CAPITULO XVIII
DIOS SEGUN LAS RELIGIONES

Ya estamos frente al proceso en el que ha de ser juzgado el Dios religioso por sus propias obras, a pesar del misterio en que ha sido encerrado. Expongamos lo que han dicho las religiones o los religiosos por ellas.

“La idea de Dios puede considerarse socialmente universal, sin que valgan las excepciones personales procedentes de la observación de algunos pueblos salvajes (1) .

“En todo caso el sentimiento religioso ha tenido que desarrollarse merced a una evolución análoga a la del sentido moral (2).

“Además, debe distinguirse entre la idea de Dios como existencia y su concepción formal como realidad. Las religiones, iniciadas en el antropomorfismo (3), se han preocupado casi exclusivamente de la personalidad divina, sin discutir su esencia ni su posibilidad.

Esta última ha sido discutida por los filósofos (??)(4), quienes han formulado argumentos clásicos como los siguientes:

A.Las existencias actuales y contingentes suponen como causa, una existencia anterior y necesaria.-Clarke.

B. Nada lleva en sí la razón suficiente de su existencia; luego existe fuera de las cosas una causa universal que encierra en sí misma la razón de su existencia.-Leibnitz.

C. "Todo movimiento es producido por un motor que a su vez es movido por otro; pero es indudable que esa serie móvil termina y comienza en un motor que encierra en sí la causa de su propio movimiento".-Aristóteles.

(1) En materia de adoración hasta hoy todo es salvaje pues se anonada al hombre.

(2) La moral religiosa ha muerto el sentimiento moral.

(3) La religión católica dio forma corporal a Dios y lo sacrifica de intención en cada consagración de la misma.

(4) Los filósofos si lo son, no discuten; razonan y afirman.

D. " El orden, la armonía y los fines de las cosas del universo, no pueden ser del acaso, sino del arte y los designios de un sabio ordenador".-Bossuet.

E. " Los seres inteligentes de la naturaleza, no pueden ser hijos de una fuerza bruta o de una fatalidad ciega inconsciente".-Montesquieu.

F. " El universo material y moral está compuesto de escalas cuyos grados son de excelencia: malo, regular, bueno, mejor, óptimo. En esa clasificación tiene que existir género supremo que tenga el grado más elevado de excelencia".-Santo Tomás.

G. "El testimonio universal acredita por medio del sentimiento religioso, la existencia de dios".-Cicerón.

H. "Dios es un ser que no puede imaginarse otro mayor ni más perfecto; no sería el mayor ni el más perfecto, si pudiera imaginarse otro mayor, o si se le concibiese sin el atributo de la existencia, es decir, imperfecto".-San Anselmo y Descartes.

Este último argumento fue seriamente objetado por Kant, cuya demostración, fundada en las sanciones morales, hemos comprendido en el punto correspondiente.

Veamos el comentario que hacen a esas pretendidas pruebas contenidas en las letras enumeradas:

"Clarke sostiene que cada una de las pruebas filosóficas de la existencia de Dios es suficiente por sí sola, pero que, sumadas como posibilidades, conducen a una demostración lógica del problema". (1)

"Por lo que toca a los atributos, metafísicos y morales de Dios, considerado como personalidad, todos han sido deducidos de la naturaleza absoluta atribuida por definición de dicho ser". (2)

"Unidad y simplicidad, son abstracciones inferidas de la multiplicidad y divisibilidad del mundo; universalidad y eternidad son ideas generadas por las de espacio y tiempo (3) y la inmutabilidad es la idea contraria a la de los fenómenos contingentes".

"Dios se destaca como el principio eficiente y necesario de las leyes universales; y su función activa en el mundo físico y moral, se denomina providencia". (4)

(1) La filosofía no es religiosa; luego la religión no puede definir filosóficamente.

(2) Y como no han definido nada del "Creador", la definición será del Dios religioso antropomorfo.

(3) El espacio y el tiempo lo medimos y lo vivimos, luego inmensidad y eternidad existen.

(4) La providencia es la acción, no la persona que sirve a la providencia.

