PROLOGO A LA SEGUNDA EDICION

Correspondiendo al entusiasmo de los conscientes de la Ciencia y Arte Magnético, que agotaron la 1a edición, un tanto defectuosa (por obra y gracia del impresor, que por evitarse una hora de trabajo suprimió la última corrección hecha en las pruebas) les digo a los conscientes: GRACIAS, porque habéis sabido comprender el fondo de mis "Lecciones de Magnetismo" del "Método Supremo", a pesar de las faltas ortográficas que el egoísmo dejó; pero que si me hizo luchar más, no ha sido óbice para que vosotros hayáis comprendido la profunda sabiduría y perfecta Didáctica, que embellece las lecciones: por lo que os repito, GRACIAS; no por el pecunio casi nulo que me dejó vuestro desembolso, sino por vuestro provecho (que muchos me habéis manifestado) en lo moral, espiritual y aún material, cuyo era el fin que me propuse.

Dedicado el Prefacio de la primera edición a los Médicos y Militares, no me equivoqué y esperaba la segunda edición, para corregirlo y dedicar este prólogo al Mundo entero por medio del "Magisterio" encargado de la ilustración, enseñanza y desarrollo de los niños y estudiantes, que quiero que desde hoy, conozcan los medios del triunfo en la vida, ya que hemos llegado a tal grado de confusión en las "Ideas", que todo el mundo es un caos; una Babilonia ininteligible y todos nos encontramos inciertos y agobiados, por culpa de las malas intenciones dominantes que ocasionan las luchas de clases y éstas provocan las guerras, las huelgas y revueltas, que crean la miseria espantosa, de la que nacen las enfermedades y el crimen, no sabiendo en la actualidad, a dónde vamos aparar.

Aún cuando todo obedece a la inflexible ley de justicia del Creador, la causa de tantos males, es de los hombres que obligaron a esa justicia a poner la confusión, hasta que los hombres sepan serlo; y sólo se puede llegar a ese grado digno, "conociéndose a si mismo" cada uno, con lo que se comprenden las leyes de la vida que nos rigen inflexiblemente, a las que los hombres mal enseñados tratan de oponerse, o las temen sin más fundamento que la ignorancia y el error de los textos de enseñanza que, en todos falta la verdad de la causa original de la vida y se toman los "efectos" por la "causa"; lo que es causa, de todos los errores.

En el "Método Supremo", se aprende la causa y se comprenden los efectos; por lo que, ahora, llamo al "Magisterio civil laico", a estudiar y enseñar en sus aulas, estas máximas lecciones.

Sabéis, que una "sana verdad", es sólo la que puede regenerar a los pueblos; y el Magisterio es el "segundo padre" de los hombres y debe ser exquisito, para escoger los textos que debe dar a sus educandos, que le pagarán con el recuerdo, cuando son hombres.

Véis que el progreso ha hecho obligatorio para todas las carreras el conocimiento de la Electricidad, la cual es causa del Magnetismo en sus demostraciones: pero la electricidad, es a la vez efecto del movimiento universal; lo que se enseña en las lecciones del "Método Supremo", con una sencillez y moralidad eficiente a la comprensión y a librar al individuo del prejuicio pernicioso.

Si este Método, se incluyera al programa de Estudios secundarios y universitarios, pronto se vería un despertar halagador en nuestros estudiantes, desde que el profesorado, adquiriría en estas breves lecciones, el grado de Magnetismo necesario al desempeño de sus funciones educadoras y tendrán en su mano los dos polos para hacer luz en sus discípulos.

La generalidad de los textos o tratados de Magnetismo, son de un solo polo, por lo que son insuficientes; y en esa insuficiencia, ocasionan mayor mal que el provecho que se persigue, que al final resulta nulo el provecho moral y espiritual, siendo esto precisamente, lo que debe sacarse en limpio del estudio y práctica del Magnetismo.

He considerado, (a cada maestro, profesor y educador) un misionero y todos lo presienten, pero deben estar convictos de ello y toda su política y afán debe ser el estudio y la enseñanza, reclamando del pueblo y los gobiernos, el respeto debido, el trato adecuado y el salario suficiente a la decencia de la vida; lo que no se os negará si sois vosotros lo que debéis ser; ejemplo de moralidad, cultura y afanosos por la verdad, sacrificando vuestras pequeñeces partidistas y tendenciosas, porque la "misión" dice "sacrificio"; pero no de lo necesario a la vida, porque eso es "un suicidio".

