CAPÍTULO V
Sentidos internos

Nos afirma Bain, "Que no es exacta la comparación del sistema nervioso, con una red eléctrica, cuyas estaciones y pilas generadoras estuviesen ubicadas en los centros cerebro-espinales".

Tiene razón Bain; la red de hilos eléctricos son conductores pasivos a la corriente; ellos en vez de generar extraen, gastan a la dínamo o pilas; pero los conductores por el uso se deterioran; gastan también su vida o corriente que genera su fuente manantial. Pero lo mismo sucede con el sistema nervioso; conduce la corriente a expensas de un gasto de su resistencia (energía nerviosa han dicho los fisiólogos y los anatomistas).

Aunque Bois Reymond vea un poder electro motor en los tejidos musculares y nerviosos, no es más que la corriente que forzosamente está presente siempre por necesidad de la vida en todos los nervios, que necesariamente están en circuito cerrado, en todo nuestro ser.

Mas sí hay una diferencia notable entre nuestro sistema y una red eléctrica y es el calor natural operado por nuestra reacción química de la substancias absorbidas para la nutrición constante, con más nuestros movimientos y trabajo: y cada centro nervioso se excita bajo esas leyes y necesariamente han de producir corrientes repulsoras, lo que origina el movimiento general, a causa de la impulsión de los centros dinámicos o cerebrales y sanguíneos, que sólo así, se encuentran dispuestos a las sensaciones, llamémoslas irritaciones o contracciones.

Ahora ya se puede comprender también que los sistemas nervioso y muscular, tienen funciones anexas a la protección interna y externa del individuo, lo que efectúan por corrientes centrípetas y centrífugas (impresiones e impulsiones) , pero a causa de una fuerza inicial, central, (no desconocida pero no comprendida), y esta fuerza en el hombre es, su espíritu. "En él, estaba la vida; y la vida es la luz de los hombres" se nos ha dicho en el Sánscrito. Y en los demás seres irracionales, vegetales y minerales, esa fuerza central, es también el espíritu universal, adherido a todas las cosas y las dinamiza, les da vida sensible en su grado, para que evolucionen en ascensión hasta llegar por el alimento y otras metamorfosis, al cuerpo y alma humanos, punto el más elevado a que la materia tiene derecho y ley.

Pero fisiológicamente, el sujeto, de las impresiones toma el conocimiento mediante el estado de conciencia y lo denominamos sensación y las impulsiones se transforman en movimientos que luego conocemos por sensaciones correlativas.

En cuanto a la protección interior, la función del sistema nervioso, es ejercida por los centros descriptos y por los cordones de nervios Psico-sensores y Psico-motores insertos en los órganos de la vida vegetativa y en los músculos de la vida de relación.

Cada grupo de impresiones originarias de distintas sensaciones conscientes constituyen un sentido.

Los sentidos internos son dos: el de la vida orgánica y el muscular.

Primero - El sentido de la vida orgánica

El sentido de la vida orgánica comprende seis grupos de sensaciones, según Bain.

a) Funciones de la respiración: inspiración de aire puro, asfixia por sofocación, estado patológico de los pulmones.

b) Funciones de la circulación: estado de bienestar general por la pureza del torrente sanguíneo: desórdenes cardíacos: congestiones y anemias.

c) Los procedentes del tejido muscular: alteraciones y lesiones de los músculos; contracciones patológicas; fatiga.

d) Los procedentes del tejido nervioso: estado de excitación y de depresión general: alteraciones neuropáticas; acción de los estimulantes.

e) Los procedentes de la temperatura: enfriamiento general; sofocación canicular; estados piréxicos.

f) Los procedentes de la electricidad: por descargas eléctricas: por el magnetismo.

Segundo - El sentido muscular.

Además de las mencionadas sensaciones, causadas por el estado de nutrición, fatiga o lesión de los músculos, están las llamadas de inervación que se producen como consecuencia de la irritabilidad muscular a causa del trabajo efectuado, según los estudios de Wundt.

Estas sensaciones musculares son de tres clases:
a) Dependientes del trabajo desplegado (esfuerzo) por el músculo, que nos hacen conocer la tensión del órgano, la resistencia que se le opone y la extensión del movimiento desplegado. Combinadas estas sensaciones, producen las compuestas relativas a la dirección, situación y posición de la excitación o estímulos.

b) Las dependientes de la continuidad del esfuerzo que nos dan las sensaciones de duración (tiempo).

c) Y las dependientes de la velocidad: las que como las anteriores, completan las sensaciones relativas al espacio, de acuerdo con la fórmula Mecánica que nos dice que: “El espacio es igual al producto de la duración por la velocidad" .