"En cuanto a la idea de la creación o ejercicio de esa función, haremos observar que es inherente a la idea de principio o comienzo que sólo puede concebirse a Posteriori". (5)

"Si la ciencia encerrada dentro de las leyes necesarias de la lógica, no ha podido llegar al conocimiento de los grandes principios metafísicos trascendentales (6), en cambio la creencia (7), robustecida por el sentimiento universal, ha establecido la naturaleza de Dios (8), el concepto de su providencia (9) y las relaciones morales entre el hombre y la fuente de toda ley y de toda existencia". (10)

"La religión no es sino el conjunto de creencias tradicionales y colectivas (11) relativas a la naturaleza de Dios, a su gobierno natural y moral, a los deberes que impone (12) para que el hombre pueda anticiparse a la sanción eterna".

"La religión es a la vez el impulso y freno moral; como impulso es fuente de veneración y fe (13), de respeto y esperanza (14): como impedimento del mal, aparta las almas sensibles de las seducciones del vicio (15) y las infunde el temor con la pavorosa concepción de las sanciones eternas de una vida futura" (16).

(5) Está conforme a nuestro principio de que "El creador en su pensamiento de la creación llenó el infinito de su pensamiento Éter, sacando de sí mismo a los espíritus por su voluntad, para ejecutar la creación eternamente.

(6) Si la ciencia no se hubiera encerrado en el estrecho marco positivo desconociendo al espíritu, no hubiera habido tal imposibilidad, como no la habrá ahora, rigiendo a las ciencias el espiritismo.

(7) La creencia es innata por ley del espíritu.

(8) La naturaleza de Dios, según se entiende por la torcida creencia obligada por los equívocos religiosos, es falsa y antiracional.

(9) Es una esperanza que ocasiona graves males como el de creer que Dios (entendiendo Creador) tenga que tener cuidado de lo que a mí me falte, lo cual es hacerlo mutable en sus leyes; y eso, sólo pueden serlo los dioses de las religiones.

(10) Las relaciones entre Dios, y todo hombre de razón quedan rotas, desde que Dios castiga y premia, o hace gracias y perdones, como cualquier rey o papa.

(11) Eso mismo es el espiritualismo, pero refiriéndonos nosotros a la definición de la "religión", hemos dicho que es " El conjunto de pasiones de los hombres que la forman".

(12) El que impone es un tirano por donde queráis mirarlo; pero si la imposición es inmoral y además trae el perjuicio de cortar la acción del progreso, como sucede con la sanción de las penas del infierno, el impostor sobre tirano, es un verdugo y falaz.

(13) La veneración y la fe ciega en lo que no se conoce o se comprende, es de seres sin conciencia, que serán forzosamente ignorantes y fanáticos.

(14) Ese respeto no llega a los que no comulgan en su error, a los que odian a muerte; y la esperanza, los mantiene en un estado que los inutiliza porque esperan en la gracia, en el Maná.

(15) Eso trae como consecuencia millones de abortos y de infanticidios y abandonos y muchos suicidios: porque sino habría la inmoralidad, no habría el vicio, únicamente sostenido y extendido por los que nada tienen que hacer.

(16) El temor a la sanción eterna de un infierno, no evita que el avaro siga siéndolo aun confesando todos los días; ni que la dama trate a sus subordinados bastante peor que a perros y no dándole más que sus sobras y pan de la peor clase y escaso. Luego con una absolución ya están en gracia de Dios.

Así terminan los comentarios a las pruebas enumeradas. Vamos a filosofar sobre algunos puntos, para formar los autos del juicio a Dios.

Las llamadas que hemos hecho nos evitan comentar a los actores. Pero no a los autores firmantes de las ocho letras. Y puesto que son...filósofos...vamos a entrañar a cada uno, ya que queremos ser justos y austeros en este juicio a Dios.

1º.Clarke es prudente: no dice de dios ni del diablo, no hace más que deducir de la vida que palpa. "Es forzoso, de necesidad, que haya una existencia anterior”. No abona a Dios, sino a un ser anterior y constante existente.

2º.Liebnitz , es tan prudente y más explicativo y afirma: " Una causa universal que encierra en sí misma la razón de su existencia"; no abona tampoco al Dios de una ni de ninguna religión.

3º.Aristóteles, ni siquiera ha pensado en Dios: habla de "un motor que mueve otro motor". Pero entiende que "la serie termina donde otro motor existente por sí mismo". Nada abona a Dios.

4º.Bossuet, este obispo en esa sentencia se declara francmasón, disfrazado de obispo. Habla del "sumo artífice y sabio ordenador". Por su declaración anticatólica siendo obispo, no lo tomamos en pro ni en contra de Dios; pero declaramos que es un Auto contra la religión, en la que debe estar ese dios suyo.

