LOS EXTREMOS SE TOCAN

CAPITULO TRECE
LOS BALCANES, ERAN LA RESISTENCIA DE LOS DOS EXTREMOS.

520.—Por todo lo dicho hasta aquí, ya se puede comprender lo que son los dos extremos, no de la ley, sino de los que faltan a la ley por diferentes errores y que se diferencian de los dos polos, porque los dos extremos, solo son efecto de la causa error y los dos polos son de la ley, con los cuales ha de manifestarse la vida.

521.—Los dos polos, los constituye, en realidad, la causa de la vida demostrada, que es, en buena inteligencia, el espíritu. Los cuerpos son materia; montones de imperfecciones que la constante oleada del espíritu va entresacando del gran océano del éter, con cuyas imperfecciones, se forman montones que son los mundos; y de cuya putrefacción, diremos, se forman gases que se liquidan y se cristalizan y son esencias que el espíritu, en sabiduría, tiene que aprovechar como polo menos o negativo, del que formará los cuerpos y las cosas que han de demostrar la vida tangible nacida de lo intangible; y como hay una tan gran diferencia de grado y potencia entre esos dos polos, que metafísicamente son una sola y misma cosa, pero repito, que en tan grandísima diferencia de grado y potencia, no es posible unirlos sin un intermediario que neutralice el encuentro del polo positivo y del negativo; y como el espíritu sabe la ley y no puede dejar de cumplirla, en su potencia y con su sabiduría, extrae la esencia de la esencia (de los gases diremos) de la putrefacción de ese montón de impurezas, que se reunió para formar un mundo y esa esencia, la amasa con otra parte del fúndente éter, ya está en condiciones de servir de vestido a su mismo autor el espíritu y de ella se viste, encerrándose allí con toda su sabiduría y potencialidad; con cuyo traje (que es el alma, resistencia neutralizadora), ya puede llegarse al montón y hacerse un cuerpo que le sirva de instrumento para hacer las obras de belleza, que admiramos hoy en nuestro mundo, en cosas y hombres.

522.—Los dos extremos son, el bien y el mal que los hombres hacen en su ignorancia; son ese montón de desperdicios y escorias, que el eterno movimiento va sacando a las playas a los que igualmente baña el gran océano del éter y les da calor, reavivándolos; de cuyo calor, fermentan y reviven produciendo esos gases, que ya son otra vez vida activa y son el extremo más que cada vez aumenta en movimiento, en tanto que el montón que los produce es pesado y hay en él, la confusión y la guerra de todo lo heterogéneo que lo compone; de todas esas escorias cargadas de gérmenes de putrefacción y por su peso, no podría elevarse; y por su falta de vida o poca vida, forma (por decirlo así) la traba de la vida demostrada; esto es metafísicamente los dos extremos.

523.—Como los gases que produjo al principio son por ley más vitales y por tanto más etéreos, se elevan hasta donde encuentran el límite de su grado en el éter puro; entonces esos gases se liquidan y cae como lluvia, al montón que los produjo; y como ya, esa agua está cargada de elementos más vitales, reaviva los menos vivificados que están en el montón. Así seguirá la operación, hasta que todo aquel arsenal se convierta en vida útil y ha sido por el trabajo, por la inteligencia y potencia del espíritu, que trae y lleva continuamente los elementos necesarios a convertir en belleza aquel montón informe de impurezas que sacó del gran lago del etéreo océano y esto es un mundo; sus gérmenes putrefactos, los cuerpos; los gases producidos de la putrefacción, las almas; el que trae y lleva elementos vitales y por tanto obra la metamórfosis, el espíritu. He aquí la verdad del hombre, renovando continuamente la vida.

524.—Como en ese montón hay materias tan heterogéneas, unas que al primer calor vitalizador se mueven, es natural que por su más pronto nacimiento debido a su mayor sensibilidad, (lo que no es óbice para que en la pureza del éter fuera una escoria de su género), es natural, repito, que estos primeros productos que en el contacto del montón entraron en gestación, se hayan cargado de lo más esencial de todos, que en mayor o menor grado sintieron (porque se los dieron todos unos a otros) el calor, que es vida; por lo que, llevarán en sí, gérmenes representativos de todos los elementos allí amontonados y por tanto llevaban su valor que es mayor, a los otros y es el extremo más, por ser el primero, quedando hasta el fin, el elemento más reacio al calor, que es el extremo menos.

