“LOS EXTREMOS SE TOCAN”

P R E M I S A

“Los extremos se tocan”. Foco de luz demasiado fuerte y potente y escalpelo sin misericordia de cirujano, que sin oír lamentos ni imprecaciones de sus operados a quienes quiere curar, ha esperado pacientemente catorce años en el archivo, viendo cumplirse las sentencias y profecías que en sus páginas se escribieron.



Los diosezuelos, que en justicia sin apelación se vieron sentenciados al no ser, se complotaron y exigieron de su Rey-Dios-Oro, negar los medios para que se imprimiera. ¿Más que importaba eso, si las profecías y sentencias se habían de cumplir igual?.

Los únicos que han perdido todo, son esos mismos diosezuelos que han visto su derrota y sido el payaso de hazmerreír; pues a pesar de su complot y negativa, hemos impreso y reimpreso entre tanto, 11 libros, que es la obra de la Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal” y decimos que la obra ha sido hecha y su edificio de doctrinas levantado con tal solidez, que en los siglos, nadie lo demolerá.

También han sufrido pérdidas todos los hombres, que en su subyugamiento a los diosezuelos de toda laya, rinden supremo culto al Rey-Dios-oro: Dios real de los diosezuelos, porque, para hacer efectiva la negativa a nuestra causa, ha negado el Dios-oro su concurso a todos sus adoradores, de los que, al fin, por algún grado de progreso alcanzado, prestarían su ayuda a la causa que los quiere hacer libres.

Dios-Oro, fué más noble que los diosezuelos que lo crearon, aunque en su oferta, envolvía su dominio sobre nuestra Escuela y sus causas y no lo admití.

Con dolor, ha de recordar el Dios-Oro, cuando por el espíritu representante suyo, pidió “pactar”, bajo condición de servir enteramente a mi causa, si reconsideraba la Sentencia y se le dejaba libre su acción. No se le podía oír en su pedido y promesa, porque ella envuelve alargar la vida de las religiones y le fué contestado. “No ha lugar a Pacto. Debe el Dios-Oro servir incondicionalmente”. “Sin la reconsideración pedida, no serviré”, contestó. No se modificará la sentencia. El hombre verá que nada vales y serás reducido a la impotencia y al NO-SER. Pero antes de tu Caída y a tu pesar y de todos los dioses servirás a mis causas, porque así está sentenciado. “Mucho te pesará por los sufrimientos que tendrás y para evitártelos pido reconsideres esa sentencia”. No ha lugar, repito y queda abierta la batalla. Sé cuánto sufriré; pero, CON DINERO Y SIN DINERO HARE LA OBRA QUE TRAIGO: y te aseguro, que a tu pesar, SERVIRAS. “Siento los sufrimientos que te esperan; pero ya que así lo quieres, veremos quién vence”. Yo. Y ya he vencido, puesto que tu pedido es a causa de que ves tu trono rodar. ¿No es verdad?. “Queda la lucha entablada y no es mía la culpa”. Y yo cumplo con mi deber; y tú, a tu pesar, servirás. La médium despertó temblando, describiendo el boato y lujuria de esa figura del dominio y las pasiones.

Sí. Tremendos han sido los sufrimientos. La negativa se ha cumplido en todo lo que ha podido. Agoté mis medios, pero vencí al monstruo en lucha abierta.

Los hombres, a los que Dios-Oro se entregó, lo han reducido a humo de pólvora y de incienso y de gases asfixiantes y llegó el estallido que pone al Dios-Oro a la verguënza de la impotencia y ya, CASI NO ES. Otro pequeño empujón y su trono rodará al abismo, cuyo fondo será otro mundo primitivo; y en la tierra, EL ÚNICO DINERO SERÁ EL HOMBRE.

Sí. La tremenda catástrofe bursátil de Norteamérica en cuyas manos se entregó el Dios-oro, es única en la historia. En estos momentos que escribo esta premisa, el espanto más terrible se enseñorea en “Wall Street”. Sumo las cifras de algunos periódicos (aunque bastante ocultada toda la verdad) y suma la pérdida bursátil, sobre el valor nominal de los valores accionarios, 75.000.000 de dólares: y las pérdidas totales del valor ganancial que tenían esos..... papeles.... es tres veces esa cifra o sean Doscientos veinticinco mil millones (225.000.000.000) y... siguen bajando los valores y BAJARAN HASTA NO VALER NADA PORQUE DESAPARECERAN.

Norteamérica, debe saber si llevó a sus arcas esa cantidad, o más, por su comercio con la guerra Europea y la guerra mundial que con su participación en ella encendió, pues no habría sucedido nada de lo que está sucediendo en todo el mundo, si hubiera dejado que la conflagración Europea hubiera terminado con la toma de París por los alemanes, que era inevitable, sin la llegada de los auxilios de Norteamérica. Si llevó a sus arcas mayor cantidad que la perdida ahora, seguirá perdiendo hasta la suma igual, como aviso amoroso de la Suprema justicia, para que se espiritualice y considere a todos los estados (hasta Nicaragua y Haití), y todos los hombres (hasta Sandino, al que calificó de bandido), igual al mejor norteamericano. Si esto no lo consigue la Ley de justicia suprema con este amoroso aviso de quitarle todo EL ORO, PRECIO DE SANGRE Y VIDAS que amontonó, otra y otras catástrofes de otras índoles más ejemplares serán efectuadas y MUY PRONTO. Por esto, nos disponemos a dar a luz ahora “Los Extremos se tocan”, ya que, por almacenar Norteamérica la mayor cantidad del oro existente, no nos llegó a nosotros para publicar este libro saludable.

