CAPÍTULO IX
Filosofía contemporánea

PÁRRAFO 1°
IDEALISMO SUBJETIVO

La revolución que ha llevado Kant a las ciencias con su "Criticismo", pone a los hombres que buscan algo, en un camino más claro que el que tuvieron desde el siglo tercero de la fatídica era Cristiana.

J. Amadeo Fichte, se apoya en los principios de Kant, sobre la materia y formas del conocimiento: y Fichte, en principios del siglo 19, llegó a estas conclusiones: "Las formas de los principios de Kant, no son sino dos entes subjetivos: el yo absoluto y real (forma) y el no-yo (materia) que es el yo relativo y fenomenal. El yo y el no-yo se determinan recíprocamente, cuando el yo es determinado por el no-yo, la razón es práctica".

Vemos, que Fichte, ya es terminante en su juicio y acepta el yo, que puede subjetivar, y aunque hasta entonces ese yo, se comprendería el alma humana, era capaz de señalar el objeto.

Todos estos grandes coloquios de los filósofos, no eran sin embargo, más que el trabajo evolutivo del que estaba encerrado en el alma; pero que por su ley de armonía no debía mostrarse, hasta que los hombres agotaran los medios de conocer la materia.

El alma humana, ya hemos probado atrás que no tiene ley: por lo tanto, no puede ser el yo pensante aunque sí es el yo sensible, porque es materia.

Pero, establecido ya, un ser constante (aunque sea bajo una verdad relativa, el alma) ya los hombres están convencidos de que no pueden morir y abren su conciencia para seguir buscando las causas todas que los lleven a encontrar las verdades que necesitan, como la comprobación del creador, que se impone a todos, porque todos lo conciben necesario; lo que hace una ley universal impositiva para toda conciencia, por la misma necesidad que nos obliga aunque sin imperio de tiempo determinado; lo que nos da una idea del libre albedrío, que verdaderamente no es real, porque nos doblega una ley que nadie logra eludir; pero que en verdad, admitiendo su dominio, es como se concibe el libre albedrío.

PÁRRAFO 2°
IDEALISMO OBJETIVO

Encontramos a Schelling, que siguiendo los jalones que le deja Fichte, toma dos tópicos: la Naturaleza y la Razón, llamando a la primero Yo fenomenal y a la segunda Yo real.

Schelling, dice: "Si la naturaleza tiene un fin racional, debe constituir también un sistema racional que tienda al mismo fin; y siendo así, existe una evolución progresiva racional de todos los seres; o sea la evolución de lo inconsciente y racional".

Aquí Schelling (1) ha formado su sistema, de todos los puntos de las filosofías y de la historia, con la evolución de Spencer y del sistema inconsciente dejado por Hartmann.

Reúne, pues, Schelling, para su "idealismo objetivo", las tendencias de Fichte, fundándose en Kant y Spinoza (Baruch), por lo que puede establecer con un fundamento Universal, Una identidad entre lo real y lo absoluto en el que se identifican y se unifican, el objeto y el sujeto, lo real y lo ideal, lo material y lo espiritual.

Los principios sentados terminantemente por Schelling, son como los de Kant, irresistibles y consagran la fusión de la materia y el espíritu, de modo que, el asociacionismo, quieran que no los ultramaterialistas, se compondrá eternamente de lo subjetivo y de lo objetivo; que es, dicho mejor para la comprensión de todos, del espíritu y la materia.

PÁRRAFO 3°
FENÓMENOS HUMANOS

Conforme con lo anterior, (que han podido rebatirlo pero no negarlo ni menos desmentirlo) James Mill, en el primer tercio del siglo 19, hace el estudio de los fenómenos humanos, comprobando, que los hechos del alma, se reducen a tres categorías.

1ª Sensaciones: Internas y externas.

2ª Ideaciones: Copias o imágenes representativas.

3ª Asociaciones: enlace de las ideas por un orden de sucesión "Sincronismo".

De modo, que el asociacionismo es irreductible y vemos los fenómenos sucederse simultáneamente en el espacio y el tiempo, con entera semejanza de causas; lo que afirma una vez más su procedencia única, o sea del ser real; del yo pensante; del espíritu aseguramos nosotros.

