LOS EXTREMOS SE TOCAN

CAPITULO VEINTE Y CUATRO
EL DIA DEL AMOR

683.—Por fin podemos formar el cuerpo ideal sin nada abstracto y me lo da la gran placa impresa hasta aquí y tenemos:

Pies: Paz y Libertad.

Cuerpo: Pueblo consciente; matemática o progreso.

Brazos: Afinidad y Justicia.

Cabeza: Amor, espíritu o Creador.

684.—¿Quién no comprende ya, o por lo menos presiente en su conciencia, la realidad tangible de ese cuerpo que se buscó siempre en lo abstracto y cada uno lo somos individualmente y lo agrandamos hasta el infinito cuando lo comprendemos por universo?.

685.—Ese cuerpo verdaderamente divino, pero divinamente humano, material, tangible, que se pesa, que se mide, y se divide, con el mágico C.G.S. ha pretendido el hombre en su dualismo, en el secuestro de su conciencia por la religión, buscarlo en donde no estaba; en lo abstracto; en la fantasía; en el castillo encantado; en lo imposible. ¿Cómo había de haber Justicia? ¿Cómo la podrá haber mientras no sea ese cuerpo el único Dios, si Dios entendéis, por el mayor, pero que ya no será Dios, sinó... ELOi?...

686.—¡Eloí!... Nombre universal, en el que todos los espíritus ya en luz comprenden el infinito completo y que en la tierra está escrito según sus letras en el Hebraico “Hellí”, en el nombre de nuestro padre común y universal, que morando en su centro todo lo vibra, está real y por entero en cada uno de nosotros mismos. El es la vida suprema y absoluta, verdad que siempre es.

687.—Pronunciando ya ese nombre y formado cuerpo, es preciso derivar su credo; y sé que aún será de escándalo para los que viven de la fantasía abstracta y más porque ese credo ha sido amalgamado y combatido por el Dogma; mas es siempre el mismo y no cambia y es preciso desenlodarlo del barro que la malicia del Cristo le arrojó; y si ha sufrido las consecuencias naturales de tener que vivir entre sus enemigos los dogmas, le pasa como al molinero que en acabando su trabajo, se quita el polvo y aparece el hombre cual es. No os asustéis, tener calma y leer. Ese credo único es, “Espiritismo”.

688.—Espiritismo es todo, como hemos de ver en el capítulo 29, como índice. Pero en la obra que después del último cañonazo de esta conflagración se ha de dar al hombre, se probará hasta la evidencia aún para el hombre más refractario y más enemigo (25); pero aquí hay que decir la verdad sustancial, lacónica e irrebatible, del porqué el espiritismo es el credo único y universal para el infinito y desde el día de su Justicia, para cada mundo en el que entra en su día del amor. La Tierra ya está en ese día; todo lo que en ella sucede, es porque la Justicia quita todo lo que estorba al establecimiento de la Ley de Amor, decretada en los Consejos del Padre.

689.—Todo lo que existe del Creador abajo es espíritu de su espíritu y nada hay sin espíritu en común porque, el Eter, única sustancia que existe es espíritu universal, como pensamiento eterno de la creación, del Creador Padre único y común.

690.—Pero el pensamiento, (aunque sea del Creador), no habiendo más que una sola ley establecida por él, mismo que el pensamiento, digo, no es ser: no es cosa. Y para que el pensamiento sea cosa, necesario es que el pensamiento se realice, mostrando en hechos ese pensamiento; y sólo puede ser ese agente que realice el pensamiento en hechos, una voluntad; y esa voluntad, siempre es del que pensó, aún entre los hombres, porque para que sea ejecutado un pensamiento por otro hombre que el pensador, éste ha de iniciarle la voluntad ilustrándolo, explicándole la forma: es decir, comunicando su pensamiento al que tiene voluntad para realizarlo, convirtiéndolo en cosa: y en tanto no se realiza, el pensamiento no es cosa.

691.—Pensó el Creador la Creación eterna (no tiene el idioma otras palabras para decirlo). Pensó el Creador la Creación eterna y llenó de su pensamiento el infinito universo y sacó de sí mismo la voluntad, individualizando al espíritu, que es su voluntad. Esa voluntad, comprende el pensamiento, como la voluntad del hombre hoy, comprende sus propios pensamientos, y de cada pensamiento, hacemos una cosa; una realidad y, no puede ser la voluntad sin el pensamiento, ni el pensamiento puede ser sino por la voluntad ejecutora.

692.—Para los iniciados, para los sabios, bastan estos puntos. Prescindamos aquí de la inacabable metamórfosis realizada, porque no es de este lugar ni de este libro y digamos. Que lleno el infinito universo del pensamiento y plan de la creación, el Creador individualizó de su propio espíritu partículas infinitesimales abarcándolo todo; esas partículas por lo tanto son consubstanciales y ab y coeternas de El en El y, cada una de esas partículas son, cada uno de nuestros espíritus, (parezcan Angeles o Demonios) y todos son sus hijos, como en su tiempo lo confirma él mismo en cada mundo; y a la tierra lo confirmó por Abraham.