5º.Montesquieu, refuerza nuestros juicios contra Dios: pues, "en ningún caso pueden proceder los seres inteligentes de una fuerza bruta y ciega", como es fuerza que sea el dios de las religiones que enjuiciamos filosóficamente. Este número ya se adelanta a nuestra sentencia de Dios.

6º.Santo Tomás. Por su escala trazada parecería gico tomarlo por progresista. Pero desde que busca con ella su género supremo que tenga el grado más elevado de excelencia y encontramos que en la misa cantan "Gloria al excelso Dios". Sabemos que Santo Tomás se refiere al Dios religioso.

Pero Santo Tomás no ha visto a Dios y lo concibe por el credo católico que es de fe ciega y le oponemos al otro santo Tomás que tiene más razón y que siendo apóstol y discípulo de Jesús , quiere tocar para creer.

7º.Cicerón no dice nada él: "El testimonio universal acredita por medio del sentimiento religioso la existencia de Dios". Que es lo mismo que decir:” vosotros lo decís; yo, no digo nada. Pero tomamos en cuenta ese "testimonio universal, pues tenemos interés en salvar si es justo, a ese Dios.

8º.San Anselmo y Descartes. He aquí juntos los dos polos, al parecer. ¿Qué dicen? "Dios es un ser que no puede imaginarse otro mayor". Conocemos a los dos sostenedores; Descartes y su escuela están desautorizados por los mismos pontífices, ministros de Dios. Luego, no puede Descartes referirse al Dios religioso que enjuiciamos. San Anselmo sí, por su investidura de obispo y, por lo tanto ministro de Dios.

Los Autos precedentes llevados a la filosofía para estudio de los estudiantes del Dios religioso, al que quieren imponer como un ser universal que debemos conocer como Padre Creador, no confirman suficiente al dios religioso. En cambio inician una presunción del Creador, los autos: 1º, Clarke., 2º, Liebnitz., 3º, Aristóteles, 4º, Bossuel, 5º, Montesquieu, que, filosóficamente, desconocen a dios y confiesan al Creador, ya como ordenador supremo por sus leyes universales y como sumo artífice.

El auto 7º Cicerón, nos obliga a un registro de "el testimonio universal acredita por medio del sentimiento religioso, la existencia de Dios". Cicerón, ha hecho como Jesús al ser preguntado por el pontífice judío: ¿Eres tú el hijo de Dios? Tú lo has dicho, contestó Jesús. Entonces Cicerón no ha dicho nada; pero alude al "sentimiento religioso" como testimonio universal. Veámoslo. La religión católica lleva el número 666 de las religiones que han existido y predominado por las causas conocidas, de engaño, fraude y mentira (falacia) como hemos filosofado en el Capítulo Quinto, "La causación universal", párrafo VI, "Las falacias". Por cuyos delitos se enjuicia a Dios, bajo cuyo nombre obraron. ¿Es ese Dios, el Creador universal? ¿Lo es de alguna religión del universo?

En otro libro nuestro, el "Buscando a Dios" hemos examinado las religiones ,desde su formación hasta la 666 comprobando que, cada religión tenía un dios diferente en su significado particular y encontrando hasta hombres y mujeres vivos, adorados como dioses y tratados como divinos. Pero si cada dios era diferente en cada religión, en un punto coincidían todos: en el odio a todos los otros; por lo cual, las guerras no han tenido fin. No hemos encontrado en ninguna de esas religiones- exceptuando el budismo- la idea del Dios impersonal; pero aún en el budismo vimos que la mujer no tenía valor numérico: era una bestia de carga, y la adoración al dios impersonal del Buda, imponía el éxtasis, lo cual es fuerza para que el hombre se anule en sus funciones de tal y no pudimos racionalmente reconocer al tal Dios, que anula al hombre.

Hemos seguido el examen universal de las religiones y sus dioses, sumando siempre la herencia al sucesor llegando a la 666, que en su alianza, recoge los errores de todas. La hemos examinado en sus hechos, encontrando todas sus páginas orladas de sangre, luto, desolación, miserias, corrupción y la inmoralidad más estupenda, en sus cantadas virtudes. Sus himnos son al Dios de la ira de los ejércitos, de las venganzas y del castigo, señalándose el caso insólito de ser antropófago de su "hijo único", que, hecho artículo de fe, queda toda la humanidad sin progenitor y como nacida al acaso y de la maldad, o del capricho.

