CAPÍTULO II
Escuelas Antiguas y Modernas

PÁRRAFO 8°
NEOS Y CRISTIANOS DE LA ERA VULGAR

1°) Neos Greco-Romanos.

Hemos llegado al período más peligroso para la humanidad.

Los historiadores han desaparecido, pero han surgido una pléyade de mixtificadores que harán obra perniciosa, en la que las pasiones sólo triunfarán, cuyas consecuencias, sólo ahora pueden medirse en este desequilibrio mundial, ocasionando esta conflagración universal, que tampoco ha terminado con esta Paz vergüenza, Paz dogmática que hará la página complementaria de la influencia desastrosa de la pléyade de mixtificadores, que bajo un nuevo dios apócrifo se levantan a señalar el reinado del nefando Cristo, entonces ya viejo y caduco, señalado por Juan Apóstol en esos mismos días en su Apocalipsis, también mixtificado ya aquel documento por los fanáticos cristianos, que aprovechan la debilidad de los Neos (indiferentes) de los sabios principios de los filósofos, imponiéndose por el fanatismo de los neófitos del nuevo dios cristo, como deberéis comprender estudiando las obras de esta nuestra escuela, indicadas atrás.

La decadencia griega, creó el lamentable estado Neo: y Roma, que por las pasiones ha creado una confusión de adoraciones, a tantos dioses como a las pasiones les ocurrieron, ha desengañado a los Romanos, mostrándose indiferentes a las verdades austeras, entregándose a todos los vicios, hasta no conocer la moral en ninguno de sus puntos, ni aún en el sentimentalismo.

Esto es aprovechado con ventaja por los Neófitos Cristianos, que sin discernimiento defienden y aun dan sus vidas y sangre por un símbolo que les presentan Pedro y Pablo, representación verdadera del fanatismo y la ignorancia; pero tienen en su descargo estos dos hombres su buena intención, aunque esto, no excluye de responsabilidad a Pedro, que había oído la verdadera doctrina moral de Jesús; ni a Pablo de culpabilidad, porque funda una iglesia cristiana, bajo el bautismo de Agua que no existió, ni Juan practicó y cuya iglesia la hace en nombre de Cristo, que no podía ser Jesús, puesto que Pablo, no vio ni conoció a Jesús. Lo que confiesa el mismo Pablo en sus cartas.

Desaparecida la moral y el sentimiento por las matanzas que ocasioa el Neísmo y el fanatismo que se enumeran en las persecuciones de los emperadores Romanos, el mundo Europeo, se envuelve en un caos que va creciendo hasta que el Dragón Cristo y la bestia 666, en la que se asienta, después de ensangrentar toda la tierra a donde tuvo acceso, llegaría a su apoteosis con las hogueras y tormentos de la Inquisición, ideada por un tribunal de cardenales al que llaman para mayor escarnio, El Santo oficio que llenó de terror al mundo. Momento en el que, empezaría su decadencia para llegar a su agonía en esta conflagración Mundial, efecto únicamente de la causa Cristo que muere.

El filósofo, no ha de pagarse de apariencias: no han de bastarle las palabras; ha de hundir su escalpelo ,hasta la raíz de las cosas y las obras harán su fe, que sentará como axiomas.

La causa de esas hecatombes desde el nacimiento del llamado cristianismo, tienen su raíz en la Falacia de Aitekes, al crear irracionalmente el dios Cristo, inventando el milagro de Moisés, de abrir las aguas del Mar Rojo: cuya falacia, encontró abono en la confusión de ideas de los Neo Greco-Romanos, 18 siglos más tarde.

De este modo, la llamada era cristiana entra en acción, cuando está en plena evolución el Eclecticismo, nacido del Escepticismo, que no podía dar más efecto que el de su causa.

Los Eclécticos, que perseguían el acuerdo de doctrinas encontradas (cosa imposible) ellos mismos denotaban que no tenían fe en ninguno de los principios que parecían sostener, lo mismo que hoy vemos en los Teosofistas y Espiritualistas, que se empeñan en unir la ciencia y la religión, lo que es imposible, porque la ciencia es luz, porque es toda ojos; y la religión tinieblas, ciega: Donde la luz entra, las tinieblas desaparecen.

¿Cómo pues querrán hermanar la religión y la ciencia? Los resultados son igual a los ocasionados por los Eclécticos, los que son, con diferentes nombres, Teosofistas y Espiritualistas.

