CAPÍTULO II
Escuelas Antiguas y Modernas

PÁRRAFO 5°
SÓCRATES Y LOS SEMI-SOCRÁTICOS

"Sólo sé que nada sé", "Conócete a ti mismo", Sócrates (1). Aforismo el primero que denuncia al hombre trino y demuestra que, las cosas nunca se saben a la perfección, por el hombre y es a causa del eterno perfeccionamiento de las cosas. Por lo que "Sólo sé, que nada sé", hoy se convierte en esta sentencia: El sabio nunca sabe: pero sabe estudiar y sabe.

Sentencia y mandato absoluto el segundo, ineludible al filósofo, por que sin conocerse uno a sí mismo, ¿Cómo puede conocer a los demás?

El secreto de Sócrates, está demostrado en su diálogo con Alcibíades, al que le dice: "Yo tengo una ventaja sobre ti. ¿Cuál? -le pregunta Alcibíades -La de que tengo mejor y más poderoso guardián que tú: que siempre que no debo hacer una cosa, oigo su voz y me retira".

Sócrates admitía para sí mismo, la realidad de los conceptos de estudio: es decir, que los practicaba: por cuyo caso no común, era austero y siempre obró por convicción.

En ese diálogo con Alcibíades deja claramente expuesto el secreto de sus convicciones, que no era otro sino que era hombre trino, por cuanto, en su estudio y hechos, oía la voz de su primero: el espíritu.

En el mandato "Conócete a ti mismo" que se impuso, radicaba la fuerza de sus argumentos, para convertir una teoría, Idealista en un valor absoluto de las leyes universales.

Bajo estas realidades, (que nadie osó disputar y aun menos anular) Sócrates concibió y expuso a la comprensión hasta de los más sencillos hijos del pueblo:

1°) El creador único y universal, es el todo de la suma inteligencia y autor del todo.

2°) El espíritu, es su acción dirigente de las cosas de la, creación y de la vida individual del hombre.

3°) La comunicación del espíritu es necesaria para la dirección del hombre en todas sus acciones y de consiguiente.

4°) La supervivencia del espíritu, con su alma, que encierra la reencarnación por justicia de necesidad, para la compensación e igualdad, todo lo cual es base de las doctrinas del espiritismo que todo lo investiga, descubre y aclara.

Sócrates por esas razones, era el coronamiento de todas las escuelas, ciencias y progresos hasta entonces y da nueva orientación a la humanidad hacia la verdad de las cosas, imprimiendo a la materia el sello racional de la ley única El más domina al menos (que hoy exponemos y confirmamos) con lo que declaramos irrebatiblemente.

1°) Todo es espiritismo, porque la vida y la razón inteligente es sólo del espíritu.

2°) Que la Ley de la materia, es la misma ley del espíritu en grado inferior porque no tiene la razón y por ende, como el más domina ,al menos, la materia servirá al espíritu inexorablemente.

3°) Que bajo esta ley universal, se impone el gobierno o reinado del espíritu, que llega, tan pronto el hombre se hace razón: y entonces y no antes, el hombre puede llamarse hombre; de lo que se desprende por lógica forzosa un punto...

4°) Si el espíritu es razón y sin el espíritu el hombre no puede serlo, siendo el hombre el único que hace el progreso por causa de la inteligencia, el espíritu, sólo puede proceder del todo universal que llamamos Creador: y por tanto, el espíritu, es hijo consubstancial Ab y Coeterno con el Creador su Padre (2).

Era indudable que esos principios terminantes, razonados, harían germinar otras escuelas en pro y en contra, puesto que no todos los hombres están en el grado de progreso en que puede el espíritu imponerse a su materia; bien por no haber hecho su evolución metafísica conveniente, o ya por estar dominado por la concupiscencia, que es el caso más general y más desgraciado de los hombres.

Sí; nacieron escuelas, reñidas con la verdad y la razón; pero ninguna y en conjunto, ni ningún hombre individualmente, pudo ni se atrevió a rebatir, ni negar, los principios de Sócrates.

