CUARTA PARTE
LA LOGICA

CAPITULO I
EL CONOCIMIENTO

Lógica: Exposición de las leyes, modos y formas del conocimiento científico. Razonamiento, Discurso, Método. Puede ser definida "como la rama de las ciencias filosóficas que trata de las operaciones mentales necesarias para comprobar la legitimidad de nuestros conocimientos".

Pero el conocimiento o relación necesaria entre nuestros estados de conciencia y sus estímulos originarios, corre varios grados como ya expusimos en la Psicología, al tratar de la inteligencia; pero aquí, después de haber dejado descubierta la naturaleza y constitución del alma, podemos decir que no son varios grados, sino infinitos grados, por lo que sólo podemos exponer aquellos que ya la ciencia ha trillado, pero que son suficientes para internarse con ellos en los más intrincados estudios de la vida, o hechos de los hombres.

1º.La lógica como ciencia: Esta no puede ser exacta según el valor de los números, a los que no puede sujetarse positivamente, sino puramente, por el grado desarrollado de razón de cada hombre.

2º.Noción o percepción sincrética: que será igual a la potencia de la imagen mental estimulante que perciba el individuo.

3º.Percepción Analítica: o idea concreta universal, que sólo puede ser, según el conocimiento de las leyes expuestas al estudio. Y como hasta hoy todas las exposiciones han sido cuando no equivocadas, no concretas y vacías, el análisis no ha existido más que de lo burdo, de lo inerte, pero falsamente considerado inerte, puesto que todo es vivo y lo vivo no es inerte.

4º.Percepción Sintética: idea concreta particular; es decir, que, según el conocimiento de muchas cosas del mismo género y especie, formamos una síntesis, un todo, de muchas cosas, lo cual es una economía de fuerzas, de trabajo y de inteligencia; por lo cual sólo puede sintetizar, aquel que comprende las cosas.

5º.Relaciones reflexivas: analogía y diferencias, concomitancias y sucesiones; causas y efectos aun en las ideas llamadas abstractas, pero que desde hoy no puede haber tales ideas abstractas porque hemos dejado al descubierto todo lo más abstracto, exceptuando el Ser del Creador, al que jamás podemos alcanzar entre todos los espíritus del universo.

Serán, pues, ideas reflexivas pero concomitantes y relacionadas.

6º.Relaciones Racionales: por las inferencias e intuiciones que, ahora, ya sabe el hombre de dónde proviene la inferencia y la intuición, y no es abstracto porque está relacionado todo, como lo habéis de colegir de la historia del alma y del espíritu que queda expuesta y que más la explicaremos al final de la quinta parte.

Hagamos algunos ejemplos prácticos:

Si nos encontramos en presencia de un árbol desconocido, nos da la noción sincrética de dicho vegetal; un examen atento de su tronco, ramas, hojas y flores, nos suministrará las ideas analíticas contenidas en dicho organismo y lo concebimos con sus calidades bajo la forma de idea concreta y sintética.

La reflexión o juicio comparativo, establece en seguida las analogías y diferencias entre el árbol recién percibido y otros ya conocidos, con lo que podemos clasificar el vegetal.

Entonces la reflexión inductiva nos generaliza las propiedades observadas y la calidad de la madera, el fruto y demás cualidades y al fin la razón nos infiere sus aplicaciones industriales o terapéuticas.

Bajo este orden de elementos Psíquicos y físicos, aplicando la fisiología, podemos conocer, por la observación, en presencia de un hombre desconocido, cuál sea su moral y su progreso.

PÁRRAFO 2º
MATERIA OBJETIVA. CONOCIMIENTO COMPLETO

En cuanto a la materia objetiva que ha concurrido a formar la idea o ejecútese, conocimiento completo del objeto o sujeto materia de estudio, abarca en general los siguientes elementos que obligadamente pone en acción.

1º.Elementos Psíquicos: como estados de conciencia en forma de sensaciones, percepciones, emociones y voliciones, en cuyos elementos prima el deseo para que la voluntad entre en funciones; lo cual sólo puede ser en general después del juicio previo del espíritu.

2º.Físicos, o substancias recipientes de los estados de conciencia que después de la percepción experimenta el movimiento a causa de que terminó el juicio previo el espíritu, que experimenta y entrega el ejecútese a los órganos correspondientes que obran sobre el sujeto.

Aun cuando parezca y hayamos visto en las pasiones momentáneas que no hay juicio previo, sí lo hay de "sí o no hago". Pero no hay proceso reflexivo de las consecuencias y es a causa de la falta de razón filosófica como hemos dicho allí, de lo que se desprende claro que la filosofía racional es el elemento único que nos puede dar la paz y tranquilidad, y es porque en su estudio se demoran las pasiones, se armonizan el sujeto los elementos psíquicos y los físicos con orden y justicia.

