacimiento. Es decir, que, en general, mientras en el nacimiento llora el ser que nace, en la desencarnación o transición (también en general) expiran con sonrisa; y seguramente reirían todos y reirán en cuanto se tiren al traste todas las prácticas inmundas y criminales, preparadas por los vividores de la muerte.

En el «Código de Amor» veréis lo que se ha legislado al respecto; aquí estudiamos lo que ( )conviene en el acto del alumbramiento, del nacimiento de los seres, para que sea con toda felicidad del naciente y de la madre; y aprovechará mucho el conocimiento de otros puntos dichos, para así comprender lo que representa un natalicio, que es, en concreto, la continuación de la creación y la conservación de la humanidad, ascendiendo siempre en el progreso; lo que no podía ser sin la transición o desencarnación, por la cual el espíritu agrega a su alma toda la esencia de la materia que comunica a su sabiduría toda la experiencia de las obras que realizó; que cuando las ordena en el índice de su archivo, que es su conciencia, ya quiere volver a ejecutar otra tarea, porque siempre ve mas progreso, más sabiduría, más amor que conquistar, y no hay otro medio de esa conquista, sino siendo hombre o mujer. Esta, consideración tan tremenda, sea lo bastante para que todos se empeñen en el buen éxito de un nacimiento, sabiendo que, de una negligencia, puede depender el adelanto o retraso de un progreso que, el que ya a nacer trae, o se corta la misión de la madre después de sufrir el sacrificio a que la ley de amor la llevó. Cuando ya se ha practicado la profilaxis del anciano anterior; se tiene asegurada la buena disposición del feto y de los órganos de la generación; y por añadidura, la madre (con los auxilios que aquí va a aprender) tiene 99 probabilidades de éxito, y sin sufrimiento desfiguraciones, y cedo la palabra al doctor autor de « Estúdiate a ti mismo”, que nos va a. instruir y señalar el botiquín sencillo necesario y su manejo, que apuró y experimentó. Dice:

«SECALE CORNUTUM» 3.a, 5ª, 12ª Y 24ª

Las cajas de partos actuales, que generalmente se componen de tanta cosa inútil con el tiempo acabarán por tener:

Frascos de Pulsatilla............ 2.a, 3.a, 6.a, etc.

““ Árnica............... 5.a, 6.a, 12.a. “

““ Acónitum........... 5.a, 6.a, 12.a. “

““ Belladona........... 2.a; 3.a, 5.a “

““ Chamomilla ...... 3.a, 4 a, 5.a “

““ Secale Cornutum 3.a, 5.á 6.a “

““ Ipecacuana ....... . 3 a, 5.a, 6.a “

““ China rubra ........ 3.a, 6.a, 12.a “

Con este pequeño arsenal, se puede tranquilamente proceder, no a esperar que el parto se haga, cuando a él se le ocurra, sino a provocarlo, cuando ya se tenga la seguridad de su tiempo, en esta forma:

Si no hay dolores, se despiertan: con Secale Cornutum 3.a 5.a cada cuarto y media hora.

Si a pesar de tener dolores no se hace la dilatación, se alterna el Secale Cornutum con pulsatilla 2.a ó 3.a con intervalos de un cuarto de hora, si se necesita ganar tiempo perdido por una sostenida inercia.

Si se observa que la enferma está nerviosa, se le administra, de cuando en cuando, una cucharada de Chamomilla 5.a.; una vez lograda la dilatación por la acción de la pulsatilla, mientras no se rompe la bolsa de las aguas, se puede y debe administrar Secale Cornutum, alternado, para llamar dolores que hagan caminar el parto, sin que la enferma intervenga para nada; circunstancias qué le evitan pérdidas de fuerzas inútiles, alivio de la partera, que cesa en un incesante traqueteo, porque su misión tiene como obligación la demostración gráfica de hacer siempre algo, aunque, generalmente, todo lo que ella se afana en hacer, no da otro resultado que su propio cansancio.

