CAPITULO TERCERO
EL AMOR ANULA TODAS LAS MISERIAS

El que ama, antes se cuida de las cosas del ser amado, que de sus propias cosas.

Los ejemplos continuamente repetidos en el seno de la familia; son la base de la verdad de que el amor anula todas las miserias.

Mas los ejemplos del hogar consanguíneo no son más que producto de la responsabilidad de la paternidad y más especialmente del Matriarcado.

En la vida ciudadana son más elocuentes y meritorios los actos ,los actos del amor que cada individuo ejecuta en bien de la colectividad, pero aun no pueden ser todo lo ejemplares que el amor exige, porque en el amor ciudadano está latente el parentesco y la amistad.

En la región es indudablemente más meritorio el amor, porque necesariamente ya hay una gran mayoría de regionalistas, que no los une el lazo consanguíneo; pero está el parentesco muy importante del Etnicismo, que resta valor al mérito del Amor.

Pero en el Amor Nacional, adquiere un 4.° grado, que puede apreciarse en una relativa perfectividad, porque cada individuo coopera al bienestar de una colectividad heterogénea de regiones, acaso desconocidas, de multitud de ciudades que nunca vió y de 99% o más de familias e individuos que no ha visto.

Por esto mismo, es tanto más meritorio el 5.° Amor o Universal, ya que cada individuo del Universo coopera para el 99% de sus comunizados, sin  conocerlos, verlos, ni oírlos, pero que, por su colectividad, lo cree y lo aprecia.

La Ley Suprema tiene un arma del todo poderosa para despertar el amor por el sentimiento, en todo ser. Esta arma es el Dolor, mientras los hombres no se han fruido del Amor.

Esta verdad la vemos confirmada aun entre enemigos. Nos anuncian una catástrofe de un pueblo que aun hoy llamamos extraño y nos conduele su aflicción y aplaudimos y cooperamos a una idea que alguien expone para llevar recursos y consuelo al que sufre, sin acordarnos que sea o haya sido nuestro enemigo.

Hoy podemos citar (entre millones) dos ejemplos grandilocuentes de la fuerza del Amor 5.° o Universal.

Acaban de luchar a muerte Italia y Austria. Esta quedó en completa ruina y el sentimiento apaga el odio, ante miles de niños que inocentes van a pagar las tristes consecuencias del equívoco o mala moral sus padres. Italia, pues, recoge miles de niños, y aunque ella no está abundante, los reparte entre sus comunas y aun pide a otras Naciones, como España y Sud-América, que le ayuden en esa obra y esos niños se reparten entre el amor universal de esas naciones, en las que reconocerán la obra de amor que los salvó, y quedará ya latente en ellos la patria Universal.

Otro caso análogo, pero aun más sublimado del 5.° Amor, lo acaban de dar los odiados Bolshevikis, los retrasados Rusos, los maldecidos Trotski y Lenine, los que están incrustados como terrible agonía en la mente de cada burgués, de cada parásito y de cada Nación plutócrata y religiosa (que lo son todas en lo oficial), y cada uno haría de los soviets rusos, una Albondiguilla, para comerlos de un bocado, a condición de no excretarlos, no sea que (como sucede con una, boñiga, que crea muchos seres vivientes) pudieran resucitar.

Pues bien: esos energúmenos, que tienen la maldición de todos los libertinos y tienen que luchar contra todo tirano, acaban de reducir a polvo al más grande de los criminales servidores del muerto Zarismo, que ha dejado abandonado los restos de su mesnada inconsciente, hasta el punto de ser un peligro para la salud pública Universal, y a poco resucitan el instinto antropófago, comiéndose sus hijos.

Estos inconscientes, sirviendo a su loco y autócrata Jefe Wrangel de triste memoria y negra página histórica, lucharon contra el soviet, jurando destruirlo.