El estudio, es el empleo del educador, y hasta hoy, los textos, dejan muchos y grandes vacíos, que los profesores y maestros deben llenar con su ciencia y sentimientos, lo que hace, que no siempre tengan todos el mismo criterio (porque no hay dos hombres ni espíritus del mismo grado de progreso), lo que viene en perjuicio del estudiante, primero; y luego, de toda la nación y de todo el mundo.

A unificar ese criterio y moralidad (aunque tenga cada uno diferente grado de progreso); a crear una sola fe basada en las obras que hacen la fe viva; y de ésta, hacer nacer la razón limpia de prejuicio y atavismos (de donde partirá el reinado del Amor fraternal, el nacional y el universal, que asentará la paz verdadera), viene este "Método Supremo" de Magnetismo espiritual; y espero, que el Magisterio universal tomará la parte que le toca, estudiando y recomendando el estudio de este humilde libro en su sencillez, pero máximo en sus descubrimientos, razones y juicios, confirmados por "Dos Mil" individuos que "agotaron" las tiradas de la primera edición, sin ninguna propaganda, que es la más alta garantía.

Ya, el Mundo, (Los hombres digo) reclama verdades; el escándalo, sólo está en los escandalizadores; el escándalo mayor es, sembrar el error en los escolares, bien que esté en los textos impuestos, o ya en una estudiada maldad cubierta de "Hipocresía", sembrando en los niños y estudiantes prejuicios de sociedad, de clases y aún de ciencia y religión, que perduran y gravitan como losa aplastadora, aun cuando el niño llegó a hombre y legislador; lo que es causa de esta "Gran Babilonia" en que se ha convertido el Mundo, que se derrumba y nos aplasta.

El atavismo, el error y el prejuicio, ha impreso... digo más, ha grabado en cada individuo, este terrible error. "Yo soy más que tu"; y es lo que ha traído las guerras, las huelgas, las revueltas y el desequilibrio; de lo que es culpable el Magisterio universal, porque de una misión de sentimiento moral, hicieron un semillero de prejuicios y egoísmos, base del Antagonismo, que anula el sentimiento y el amor de hermanos, que debe todo hombre ver y sentir en su semejante, no por mandato religioso ni de otra causa impositora, sino por conocimiento de la causa.

Estos principios, tienen fundamento indestructible en mi "Método Supremo" que no es el resultado de efectos, sino de causas; de experiencia en el trabajo y práctica en la Electricidad y sus leyes, corona de todas las ciencias, por lo que pude sentar mi Axioma; "La Electricidad es fuerza omnipotente y madre de todo lo creado" y el Magnetismo animal, es su efecto; pero éste y la electricidad, son efecto del "Magnetismo Espiritual" que rige todo el universo como "voluntad ejecutora" del Creador, eterno origen del movimiento que engendra el Magnetismo, que da las fuerzas al hombre. . . Y, aquí debo hacer una llamada al Instituto de Ejercicios físicos y su profesorado.

Trata este instituto de crear una nueva generación; nada más plausible y grande.

¿Pero conocéis la causa de la vida? ¿Estáis en posesión del origen de las fuerzas? ¿Sabéis lo que es el Alma humana y que ésta no tiene Ley? Y si no tiene Ley el Alma (probado científicamente en que la arrastra el cuerpo y la arrastra el espíritu), ¿en dónde radica en el hombre la Ley? ¿En el cuerpo o en el espíritu?

...Todo esto lo aprenderéis también en mi "Método Supremo" y entonces haréis una verdadera transformación en las generaciones; cumpliendo una elevadísima misión en la que os iniciáis, porque vuestro espíritu está descubierto en vosotros; pero que, acaso por atavismos y viejos prejuicios no le habéis prestado atención y hoy que se os hace este llamado, ya no podéis alegar excusa de ignorancia; yo sé que no queréis alegar tal cosa, por razón de vuestra "Razón", demostrada en vuestra voluntad de adelantar el desarrollo humano, unido a una alma grande.

JOAQUÍN TRINCADO