Conseguida la dilatación con la pulsatilla y marchando todo bien, se continúan las dosis de « Secale Cornutum » para que los dolores no falten, hasta que se produce la ruptura de la bolsa de aguas: se retiran los dos remedios para dar árnica 6.a en cuanto se hace la expulsión del feto, cada tres, cada cinco, etc., minutos, según las condiciones de robustez de la enferma; debiendo tener su árnica preparada de antemano, para no perder ninguna de las condiciones de oportunidad.

Conociendo los efectos del «Secale Cornutum» y las ventajas de su administración, debe estarse alerta para darle a la enferma, todavía algunas dosis de este remedio si al expeler el feto necesitara su auxilio de última hora, por no tener los dolores requeridos en este solemne momento, en que ella no puede, inventarlos extenuada.

Decíamos que, inmediatamente que el niño sale del claustro materno, ya debe administrarse Árnica 6.a. cada tres, cada cinco o más minutos de intervalo, con arreglo a lo que se pueda notar de anormal en la parturienta: es decir, mucha sangre, tendencia a mareos o desvanecimientos, sueño o manifestaciones de desear dormir, etc., etc. ; nada de esto se debe consentir y apurando sólo las dosis de árnica. 6.a se conjuran todos los peligros, sin precedente de que nunca falle, y con todas las ventajas de su patogenesia apuntadas y las que siguen.

Durante quince o veinte minutos después del nacimiento del niño, mientras que se administran el árnica 6.a en las formas ya indicadas a la madre (y no se le deja de observar constantemente), la partera se ocupa de las manipulaciones del niño; corta a su tiempo el cordón umbilical, después de lograr que el niño haya respirado o gritado, ata el cordón; envuelve al niño para ocuparse de la higiene de la madre; y fenómeno raro será que la dosis de árnica 6.a que la madre ha estado tomando durante ese tiempo, no diera por resultado la completa expulsión de la placenta (la par), que se encontrará en el extremo externo de la vagina.

En los casos en que sobreviniesen vómitos, se administrará Ipecacuana 3.a con frecuencia, cada cinco o cada diez minutos.

En los casos en que la placenta no se encontrara fuera del útero, habrá que volver a dar «Secale Cornutum” cada diez minutos, teniendo en cuenta la cantidad de sangre, para administrar árnica alternativamente, siempre con la vigilancia de la sangre y la acción del árnica en buena cantidad, porque ésta es la verdadera ergotina de los partos en la homeopatía ; y esta, ergotina muestra (una vez que se la ve maniobrar) toda la eficacia que les beneficios le merecen, de ciega confianza en su acción, porque llega hasta avergonzar a las personas que no han tenido la oportunidad de presenciar todo lo que ella produce tan suavemente y llega, hasta evitar las rupturas del perine tan dolorosas.

La madre debe continuar tomando árnica sexta cada diez, quince o veinte minutos, para que la partera pueda abandonar la casa después de bañar al niño y demás requisitos profesionales, habiendo reconocido por la palpación externa de la enferma, que el artero de la madre (aunque sea multípara) es completamente pelviano, bajo los efectos de las dosis de árnica únicamente. Continuando así la administración de árnica 6ª la madre no tiene la necesidad absoluta de ser fajada ( las fajas deben usarse durante los embarazos faja de tejido imperial), porque la razón es obvia; se cae de su propio peso: tampoco la madre tendrá entuertos, y si le vienen, se los quitará la misma árnica 6.a, porque los entuertos obedecen a las contusiones de los músculos del útero después del parto (lo que la naturaleza hacía a paso de tortuga en los cuarenta días de los siglos pasados), porque ahora el árnica 6.a opera por minutos y efectúa maravillas marconígrafas sobre la fibra muscular. He aquí la ventaja de poder trabajar la mujer pronto.

Tampoco la madre necesita guardar cama en la inmovilidad, que ahora, se hace perfectamente inútil a fuerza de ser lógica la acción de la misma árnica, que todo lo arregla y todo lo domina; de manera, pues, que en virtud de todo lo enunciado, no puede quedar el menor escrúpulo en que la enferma atienda su estado como el de un traumatismo más o menos fuerte (porque hay golpes de todos tamaños), que debe cuidarse, pero sin necesidad de mortificarse, ni ordenar posiciones que descomponen más que lo que se debe componer, sin buenas explicaciones, porque producen hasta pulmonías por hipóstasis o adherencias de órganos pelvianos.