Deshechos ya esos cuadros de reacción medioeval, es el Soviet el que les ofrece asilo en su propia tierra, con la sola condición de convertirse en trabajadores, y muchos han aceptado, entrando en la Comuna Rusa, embrión de la Comuna pura, a la que servirá de asiento, las hazañas de la Rusia oprimida.

Es que ya (exceptuando 1/8 parte) en todos los hombres bulle y grita el 5.° Amor y no quiere ver miserias; pero primero es necesario quitar las causas de la miseria que, en una palabra condensadas las cusas todas son: el odio Religioso.

Sí. El odio religioso es la causa de todos los desastres de la humanidad, porque por el odio que se tuvieron y se tienen una a otra religión, se dividió la tierra en tantas partes o imperios cuantas religiones nacieron, odiándose irreconciliablemente y con condenación eterna una a otra y uno a otro religioso, aunque haya sido dado el decálogo donde se manda: «Ama a tu prójimo como a ti mismo».

Cada religión hizo luego reyes y príncipes y la casta sacerdotal se dividió en jerarquías, sometidas todas al más bravo, al más falaz, o al más criminal que pudiera empuñar el cetro y la tiara.

Si Lenine y Trotsky hubieran sido menos amorosos, no hubieran tenido, dentro del inmenso territorio Ruso, más que algunas escaramuzas ; para esto no tenían más que no haber tolerado ningún acto religioso arrancando desde el cimiento la religión. No lo hicieron y ahí está su castigo, reuniéndose esos elementos bajo la dirección de obispos que encabezan las contrarrevoluciones, como en el presente caso de Kronstand, que los marinos de las escuadras llaman a un obispo para que oficie un Te Deum, teniendo que reprimir luego esa amenaza, con pérdida de vidas, riqueza y tiempo, que se habrían empleado en mejores cosas.

Dejo esta nota, por si este libro se imprime a tiempo y llega a manos de los Soviets, para que se inspiren y conjuren el peligro con los dos decretos de Mendizábal.

Entiéndase bien que, cuando se ha dicho que el amor es ciego, es una calumnia al Amor; el amor es todo ojos y todo lo ha de ver. Y si el amor encierra en un todo la justicia, no puede ser amor, que es fortaleza, sino una debilidad, que es lo que tuvieron los Soviets, al no anular la religión, causa de todos sus infortunios.

Como por donde quiera que se mire, las miserias todas de la tierra nacieron de las insidias y maldad religiosa, la religión es la miseria más grande y es lo primero que debe anular el amor: y mientras eso no sea, no lograrán los hombres el Amor Universal, y ni aun el Amor de familia, porque también hemos probado que la religión destruye el amor de familia.

La religión llevó a las mentes enfermas y malvadas la idea de la caridad, bajo una mentida virtud; y cuando dijo en sus llamadas obras de misericordia Dad, es mixtificar la Ley Natural. Digo mal. Es negar la Ley, que lo pone todo a disposición del hombre y sin rótulo destinatario, para que cada uno tome lo que ha de menester y que nadie le tenga que dar y menos por caridad vergonzante.

Al niño y al anciano inválido, son sus padres y sus hijos los que por deber tomarán para ellos lo que han de menester; y en el peor de los casos de orfandad, es el consejo, la casa Comunal la madre de todos: por lo cual hasta la tristeza de la orfandad desaparece en el régimen Comunista de Amor y Ley, que no puede ser Maximalista, Bolsheviki, Anarquista, ni Socialista, y menos, por ningún caso ni concepto, Religiosa.

¿Que necesita un sentimiento? Si la fraternidad no es bastante sentimiento, confesamos nuestra ignorancia: no sabemos lo que es sentimiento. ¿Que necesita el alma una expansión extraterrestre? Libertad tiene el espíritu de volar hasta donde su progreso alcanza, y no es ni puede ser el espíritu una quimera, porque el hombre tiene razón y no la tiene otro ser. Luego la razón no puede ser más que de aquella facultad que distingue al hombre de todos los demás seres; y a esta facultad o tercera entidad, la llamamos Espíritu.

