CAPITULO VII
MÉTODO DE LAS CIENCIAS SOCIALES

PÁRRAFO 1º
HISTORIA, DERECHO Y ECONOMÍA POLÍTICA

El hombre, en su naturaleza física, es objeto de las ciencias biológicas de estructura y funcionales. En su naturaleza Psíquica es objeto de las ciencias filosóficas de que nos ocupamos.

La Morfología y la Filosofía, lo mismo que la Psicología, la Lógica y la Etica, tienen sus métodos propios y conocidos que se inician en la observación, se detienen en las inducciones e irradian sus numerosas series de inferencias deductivas.

Ahora bien: existe en el hombre otra cualidad que han dado en llamar naturaleza social, que no es tal naturaleza, sino resultado de las necesidades del progreso que necesita de la unión de los hombres, cuya unión constituye la sociedad, a la que el hombre se ve inclinado y la obedece constituyéndola. Esta cualidad social, pues, debe ser estudiada por sus métodos propios deductivos y para ello toman su puesto en este estudio importante la Historia, el Derecho y la Economía Política.

Desde luego, las ciencias sociales exigen el conocimiento previo:

1º. De las leyes que rigen la formación del carácter individual en cada individuo y en cada grupo humano, socialmente organizado, lo que se consigue por la Etología o costumbres.

Esta última ciencia, puede considerarse un intermediario entre la psicología y las ciencias sociales, porque en primer lugar, las principales causas del carácter radican en el medio ambiente de una sociedad y dentro de ésta: y segundo, porque el carácter preponderante en un pueblo, es factor importante de las manifestaciones colectivas de índole jurídica, política y económica.

Tratándose, pues, de un fenómeno como la formación del carácter que obedece a causas numerosas y complejas, claro se ve que el método de la Etología ha de ser deductivo, acompañado forzosamente de la observación: es decir, que deben estudiarse las leyes de las causas de los fenómenos para descubrir si la combinación de dichas causas concuerda con las leyes derivadas y empíricas obtenidas previamente, por medio de la observación. (Debemos observar que la educación es el arte verdadero de la Etología).

La Etología recibe sus premisas de la Psicología y adopta leyes empíricas para verificar sus raciocinios, desdeñando en este caso las diferencias individuales. A pesar de esto, en las investigaciones Etológicas puede emplearse el método inductivo- inverso y llegar al conocimiento de la sociedad en clases, por la supremacía deprimente de los mal educados que se metieron a etólogos sin querer comprender que los grados no son clases; éstas son antagónicas; los grados son sucesivos y estimulantes; los grados no rebajan a nadie, puesto que se ascenderá por el progreso hasta la cúspide de los grados superiores; las clases elevan a los malvados supremáticos y rebajan hasta desconocerle derechos de hombre al humilde, al productor, y esto traería la lógica consecuencia de revancha, (porque hasta las lombrices protestan de una ofensa y todo en la naturaleza se defiende por su instinto) y ahí está el proletariado, siempre vilipendiado, azotado, abrogándose el derecho sobre sus verdugos supremáticos. ¿Qué es lo que puede evitar esa eterna venganza, esa máxima catástrofe y vergüenza humana? Sólo la verdad de las cosas; sólo estos cursos de filosofía austera, porque ellos preparan la comuna de amor sin fronteras, sin parcelas, sin clases... sin dinero.

Se impone pues, el estudio Etológico por grados; para lo cual estudia los tipos humanos y su medio ambiente, para explicarnos por medio de las leyes Psicológicas, no desdeñando ningún residuo, ni aún lo que sea producto de predisposiciones congénitas, que si éstas son circunstanciales, dejan su ambiente que hay que purificar.

Ahora, por lo que toca a las ciencias sociales, no se pueden formular tampoco sin los conocimientos perfectos Etológicos; lo que no se ha hecho y por lo que no hay una sociedad, porque en la sociedad se odia todo individuo y la causa es las clases; los efectos del desconcierto terrible y disolvente que, inevitablemente se nos hecha encima, es su lógico resultado.