No es extraño, pues, que en el principio de esta era desgraciada, en medio de tan máxima confusión, las inteligencias de cualquier idea, renovaran el Dogmatismo. Los Cristianos los hicieron de las tres fuentes principales o sea del sistema Platónico, del Estoico y Mosaico, lo que significa un Manto Dorado, tendido sobre la podredumbre, que al fin, ésta, con sus miasmas, pudre el manto y queda el estiércol al descubierto. En efecto, toman a Jesús por baluarte, pero apodándolo Cristo y Crucificado, santificando la Cruz; pero la razón descubre el cristo de Aitekes que es una piedra y señal de peligro y la cruz pierde la santidad, desde que fue patíbulo afrentoso y patíbulo queda; pero roto; cayendo todos sus atributos, tiaras, coronas, armas, orgullo y mentira, a un charco inmenso de sangre, que es el estiércol y podredumbre que envolvía con su manto.

Mas en aquel Caos, existe aunque envuelta la verdad y al fin, triunfa ésta de la confusión, como el hediondo estiércol que contiene esencias de vida y fragancia, que al llegar a su grado de combustión, por su propio calor se deseca y veis nacer de él, plantas aromáticas y de gran valor, que compensan a la atmósfera aromas de vida, por las brisas deletéreas con que antes la envenenó: y a la vista, le devuelve bellezas, por las nauseabundas heces que antes le obligara a contemplar.

Pues así ha sucedido con el Dogma Cristiano-Católico. Envolvían a Jesús con la cruz y al Espiritismo de Moisés, bajo la palabra revelación; se descubre el Espiritismo y ya no hay revelación ni milagro; se rompe la cruz, tirando sus atributos de terror y queda Jesús hombre, limpio del infamante dios Cristo: acabando las fusiones y fusionistas de principios que hacían el caos y queda sólo la verdad de la vida con el principio axiomático Espiritismo, que todo lo llena.

Saludémoslo en el amor y matemos las fantasías y pasiones diferenciales que consagró el dogma Cristiano, que no puede ser Filosófico porque es Teológico y esto es, dogma de fe ciega.

2°) La Escuela Neo-Hebraica, nace con Filón en Alejandría.

Filón es un místico y trata de buscar la verdad en la revelación divina expresada en la Biblia, la que defendió con calor místico, contra los Epicúreos y Caldeos y aun contra los gentiles.

Pero Filón que creía en la revelación divina, no pudo tener la comunicación espiritual que es la única posible revelación, que sí la tuvo Moisés, el que cerró las puertas a esta práctica, para que no pudiera el falso dios-Cristo entrar en los grandes secretos de los designios máximos de la ley Eterna; pero señaló Moisés un punto, la Escuela Esénica fundada por él, en la que los que vendrían en misión a sostener la Ley del Decálogo, pudieran recibir la comunicación de los espíritus de luz, y en aquella escuela, (oculta aun hasta hoy) recibirían todos los profetas sus vaticinios y las órdenes de combatir y aun castigar a los que faltaban a la ley.

Esa escuela o kábala, sólo para hombres sabios la fundó Moisés en el más grande secreto, después de despedirse del pueblo, en protesta contra los levitas (sacerdotes) que mixtificando los mandatos de Moisés le presentaron leyes que él no quiso autorizar con su firma, retirándose a la soledad con aquellas palabras tan solemnes que encierran la más grave acusación que hombre haya podido pronunciar: "Escuchad cielos y hablaré: y oiga la tierra los dichos de mi boca: Goteará mi doctrina como rocío sobre la yerba. En ella no hay iniquidad, es justa y recta: La corrupción no es suya; de los hombres de generación torcida es la mancha. ¿Así pagas a Jehová pueblo loco e ignorante? ¿No es él que te poseyó y te compuso-" Deuteronomio Cap. 32.

Ya en su retiro Moisés, fundó la Kábala Mayor (escuela esénica) dándoles a sus verdaderos fieles, los secretos que como primogénito él sólo podía poseer, además de los que se le habían dado como misionero legislador, por el Espíritu de Verdad en representación de Jehová, que significa Padre.