Todo esto evidencía la razón de que tampoco puede no quedar escrúpulo alguno en ordenar que abandone la cama una señora (aunque sea primeriza) después de cuatro o cinco días a más tardar de haber salido de cuidado, bajo las garantías que le proporcionan las diluciones de árnica 6.a, automáticamente.

Para que se pueda raciocinar con más cordura, debo recordar este hecho bien conocido en este país, que las Indias que poblaban las barrancas de este pueblo, donde escribo estas efemérides ginecológicas, como todas las chinas que han ocupada las regiones conquistadas a la barbarie por el general don Julio A Rocca, pertenecientes ahora a esta república de tan extensas proporciones, cada vez que notaban los síntomas característicos del parto, se instalaban sin partera en la costa de nuestros ríos o de los arroyos, e inmediatamente después del nacimiento del hijo, le cortaban el cordón después del llanto, procediendo con hijo y todo sobre tablas ( quiere decir sin perder tiempo, enseguida) a tomar un baño natural al aire libre, que les proporcionaba mucha limpieza mutua, y bajo la acción del agua, el útero vacío, volvía sobre sí mismo, llegando a ser pelviano, como lo presentamos ahora bajo la acción del árnica 6.ª, que ofrece múltiples garantías personales.

En estas condiciones salía la china de las aguas para entregarse a sus quehaceres habituales, sin que tengamos noticias ni estadísticas de la mortalidad por estas causas, que sólo manejaba el instinto de conservación que reinaba en todas las épocas de la vida.

Ahora, reconozcamos que la mujer parida bajo la acción del árnica 6.ª tiene muchas inmunidades, debidas a la falta innecesaria del manoseo profesional, motivo real ó sospechoso de muchas infecciones, beneficiándose hasta en las condiciones de un trabajado corazón, porque también éste, durante la época del embarazo, se agranda paulatinamente y sus paredes se adelgazan para una vez adquirir idénticos beneficios señalados para los músculos del útero por la multiplicación del remedio tan insospechado hasta hoy.

Ahora que creemos haber agotado las ventajas que se extraen del árnica Montana, como de un limón, que cuanto más se le aprieta más jugo da, no debemos descuidar la recomendación de sus abusos porque el miedo no los justifica, llamando la atención de que las madres no omitan el cuidado de usar siempre el árnica 6ª. (aunque se le oponga el médico ), teniendo sí la precaución de ir alejando las dosis a medida que se noten las garantías de los efectos al grado de procurar si es posible no existiendo motivos, que no les administren árnica más de ocho o diez horas, porque extremando el empleo interno, como es remedio que se anda por todos los rincones, ocasionará dificultades en la lactancia del hijo, disminuyendo la leche desde que se inicia, en razón directa del abuso de este hemostático poderoso; por más que todo eso se contrarreste con el uso del extracto de Morrenia Misionera (Tasis), de efectos seguros como galactagogo, ahora muy generalizado.

En resumidas cuentas, después de tantas novedades ginecológicas agregadas al desconocimiento de la flebitis, y la imposibilidad de las hernias umbilicales en las personas tratadas por el árnica y como consecuencia de mis inevitables progresiones, resulta todo lo siguiente:

Que no tiene nada de particular que una señora le pierda el miedo a todo lo que conocía con el nombre de peligro de los partos, después de haber experimentado en su propia persona todos los beneficios aquí consignados, que son todos frutos de mi cosecha, como experiencias de la homeopatía para convertir incrédulos.

También las diluciones de Secale Cornutum se aplican para dolores frecuentes pequeños, (pellizcones en el vientre ) durante los embarazos con amenazas de abortos, sin sangre. Este estado requiere quietud, y una vez desaparecidos los pequeños dolores e administrará árnica 6.a cada dos o tres cuartos de hora, hasta restablecer las condiciones normales; pero llevando faja de tejido Imperial como única faja eléctrica.

