CAPÍTULO II
Escuelas Antiguas y Modernas

PÁRRAFO 2°
FILOSOFíAS DE ORIENTE, INDIA, CHINA, PERSIA, EGIPTO, IBERlA

Ya sabemos que todas las escuelas tienen su base en el sánscrito o ley y doctrina Shética, conocida luego por la Vedanta, Brahmanismo y Budismo.

En las grandes reglas de Moral, establecidas en aquella Ley, Se basa también toda la moral que el hombre descubre, según avanza en el conocimiento científico-racional de sí mismo, sin cuyo principio, no puede conocer las leyes naturales; y sin esto, le es al hombre imposible comprender, pero ni siquiera presentir, las leyes de la creación y universales.

Pero he aquí, surge una pregunta del estudiante, causada por el desconocimiento de los autores de textos de filosofía, del verdadero valor, posición y cargo de Shet; lo que me obliga a historiarlo de una pincelada, presentándolo como primer Maestro en la tierra, como lo es en Verdad de Verdad. Ya dejamos atrás dicho, la causa de la venida a la tierra de la misión adámica. Nos dice Moisés también que en Shet, "Comenzaron los hombres a llamarse de Jehová" .

Jehová quiere decir Padre, no Dios; y esto, nos pone en claro muchas cosas, que debieron ver los filósofos,

En el secreto, del decreto de regeneración de la humanidad de la tierra, que traía Shet, hay todas las facultades que necesitase para llegar a su fin y mandato, recibido de los consejos superiores del creador. Y entender bien, que, esos consejos del Creador nuestro Padre, si son regidos por los espíritus de Mayor Luz, son mecánicamente desempeñados por espíritus encarnados; espíritus también de gran luz, Misioneros, que se hacen hombres para hacer práctica y materialmente los acuerdos decretados en los consejos superiores, aprobados y confirmados por el Creador. A esto se debe que Jesús dijera: "Ni una hoja se mueve en el árbol sin la voluntad del Creador".

Toda duda sobre este punto, crea una deuda tremenda a la verdad: pero no debe nadie creerlo, más que después de convencerse por la razón filosófica: es decir, por la convicción de la razón, deduciendo de los efectos las causas.

Digamos pues: conforme al secreto que envuelve el decreto de regeneración de la humanidad terrena. El investigador que se mandaba en examen del retraso de la tierra, debía tener en su mano, todos los medios necesarios y sus poderes no podrían ser restringidos. ¿Cómo reunir en sí mismo, todos los poderes y supremacías del mundo, que debía Legislar? Vienen por delante dos espíritus valientes, encarnando uno, para ser heredero del poder religioso y nace Adán, del sacerdote: y el otro, para ser heredero de la supremacía Militar, pero obedeciendo al secreto, nace Eva, del Guerrero.

Ambos mancebos son hermosos sobre los primitivos, hasta creer que son diferentes y envidiarlos sus mismos Padres: se conocieron y se amaron y los unieron en matrimonio, siendo el primer paso de su misión, hacer la unidad de los dos poderes.

Nace Shet, heredero del Cetro religioso y de la Corona civil y los toma y ejerce, reuniendo en él solo, todos los poderes y representaciones; es sabio innato y aconsejado por los consejos del Padre que velan su obra, debe llegar a oficiar en el Altar.

El Rito de la consagración antigua es bárbaro; al sacerdote, le era presentada al pie del altar, la doncella más bella y pura, para cada consagración y la violaba, y en el espasmo era sacrificada: con cuya sangre, comulgaban los asistentes.

Shet abolió ese crimen; y para su primer consagración, fabricó unos bollos de cereales y manteca y exprimió jugo de frutas, con lo que dio su primera comunión, mientras se quemaba un cordero, como sacrificio al Dios bárbaro de un pueblo antropófago; este acto de la más alta moral y profunda sabiduría, es el primero del dominio del Investigador, juez y legislador, de la regeneración humana.

Todos los sacramentos de todas las religiones, y especialmente el llamado de la Eucaristía de la Iglesia - Católica, procede de allí; conservándose aún en la India, en la misma forma que lo instituyó Shet hace 57 siglos.

Las doctrinas de Shet, compuestas en 100.000 slokas (o versos de 16 sílabas cada uno), han sido ya mixtificados en mucho, pero conservan puro el todo del principio; es la fuente de todas las filosofías, conforme al carácter o misión de cada filósofo, y aquí os queda la verdad.