Hemos subrayado “muy pronto”. Los que “tienen ojos y no ven”, “orejas y no oyen”, creerán que ese “muy pronto”, (como los que entienden lo bueno de la “Comuna de Amor y Ley” que anunciamos) ese “muy pronto”, digo, creerán que tardará siglos y, no se darán por aludidos y dirán: puede venir y vendrá; pero, yo ya no viviré y no tengo por qué mirar más que a mí. Los que vienen detrás, ya se arreglarán: y si me alcanza a mí, como no soy contrario, entonces todos seremos iguales.... Este es el pensamiento de muchos. Pero es un prevaricato que agrava el juicio de esos “ojalateros” (ojalá ganemos). Expresión historiada de los comodines que de palabra pertenecen a ideales y causas, pero que nada hacen en su favor.

No deben, pues, engañarse en el “muy pronto” esperando que sean siglos, pues ahora, se profetiza para el tiempo presente y voy a probar esto.

El día 20 de Septiembre del año en curso, aniversario 18o. de la “Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal”, en la Circular “Laudo Arbitral”, balance del “Año de Apelaciones”, resultó en Autos justificados, la declaración de “Quiebra” de nuestro mundo. Y, en rigor de justicia, así lo declaramos y elevamos al tribunal Superior, ese Laudo tremendo, para su aprobación y a la vez, lo repartimos en 10,000 ejemplares a nuestras 73 Cátedras catalogadas en el mismo documento, Universidades y Bibliotecas públicas, para público testimonio del tremendo juicio, por si aun podía alguien apelar, lo que nadie ha podido hacer.

Sabíamos bien cierto, por donde empezaría la confirmación de la declaración de quiebra. Más si hubiéramos dicho que empezaría en Norteamérica, habríamos sido tachados de locos, por todos los que no entienden del gobierno del Creador y más que por nadie, por los mismos quebrados dueños del oro del mundo.

Como si fuera aquel “Laudo” un cheque a treinta días, la Cobradora inexorable; la Ley de compensación, se presentó y cobró, porque en aquel “Laudo”, denunciamos el incalificable delito de un ... sabio ... Norteamericano, que se propone “crear hombres autómatas, para evitar las pérdidas que el capitalismo pierde por las huelgas y por el cansancio del hombre” y quiere hacer el máquina-hombre. Descabellada idea inhumana, que nuestra Escuela no podía pasar sin denunciarla al Padre Universal.

Con el cobro que ha hecho la Ley, ese....sabio.... (que no sabía lo que la ley de justicia tiene decretado) ya le faltará el capital para crear el “Máquina-hombre”, salvo ser, que también sea “un hecho natural” ese descalabro, como son “hechos que siempre han sucedido” todos los extraordinarios que la tierra ha sufrido desde 1913 acá, aun cuando ya, muchos que un momento han pensado y comparado esos cataclismos y encuentran que ni “en violencias, extensión ni continuidad, la historia sismológica, atmosférica, volcánica, ni ninguna de las catástrofes registradas se iguala en los hechos de un siglo, a los de un mes de estos últimos años. Ahora también, se confirma, que entre todas las catástrofes bursátiles, no suman la igualdad de la de Wall Street.

Podemos hacer un libro grande para probar que hoy se profetiza para el presente: pero basta ese cataclismo bursátil que es el que más duele a los hombres; y porque es hora de decirle al Dios-oro: Sí. Has cumplido tu venganza: pero, ¿quién venció?.... Y.... además.... a tu pesar, ¿has servido o no al hombre y sus causas?... Todo lo has regateado. Hasta has podido detener unas migajas que alguien suscribió y hasta hoy no pudo disponer. Pero, no harás más que ponerle una agravante en tu sentencia, que más te anulará. El mundo todo confirma ya, que “el dinero no alcanza”: y, LO QUE NO ALCANZA, NO SIRVE; NO REINA. ¿Quién ha vencido?.... Pero, no supliquen en su agonía los dioses y aun menos Dios-Oro. Tú, hasta en la agonía has de servir a la causa contra la que entablaste lucha de venganza, ordenada por los dioses religiosos que Isaías condenó y mi Escuela vino a sepultarlos y los hace sufrir la sentencia de Moisés, viendo caer sus castillos piedra por piedra y ladrillo por ladrillo. “Ojo por ojo y diente por diente”: pero sin venganza, en justicia verdad; porque, “con la vara que medísteis, sois medidos”.