James, tiene un digno heredero; su hijo Stuart Mill que pone un bello relieve a los principios de su padre, y a mediados del siglo 19, publicó su "Sistema de lógica deductiva e inductiva" que encontró un buen intérprete en Ezequiel A. Chaves, español.

Stuart Mill, se convence de que;"El mundo es la posibilidad de las sensaciones; las ideas de causa tiempo y espacio, se deben una a otra". Es decir, que todos proceden de una causa sola.

Comprende Stuart Mill que, la moralidad de las acciones humanas, derivan de un cálculo matemático del asociacionismo, que llega a ser un hábito. "Y apreciamos las virtudes, dice, primero por la satisfacción y ventajas que nos proporcionan, (que es egoísta), pero que llegamos a su aprecio con naturalidad, como el avaro aprecia sus tesoros" .

Tras el estudio de Stuart Mill, se ha levantado la investigación científico-filosófica, que nos permite la lógica deducción de una cosa, de la otra: es decir, que ascendemos del efecto a la causa; lo mismo que comprendiendo la causa, deducidos los efectos probables.

No debemos olvidar, que ya, en este tiempo, empiezan a mostrarse los espíritus en todas formas y con toda clase de fenómenos y los hombres se ven inducidos a la investigación; aunque muchos, (bien a pesar suyo y predispuestos a la negación) no han podido desmentirlos, ni aun con el uso innoble de la superchería científica, en algunos casos que justificaron la ciencia.

Los dos Mill, padre e hijo, no son rebatidos de frente; pero hay un sistemático y de mucho valor científico (si retiramos su sistematicismo) que lo vamos a exponer, Alejandro Bain (2).

Este sostiene, que "Los fenómenos internos, (Fenómenos Psicológicos, están en asociación con los fenómenos externos, (fisiológicos), y forman dos series paralelas que deben estudiarse conjuntamente".

Esto es escandaloso al presentarlos en paralelo, porque jamás podrían encontrarse los fenómenos internos con los externos y entonces no puede existir la asociación ni la contigüidad; y aunque quisiéramos admitir la ley de influencia, que no podía conocer Bain, (porque no habían nacido las ciencias y leyes de la electricidad), sólo conseguiríamos establecer, una necesaria atracción y repulsión de dos cosas diferentes: pero como "sólo una substancia existe", no podríamos decir dos cosas sino dos formas de la misma cosa en dos grados diferentes.

Pero dejémosle exponer para ver dónde va.

"Los fenómenos íntimos son de tres clases; los que se originan en los sentidos, que forman la inteligencia; los emocionales; y los actos de la voluntad".

"La conciencia está determinada, por cambio y transición de los fenómenos internos: El pensamiento es una palabra o un acto contenido".

Aquí ha dicho una verdad máxima, pero él no la entiende. Sí; la conciencia es el cambio de posición de los instintos del ser humano: y por la transición que hizo el espíritu en dar tiempo a esos mismos instintos para que cada uno se saciara en su ley; único modo como se dominan y forman el conjunto consciente, haciendo un homogéneo de todo lo heterogéneo: lo que no podría ser, si fuesen dos series paralelas. Sigue Bain.

"Las representaciones por los sentidos asociados o aislados llegan a constituir la inteligencia, por las asociaciones simples, compuestas y constructivas que obedecen a las leyes de contigüidad, (sucesión y simultaneidad) y de la similitud, (semejanza y oposición)".

Aquí se ve un buen deseo de querer allegar las leyes de asociación a los fenómenos biológicos, suponiendo que Bain, entiende de Biología del alma humana: lo que sería fácil, si se convenciera de que, el alma sólo es la intermediaria de la demostración de la vida; y que por lo tanto, no se podrá estudiar la biología en el alma humana, sino por su medio y conocimiento, para llegar al que es la vida demostrativa; al espíritu; en él, sí se puede descubrir la biología, porque está en él.

Sigue diciendo Bain que: "La emoción y volición se explican, por el auxilio de las leyes de asociación y según los estados sensibles y las excitaciones musculares, de donde podemos analizar las posiciones y sus principales leyes".

"Las leyes morales, son el producto de dos factores; el interés y el sentimiento, cuyas leyes son de origen humano, obscurecidas por la tradición que las perpetuó".