693.—Cada espíritu, (que son aquellas partículas) lleva impresa su procedencia, la misma ley y todos son igualmente sabios en el amor, pero ignorantes en el mal. Son plenipotentes en la individualidad y omnipotentes en la comunión universal. Todos llevan la fuerza positiva de su procedencia y el mandato de la realización en hechos tangibles del pensamiento de la eterna creación, la que no pueden eludir y cumplen en el tiempo y, nada hay hecho que no sea por esta voluntad que llamamos y es, Espíritu. Por lo tanto toda la creación, en mundos, formas y cuerpos, incluso el alma individualizada de cada cuerpo, obra es del espíritu, aún las religiones causa primera del mal. Por lo que, todo en absoluto, menos el éter pensamiento del Creador, es obra del Espiritismo, y sólo el Espiritismo puede ahondarlo, metamorfosearlo, comprenderlo y explicarlo para el que no hay misterios, más que el de la esencia del ser de su progenitor pero llega a comprenderlo.

694.—A cada entidad política, religiosa o social, le damos un nombre derivado de un fundamento. ¿Cómo puede llamarse la universal y única sociedad del Creador, que creó como ejecutor de su pensamiento al espíritu y en la pluralidad son espíritus, sino Espiritismo?

695.—Espiritismo es, pues, el derivado de espíritu; su plan (que es la Creación) es su reglamento; su doctrina, la sabiduría regida por el Amor, es el credo de cada espíritu; y todo ello en la unidad de la pluralidad, es lo que se llama Espiritismo y no Espiritualismo, que éste ya es amalgama.

696.—Lo mismo que en todas las sociedades de que es Creador, el Espiritismo tiene el más y el menos; el polo positivo y el polo negativo: el extremo más y el menos; y es a causa de que, no hay dos iguales en progreso teniendo todos la única y misma ley, por lo que tampoco hay sociedad, que en su mismo seno piensen igualmente dos individuos; pero que por sus leyes y reglamentos que establecen condiciones, se agrupan por aproximación, por afinidad de ideas, no iguales, sí símiles y prevalece la mayoría en el conjunto o asamblea; pero en una comisión, suele darse el caso, que su mayoría pertenezca al grupo menos progresado de la asamblea o plebiscito y esto mismo sucede con el espiritismo en todos los mundos y no había de ser una excepción la tierra; pero mayoría y minoría componen la sociedad durante el tiempo reglamentario, tras del que se hace un “Juicio de Reforma” en el que, o todos aceptan la voluntad de la mayoría, o se expulsa la minoría en justicia.

697.—Este hecho Etico-biológico-fixiológico, todos lo palpamos aún en nuestras propias ideas y no admite réplica; sucede en toda la Creación y por esto, en el Espiritismo, la Asamblea Universal del Infinito, es Mayoría; las comisiones son cada mundo, que también tiene en su asamblea, mayoría y minoría; y lo mismo en cada grupo o sección, ética, biológica y fixiológicamente y tienen voz y voto y acción en libertad, hasta que hay una plena mayoría en la asamblea del mundo y en las agrupaciones. Tiempo en el que se llama a la Asamblea Universal para juzgar los hechos y dar a cada uno su producto y retirar los malos socios; esto es Justicia.

698.—En el espiritismo, se ha hecho el bando del Espiritualismo el que enarbola por bandera la caridad, que en millones de ocasiones ha sido antepuesta al amor, sin querer ver, que por la caridad, hasta fué llevado el hombre al patíbulo y las hogueras. Hoy pues, en justicia y con la prueba de los hechos, se declara que todo el que no acepta el amor por ley, es espiritualista, por que el espiritualismo admite en su seno todos los credos, todos los errores y todo el mal de la sociedad, porque en el espiritualismo caben y están todas las religiones. El espiritismo, no puede ni admite ninguna, por lo que, el Espiritualismo es la mentira, el mal; y el Espiritismo, es la verdad, el bien.

699.—Es así y por ello, hoy que en la asamblea universal, celebrada cuando se han cumplido los tiempos, el tiempo, y la mitad del tiempo, o los 36 siglos de cien años precisos y sin tregua, señalados por el único Director del espiritismo universal, que es su fundador, el Padre de todos los espíritus, sean ángeles o demonios, es decir, de la mayoría o de la minoría, se decretó en aquella asamblea la autoridad de esta comisión de la tierra porque había mayoría absoluta en los dos billones de espíritus primitivos y en los 3,500 millones de agregados por destierro, dándole a cada uno su pago correspondiente y exacto; derogando y quitando todos los reglamentos parciales de los diferentes credos; imponiendo como único El Espiritismo, descubierto ya de antemano para su estudio, porque en la tierra, esta comisión de la universal sociedad, estaba habilitada por su conocimiento de la creación para formar en la comisión de la mayoría sin desarmonizar. Por lo tanto, se imponía la expulsión de los malversores, de los morosos de los que afean el credo, quitando en su expulsión las manchas que habían puesto por su malicia y al no responder a este tremendo choque de los dos extremos; de la luz y las tinieblas; del polo positivo y negativo, que no pueden ignorar porque todos sentimos sus efectos, porque los de la mayoría están infestados por los de la minoría, que se expulsa y se cumple la promesa por la que, toda mancha como toda causa, ha de quitarse.