Hemos visto en esa religión reunirse un concilio durante un año, para discutir "Si la mujer (madre de todos aquellos obispos) era un ser racional; si tenía alma; y la declaran impura por el hecho de parirlos a aquéllos...Degenerados "Raza de víboras" que Juan los llamara. Pero en cambio sacan de la ley a María Madre de Jesús y de seis hijos más. Efraín, José, Ana, Elisabeta, Andrea y Jaime, en orden de edad, declarándola virgen y madre de Dios; pero a Jesús lo hacen Jesu-Cristo y sin padre natural, pero hijo único de Dios, cuyo Dios lo reclama en sacrificio para lavar con su sangre las ofensas recibidas de los hombres.

Esto nos induce, racionalmente, a confirmar que ese dios es más pequeño que el hombre, puesto que el hombre lo puede ofender. ¿Estamos en lo cierto de que el dios católico-Cristiano, resumen de todos los dioses religiosos, es menor que el hombre? Sí. Y lo prueba Pío IX, declarándose infalible, a cuya blasfemia le contesta Garibaldi, arrojándolo del trono y poder temporal. Luego el Dios católico- Cristiano es un falso profeta, es un impostor, es combatido y hundido por la razón filosófica. Entonces, no es el Creador Padre de todos los hombres, puesto que es de todos los espíritus y, sólo por su espíritu el hombre es hombre; y tenemos dilucidado el problema y roto el dilema terrible entre Dios y Creador. Dios, pues, es en todo sentido Ídolo (falacia) engaño, fraude y mentira. Creador es, Padre, verdad, justicia, amor.

Dios es la Teología; el Creador, la Filosofía. La Teología es dogma, estancamiento y muerte. La Filosofía es razón, libertad, progreso y vida. Y como la razón, la libertad, el progreso y la vida es del espíritu, por herencia eterna de su padre, y la unión solidaria de los espíritus se llama espiritismo, el espiritismo es el credo único del infinito universo, y éste es el representante verdadero del Creador, Padre de todos los espíritus; y, por razón de la razón, se proclama para la tierra como moral perfecta, porque es el fruto del razonamiento de la filosofía austera. Pero aun falta un punto que probar en forma dialéctica, sobre "testimonio universal", que Cicerón alude para la existencia de Dios.

El testimonio aludido está, en verdad, ya dicho y comprendido en lo dicho sobre las religiones y sus dioses; pero somos tan austeros y justos, que debemos hacer un auto a tal respecto.

El testimonio universal, en justicia ,sería la mayoría del sentir, ya que no podemos pretender la unanimidad del sentir de todos los hombres, como un solo sentir.

La colectividad china es la mayor de la tierra. En su todo tienen las doctrinas del Confucio, que les habla del Creador, aunque les ponga intermediarios, pero son los maestros de la moral. Son 450 millones de hombres que tiene la noción del Padre; que si tienen Ídolos (dioses), son secundarios y los cambian con más facilidad que de traje. Luego, no tienen idea de Dios y sí del Creador.

Le sigue el Asia, que en conjunto y separada de la China, alcanza a otros 450 millones. Apenas hay nada católico ni Cristiano, y ahí por el Veda conciben la idea del Creador Padre, y no a Dios, aunque tienen, como en la China, dioses hasta en los elefantes y v1boras, pero son, justamente, dioses de castigo.

Viene el África en general, que a excepción de los bárbaros civilizadores que les llevan desde hace siglos la corrupción, no han podido darle la idea de Dios no son idólatras, puesto que adoran al sol que en verdad puede representar al Padre Creador. Y son 180 millones.

Anotamos la Oceanía completamente pagana y Mahometana, la que tiene la idea del Creador y no de Dios. Son 40 millones de hombres.

Nos queda como afrenta humana la Europa y las Américas.

Éstas con 180 millones y aquélla con 400 millones en 28 estados, capaces de ser la gran Babilonia, por lo cual pudo el Cristo-Dios hacerse trono. Aquí es donde alude Cicerón a su "Testimonio universal".