Bain, empezó corcoveando y acaba durmiéndose él mismo: el sentimiento lo demuestra el género humano y también los tres reinos de la naturaleza, como nos lo demuestra Schopenhauer, en el cariño de su perro, que hacemos extensivo a todos los perros y a todas las especies domésticas para con el hombre y también a todas las especies animales entre sí mismas y, no exceptuamos el reino vegetal ni aun el mineral, que nos lo demuestra la química en la fusión de líquidos y metales que, lo hacen por la afinidad que es ley Biológica.

En cuanto a las pasiones, diremos sólo aquí que éstas llenen su ley en el antagonismo de los instintos; y se prueba eficientemente en que las pasiones cesan, cuando el antagonismo no existe; de lo que hablaremos en su lugar correspondiente: pero ese antagonismo es el que produce todos los que llamamos "fenómenos", que nosotros diremos efectos.

PÁRRAFO 4°
EL EVOLUCIONISMO DE SPENCER

Spencer es un compendio de todas las filosofías de su tiempo: no nos va a dar nada nuevo, más que su bella arremetida a todas las filosofías sin negar ninguna y sin hacer ninguna propia tampoco, sino tratando de poder aplicarlas a la ciencia; lo que lo pone a la cabeza de los positivistas.

Con atrevida destreza jugó con Hégel, Hamilton, Kant, Schelling y Darwin.

No desmiente su tenacidad, pujanza y constancia con la "persistencia de la fuerza" que él representa en su "evolucionismo".

Su principio lo encierra todo en: "Toda fuerza activa produce más de una causa, y una causa produce más de un efecto".

No nos extraña nada, si comprendemos que en el universo encontramos dos órdenes de cambios (no dos series paralelas como ha dicho Bain) contrarias, pero necesarias: el de integración (evolutivo) y el de desintegración (disolutivo), por lo que la evolución está sujeta a la instabilidad de lo homogéneo; a la multiplicación de los efectos, y a la segregación de sus productos.

La instabilidad (significando mutación) de lo homogéneo es necesaria enteramente para el equilibrio, lo que llamamos en filosofía espírita, compensación, porque es la continuada renovación de las formas.

La multiplicación de los efectos de esa renovación es la demostración de la compensación que es originada por la fuerza atractiva: y más claro como hoy podemos demostrarlo por las leyes de la electricidad. Magnetismo remanente de los efectos materializados, con cuya fuerza atractiva se reúne lo heterogéneo disgregado de lo homogéneo, a lo que llamamos segregación.

La segregación, no es causa como han querido ver en la ciencia; pero origina efectos positivos por sus movimientos y entonces es causa de causa: Supongamos, para explicarnos el caso, un foco de luz: Vemos el todo en el elemento que demuestra el depósito de fuerza, convertida en calor: la combustión de este elemento emite rayos luminosos multiplicados segregados, y por su efecto apreciamos lo heterogéneo que baña y vivifica; lo transforma de opaco en luminoso, y lo que no podíamos apreciar, ahora lo contemplamos en su estado o forma y, eso mismo que recibe luz, emite luz también, volviéndose a la vez causa: Y, sin embargo, la causa inicial está ya muy lejos de esta causa que es efecto de causa anterior.

No quiero dar más explicación, porque es de necesidad que el estudiante ahonde, razone, argumente y se expanda hasta el infinito, desde esa escala causal que le he expuesto en que queda encerrado un estudio infinito, que le sirve de centro el foco de luz para ir a buscar la causa del foco y corren tras de los efectos del foco que crean otros efectos, por lo que se convierten en causa.

La Segregación, pues, es la que nos enseña el todo, de su anterior Multiplicación y de la ante-anterior Instabilidad.

La segregación nos ofrece el estudio de la divergencia, puesto que vemos que cada partícula segregada va a punto diferente: y la convergencia porque vemos también que cada partícula converge a su fin; es decir, a otro cuerpo atractivo; lo que nos pone al borde del estudio del Magnetismo efecto, de la Electricidad causa del movimiento universal.

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Y corto aquí, dejando un infinito estudio que debéis llenar vosotros en muchos años y entre todos los hombres, porque tampoco Spencer lo llenó y mucho hizo con presentirlo; pero su presentimiento vale tanto como la comprensión y ver lo que dice al respecto, que confirma mi argumento.

"La evolución es una integración de materia, acompañada de una disipación de movimiento: durante el cual la materia pasa de una heterogeneidad indefinida e incoherente a una homogeneidad definida y coherente: y en cuyo tiempo, además, el movimiento retenido experimenta una transformación análoga."