700.—La comunicación espiritual y la manifestación, existe desde el principio; pero al darle al mundo, a la tierra, la ley escrita, sabía el Investigador, las mañas y atrevimientos de los errados que llegarían a falsificar y mistificar, hasta la firma de la sociedad; y en previsión, y para aminorar las consecuencias, Moisés, prohibe la manifestación; es decir, el uso de las comunicaciones, para evitar ese peligro, en el pueblo que recibía la ley escrita, que era ni más ni menos, que la publicación de la ley marcial, el estado de entredicho que todo buen gobierno opone a los facciosos, llegando su rigor, hasta la pena de muerte a los infractores que no fuesen autorizados por la ley nueva, hasta que llegaría la hora de publicar el Espiritismo, como única carta constitucional, al tiempo de su implantación.

701.—Decretada la promulgación del Espiritismo a mediados del siglo 19, hablaron “los espíritus de luz”, como había sido dicho en el testamento de Abraham y llegó para recoger sus palabras, el que correspondía que conocéis en Kardec, que publicó el prólogo de la obra que se habría de dar y lo da a luz en los mismos días en que Pío IX, anuncia que “el Anticristo ha nacido”; pero los espíritus detractores que la comunican a Pío IX, no pueden saber si es un hombre, sociedad o doctrina, porque se hicieron ellos mismos la confusión, y en su despecho, ante la cercana muerte de la religión Católica Cristiana, que sabe que por el hecho de haber recogido en sí misma todos los errores, (el haber y el debe de todas las otras religiones, es ella la que tiene que dar cuenta a la ley), en su despecho, digo. Pío IX dejó dicho a sus sucesores: “Conservad la Iglesia aunque sea a costa de la sangre de toda la humanidad”. Pero la humanidad le contestó despojando a la iglesia de toda potestad civil. Ya no hay duda que el Anticristo estaba, y que ha seguido su obra, ya sea como hombre, sociedad o credo, y está librando la batalla definitiva; la desinfección final; el barrido fuerte y aprovecha las escobas que le han dejado en bayonetas y espadas, cuyos mangos son los cañones grandes y pequeños, y la basura, son las religiones, la caridad, el error y la ignorancia, que no cabe en la reforma definitiva de la sociedad de la tierra, con su carta orgánica el Espiritismo.

702.—¿Quién se avergüenza del Espiritismo?... Ese es un desalojado que, además, lleva la agravante contra sí mismo de no poder dejar de ser espiritista, porque en el espacio como en la tierra, espíritu es y lo será eternamente; y si alude a la impostura que hubo en el Espiritismo, él es culpable y él es impostor. Que esto es muy duro, yo mismo lo comprendo; pero aunque nos duela, sepamos ahora que es esta aquella terrible “vara de hierro” que traería Jacob.

703.—Como el Espiritismo es luz, fuerza, potencia, sabiduría, y en todo su amor, el Espiritismo es el credo único para la tierra en el día del amor y su régimen la comuna universal, sin fronteras, sin armas, sin guerras, y con el máximo progreso material y espiritual hasta la perfección relativa a la obra que le es encomendada a la tierra; punto en el cual, no se interrumpe la vida y la acción del espíritu, sino que ocupará mundo mayor. La tierra se disgregará, pero eternamente vivirá porque todo lo que una vez es, ya no puede ser que no sea.

704.—El día del amor, es el día del usufructo del trabajo común de toda la familia terrestre que se encuentra en condiciones de trabajar conforme a la ley de la Creación y por la justicia han sido libertados, del malversor de su trabajo; con cuyos elementos de perturbación, no era posible llegar a la civilización, que sin embargo han cacareado, atribuyéndosela a ellos mismos, prueba evidente de su ignorancia: “No tenían abuela y se ensalzaban ellos mismos”; pero para su vergüenza, ahora sale al descubierto y se muestra a la faz de la tierra, la incivilización civilizada, de toda la tierra, en esta guerra de fieras; y es que, se llamaban civilizados, por miedo a la verdadera civilización que sólo puede existir, cuando los hombres saben que no saben, pero que saben estudiar y saben; y esto sólo puede ser cuando el hombre sabe amar y no ve en los hombres más que a su hermano. Esto es la verdadera civilización.

Nota al pie 25: Repetimos que la obra ya se dió. Vea “El Extracto de la Biblioteca”, en el principio de este libro.