El Secale Cornutum debe tomarse al cuarto día de las reglas, cuando éstas han sido acompañadas de dolores de vientre o de dolores en la región de los riñones como parecidos a dolores de parto (mareos), se precisa reposo. Este remedio es utilísimo en la gangrena de las extremidades de los dedos de los pies, de los dedos de las manos, en paralíticos, en ancianos, etc.

Se emplea para dolores de parto espasmódicos ( movimientos convulsivos involuntarios, nerviosos ), para afecciones gangrenosas de la matriz; muy fácil de reconocer por el olor característico que envuelve a la enferma y el aire de su habitación.

Para cólera infantil con diarreas frecuentes con evacuaciones fétidas de color chocolate, parduzco, sanguinolento, como de sangre cocida.

Para los casos en que se nota la presencia de sangre en condiciones análogas a borra de café, aunque estos estados ya son muy ( difíciles) de corregir, deben tratarse por Secale Cornutum.

Para hemorragias que se presentan sin dolores en personas débiles, de condición enfermiza o caquéxica, en quienes la sangre se produce inconscientemente, sin sentirla y con duración mayor de tres días.

Por fin (me decía un andaluz, admirando, las condiciones del Secale Cornutum, unidas a las del árnica Montana), «Que en Sevilla, con esos remedios, cualquier médico se haría torero y les pondría banderillas a los partos>.

Todo esto es lo que el doctor Toledo dice y asegura por propia experiencia y murió manteniendo esto a todo el mundo médico, con una apuesta de 10,000 pesos para que le probaran lo contrario, y nadie salió al frente, y aun añadió y lo encontraréis en algunos puntos de su libro:** Es una vergüenza que suceda una desgracia en un parto, conociendo los remedios que los evitan, y yo pueda decir que en mi larga asistencia a ellos, no he tenido que certificar defunción de madres o niños** .( ) Conocí personalmente al doctor Toledo; sé que no podía decir otra cosa que la verdad.

Por esto llamo la atención a las madres y sobre todo a los encargados de la educación de las generaciones, para que desde niños les inculquen estos conocimientos, y hombres y mujeres sepan asistir un parto, con los remedio señalados, mientras se llama y llega un profesional, porque no se debe prescindir de ellos; pero ha de obligar el pueblo a los gobiernos, a que sean colegiados, médicos y parteras, y no estén a la pesca de quien gana más.

Esto dará entonces beneficios a todos hasta, que llegue el momento muy cercano del establecimiento de la Comuna, en del que Código de Amor está todo perfectamente prevenido y legislado, donde para el embarazo y el parto, se obliga a las madres a presentarse en el consultorio de higiene todos los meses, desde que sienten los primeros síntomas; y es obligatorio que todas las mujeres sean capaces de asistir como parteras.

Los demás remedios que están en el botiquín de partos y de los cuales no se ha hecho mención, como el Aconitum, la Belladona y la China rubra, ya se verá en la lista de enfermedades y remedios que se pondrá en el capítulo de la alimentación, copiado también del doctor Toledo, sin perjuicio de que consultéis otras obras de homeopatía, si los datos que se os dan no llenaran, vuestras necesidades para estudiaros a vosotros mismos. Pero repetimos que no debéis prescindir de los médicos, higienistas y profesionales

Los hijos deben nacer en la casa de sus padres y no en un hospital o casa de maternidad, mientras no esté instituida como se ordena en el Código de Amor la casa comunal; y digo esto, porque en esos establecimientos no reina el amor (que es justicia), pero ni aun la beneficencia, que es una ley muy antigua; y lo que es ley, no es caridad, que denigra, porque significa limosna; y como tal lo tienen gobiernos y gobernantes de esos establecimientos, generalmente entregados a hombres y mujeres, célibes y castas por sus votos, pero libertinas e inmorales por sus hechos y dogmas y siempre faltas de sentimientos de amor y hasta humanitarios porque no pueden ser padres, ni madres; aunque los engendren y conciban, porque los sacrifican, puesto que no se les ven: pero­ todos estos juicios razonados y sentenciados, los encontréis en el Código y otros libros del mismo archivo, y que levante dedo la nación y la religión que se vea libre de esas manchas y le cantaremos un himno; pero por desgracia no lo levantará ninguno, y si alguno lo hiciera con hipócrita cinismo, la ley de justicia que está en acción, se lo aplastaría con un terremoto y otras menudencias que ésta mandó para aplastar reptiles y quitar a todos los que estorban la implantación del Código de amor y régimen comunal, decretado por el Creador para estos días; para lo que dijo por Isaías: ¨¨ Y todo lo que te estorbe será quitado.¨¨ Y yo digo al Padre: estorba todo lo que se opone y el que no trabaja en espíritu y materia para implantarlo. Siga el hermano Anciano 3º.