Si los hombres se solidarizan, es porque antes se solidarizaron sus espíritus: y esa solidaridad la llamamos Espiritismo, en cuyo conjunto Universal está representado el Creador, Padre de todos los espíritus. ¿Y queréis más motivos de expansión? Si pensareis que esa expansión podía tener término, sólo se os pide que la sigáis hasta que encontréis ese fin; y en la eternidad y en el infinito, me diréis que el término, el fin, no lo encontráis. No existe.

Si los noveles Comunistas anarquizados, supieran la causa por la que la Comuna se establece en los mundos y sólo después de una liquidación rigurosa de cuentas de cada individuo; que sólo después de firmar una solidaridad la mayoría de Espíritus conscientes de un mundo con los otros mundos, y que por esa solidaridad trabajan en la implantación del régimen Comunista los otros mundos solidarizados que ya tienen el mismo régimen, porque es el régimen del Espiritismo, ya pensarían de otro modo los que creen que la Comuna es un caso de política, de terror y de venganzas. ¿Queréis una prueba eficiente de que la Comuna no puede ser más que de amor y ley y que no puede ser sin el reinado del Espíritu y por lo tanto sin la sabiduría del Espiritismo Luz y Verdad?

He aquí la prueba: Hasta que el Espiritismo no se inició con una filosofía y hechos contundentes a mediados del siglo XIX no nació el liberalismo y con él el socialismo, que si hizo temblar a la tiara y la condenó, no la derribaron entre los dos, porque supo encontrar la religión resquicios y hombres liberales y socialistas de nombre, pero religiosos, que le dieron asiento a la religión en sus partidos y acabó por deshacerlos y anulados. Al materialismo, ni lo temió, ni le hizo caso la religión, porque es otra religión quizá más bruta, pero mucho más dogmática e ignorante; por lo que todas las religiones y sobre todas la Católica, se rió y se ríe a mandíbula batiente del materialismo y más de los dogmáticos y sistemáticos materialistas, que acaban por no ser nada.

Entre tanto, la religión, riéndose del fanatismo materialista y ayudada por ellos por que niegan el espiritismo (que no negaron los Jesuítas, a los que Pío IX encomendó su estudio), ayudada, digo, la religión por los materialistas amalgamó el Espiritismo y creó el espiritualismo, que es la negación absoluta del Espiritismo Luz y Verdad; y bajo el espiritualismo, cobijó Ia religión a los supercheros, milagreros, curanderos, adivinas y falsos magos, en previsión de que, si no podían matar al espiritismo, lo desprestigiarían de tal modo, que resultara una vergüenza llamarse Espiritistas, pero sí podían ser Espiritualistas; es decir, religiosos encubiertos y verdugos del Espiritismo.

¿Por qué tomó la religión tales precauciones? La lógica os dirá secamente que porque el Espiritismo es antirreligioso e irreductible.

Por eso también, esta Escuela ha sido tan calumniada de los Espiritualistas, Teosofistas y Materialistas, porque todos son formas de religión.

Pero, henos aquí con nuestra Ética Comunista, cuya moral, amor, sentimiento y Sabiduría es nuestro Espiritismo, que es, en verdad de verdad, «El Universo solidarizado», por lo cual puede ser «El mundo todo Comunizado».

Esta Escuela, es aclamada ya por todo el mundo; las religiones, abatidas y repudiadas en todo el mundo.

Nuestra doctrina es reconocida y hecha suya por todos los hombres verdaderamente libres y sabios, y las doctrinas religiosas, relegadas, despreciadas y condenadas.

Todas las tendencias religiosas y partidistas son división y traen las miserias todas; nuestras doctrinas son la unidad, traen la Comuna de Amor y Ley y anula todas las miserias, porque lleva a los hombres a un solo querer.