Comprobemos: En tiempo de Cicerón el universo era Europa, que estaba muy lejos de alcanzar a los 400 millones de habitantes que ahora da el censo. Las planicies siberianas estaban sin poblar y más afuera de los mares no había mundo, ni otro mundo. Sabemos que el Cristo-Dios en esas fechas contaba ya una existencia de unos dieciseis siglos, pero estaba recluido en los Brigantinos. Egipto era gentil, y el África, lo mismo que Persia y Grecia, Roma y la Iberia paganos y muchos idólatras, hasta entre el pueblo de Israel, y Judío; y el paganismo, su idea suprema, la cifraba en el sol, la luna y los astros, como nos lo indican ciertas doctrinas ocultas, la mitología y la historia, y aun las tradiciones arraigadas en el centro del África. Y el pueblo de Israel, por la prevaricación de Leví y Judá, encontramos que no tenía formas de Dios, pero adoraba a Helli y Jehová que,

en hebraico y siro-caldeo dice Padre y Creador.

La palabra Dios no la encontramos hasta Grecia, de donde se extiende al Egipto, a Roma y luego a todas partes llevada por Roma en su imperio; luego, la idea de Dios que concreta Cicerón, no puede en manera alguna referirse a un Dios religioso, desde que tantos millones habría. Y, por añadidura, Cicerón conocía por el Veda otro ser que un Diosecillo cualquiera; y aun sabía la condena de Isaías a todos los dioses de palo, piedra, metales y de carne. Llegamos, pues, a la conclusión de que, cuando Cicerón pronuncia su evasiva, quiere referirse al Creador.

Por otra parte, era una novedad la palabra Griega Teos, la Deus latina, y se propaga por su sencillez ,y debiera entender por Creador ,si Dios no fuera un castigo.

En resumen, pues, de 1760 millones de habitantes del planeta Tierra hoy sólo hacen idea de Dios los afiliados a las religiones católico-cristianas que, según los datos estadísticos son 420 millones, o sea mucho menos de la cuarta parte; las otras tres cuartas partes hacen idea del Padre Creador.

Pero esos 420 millones, ¿son católicos, apostólicos y romanos, condición necesaria para que tengan la idea de Dios? Veámoslo:

Cristianos en todo el orbe..........................................420 millones

Ortodoxos separados el catolicismo.............................210 "

Cismáticos ,griegos, armenios, coptos y protestantes..160 "

420-210= 210; 210-160 =..................................... 50 "

de católicos, apostólicos romanos, que tampoco hay que tener en el número de tales, porque militan más de las mitades por conveniencia y por ignorancia.

Mas no podemos ni queremos ser egoístas ni dar motivo a que nos tilden de extremistas y dejemos las cifras por entero,420 millones, que hacen la idea de un Dios religioso, pues nuestra justicia prefiere que la Rusia del Soviet comunista, con sus 183 millones de seres, de haga por sí misma la declaración de su idea del Padre común, puesto que establece una comuna.

Preferimos que los estados hoy anarquizados pero que su fin es la comuna, cuyos estados son los Balcanes medio cristiano, medio católicos, o mahometanos, la conmovida Italia, la acabada Austria y Hungría, la rendida Alemania, la ininteligible España y todos los otros estados decadentes (en religión) de Europa con la Inglaterra, Norte Centro y Sudamérica, diluciden sus cuestiones y digan si son de Dios o del Creador; si son esclavas de la tiranía religiosa, o hermanas de la justicia y la libertad, en cuyo caso último, serán como todo el mundo, hijos del amor del Padre Creador, aceptando la comuna que es el patíbulo de Dios.

No es que no tenga fuerza de Auto probado en la razón matemática la cuenta expuesta; es que sabemos que hay algunos pobres ciegos que han de protestar de la justicia, porque ellos son hijos del Dios injusto; y hemos expuesto esa cuenta por si los números son capaces de enseñarles el error de sus cuentas. Y como para dar valor a nuestra sentencia filosófica no nos hacen falta esos 420 millones, porque tenemos para fundar la ley una mayoría de 1340 millones contra 420 millones, se impone, por lógica razón. Por lo tanto, el Dios religioso--Odio, con todas sus consecuencias anotadas-- queda sepultado en los escombros de su obra, poniéndose en el Trono del corazón de los hombres sus hijos, al Creador Padre común que se llama Amor.

El que deseo para todos los hombres, que lo encontrarán en nuestros cursos de esta Filosofía Austera y obras complementarias.

JOAQUIN TRINCADO

Buenos Aires, 9 de marzo de 1920, era Vulgar: a 19 del mes 6º , del año 9º , de la nueva era.

 

Este libro se terminó de imprimir el día dieciocho de febrero del año mil novecientos sesenta y cinco en la Imprenta López, Perú 666, Buenos Aires, República Argentina.