¡Madres airadas y bellas compañeras del hombre!. Tengo promesa de que llegaréis a celebrar estros partos sin ningún dolor; tan sólo un estremecimiento sentiréis y yo sé cuando esto llegará, y no tardará siglos, no; pero entre tanto, auxiliaros con esta buena profilaxis, y de cada parto saldréis más bellas, más tiernas en sentimientos, y habréis acabado los abortos los infanticidios y yo estaré satisfecho de mis desvelos; la naturaleza os premiará con más bellezas y el Padre se complace en vosotras continuadoras de la creación.

Hasta hoy, para las más de las mujeres que han existido, era una vergüenza, una calamidad, y todas creísteis una inmoralidad la concepción y el parto, y os estaba vedado por la falsa educación entender nada de esa máxima ley de la procreación y os lo han revestido de los más grandes peligros en descubrir su sabiduría y su grandeza, y hubo un Fleury que puro en manos de las juventudes una fábula llamada «Historia Sagrada», en la que retrata el acto de la unión de Adán y Eva, como causa del mal. Y esto, la ley no lo puede perdonar a aquel negro, hasta que repare todo el mal que causó con esa blasfemia.

Es cierto que sus camaradas cristianos y católicos, cantan en unos oficios llamados de Sábado Santo. ¨¡Oh feliz culpa, por la cual el Padre nos dio a su hijo para que nos redimiera, con su sangre!¨ pero queriendo justificar con esa impiedad a Eva, sostienen que la culpa existió y es una doble blasfemia que acusa al Creador de comediante, de pigmeo y de antropófago, porque(:)¿cuándo ni cómo una culpa puede dar la felicidad? ¿cuándo ni cómo el Creador puede, ni es su ley hacerse tan pequeño e irascible, hasta el extremo de arrojar a Adán y Eva del paraíso por haber querido la sabiduría de la creación? ¿cómo, podía ( )el Padre prohibir al hombre « El creced y multiplicaos” de sí mismos, cuando él lo había. establecido en ley, y por añadidura, lo había impuesto como mandato a los animales, según se ve en la misma irracional Historia Sagrada? ¿cuándo ni cómo( ) puede( )la sangre purificar, limpiar, ni redimir nada, desde que como líquida esencia se corrompe ( y) como cosa espiritual es un crimen derramarla, porque otros se manchan en ella las manos y el beberla es sólo propio de los animales feroces y más retrasados en todo el reino animal?

Se ha dicho lo bastaste en el prefacio sobre la creación y la aparición del hombre sobre la tierra, y en el « Conócete a ti mismo” esta atomizada para la comprensión clara por la más obtusa, inteligencia. Y por todo ello, las madres comprenderán lo que representan los dos actos transcendentales de la concepción y el alumbramiento que es nada menos que la representación real de aquel gran acto de la naturaleza, llamando a todas sus criaturas a sacrificarse y sufrir la gran transformación necesaria de belleza, dejando cada ser lo más puro de su esencia, para engendrar al hombre; y de aquella contracción tremenda estalló la tierra, dejando salir de sí misma un pedazo, que la ley de gravedad llevó a su punto, para reflejar al hombre luz en las noches de su amor, y en la concepción de un ser; y este acto se repite y en el parto de una mujer, se repite el parto de la tierra, representando cada infante aquel progreso que la tierra recibió con su nuevo hijo, la luna que alumbra nuestros amores. Y... Sí; otra vez la madre tierra, nos va a dar y repetir la lección con las variantes del progreso alcanzado, cuando las madres empiezan a saber la sabiduría de la concepción y el parto, que es, como otra concepción, como otro nacimiento, porque se descubre la razón y la verdad de los hechos de la ley. Ella, la madre tierra, que no puede dejar de cumplir los altos deberes de maestra, hace su segundo parto y parirá un nuevo hijo, que dé más luz a los ya más iluminados hombres, por los que hace todos los sacrificios que encierra la ley de amor.