525.—Pero como por ley, el más no puede ascender fuera del radio que su pureza le permite, aun que en cada evolución ensancha su atmósfera por que se purifica cada vez por el continuo entrar y salir, del éter al montón y del montón al éter, este primer extremo, lucha continuamente, para sacar de su atonía lo que queda en el montón, que cada vez es menos; y cuando ya no hay nada asimilable (porque es mayor el calor que necesita) otra vez la ola lo arrastra y lo lleva a otro montón; y por la estela que deja la ola, seguirán yendo las más finas escorias o impurezas, que el refinamiento o pulimento de aquel conjunto que quedó vivo, de aquel montón: lo que quiere decir, que aun que sea escoria, hay más y menos pureza y por lo tanto, hay siempre dos extremos.

526.—Estos puntos los comprenden los metafísicos para los cuales se han sentado y es realmente, la verdad de la creación de los mundos y de los hombres, de cuyos gases, el espíritu forma los cuerpos. ¿Pero qué tiene que ver esto con el epígrafe de este capítulo, de que “Los Balcanes eran la Resistencia de los dos extremos”? Vamos a compararlo; pero téngase presente que este libro, no es más que el cabo que se le entrega a los hombres, para que puedan seguir el hilo o lo que es lo mismo, la candela o fósforo para encender la luz que cada uno sea capaz de resistir en su vista, para luego recibir la luz plena de la suprema verdad y absoluta, porque ya es la hora llegada, de que la ola saque de la tierra las escorias no asimilables, porque a esto obedece la conflagración terrible que presenciamos; por lo que, no puede acabar hasta que esas escorias hayan sido sacadas en ley de justicia.

527.—Así como en el montón que hemos comparado, hemos visto que los elementos vitales, antes formaron movimiento y por tanto vida demostrada originada en la vida natural, por la unión química en la descomposición de todos los elementos amontonados, igual realmente ha sucedido en la tierra como en todo otro mundo, porque la ley solo es una, como la vida es solo una, más o menos pura o perfecta con relación a la vida o valor del montón.

528.—Ya, la ciencia, tan pronto pudo recoger de la experiencia, el conocimiento del magnetismo terrestre, señaló como polo más de la tierra, el Norte. ¿Y por qué no fué el polo Sur? ¿Y por qué no marca la aguja más que el Polo Norte? Demos un paso más, muy atrevido sí, pero hay que darlo. ¿Por qué pesa más el polo Sur; que el Polo Norte? Ya está explicado en los números anteriores. Marca la aguja el polo más en el Norte, porque está más purificado; porque los gases emanados del montón, son más etéreos: y pesa más el polo Sur, porque por ley de gravedad, lo más pesado del montón cae al más profundo y es lo último en gasificarse y aunque se purifique, sigue el polo más enriqueciéndose de los gases del fondo porque por gravitación ascienden y siempre será el más el Norte: la cabeza de nuestro mundo.

529.—¡Pobre Trinca! ¡Cuántas excomuniones caen sobre tí por romper tales misterios! Pero, ¿quién dijo miedo siendo de día y día pleno de luz, como es hoy? Es cierto, que todo esto es la muerte del cristo y sus antagonistas las otras religiones; pero no es menos cierto que con esta llamarada de luz y calor se vivifican las escorias que aun pueden vivificarse de los que todavía sirven de cama del cristo y de sus antagonistas las otras religiones, y ellos mismos se darán por muy satisfechos de vivir; y lo más grande es, que esos mismos súbditos son los que les dan el empujón decisivo que los saca del fondo del montón donde tienen su raíz, aunque ellos vivan en el norte, en el sur, en oriente y el occidente; pero que, por los puntos expuestos, son gases deletéreos que anestesian; y aunque vemos que viven en esos puntos, es porque todo árbol sale a la superficie; pero la raíz, la tiene abajo; en la tierra, donde están su germen. La escoria original.

530.—En el polo más o Norte; y en la parte oriental por la ley de la vida que sólo es luz y calor, era de la ley que floreciera antes el árbol hombre y que llevara sus esencias, siguiendo la ruta del calor a los grados más aproximados, llegando hasta donde su mayor pureza etérea le permitía. Así fué rodeando toda la copa del árbol hombre y llega hasta el occidente, para luego, por la acción del más puro ambiente, licuarse y caer otra vez hasta su fondo; hasta el polo Sur; y con su calor, hacer florecer las ramas intermedias y las bajeras, porque todo el árbol ha de dar frutos; y al final, son más apreciados los últimos, porque llegan cuando las ramas altas ya no tienen que dar al hombre, y hay que hacer florecer y dar nuevos frutos y mejores y esto será, según los gustos y progreso de los consumidores. Hoy, los gustos, son más refinados; y los hombres, por la experiencia vieron, qué enfermedades ocasionaron los gases deletéreos que retardó o adelantó las floraciones y la maduración de los costosos frutos y, empuñando el hacha de la ciencia con la que cortan las ramas que estorban, abren camino a los rayos solares, para igualar la maduración y belleza del fruto. Nada de este punto es paradojal. Es así, profunda metafísica que entregamos a la ciencia física, para que haga nuevas leyes y las hará.