Ni aun los eternos enemigos del hombre y del progreso (los sacerdotes), lo pudieron negar ni rebatir y entre más de 500 Jueces reunidos por el terrible miedo para inculparlo de ¡Corruptor!... no pudieron decir más que, "Conviene que muera para bien de las instituciones": estas eran malas y sus hombres perversos; luego Sócrates es bueno, porque es verdadero sabio y por eso es asesinado, bajo la acusación de la impudicia supremática.

Antes de exponer algunas de las escuelas Semisocráticas, es de justicia dar aquí asiento al discípulo más amado del gran maestro, que atrás dije que el error cronológico lo ha antepuesto por razones inconfesables de los enemigos de la sabiduría, jueces y sacerdotes de entonces y de siempre, que se dieron la mano.

Demócrito (3). Expositor del Atomismo, marca el camino claro, evidente y eficiente a la física, por la metafísica eterna de la creación, en sus eternas transformaciones de progreso, para la belleza.

Se reconoce que Leucipo sentó la concepción del Atomismo. Pero Leucipo (4), no concibió los Átomos, sino que lo aprendió de su maestro Antulio, y Demócrito, con la mayor ampliación de Sócrates, en la explicación incontrovertible del régimen de la creación, pudo Demócrito exponer el sistema atómico, para explicar la "coexistencia" entre lo único y lo múltiple; único modo de poder comprender la realidad de la vida, en su eterna transformación.

Con los principios de su maestro Sócrates, sobre la necesidad de la reencarnación en la que es forzoso ver la unión de los átomos, que por atracción y afinidad componen los cuerpos, puede Demócrito coordinar su sistema, absorbiendo los principios de Sócrates y las hipótesis de Thales, Heráclito y Empédocles, todo lo cual demuestra unificado en su obra Megas Diacosmos.

Demócrito, comprende la coexistencia entre lo único y lo múltiple por la unión y división de los cuerpos o sea la divisibilidad de la materia, hasta un grado mínimo que entendió el átomo.

Es un error hoy, pero no lo era entonces, desde que, entendida la divisibilidad, quedaba el camino abierto al progreso de la física y la química, con las que llegaríamos a dividir el Átomo, en Electrones: más tarde en Iones: y hoy llegamos al Corpúsculo. Pero la regla está en el sistema de Demócrito, aunque la ley, está en la división del Huevo del Sánscrito de Shet.

Necesitamos probar que la ley está en el sánscrito y al efecto copio; "Leyes de Manú", libro primero, verso 16: "y habiendo hecho penetrar de los seis principios que tienen energía inmensa, formó todos los seres".

17. "Y por que estos seis principios están unidos a las partículas imperceptibles, de la forma perceptible de aquélla, se llama cuerpo a la forma perceptible de ella".

18. "En ella penetran los grandes elementos con sus propias operaciones, y también la inteligencia, factor imperecedero de toda clase de seres con sus sutiles partículas.

19. "Con las corpóreas y finísimas partículas de estos siete principios cuya energía es inmensa, y que con la inteligencia, el Yo y los rudimentos sutiles de los cinco elementos, se ha producido lo perecedero de lo imperecedero" (5).

20. "Cada uno de estos elementos (6) adquiere la cualidad del que le precede: de suerte que cuando más lejos está un elemento en la serie, posee más cualidades" (7).

21. "El ser supremo asignó desde un principio a cada ser en particular, un nombre, actos propios y manera especial de existir, según su ley establecida" (8). Ahí tenéis la ley, del sistema expuesto por Demócrito, 32 siglos más tarde de escrito el sánscrito, donde seguramente comprobó las doctrinas de Sócrates en su viaje a la India y en la Caldea, donde ese mismo principio estaba, llevado por Zoroastro, Abrahán, Jacob y Moisés.

Ahora puede el estudiante de filosofía, comprender el valor de los átomos, en su incesante movimiento, forzados por la eterna ley de renovación.