Esto es, madres, lo que representan vuestros partos; y decidme si podéis hacer cosa mayor: decidme si no os causa indignación profunda que se os haya hecho creer inmoral y peligroso el estudio de estas verdades y aun se os haya impuesto una purificación después del parto; y esto es el colmo de la maldad de los Negros de Hollín, en su intención de negar al Creador y acabar con la humanidad, pues no han creído que la mujer fuera, un ser racional, que tuviera alma; aunque fueran las propias madres de ellos.

No quiero, ni pretendo vuestra indignación por odio a los detractores, que el ( ) Padre llama * Negros de Hollín” y Abrahán *Demonios”, porque yo traigo la ley de amor, que en aquel mismo testamento está contenida, por la que el Padre llama igualmente hijos suyos a esos demonios. Nazca en vosotras, sí, la santa indignación contra la causa en que se envuelven los «Negros de Hollín», que son todas las religiones; pero que por todas, asume la responsabilidad la Católica y Cristiana y pedid a la justicia del Padre, que antes de concebir en. vuestras entramas, ni dar vuestro pecho a un « Negro de Hollín», a un detractor, preferís y queréis ser estériles, porque no pariendo, ni dando hijos para ser parásitos y detractores, antes se acabará el mal que tanto os dañó.

La Justicia( )divina obra según el querer de las mayorías, porque así es ley y esa mayoría presenta el grado de progreso alcanzado; y hoy, en espíritu, la inmensa mayoría de los seres de la tierra, está en fruición de la ley de Amor; y yo os lo digo en verdad de verdad que así es, porque se hizo el juicio definitivo y se firmó la sentencia de la expulsión de la minoría, en el transcurso de noventa años, en los que pasan las tres generaciones presentes; para cuya fecha, la Comuna estará asentada y universalizada en una sola comunidad en todo el mundo, para cantar el himno del vencedor, en sabiduría, con conocimiento y en fruición del amor, comprendiendo la grandeza de la concepción y el parto, que encierra toda la creación.

Esto es lo que se realiza, mujeres, en vosotras, en la concepción y el parto, y nada más grande hay en la naturaleza, ni en la ley divina.

Por esto os anestesiaron y os prejuiciaron los sacerdotes; porque descubriríais la inmoralidad de la religión y poníais en peligro su existencia de parásitos, vampiros del sudor y sangre, del honor y dignidad de los obreros de la viña del Padre.

Cantad, madres, un hosanna al Creador y a nuestro progreso, que nos permitió llegar a descubrir la grandeza de la ley de la procreación y al mismo tiempo, a descubrir secretos en la naturaleza para anular los peligros que siempre tuvisteis, por causa nada más que de la malicia religiosa , que puso siempre trabas y fue rémora del progreso.

Hoy ya no ocultarás, mujer, tu cuerpo a la concepción: ya no buscarás( )sólo el placer de la unión por el amor carnal, porque hoy sabes tu deber y la profilaxis que te anula los peligros, y que tu obra es la misma que la naturaleza obró en 10 millones de siglos, y tú la realizas en 9 meses, porque el feto recibe en tus entrañas en 275 días, los grados de calor que necesita el ser para adquirir su desarrollo, que en el tronco del quino recibió en 10 millones de siglos, que es ( )«paso de tortuga», como inspirado dijo el doctor Toledo, comparando la curación del parto en cuarenta días por la naturaleza, con el remedio descubierto, que lo cura en unas cuantas horas; y no puede escarmentar a ninguna mujer, porque sobre anular los peligros, la deja más bella y le reduce los engorros de muchos cuidados, disponiéndole los pechos fuentes de vida, de educación y de amor, a la perfecta lactancia, de lo que tratará mi sucesor, y os bendice el Anciano 3º.