En ningún caso (como se ha enseñado) pueden los elementos físicos ser atributos de los cuerpos, que hayan de formar la conciencia. La conciencia está formada, pero los estímulos físicos que hacen es pedir el conocimiento de los tales atributos y entonces el espíritu revuelve su archivo hasta encontrar en el alma aquellos instintos que forman esa página de conciencia, puede juzgar por analogía y admite o desecha el resultado, según su estado de sentimiento, es decir, de progreso.

De este examen resulta que muchas veces admitamos parte y no el todo de la percepción o la completemos; porque durante ese proceso los instintos estimulantes se avivan o se callan, en cuanto la conciencia dictada por la razón expide, diremos, su decreto.

PÁRRAFO 3º
ATRIBUTOS QUE NOS REVELAN LOS ESTADOS DE CONCIENCIA

Los atributos externos y los estados de conciencia, para Kant, son fenómenos, mientras que las substancias pertenecen a la categoría de los números inaccesibles para la inteligencia humana, salvo mediante la razón intuitiva.

De esto hemos dicho bastante en la Psicología, respecto a los fenómenos subjetivos, o sea de los estados de conciencia, por lo que ahora nos vamos a ocupar de los atributos que nos revelan aquellos fenómenos.

1º.Calidades: éstas proceden de un atributo de los cuerpos, para producir determinadas sensaciones y percepciones, por ejemplo, la blancura de un cuerpo implica la posibilidad de generar en nuestros órganos visuales la impresión del color blanco, y esta percepción analítica se convierte en una idea atributiva, mediante una abstracción reflexiva.

2º.Relaciones, pudiendo ser:

a) De sucesión y simultaneidad (una asociación en cuya virtud atribuimos a hechos vinculados entre sí, dos o más estados de conciencia provocados sucesivamente) o que se representan simultáneamente siendo susceptibles de ser divididos por el orden en que aparecen.

b) De diversidad y semejanza (reconocimiento de elementos comunes o distintos en los hechos generadores de dos o más estados de conciencia).

Cuando la semejanza se establece entre los hechos que sirven de base a dos relaciones, conexionando éstas en la conciencia, hay analogía. Por ejemplo: vemos los colores rojo y morado y vemos la analogía que hay entre los dos; como observando el morado nos revela el rojo y azul que contiene, así como el gris nos manifiesta el blanco y negro que lo compone; hay analogía y semejanza. Pero si la semejanza es tal que no podemos percibir diferencia, se llama entonces identidad y similitud.

c) De cantidad. Que es el resultado de la comparación de casos entre las que aparece diferencia exclusiva de calidad en unos casos y en otros subsiste la diferencia a pesar de ser idénticas las calidades; por ejemplo: entre un litro de agua y un litro de vino no hay más diferencia que la calidad; pero entre un litro de agua y diez litros de agua, subsiste diferencia de cantidad y hay identidad en la calidad.

En los dos casos, la relación expresada por la diferencia es cuantitativa: en el primer caso hay igualdad; en el segundo caso hay cantidad mayor o menor.

El grado diferencial de las cantidades se aprecia por vía de comparación, adoptando como tipo fijo cierta cantidad que denominaremos unidad. Las veces que esta unidad se halla contenida en otras cantidades mayores son expresadas por los números; dos o más unidades reunidas en un solo conjunto, pero susceptibles de separación material, constituyen una pluralidad.

En cambio, una cosa es susceptible de división mental o material y las unidades subalternas que resultan pueden agruparse formando fracciones de la unidad principal.

La reconstitución sintética de la unidad por la reunión de sus partes se llama totalidad.

PÁRRAFO 4º
LA VERDAD Y EL ASENTIMIENTO

Por verdad se entiende una perfecta conformidad entre el conocimiento y el objeto; por consiguiente se trata de una correlación Psico-Física, en cuya virtud se conexionan de acuerdo con las leyes fisiológicas y psicológicas, con el estímulo localizado y objetivado, o su imagen reproducida al estado de conciencia correspondiente y formando por apariciones de naturaleza intelectual.

Cuando tenemos la conciencia plena de la verdad de un conocimiento, a punto de parecer repugnante y contradictoria su negación, se dice que tenemos la evidencia de tal conocimiento.

La evidencia puede ser interna y externa. Esta se obtiene mediante el examen de comprobación , comprobados con el auxilio de los sentidos; las pruebas suministradas por la percepción exterior sirven para acreditar la verdad de nuestras imágenes, inducciones y deducciones, así como de nuestros juicios y raciocinios, fundados sobre la experiencia.