La vorágine comercial, sirviente del Dios-Oro, hizo en su obsequio, que este libro estuviera 14 años preso en el archivo; pues queriendo llevarlo a las manos de los hombres en lo más álgido de la guerra Europea, una empresa editora se lo quiso tragar todo, pagando al autor con unos pocos ejemplares, quedándose el libro en propiedad. Quien no aceptó las proposiciones de Dios-oro, igualmente rechazó la felonía, producto de las leyes absorbentes de ese Dios, amarillo, de bilis hepática.

A cualquiera le haría la impresión de un rotundo triunfo del Dios-oro. Más teníamos y tenemos moneda sin precio, que se valúa en cada ocasión por los actos realizados. Aquello que a cualquiera le pareciera el triunfo de la venganza prometida y premeditada de los diosezuelos, era precisamente, la confesión de su impotencia.

Estaba la guerra en lo más fragoso de los odios.

Austria se asomaba por los Alpes, para descolgarse sobre Italia. Esta, luchadora secular por su libertad y unidad, conseguida en Porta Pia por el excomulgado Garibaldi; acude a impedir que el ejército austriaco pise sus lares y, a los Alpes lleva Italia todos sus ejércitos y detiene el peligro. Ignora Italia, que su enemigo único y rabioso lo tiene dentro de sí misma. Pero hay quien vela y nada descuida.

En los palacios del preso de Garibaldi, se fragua la venta de Italia a Austria, la que si firma un documento que le será presentado por el que dará Roma al Vaticano, éste levantará la revolución con sus fanáticos que no podría ser detenida, pues todos los ejércitos están en los Alpes. Austria entraría sin tropiezos en la Italia indefensa y sus ejércitos tomados entre dos fuegos y el representante de Dios-Cristo, habría triunfado, como siempre, por la traición. Mas ese “falso profeta” desmentido valientemente por el obispo Strossmayer en el Concilio Vaticano de 1870 (que aun no ha terminado y que jamás ya terminará), si no fuera falso, debería saber algo más de los secretos de la justicia suprema, que para nosotros, no lo son.

Vimos la traición. Vimos por qué caminos corrían los portadores de la propuesta Vaticana; y el Jefe de los ejércitos, general Cadorna, es impuesto, del modo que sabe el Vaticano cómo se puede obrar cuando se está en derecho de justicia y, Cadorna sabe el peligro de su patria, a pocas horas antes que el hecho sucedería. Fiel al aviso, ordena a uno de su cuartel general, perseguir a dos disfrazados peregrinos portadores del documento audaz y solo se logra detener a un pordiosero, bajo cuyos harapos se envolvía el general de una congregación religiosa. El otro no ha sido encontrado. Es portador de un duplicado. Ha podido llegar a los ejércitos austriacos y puede producirse el hecho traidor fraguado, e Italia caerá bajo el yugo del Vaticano, nuevamente. Hora mortal de agonía la de Cadorna. ¿Cómo ordenar la retirada del ejército, henchido de patriotismo? Y ¿cómo dejar que Italia sea vendida tan traidoramente? Lucha el honor del militar, pues sabe que será calificado de traidor, siendo en verdad el libertador. Vacila un instante. No hay tiempo que perder. Se obra el fenómeno, como en Covadonga. El ejército austriaco es aquella mañana el mismo del día anterior. Los soldados italianos, sin embargo, lo ven miles de veces multiplicado y las avanzadas italianas empiezan a retroceder con espanto. El general en Jefe, aprovecha la ocasión para ordenar la retirada; y también, por el mismo fenómeno, el ejército austriaco retrocede, causa por la cual el peregrino portador de la traición no ha llegado al cuartel austriaco; pero la confusión de los ejércitos ya no da lugar a detener el retroceso y se produce el “desastre de Caporetto” como lo llaman. Cuando el mártir Cadorna puede detener el ejército en el Piave, Italia se ha librado ya de la traición. Los hombres, bajo los prejuicios, no pueden entender de la acción del espíritu, porque en su fanatismo, petulancia e ignorancia de la verdad, se cubre con el cómodo epitafio de “Milagro” y “misterio” y, EL MISTERIO NO EXISTE Y EL MILAGRO NADIE LO OBRÓ NI LO OBRARÁ. Sólo hay efectos naturales, producidos por causas naturales también.

Esos hechos, nos los han confirmado por repetidas veces, hijos de Italia que se encontraban en el lugar de los hechos. Pero puede también confirmarlo la congregación religiosa que no vió más a su general, que disfrazado de mendigo, fué tomado por el ... mandado de Cadorna, ya que era el mismo que sirvió de...Vidente. ¿Triunfaste Dios-Oro? ¿Triunfaron los dioses religiosos tus serviles y malos sirvientes de la verdad?.... Si en virtud de la justicia hubieras servido a la causa del gobierno universal, este libro no habría podido llevar esta premisa, que os presenta a los hombres hoy, impotentes, derrotados y envilecidos. Dura es la Ley, pero es Ley.

Buenos Aires, 15 de Noviembre de 1929, día 27 del mes 2, año 19, Nueva Era.

Joaquín Trincado.