Ha de comprenderse también, que no puede existir el vacío, desde que el Éter todo lo llena y en él está la perpetua renovación de la vida, porque es la vida al natural, sin formas en sus elementos; pero que cada átomo tiene en su especie, un mandato especial y el modo de vida, que otro átomo, no lo puede hacer; y para su comprensión, hemos descubierto el Espiritismo Luz y Verdad, que en su sabiduría, todo lo resuelve.

Del sistema de Demócrito, se ha formulado la ley físico-química moderna; que si tiene un vacío por cada regla, es a causa del prejuicio y de los sabios de derecho, pero que no son de hecho, sino de confirmadores de los verdugos de Antulio, Sócrates, Juan y Jesús.

La última palabra del sistema de Demócrito, es la más escandalosa para los enemigos de la verdad y ha tardado mucho tiempo en sentarse como verdad, porque todos sé han opuesto a ella; pero no han podido destruirla y existe inconmovible.

Esta palabra escandalosa es, "El alma humana es como una tabla de cera en la que todo se imprime" con lo que ha descubierto la Psicología racional y el sensualismo de las cosas admitido al estudio de la filosofía, en la fisiología, biología y Psiquiatría del ser humano.

Ténganse presentes estos grandes puntos para el estudio de la fisiología en las lecciones correspondientes. Vamos a pasar por algunas escuelas Semisocráticas y veremos cómo de un mismo árbol, no todos los frutos son del mismo valor.

Entre las escuelas fundadas de los principios de Sócrates, vamos a tomar algunas para afirmar que, cada hombre no puede desarrollar más que el progreso que tiene en su espíritu y se probará por lo desarrollado por Demócrito y con lo hecho por sus condiscípulos.

1°) Escuela megárica, fundada por Euclides, la que sería precursora de Pirro.

Euclides a pesar de su ilustración que mereció el título de geómetra, os va a revelar gran debilidad moral, pues veremos que en él aún podía más el sentimentalismo religioso (que es un prejuicio) que el sentimiento de la conciencia por el que sólo puede ser el verdadero conocimiento de sí mismo, y por ende de las cosas que palpamos, o deducimos en la razón.

Euclides admiró a su maestro Sócrates y a otros sabios, de los que recogió sus principios: pero de Sócrates, sólo recogió el Idealismo y el Optimismo; lo mismo que hacen hoy los espiritualistas, que llegan al mismo fin que llegaron los Megáricos; al escepticismo.

Euclides, llegó a una conclusión extrema, religiosa, que fatalmente lleva a los hombres al desengaño porque si, "No sólo de pan vive el hombre", tampoco puede vivir solo de de la virtud. Sino de pan y virtud, que es el complemento de la vida del espíritu encarnado.

Euclides, estableció como principio para su escuela: "Si la virtud es la ciencia, desde que ésta tiene por objeto lo real y aquélla el bien, debe deducirse la identidad del Bien y de lo Real".

En la teoría no está mal: pero en la práctica, se priva al individuo de su derecho a las cosas de la materia; de lo que es forzoso que los individuos se cansen, se hastíen y renieguen, porque están privados del sensualismo de la materia, necesario a la vida del cuerpo en todas las cosas que la naturaleza ha dispuesto para los cuerpos: lo que llevó a los megáricos al escepticismo, como había llevado a los Eleáticos.

2°) Escuela Cínica, fundada en Aenas, por Antístenes el Cínico (9), otro discípulo de Sócrates.

Si los megáricos acabaron en el escepticismo, veremos a los Cínicos llegar a vivir y no vivir.

Si la vida no se vive por entero para el espíritu y el cuerpo, no es vivir la vida real: y Antístenes ha visto que su maestro, ha vivido la vida completa, pero en austera Justicia, dando a la materia lo que la ley le señala para que sirva al espíritu que todo lo obra; y cuando la materia está satisfecha, sirve al espíritu con fuerza y voluntad. Antístenes, podría decirse, que es el iniciador de los Anacoretas que huyen de la vida real y éstos no pueden dar ningún provecho al progreso común y ni a ellos mismos, por lo que la naturaleza exige de todos los hombres su concurso; y los que huyen de los hechos humanos, no son virtuosos y menos Héroes, como se les ha querido hacer por las religiones, sino cobardes y egoístas: a éstos, la religión los ha convertido en Santos.