India. Sólo haremos ya, después de cuanto hemos dicho en los párrafos anteriores, presentar las tesis o fundamentos que cada uno de los tenidos por Maestros han dejado; y sólo cuando corresponda presentar alguno, que la historia ha ocultado, por malicia o antagonismo de los dominadores de su tiempo, lo incluiremos en justicia y verdad.

Entre las muchas fases que presenta la naciente cultura Índica, producto de los primeros siglos del Sánscrito, hay tres que merecen tenerse en cuenta por su independencia entre ellos mismos entonces, pero que hoy son racional y filosóficamente sucedáneos uno de otro.

El testimonio de los Sentidos, es expuesto al estudio por Kapila. Patandjali, sostiene la Autoridad superior, de la Reflexión racional y Gotama inicia el estudio de los conceptos, relacionados con las Ideas por medio de la Lógica, como la religión (fundada podría decirse, por su casi total reforma por Shet), sostiene una teoría muy singular, para llevar a los hombres a la moralidad, por el temor de que por sus vicios, el espíritu de un hombre, encarna después de la muerte, en un animal correspondiente a su vicio; lo que quiere decir que, el espíritu, se forma su propio destino en la vida de hombre; se ve claramente que, esa teoría Shética, envuelve las tres fases de los tres Maestros citados; y por más que se esfuerzan, no consiguen emancipar sus tesis, de la teoría Brahmánica o Shética, que en su todo, confirma la sabiduría del Espíritu, su inmortalidad y que él mismo se forma su propio destino, sin poder eludir en manera alguna la ley de su progenitor.

Como el secreto de los axiomas sentados por Shet, es revolucionar el pensamiento humano, para sacarlos de la perniciosa beatitud pasiva, la consigue desde el primer momento: y esos tres Maestros que procedieron del Estudio de aquellos axiomas, al presentar cada uno una Faz diferente dentro del mismo principio, dan ya base a mayor revolución de las inteligencias, dando fundamento a las escuelas Materialistas, Espiritualista y en discordia a la Escéptica.

Han corrido así algunos siglos esas discusiones, logrando hacer razonar a los hombres y hacían decaer a la religión, secreto mayor de la misión de Shet; pero aun no convenía la muerte de las religiones, porque éstas, son el depósito de las pasiones; y para que ella las consuma, la ley suprema las tolera reformándolas, hasta que las pasiones son consumidas; que lo son cuando los hombres son conscientes de su ser y aman a su semejante.

Respondiendo a esa disposición de la ley inflexible, ha aparecido en la India un genial hombre, gran Psíquico-Magnético llamado Buda (Zakiamuni), hace 26 siglos, y reforma con gran progreso científico la religión Brahamánica, reduciéndola a cuatro grandes principios, filosóficos todos, pero no al alcance de todos; y éste es otro secreto de la ley inflexible del Creador, porque no estando declaradas esas cosas, que participan de error y de verdad, de progreso y de rutina, de luz y de tinieblas y que pueden consumir y no pueden producir medios necesarios a la vida, se hastían los productores (que siempre son espíritus de progreso) y van haciendo paulatinamente el vacío y la muerte a lo inútil y se asocian al progreso, a la civilización, a la fraternidad que es su destino Eterno; en esto puso gran cimiento Zakiamuni, pero dejó también un gran depósito de Pesimismo, que parece haberlo heredado por completo mucho más tarde, el famoso Schopenhauer; pero es un pesimismo Idealista.

Los cuatro grandes principios de Buda son:

1° La vida la conocemos por el dolor, que es de la vida una consecuencia necesaria.

2° La vida tiene como condición necesaria el dolor, que es hijo del Deseo; también condición necesaria para vivir en la vida.

3° Es el entendimiento el productor del fenómeno Dolor y Deseo; entonces este mundo, es una Ilusión inmensa.

4° Pero se puede suprimir el dolor y el deseo, anulando la ilusoria existencia, aniquilando nuestra voluntad voluble y vivienda la existencia real e inmutable. "El nirvana", vida de Ilusiones. Así lo traducen los hombres que aún no viven la vida real del espíritu. Pero la vida es del espíritu y sin él, no hay hombre, luego no es una ilusión.

China. Es tan enmarañada la madeja de religiones, adoraciones, ciencias y filosofías, de esta parte del mundo, que todos los autores de filosofía y los historiadores, no pueden dar la luz necesaria a un juicio étnico terminante; pero es a causa de que, no han dado parte a la inspiración y menos a la palabra del espíritu, que es forzoso oír, para averiguar los hechos no historiados y los de la prehistoria.

