PREFACIO

Nadie duda ya del magnetismo y de que todo ser está dotado de esa fuerza aún para casi todos desconocida, en su naturaleza y origen.

Mucho, también, costó hacerlo formar parte de los estudios y sólo por su fuerza y beneficios demostrados en millones de casos, (tenidos por fenómenos) en todos los actos de la vida animal, se ha hecho reconocer el mismo; pudiendo decir el Magnetismo, que nadie lo llamó a las lides de las Ciencias, sino que, COMO ALMA DE ELLAS se mostró a los hombres, cuando éstos tuvieron el grado de desarrollo necesario para observar fuerzas extrañas a las que el observador ponía de su voluntad.

En todo lo que el Hombre ejecuta, hay más o menos fuerza magnética: y de ese más o menos, depende siempre el mayor o menor orden público; el mayor o menor triunfo de la Verdad.

Se llama disciplina, al orden que se observa en un Ejército militar; pero si no logra imponerse el Jefe, esa disciplina no existe; y si ese militar no tiene una fuerza magnética capaz de dominar a todos sus subalternos, no logrará el prestigio de su categoría y estará siempre expuesto a una insurrección.

Los militares son los que precisamente tienen mayor grado de Magnetismo Positivo y sino no tomarían esa carrera; e invito a esos pundonorosos caballeros, a que luego de un examen entre su clase y las demás clases de un pueblo, digan si no es verdad que no puede ninguno ser militar sin un elevado grado de Magnetismo.

Bien es verdad, que no se había descubierto el secreto y no podían saberlo; pero los hechos heroicos realizados en todos tiempos lo prueban y prueban hasta el origen del magnetismo, cuando por una proclama, o una arenga, encienden el deseo en sus soldados, e infunden el valor ante la muerte y los arrastran a victorias históricas, o a sucumbir con honor, por un emblema, en que, el general, clava su mirada con todo su poder y su bandera adquiere en la conciencia individual, el máximum de los Amores, que por el dominio adquirido colectiviza el general, todo el amor de su ejército, en solo su querer.

Ejemplos a millones tiene la historia de todas las naciones y no citaré nombres; cada militar hará su estudio en aquel hombre de su afinidad y confirmará en su conciencia, que sólo el Magnetismo pudo y puede hacer que un hombre domine, mande y una a todo un Ejército.

Lo mismo que en la clase militar, sucede en todas las clases políticas, industriales y comerciales, como en las colectividades sociales y en el propio hogar.

He hecho este pequeño Prefacio, precisamente, en honor de los militares, para singularizarlos de las fuerzas todas nacionales; y por esa singularidad de justicia, llamarlos al estudio en estas contundentes lecciones de este Método Supremo, que en su verdad, encierra toda la sabiduría y razón del poder y del por qué de las cosas; y como por fuerza, esta clase tiene que ser ilustrada (ilustración ruda, pero verdadera), este método les ha de servir del más fijo jalón.

No dejaré de mentar el cuerpo Médico, que aunque estudia todos los métodos y filosofías del Magnetismo y en millones de circunstancias ha encontrado en el Magnetismo un triunfo que no podía dárselo la medicina, METODO SUPREMO les va a abrir un camino más expedito y perfectamente iluminado, en el que harán hermoso estudio y descubrirán mil incógnitas que hasta hoy tenían. En fin, todas las ciencias, todas las colectividades y todos los individuos tienen en el Método Supremo, su orientación y su triunfo moral y aún material, y os lo desea.

EL AUTOR