El principio de Antístenes era: "La Virtud es el supremo bien". No dijo mal; pero entendió el principio por el extremo y enseñó el desprecio de todas las cosas terrenales, lo que encierra la más degraciada y atrevida acusación al Creador; pues según sus prácticas, las cosas de la naturaleza, están mal hechas y son peligro.

Y lo raro es, que quieran imitar a la naturaleza y esto es el más grande Cinismo, puesto que se salían de lo natural, y como ejemplo vivo, nos dejó los hechos estrafalarios de Diógenes.

No; los hombres han de llevar un gran foco de luz en su inteligencia y no un farol raquítico y opaco; y esto no se adquiere, más que viviendo por entero las dos vidas, la material y la espiritual, cada una en su medio justo y unido, haciendo en realidad, una sola vida: la racional.

Sabemos que Demócrito Reía constantemente de la locura humana. ¿Cómo no había de reír hasta la hilaridad, ante los extremos irracionales de sus condiscípulos Antístenes y Euclides? ¿Acaso le privó a Demócrito hacer su gran obra Espíritu-Materialista y Humano-Cósmica, el haber vivido de lleno la vida de hombre? Ahí está justamente el secreto de arrancar secretos a la Naturaleza. La risa de Demócrito, es millones de veces más valiosa que los lloros de Heráclito que lloraba por la misma locura de los hombres; por que la risa o alegría, da bríos y valor; las lágrimas anonadan, enervan.

3°) Escuela Cirenaica, fundada por Arístipo de Cirene. Este es otro de los discípulos de Sócrates, que reencarna mucho de su maestro, en oposición abierta a sus condiscípulos Antístenes y Euclides. Concuerda (en lo que puede llegar) con Demócrito y sienta como base de su escuela "El ejercicio de la virtud, o sea la sabiduría que se resuelve para el hombre, en buscar y obtener la felicidad que es la suma de los placeres".

No es de extrañar que a este atrevido lo combatieran los de las otras escuelas; pero los hombres leales lo rodearían para provecho del mundo y, Demócrito, vaciaba en esa escuela sus concepciones, ya que él no podía formar escuela por sus continuados viajes de estudios, los que fundarían para más tarde, las escuelas Físico-Químico-Astronómicas y serían base de las fisiologías, para comprender por grados el Psiquismo en todas sus ramas.

Por el principio sentado de Arístipo (10), se deduce que, el bien relativo que el hombre disfruta, es reflejo del bien absoluto de la sabiduría, que el hombre conquista en su constante estudio; y que el aprovechamiento del bien, sólo puede ser por la razón, la que nos da el valor de emanciparnos de los agobios, que nos causaría la sola esperanza de lo futuro.

Ya se ve la diferencia radical de esta escuela, con la de sus condiscípulos; y, sin embargo, no anula aquellos, sino que toma los dos polos de la vida, que con la razón por neutro, hace la luz plena que entonces es posible, según la limitada intensidad de sus Dínamos.


(1) Sócrates vive del 470 al 400 años antes de Jesús; es de Atenas, maestro de Jenofonte, Antístenes y Platón y muchos otros como Demócrito.

(2) Para estos puntos lea "El Espiritismo en su asiento", "Buscando a Dios y Asiento del Dios Amor", "Profilaxis de la vida" y "Conócete a ti mismo" de esta Escuela.

(3) Demócrito, de Abdera, nació en el año 460 antes de Jesús.

(4) Leucipo, discípulo de Antulio, vivió por el año 500 antes de Jesús.

(5) Es decir, el cuerpo que se crea el espíritu para sus pruebas.

(6) Estos elementos son Eter, Aire, Fuego, Agua y Tierra.

(7) Ahí se confirma que cuantas más encarnaciones hace el espíritu adquiere más sabiduría.

(8) Queda desmentida la procedencia de una especie de otra especie en el sentido Darwiniano.

(9) Antístenes el cínico, Atenas, 444 a 360 antes de Jesús.

(10) Arístipo vivió de los años 435 a 356 antes de Jesús,