GRADO PRIMERO
SOPOR LETÁRGICO

Llamamos sopor o letargo, porque las primeras demostraciones de la facultad en el Magnetismo, se demuestran con la característica de los soporíficos; un suave y dulce desvanecimiento que aletarga por la satisfacción del alma a la materia de su cuerpo, la que también cede porque participa del beneficio.

Las primeras veces, como por el natural apego del espíritu, por el alma, a su materia, siempre recelosa, cae en ese sopor sin ser verdadero sueño, puesto que oye como individualidad y su inteligencia se mantiene lúcida.

Si lográis hacerle hablar en ese estado, no os dirá más que lo que diría en estado natural; pero sí recibe las órdenes del magnetizador y queda ya bajo su influencia y poder.

En este estado, debe el operador atraerse las simpatías del espíritu y del alma del operado, porque es de gran interés para los grados sucesivos en que ha de iluminar al sonámbulo .

La natural desconfianza de las primeras veces, se va desvaneciendo por la confianza; y la resistencia natural de la materia, cede a causa del bien y aún goce que recibe la materia, por el dulce y suave desvanecimiento como se produce la posesión o el trance; pero el operador debe velar mucho y cubrir con sus fluídos el ambiente para que uno o muchos espíritus no le presenten en cuadros reales las miserias de su vida para avergonzarlo, haciéndole creer que de ello tratan en esas operaciones, aunque en verdad tocan el violón, porque ya, podía costarle algo más al operador, pero como ya le impone la sumisión y obediencia y le da valor, su intriga no tiene efecto; pero conviene mandarle al operado olvidar todo y no acordarse más que de la orden de obedecerle.