531.—Mas observó el jardinero director lo que le costó llevar la floración del oriente al occidente, por la feracidad del ramaje del septentrión, que recibía calor del oriente, mas el sol correspondiente al medio día y el reflejo del occidente; y era su deber injertar el árbol, en cada rama, de la yema correspondiente a la cantidad de calor, al propio tiempo que de la variedad hacía la belleza y pondría un fruto intermediario que evitase el abordencamiento que podría hacer, que sólo diera hojarasca el árbol o frutos raquíticos y desiguales. Vamos a puntualizar todo esto para la buena inteligencia.

532.—Este árbol es, la familia universal de la tierra que ha florecido en el oriente, la India, por la que empezamos esta historia en la raza Adámica y sus principios, que son los frutos dados en el Sánscrito. Ha costado mucho trabajo y siglos, pasarlos por donde actuó Fulo, hasta que Peris llegó y unidos refluyeron hasta la raíz de Peris, India y China. Con la llegada de éstos, nació el Krisna, que volvería otra vez hasta los dominios que fueron de Fulo en la hoy Egipto; pero desde Fulo y Peris, hasta que a Egipto llegó el Sánscrito, ya Veda, había por medio más de 4 millones de siglos, en los cuales, por la acción del Krisna, habían progresado tanto, como vimos a la llegada del hijo de Jacob, el vendido José, para lo cual, ya había estado Abraham 80 años antes, por lo que conocían los egipcios, un indicio del Veda.

533.—Vimos llegar a Jacob con su familia, que ya era un pueblo, pues entre hijos y nietos eran 72 individuos y luego caen en la esclavitud, hasta que Moisés, haciendo un máximo esfuerzo lo libertó contra la fuerza de Faraón; pero lo pudo obrar, porque era el jardinero experimentado que vino a trazar el bello jardín que hoy es nuestro mundo, que cuando Adán era horrible bosque.

534.—Más allá de Egipto, bullían más dioses que hombres y más religiones que dioses, en lo que llamamos Península Balcánica; pero había que pasar hasta el occidente el principio y ya comprenderemos que había que dar un salto por encima de ese territorio donde bullían tantas ideas por su configuración geográfica y por tanto de etnicismos diferentes y era perder tiempo que se necesitaba aprovechar en donde había más hombres y menos etnicismos e ideas más concretas.

535.—La parte del Cáucaso era débil y Beatífica y allí sentó sus reales el Veda, que iría extendiendo su acción por su bondad y por el carácter de sus moradores; y aun que era cera blanda en la que se imprimía cualquier molde y figura, ella guardaría la semilla (por instinto de conservación) e iría por raza, fundiendo en sí misma la semiraza que bullía agitada en el país Balcánico: se aprovechó el progreso de la navegación con las “Trincaduras” para pasar a la hoy Europa, lo que era poner jalones a la marcha y ruta del progreso del Oriente al Occidente.

536.—Recordemos los hechos de Grecia y Roma, que aprovechando los jalones dejados, hasta lucharon sobre el agua en los mares; y llegado el hecho del Gólgota, donde ya la flor de los árboles empezaría a dar frutos, se sembraban en almácigos las semillas más delicadas, que debían dar sus frutos en el día de hoy. No olvidemos todo lo relatado desde Jesús hasta el presente y veremos que, los Balcanes eran la resistencia entre el más y el menos, que ahora podemos sintetizar en Krisna el más y el cristo el menos; que los dos, sin ser cosa en sí mismo, son el todo de las dos grandes religiones que llegan al fin de la liquidación; el uno en oriente y el otro en occidente; pero teniendo entre medio, un gran injerto que no ha dejado mezclarse al uno ni al otro por sí mismo, pero sirve de intermedio a los dos errores y en él se metamorfosean con tendencia a la verdad; al más; al gas más purificado salido del montón de imperfecciones: ese injerto es, el Mahometismo basado en lo más riguroso de la verdad del Sánscrito.

537.—Tenéis probado, cómo el Mahometismo, que impera en los Balcanes como en Turquía y el Africa, es la resistencia del Krisna y del Cristo; y por consecuencia de ser la resistencia interpuesta, el neutralizador de los dos extremos, ha sido agitadísimo por el extremo menos, cristo, llegando (en una de sus irrupciones) a poner la muestra de su terror, la cruz, en Constantinopla; pero que la quitó el intermediario y no le permitió el paso, ni el dominio; y aun los pueblos que dominaba el cristo, cuando ya se habían desengañado de él por sus zarpazos, apoyaron el mediador e impusieron la península Balcánica, como barrera política, bajo la protección de los desengañados; y tenéis probados así también, cómo eran los Balcanes, la resistencia de esos dos extremos, religiosa y políticamente.