Desde luego, el evolucionismo de Spencer se refiere a lo cognoscible; pero hoy debéis entender que hasta Spencer, lo cognoscible, era relativo: y hoy (menos el ser del Creador) todo es cognoscible, incluso el espíritu del hombre, único yo estable, porque es él de la misma substancia del Creador nuestro padre.

No existe, pues, fuera del Creador nada incognoscible, aunque sea oponiéndonos a todos los filósofos y religiones: porque si han concebido un mundo incognoscible llamándolo de las intuiciones o de los espíritus, una sola es la ley, una la substancia y uno el creador.

Lo incognoscible está sólo en la ignorancia; pero cuando ascendemos, en cada grado de sabiduría que alcanzamos conocemos más: y ascenderemos tanto que nada nos será incognoscible.

Lo incognoscible es una creación religiosa que impuso la fe ciega; fe irracional, de la que por gravitación han participado todos los filósofos, hasta los más materialistas: causa porque las concepciones filosóficas sobre lo incognoscible son sólo remanentes de prejuicio; efectos erróneos que hoy no podemos ya encubrir, aunque se trate de Kant o Spencer, ni de otros más altisonantes, sean quienes fueren.

La fe dogmática es un anteojo del color que a cada religión le ha convenido, por el cual los hombres han visto sólo ficción.

La fe de obras es real y se lleva a la ciencia, es fe viva que no tiene color ni prisma; y hoy, en estos cursos de filosofía austera, matamos el prejuicio, por lo que purificamos las filosofías científicas e históricas y hacemos la filosofía única; la del espíritu que todo lo abarca.

Hemos ampliado lo suficiente la evolución de Spencer, prescindiendo de la creencia, porque ésta no es científica y nos lleva a creer Fantasmas en las apariciones, porque casi siempre les falta algo por causa del espanto que las religiones sembraron de ellas con un fin inconfesable.

Vamos ahora a tratar de catalogar, por sus términos, las variedades científicas de Spencer.

1° Puntos de la evolución que comprenden:

A. Espacio y tiempo: o materia y movimiento.

B. Tránsito de lo particular a lo universal, bajo la idea constante de una causa y causalidad.

C. Relaciones necesarias del pensamiento sobre los puntos anteriores, para concebir una causa absoluta que comprendemos inaccesible al hombre, que equivalen a instabilidad, multiplicación y segregación.

2° Clasificación de las ciencias positivas y materiales: abarca tres grupos:

A. Primer grupo, que llama: concretas perteneciendo la Mineralogía, Meteorología, Geología y Biología.

B. Segundo grupo, que denomina: Abstracto-Concreto o extraídas de las concretas y son la Mecánica, Física, Química y Moral.

C. Tercer grupo, que dice: abstractas o mentales, siendo éstas las Matemáticas, Metafísica y Lógica.

3° Filosóficas o de la Razón, comprende:

A. La Psicología con la Biología.

B. La Lógica o deducción e inducción.

C. La Ética o extracción de conocimientos.

D. La Metafísica o estudio de la unidad, como causalidad y finalidad o principio y fin del todo del universo.

4° Sociología: o estudio de los órganos sociales, entendiendo:

A. Aumento progresivo de los modos por evolución.

B. Estructura evolutiva, considerada en la asociación de lo homogéneo y heterogéneo.

C. De la independencia de los organismos individuales nace una independencia progresiva que constituye la sociedad.

D. La vida de un cuerpo social es más larga que la de los elementos que la componen.

E. Las sociedades son una idea, no pueden tener forma tangible.

F. Un organismo social no es una masa continua, ni estable.

G. En un cuerpo social, sus elementos no ocupan posiciones fijas, pues cambian de lugar.

H. Por fin; la sensibilidad sociológica no afecta un solo punto del cuerpo social; repercute en todos desde que la sociología la forman los individuos y sus elementos.


(1) Federico Guillermo ScheIling (1775-1854), escribió y publicó "Filosofía de la naturaleza", "Sistema del idealismo trascendental", y "Principio divino natural de las cosas".

(2) Alejandro Bain, de Aberdeen, escribió: "Los sentidos y la inteligencia", "Las emociones y la voluntad", "El espíritu y el cuerpo", en el primer cuarto del siglo XIX.