Los levitas, ahora, dictan a sus anchas al pueblo lo que les ha convenido, y empiezan a aparecer profetas que reprenden continuamente; pero aun hay en las escrituras grandes secretos que no deben caer en manos de los futuros sacerdotes y viene David, el que substituye los textos y el Arca, por otros inspirados, que tienen lo bastante para que los que quieran caminar en la luz, puedan hacerlo: y ésta es la Biblia, que poseen los Israelitas de la cual y a gusto de los sacerdotes Cristianos hicieron la que hoy el mundo cristiano-católico posee, que no es los escritos de Moisés, que eran incontrovertibles.

David sabéis que era profeta (médium) e hizo la sustitución obedeciendo a la comunicación recibida en la Kábala, por causa de que los Griegos habían invadido uno de los dominios del Reino Judío, La Caria, cuya historia encontró Cicerón y os la presento en el "Conócete a ti mismo".

Filón, pues, tuvo por fuente la Biblia dejada por los levitas y reformada por David, en la que se consagra la Dualidad entre Dios y el mundo, lo que no cabe en la razón filosófica, que sólo puede ver Causa y Efecto.

Por ese error (conveniente entonces), Filón, hubo de sostener sus luchas, queriendo sostener que "Dios y el mundo no era un dualismo, ni lo había entre lo celestial y terrenal, ni que la incomprensibilidad de Dios procedía de Él, sino de la ignorancia de los hombres".

Filón admitió el logos o verbo de los griegos como mundo inteligible, pero creado por Dios; pero no pudo penetrar que eso significa el espíritu encarnado (hombre) causa esta de tantas confusiones, surgidas en el reinado del nefando Cristo y que hoy declara a plena luz el espiritismo, rompiendo el secreto Esénico, porque al reinado de la materia, lo sustituye el reinado del espíritu, desterrando el error con la verdad y el misticismo con la Razón.

Lo nuevo, pues, de Filón, está en sostener esos dualismos, queriendo sujetarlos sin embargo al mayor de los dos, consintiendo con Platón en que "El mundo inteligente, era idéntico al universo concebido en lo tangible". Su error capital está en la creencia que se hizo de que "El supremo bien consiste en la aspiración de unificarse el hombre, con la divinidad" pero el error no está en la concepción, sino en el modo Ascético que Filón hace necesario para alcanzar esa identidad, que forzosamente, el ascetismo conduce al misticismo religioso y éste inutiliza al hombre para el progreso de las ciencias, que es justamente donde (permítanme la frase) se diviniza el hombre, porque llega a hacerse Omnipotente con el conocimiento de las ciencias y la solidaridad espiritual.

El Misticismo, era forzoso que condujera al Parasitismo y por esto lo proclamaron las religiones con su vida contemplativa, que anula al hombre para la vida de producción y reproducción por la que la especie se perpetúa.

Estos defectos, sin embargo, no impidieron que tuviera discípulos tan encontrados en ideas que representen los dos polos opuestos, como son el fanático Pablo, fundador del cristianismo y Gamaliel, sostenedor de una sola causa en la creación y de la salvación del hombre en la sabiduría, fuera de toda forma de religión.

Gamaliel, es maestro de Pablo y de Juan el llamado Bautista, que no bautizó a nadie, aunque diera abluciones en el Jordán, que eran leyes de higiene de la Religión Judía.

3°) Los Neo-Pitagóricos.

Dos tendencias perceptibles se perciben de la filosofía del gran Pitágoras, que por los años 50 de esta era se desarrollan en el reinado de Nerón, con Apolonio de Tiana y con Plutarco.

Estos dos filósofos, quieren coordinar su misticismo con un sistema panteísta, consintiendo en que "Entre Dios y el Mundo, deben existir Seres intermediarios" con lo que aceptan la existencia de Ángeles y Demonios.

En el "Código de Amor Universal" dejó escrito el testamento secreto de Abrahan, el cual dice lo que son ángeles y demonios, que no son otros que espíritus buenos y malos y propiamente dicho, espíritus de luz y de tinieblas, o progresados y retrógrados.

Si hubieran poseído aquel testamento, no hubieran sentado esos errores; pero la maldad de la religión, acaso hubiera querido acabar con la especie humana, para no verse descubierta en su falsedad y a esto se debió el que Moisés ocultara para algunos siglos, los máximos secretos de la ley Suprema, que hoy se descubren; para enterrar las religiones.

Los Neo-Pitagóricos, pues, concebían la verdad; pero se les ocultaba en justicia, para que no sufriera la humanidad, inmensamente más que ha sufrido por causa de la maldad de las religiones místicas y dogmáticas.