Entremos a recorrer el método de las ciencias sociales que se ha seguido hasta hoy, exponiendo primero el inductivo.

1º-El de concordancias: porque carece de valor cuando hay pluralidad de causas, como ocurre siempre en los sucesos históricos, en las instituciones del derecho (?) y en los fenómenos económicos.

2º-El de diferencias: porque solamente sería eficaz en el caso imposible de dos sociedades idénticas en todo, menos en un sólo detalle y en un sólo efecto de la vida colectiva, pues aun realizando tal supuesto, la diferencia que se tomaría como causa sería seguramente efecto de numerosas causas sociales.

3º-El de variaciones: porque aun en caso de existir una causa simple de determinado fenómeno social, concurriría siempre con tal número de causas variables, que las modificaciones del efecto jamás serían paralelas a las de su causa.

4º-El de residuos: porque no puede ser aplicado sin el conocimiento previo de las causas que han de sustraerse, y como ninguno de los métodos precedentes puede darlas, resulta que el de los residuos sólo puede emplearse subsidiariamente, como un suplemento.

Se desprende de lo expuesto que, si los métodos inductivos no son adecuados aisladamente, tampoco lo serán combinados. Además, es imposible aprovechar en las ciencias sociales el auxilio de la experimentación , complemento importante de los métodos inductivos.

Examinemos, pues, ahora, los métodos llamados deductivos para ver los aplicables e inaplicables.

1º.- El Abstracto-Matemático, es inaplicable a las ciencias sociales porque, derivando sus fenómenos de leyes y causas complejas y complicadas, sería erróneo subordinarlas a las leyes simples e inflexibles como las fundamentales de la cantidad. En este error han incurrido los fundadores de ciertos sistemas morales, como Hobbes y Bhenthan en sus tratados "Interés individual" e "Interés general" , y es porque, o hay intereses individuales en cuyo caso el interés general es ficticio, o existe el interés general, en cuyo caso no puede existir el individual bajo lo cual sólo puede existir la propiedad privada.

2º- El concreto directo o Físico. Este método es solo parcialmente aplicable a las ciencias sociales, porque, como por este método se debe deducir de premisas conocidas y suministradas por la Psicología y la Etología, las deducciones son limitadas en número y difíciles de verificar, porque para esto último deben ser comprobadas con hechos históricos en que además de las premisas conocidas, concurren numerosas causas sociales no previstas o no tomadas en consideración, como el mayor amor patrio, el mayor odio de raza, casta o clase y aún las influencias Magnéticas y espirituales y hasta casos geológicos y atmosféricos o elementales que la historia no ha visto sino como casualidades, siendo fatalidades o justicia del destino, que han llamado prejuicios y aun supersticiones.

Sin embargo, este método físico-concreto-directo, debe usarse con preferencia en economía política; pero esta adopta únicamente como causas principales de los fenómenos de la riqueza, en sus relaciones con la actividad humana, sin tener en cuenta esa fatalidad, causa de todo. De este modo, las conclusiones generales de los economistas tienen que ser modificadas en cada momento y de acuerdo con las condiciones especiales del país al que deben regir.

3º- El concreto-inverso o Histórico. Aunque un tanto erróneo por las causas precipitadas arriba, este método deductivo es el más adecuado a las investigaciones de las ciencias sociales. Comienza por la observación de los fenómenos históricos; los generaliza hasta transformarlos en leyes empíricas; y remata en la verificación que consiste en comparar las leyes empíricas fundamentales con deducciones directas, basadas en circunstancias semejantes y en las leyes Psicológicas, Etológicas, Étnicas y Morales.

