LECCIÓN SEXTA. GRADO SEXTO. DESDOBLAMIENTO SONAMBÚLICO

Hasta aquí tiene la materia fuerza magnética, para llegar al sonambulismo clarividente y de conciencia, como ramas (aunque bajeras) del Espiritismo: pero aquí, ya, no podemos andarnos sólo por las ramas; necesitamos el tronco, cosa que hasta aquí nos alimentaba lo mismo, pero no lo veíamos, cubiertos como estábamos entre las hojas de las ramas, sin poder alcanzar más que los frutos bajeros y por lo tanto raquíticos y se nos toleró en nuestra inconsciencia; pero no se nos consintió vagar siempre a la sombra.

Ahora ya, el discípulo ha llegado a la conciencia y ha llegado el espíritu a la telepatía y es necesario que sepa, que ésta, no puede ser eficaz sin el desdoblamiento, el que, sin las lecciones necesarias, le habría puesto tal vez en la cobardía y de seguro en el miedo; y al fin realizaba esas funciones lo mismo, porque su espíritu las necesita; y ahora que sabéis lo necesario, sabéis también que todos se desdoblan.

Sí, el progreso del espíritu, necesitaba y llegó al desdoblamiento de su alma con conciencia y sonambulizada la materia del cuerpo; y por la ley, puede y toma materia del telepatado, con lo que podéis hacerle sentir vuestro contacto, mientras que el sonámbulo puede leer sus pensamientos, describir lo que hace y escribe, que tú, amado discípulo, aunque estéis de un extremo a otro de la tierra puedes copiar y darías la gran sorpresa, si le remitieras la copia de su escrito.

Pero ten entendido, que todo obedece y depende de la ley de Justicia y en aquello que no estuviera en la justicia, no podréis leer, ni copiar secretos ni pensamientos.

En este grado, puedes sondar la naturaleza y encontrar las riquezas de las entrañas de la tierra y tesoros escondidos, si a ello viniste, como también sondar el cuerpo humano y anatomizarlo; pero en todo, busca la justicia primero, el bien común después y lo último siempre el provecho propio.

Y como la cadena es sin fin y no la puedes parar, te ves precisado a entrar en el supremo grado 7°, con lo que puedes hacer lo que no podías, aunque lo bordeabas sin conciencia: pero ahora, debes saber nadar en ese océano infinito en el que has entrado tan dulcemente y a propósito, sin haberlo hecho grado en la parte primera, te lo expliqué y ahora que has subido por tu propio pie, tienes que aprovecharlo y servirlo a la vez.