GRADO CUARTO SONAMBULISMO LUCIDO O VERBAL

Este estado, ya lleva consigo el quinto y sexto grados; pero los he puesto separados para su verdadera comprensión, porque, hay cosas similares pero no iguales, y deben nuestros discípulos, distinguir grados de grados.

Como en general, este grado es el desiderátum de todos los magnetizadores, es muy bello y provechoso y se requiere un buen desarrollo con buena dirección, a la par que una buena educación de justicia; porque no debe el sonámbulo decir, sólo lo que piensa su maestro, aunque esto es secundario. Lo esencial es que se ilumine y se le ordene ir a talo cual parte y explicarnos lo que allí hay, se hace o se piensa: si lo conseguís, tomad bien nota para comprobar lo que dijera el sonámbulo y entonces es la hora de vuestro beneficio.

Como se comprende, este solo hecho de decir lo que se hace fuera del sitio donde actuamos, vale por todo el sacrificio que hacemos; pero esto no puede ser, sin el desdoblamiento de lo que se llama el yo, o el doble etéreo o periespíritu, que no es otra cosa que el alma. Esta se desdobla y llega donde su progreso alcanza, sirviendo siempre de intermediario, de resistencia de neutral, entre el polo positivo Espíritu y el polo negativo cuerpo.

Entended bien esto, que es el punto más alto que la ciencia alcanza, pues ese desdoblamiento (irremisiblemente necesario para obrar en este grado), es vuestra propia alma arrastrada por vuestro espíritu, para sentir, oír y leer escritos y pensamientos, por lo cual puede predecir lo que es probable que suceda, conforme al pensamiento que lee en el que consulta.

Claro está, que debe de obedecer todo a la justicia de los decretos omnímodos del Padre en sus leyes; y por lo tanto, muchas veces os dirá el sonámbulo: "No puedo contestar a esto", y conformaros.

No importunéis, porque entonces os exponéis a una mentira para satisfacer vuestra curiosidad y esto será perjudicial a la dignidad y austeridad del don adquirido en ley.

Os es lícito siempre, consultar e indagar en la marcha de las cosas Comunales y Nacionales, para (con prudencia) prevenir males y desgracias, que estando en la justicia, os serán suministrados; pero entender, que el sonámbulo debe de ser muy bien probado y de virtudes morales tales, que pueda servir de ejemplo.

Vuestros asuntos particulares, es innecesario decir que los podéis consultar en cada instante si os conviene; pero debéis, ante todo, preferir el bien común y la salud de los individuos y no debéis ignorar ciertas prácticas mecánicas y aún mejor, la ciencia misma del masajista, del partero y del médico; pero con la iniciación o conocimientos generales de ello, vuestra potencia magnética y la clarividencia de vuestro discípulo y vuestra, haréis cosas mayores que los grandes milagros de los santos de pega, abogados de la ignorancia.