La evidencia interna consiste en el asentimiento con que confirmamos nuestros conocimientos reputándolos exactos o verdaderos. Se debe comprender que dicho asentimiento puede ser un resultado de la evidencia externa; en cuyo caso es suficiente subjetiva y objetivamente, mientras que, si sólo nos satisface la evidencia interna, el asentimiento será suficiente subjetivamente. En el primer caso habrá certeza o certidumbre; en el segundo caso habrá creencia o fe; pero puede ser que esa verdad sea por un dogma, o por la superstición e ignorancia universal, como sucede, por ejemplo, con la fe en Cristo y la encarnación de Jesús, por obra y gracia del Espíritu Santo; la concepción de María inmaculada; la infalibilidad del pontífice católico; iguales verdades que la de que " el universo era aquellas tierras donde el Cristo hacía sus fechorías, desmentido por el descubrimiento de América y hoy, por segunda vez, con la confirmación de los mundos habitados.

Es preciso crearse la verdad por la convicción , y la fe por las obras, porque entonces la verdad será eficiente y la fe viva.

Sí; ocurre que el asentimiento puede no ser completo o suficiente, siendo susceptible de verificación o rectificación, con el concurso de nuevas pruebas (como el caso del descubrimiento de América), cuyas pruebas pueden ser capaces de evidenciarnos lo contrario de lo que asentíamos, o por lo menos de darnos otras evidencias externas o internas, con las cuales la evidencia asentida se cambie en parte. Pero que será, por lo menos, un caso de duda y modificaciones de opinión.

En la opinión o estado consciente provocado por la evidencia externa e incompleta, el conocimiento se descompone en ideas o emociones parciales que, sumadas, o consideradas aisladamente, pueden constituir una evidencia objetiva.

Cada uno de los elementos que sucesiva o simultáneamente asociados determinan la evidencia exterior, la denominamos prudentemente posibilidad. La concurrencia de posibilidades suficientes para darnos la certeza del conocimiento, puede ser matemática o filosófica; en este segundo caso, todas las posibilidades elementales son diferentes y debe apreciárselas individualmente, porque la filosofía debe juzgar con matemática pura, sin quebrado.

Llámese probabilidad, al grado de certidumbre medido por el número o valor intrínseco de las posibilidades evidenciadas objetivamente.

La probabilidad matemática se mide dividiendo el número de posibilidades adquiridas por el de las que son necesarias para adquirir la certidumbre; si hemos comprobado v. g. : 10 billetes de una rifa de 100 números, la probabilidad de sacar la suerte será de 100:10 o sea un décimo de probabilidades; comprando los 100 billetes de la rifa la probabilidad es de 100:100, o sea la unidad; esto equivale a la certeza de obtener el premio.

La probabilidad filosófica es más difícil de apreciar, porque depende de la importancia respectiva de cada elemento adquirido del conocimiento; pongamos un ejemplo concreto:

Un juez de instrucción averigua que A fue asesinado en la casa de B; que éste vivía solo; que había resentimientos entre A y B y que se les vio juntos poco antes del asesinato de A; que el instrumento del delito pertenecía a B y que éste presentaba manchas de sangre en sus ropas.

Parece que dicho juez debe aceptar cono cierto que B fue el asesino de A. Sin embargo, basta un detalle que los juristas llaman Coartada, la evidencia de que el acusado estaba en otro lugar cuando ocurrió el hecho, para que el cargo se torne en imposible, a pesar del grado aparente de probabilidad. A causa de este hecho (ocurrido muchas veces) el derecho criminal suele no tener en cuenta ni la confesión del presupuesto acusado cuando algún detalle la hace aparecer como inverosímil, pues no es tampoco raro que un padre, por dar tiempo a que se salve un hijo y viceversa, se declare autor del delito, tratando de despistar la persecución de la policía y la justicia.

Sí; en la probabilidad filosófica que tiende a la certidumbre mediante el avalúo de las probabilidades, es donde más se advierte la influencia decisiva de los prejuicios (que siempre son perniciosos), o sea conocimientos formados en virtud de las leyes del hábito y la herencia, que nosotros rigurosamente llamamos Contagio. El prejuicio obedece por consiguiente a las mismas causas predisponentes y ocasionales del Contagio y las expuestas en el curso de Psicología que serán:

a) Las tradiciones, científicas y dogmáticas.

b) Las autoridades de quien aprendió.

c) El aliciente de la novedad y del aplauso.

Esto es lo que no debe tener el verdadero filósofo; estando libre de esas plagas hará sus juicios filosóficos en la más alta justicia y buena lógica.