LA REGENERACIÓN POR EL MAGNETISMO

Todos saben que el Magnetizado, queda bajo el poder del magnetizador; porque si fue accesible, es por la ley de las fuerzas. Es aquí donde existe el peligro del mal uso del magnetismo, pero que, ese peligro desaparece en todos los discípulos del "Método Supremo", porque antes que la parte mecánica, les enseña las leyes que rigen al Magnetismo y pone de manifiesto las condiciones del operador, por las que no puede menos de ser un misionero de la verdad, o será desmentido por él mismo; por lo que, podrá haber pocos, pero serán buenos operarios y se ponen en relación no con los genios, sino con la cosmogonía infinita y, uno sólo, valdrá y podrá más que todos los otros que no están en ese círculo que forma el "Método Supremo", aunque sean millones; pero que serán como aquel que le faltaba la comporta: no tienen base y caerán.

Claro está, que un operador como lo quiere hacer este "Método Supremo", ha de ser un hombre regenerado; y entended bien que no digo santo; porque los santos, si no son por primero sabios, son santos ignorantes y de pega; a estos santos religiosos, cualquier médium y sonámbulo que esté dentro de éste Método, os dirá: que para ser santo Religioso, son necesarias dos cosas: ser ignorante y fanático; pero yo os digo, que en general son éstos, todos esos genios que la superstición os dió y aquí quedan al descubierto y deshechos; estudiad sus frutos y conoceréis, sin equívoco, el árbol. Que rebatan, si pueden, con balanza fiel estas aseveraciones, pero ya veréis, amados discípulos, que sólo os pondrían por delante dos absurdos; el milagro, que cualquier sonámbulo y todos los verdaderos médiums hacen y explican esos milagros, lo que quiere decir que, son efectos naturales, de causas naturales; y esto, la ciencia lo ha hecho ley. El otro absurdo, aún es mayor, el dogma; y como esto es contrario a la ley de libertad y la humanidad ya tiró la esclavitud, basta de hablar del dogma; pero debo advertiros, discípulos queridos, que, sonámbulos, médiums, magnetizadores y espiritistas, sólo han sido perseguidos con saña por las Religiones de los santos, porque los saben desmentir y destruir sus dioses, condenados ya en Isaías. Y dispensar esta digresión circunstancial, pero necesaria aquí:

Siendo un operador regenerado, está en ley y potencia de regenerar a otros hombres por el magnetismo, en cualquiera de sus grados, por la imposición de la fuerza Magnética.

Esto es muy meritorio para el operador y aún más beneficioso para el operado y más para la sociedad.

Suponemos un beodo consuetudinario; cualquiera ha visto esos terribles cuadros de vergüenza, escándalo y miseria, en los hogares humildes; la degeneración despótica y los crímenes mas nefandos en los aristocráticos, aunque de éstos salen a la superficie el uno por millón ( único favor que le debemos a la educación hipócrita, cubrir esas llagas de sus educados).

Pues bien, acuda un discípulo de este Método, al lado de esos desgraciados; aprovéchese de los momentos serenos; y como ha de encontrar buena acogida en la familia al exponer sus propósitos, la amistad le dará una ocasión en que, como juego, o interés de descubrir su porvenir, de que se preste y magnetícelo, imponiéndole con la más grande autoridad, dejar ese vicio denigrante y degenerador: quizá a la primera vez lo consigáis; Pero a la tercera es seguro que habéis hecho el milagro, a disgusto de los santos milagrosos, pero en cambio, las bendiciones de la esposa y los hijos y su alegría, será vuestra palma; y ved si será meritoria y laudable la hazaña.

Estudiad a un individuo en sus tendencias de criminal, en cualquiera de los capítulos de la Criminología, sea del robo, del juego, del asesinato, de la trata de blancas, lo que a falta (el operador) de las facultades de la videncia o de la intuición, ya dispondrá de un instrumento de su confianza, sonámbulo o médium de posesión, o de otra facultad suficiente para andar sobre seguro y busque la compañía del delincuente, sin temor a mancharse, porque las tinieblas no pueden apagar la luz y tendréis un día bueno en el que la confianza os permitirá una prueba y la regeneración, teniendo la satisfacción del deber cumplido.

Lo que jamás puede hacer un discípulo del Método Supremo es, descubrir para acusar delatando al delincuente; pero si ya hizo nombre admitido y reconocido por su rectitud, bastará que libre al inocente, sin querer saber del delincuente.

El acusar, no es la Ley Divina; es de la Ley Social humana y allá la policía con sus medios de investigación; pero prevenimos que, no pueda usar de estas facultades, ni obligar a ningún discípulo de la justicia Divina, a servir a la justicia humana, con su poder Psíquico-espiritual.

Habéis de entender, que vuestro cargo es regenerador; y acusar a un hombre, lejos de regenerarlo, es cerrarle las puertas de la regeneración; y, sobre todo, esto es de las leyes sociales, junto con el parasitismo creado y sostenido por ellas, o mejor dicho, nacidos del parasitismo Religioso y derivados, que son causa del 95 por ciento de los hechos punibles que cometen los hombres, por mantenerlos en la ignorancia y el engaño.

Corregir, educar, regenerar, hacer que los hombres se reconozcan hermanos: He ahí la gran misión de mi discípulo.