La aplicación de este método a la historia y el derecho, presenta estas modalidades:

A.-Historia. O sea una serie de acontecimientos concordantes que sirve de base a una ley empírica y relativa en determinado género de fenómenos sociales, como las revoluciones políticas, y por ejemplo de dicha ley, podemos deducir, o sus leyes explicativas (componentes, intermedias o superiores) o bien determinado efecto de circunstancias conocidas y uno u otro raciocinio quedarán verificadas, si apoyándonos en la Psicología, la Etología y la Ética, obtenemos por deducción directa, una ley que concuerde con la empírica fundamental.

Las leyes explicativas pueden darnos a conocer las causas productoras y los hechos característicos de un determinado estado social. Los efectos deducidos, nos permiten entonces predecir las consecuencias probables de dicho estado.

Esta proposición nos demuestra que ganaría mucho la economía política dando preferencia al método deductivo-inverso, en vez de dársela al método directo. Y lo ganaría todo, si al estudiar los fenómenos se tuviera conocimiento y presentes los fenómenos que hemos enunciado de fatalidad porque ocurren necesariamente.

B.-Derecho: las leyes positivas forman cuerpos jurídicos o sirven de base a instituciones políticas. En ambos casos, obedecen a tendencias susceptibles de sugerir leyes empíricas y relativas al estado social o político que las ha originado. Y dichas leyes pueden servir de base a inferencias y verificaciones análogas a las que son deducidas de las premisas históricas.

Un ejemplo de la eficacia de este método lo encontramos en el derecho penal: la observación nos revela cierta tendencia uniforme en el sentido de modificar la penalidad de determinado género de delitos, como por ejemplo, la agravación de las reincidencias de ataques a la propiedad; la ley empírica que expresa dicha tendencia puede ser explicada por causas sociales, económicas, políticas o judiciales de las que derive el incremento del robo habitual; dicha ley empírica es verificada concordándola con ejemplos semejantes de otras épocas, y podemos concluir que si concurren en el fututo las circunstancias observadas, se reproducirán los efectos ocasionales de agravación en la pena, contra los delincuentes reincidentes.

Conviene tener presente y no olvidarlo en estas cuestiones que, el método deductivo concreto-inverso, no es exclusivo en las ciencias sociales. El concreto directo y la inducción por residuos tienen su papel como suplementarios.

Además y dentro de ciertos límites, los métodos de concordancias de diferencias y de variaciones son aprovechables, pero únicamente cuando los fenómenos son efectos de causas simples o cuando una de éstas tiene tal poder, que las demás quedan relegadas a la categoría de causas variables.

Bajo estas bases se han fraguado las leyes sociales que se imponen solamente a los que no tienen ninguna parte en ellas: se ha mentado el derecho y la economía política, y nosotros no vemos ahí ningún derecho, desde que está latente nada más que el capricho y no la filosofía y se demuestra en la continuada protesta de las masas proletarias y de la clase media, en la que están los rebeldes, porque es la clase ilustrada en la que se mueve todo el progreso.

El descontento está en todas las conciencias productoras; de la agricultura en todas sus ramas, en las artes y los oficios y hasta en las ciencias o sus hombres, porque les falta la libertad para expresar y exponer los medios para traer el bienestar, a que el máximo progreso alcanzado nos da derecho. Pero como se han creado derechos irracionales, consagrándolos en leyes tanto más absurdas cuanto más fuerza bruta necesitan para imponerlas sin lograrlo, esto mismo confirma filosóficamente y matemáticamente que en esos derechos creados para los menos, se ha desconocido el derecho humano y natural de los más. ¿Pruebas? La protesta de los más en todo el mundo. ¿Resultados? La revolución social, que ya nada hay que la detenga. ¿Las causas? La falacia, engaño, fraude y mentira en la historia, en la religión y en la política. ¿El remedio? Ya, sólo puede encontrarse en la Comuna de Amor, en la que la moral sea primero; en la que el derecho humano y natural no sufra opresión; en la que el trabajo sea la ley de la subsistencia; y el amor, el único credo y Juez y Dios y todo. Pero esto lo veremos más claro en la quinta parte.