Pero las religiones que saben aprovechar los flacos humanos, toman como fundamentales la concepción Neo-Pitagórica y consagra artículo de Fe, la existencia de Ángeles y Demonios con su infierno y cielos por habitación necesaria y con sus horribles sufrimientos desesperados y sin esperanza de rehabilitación, o los goces de una vida inactiva, en una contemplación imposible; todo esto es la muerte por necesidad, consagrada por el dogma, lo que significa la descalificación del autor de la vida, resultando acusado de vengativo, parcial, e injusto: pero como en un juicio frío, filosófico, no puede ocultarse nada a la luz del espíritu, éste, descubre que, nadie es capaz de pensar, más que según el estado de su discernimiento; con lo que la religión, se sentencia al calificativo de absurda y temeraria, símbolo verdadero de ignorancia y fanatismo; lo que envuelve todas las tendencias de su negra historia.

No puede defenderse tampoco, bajo la atenuante de que lo sostuviera la escuela Neo-Pitagórica: puesto que sostienen lo contrario las otras más autorizadas, más sabias, más puras de primera luz, Shet, Moisés, Antulio, Sócrates, Juan y Jesús, Platón, Aristóteles y tantos otras que no tienen sombra de debilidad o dudas.

Son, pues, los neos expuestos, responsables del mal causado. Veamos aun otros Neos.

4°) Escuela Neo-Platónica.

Esta se subdivide en tres ramas.

Tenemos la alejandrina sostenida por Plotino y Porfirio. La siriaca por Jamblico y Plutarco y Proclo en la Ateniense.

La Alejandrina no es feliz en sus aclaraciones del idealismo, distinguiendo en dios tres naturalezas.

La Naturaleza es sólo una. ¿Cómo puede tener tres el creadar de la Naturaleza? No será capaz toda la ciencia de hoy, ni lo será toda la que hemos de alcanzar de demostrar tres ni dos sino una naturaleza, aunque en cada especie que examinamos encontramos diferentes fisiologías, fisiognosias y etnologías; la naturaleza siempre será una y ésta será siempre Éter, única sustancia.

Jamblico en la siriaca, aun es menos feliz: pues éste, quiere ver en el uno (Dios) la duplicidad, lo que sería divisible y el Creador es indivisible llenándolo todo y todo se enlaza en el infinito: pero que para comprenderlo, lo dividimos en especies, como dividimos anatómicamente nuestro cuerpo para estudiarlo; mas en conjunto forma el cuerpo y todas las cosas del universo constituyen el Creador: pero el universo es indivisible.

Jamblico, a este gran error agrega otro: si de menor cuantía no menos grave, porque dará ocasión a todos los errores; pues admite la existencia de muchos dioses inferiores, genios, demonios, ángeles y ánimas, lo que fundamentó a las religiones la creación de santos, cielos, infiernos, purgatarios y limbos.

Tuvo sí, un gran triunfo este judío, pues consiguió lo que se proponía: la Fusión del cristianismo con las Mitologías: pero no es extraño por en cuanto el Cristo no es menos Mitológico que los dioses paganos. ¿Pero sabéis lo que cobró Jamblico por esta Fusión? Pues la destrucción del pueblo Judío por los cristianos a los que dio armas para asesinarlo, con esos principios locos, fanáticos, imposibles.

Proclo, en Atenas: se anduvo con más cuidado: pero acaso fue por escarmientos vistos, ya dados por el cristianismo, por lo que se ocupa más de la providencia a la que consideró un "Postulado de la inteligencia divina". "La previsión o predeterminación de las cosas, que se adelanta a la visión de la inteligencia humana".

Con estas escuelas neas, ha pelechado la humanidad Europea y Asiática hasta la edad media, en medio de persecuciones de los paganos y gentiles a los cristianos y de éstos contra todo lo que no fuera cristiano, no importándoles nada la vida de los hombres, ya que no les importaba de la suya propia.

Vamos ahora a alistar las filosofías de la llamada edad media, para relacionarlas con las anteriores y las posteriores.

Pero necesitamos primero, presentar en la filosofía, como Escuela, al mártir del Gólgota, con su llamado precursor; y cumpliremos en justicia diciendo en esta nueva página la verdad intrínseca y sirva de revulsión a los apáticos y de bisturí para cortar errores y prejuicios, empezando por quien corresponde históricamente y por justicia, agrego.