En general, todos parten del gran Confucio; pero este personaje es muy moderno; y esta filosofía, en este punto, debe ir más lejos, aun que no será mucho, comparado con la existencia de la tierra y la vida de la humanidad, que lo haremos donde corresponda: en la: creación del alma humana.

Retrocedamos unos 5.000.000 de siglos y dejémosle camino a la geología, filología y paleontología, que pueden hacer más ciencia y así más luz, que la antropometría. En la historia de la tierra ya escrita, titulada "Conócete a ti mismo", "Fisiología, fisiognosia y etnología del universo", está bastante anatomizado y autorizado este estudio; pero para el estudiante, para que pueda penetrar por la ley de las inducciones en los fenómenos, entrañándolos, para presentir las causas, hay que señalarle jalones y vamos a ponerle aquí el correspondiente.

Fue siempre la India Oriental el principio de las cosas de la tierra; y si otro territorio lo hubiera sido, allí habría nacido por primera vez el Investigador, con la raza Adámica, porque la ley es una e inflexible y obra en el rigor de la Justicia; como si otro pueblo hubiera estado más dispuesto que Israel, habría recibido a Moisés, los profetas Juan y Jesús.

Pues bien, hace cinco millones de siglos (siglos contados por los actuales de 100 años de 365 días), había en la India, las primeras chispas del Arte, el que lo acaparaban los caciques que, eran todo, sin ser definidos reyes ni sacerdotes, pero que eran las dos cosas a la vez, sobre los subyugados más inexpertos, que obedecían por causa de que la vida de un hombre no valía nada y por la amenaza de volver a nacer de un animal.

Hay una excepción: y de entre el pueblo o tribu, sale un Artista, que conoceremos por Peris, que recoge pepitas brillantes y machacándolas, hace planchuelas que al tirarlas tintinean y hacen el coco en muchos; pero que entre los más sagaces, se convierten en deseo de la posesión, apelando a la lucha para el robo; llamaremos a éstos, militares. Otros más astutos, guardianes de los dioses, quieren hacer oír su voz, reclamando por su divinidad esas... alhajas... primer dinero, diremos, con lo que Peris, se ve comprometido, porque la fuerza de unos, lo obliga; la voz de los dioses lo conmina y no puede satisfacer a los dos.

Se levanta el militar y persigue al sacerdote, el que huye con las planchuelas, llevando tras de sí los creyentes, saliendo de la hoy llamada India, y se instala en las bocas del Himalaya y Mongolia que hoy conocemos, haciéndose (como avaro), reacios, reservados, mentirosos, embaucadores, que es la especial distinción de la China, que hemos conocido.

Peris, que ve lo que ocasiona su invento, recoge sus familiares y se hace peregrino fugitivo, caminando al parecer perdido; pero en los años, se arrincona donde encontró pepitas relucientes, resultando más tarde el territorio de su nombre Persia.

En siglos, los descendientes de Peris, han pasado al Egipto, donde encontraron a Fulo, gran Dios vivificador el fuego, e hizo su alianza con él volviendo pasos atrás, aliados, para vengar a sus antiguos padres, que por tradición y en signos, quedaba escrito Peris, la causa de su expatriación.

Han llegado a las planicies Índicas, pero habían pasado casi 4 millones de siglos; allí también han progresado y al ver aquellos dos Dioses tan grandes del Arte ya bello, por su sometimiento al Fuego: éste, acabó por fundir también los sentimientos, antropófagos aun, de los orientales y se unieron bajo la composición del Krisna, con el que se encuentran cuando apareció Shet.

Las filosofías, fueron creando escuelas, que aunque poco, algo traslucían de la India a la China, a través de las puertas de los taimados descendientes fugados cuando Peris. Pero 19 siglos después de Adán, una mujer que conocemos por Sarabasti, (diosa de la palabra por su gran oratoria) les dio un gran instructor, Kay-Kuy, pero que llamaron Brahma, que cambió en mucho las costumbres taimadas, de las que aun queda mucho, siendo esto la causa del estancamiento que ha sufrido la China; pero que estaba por encima de todos en civilización artística, por causa del Krisna.

Brahma, fue diosificado con su madre Sarabasti y esto obedecía a los secretos del mandato de Seth, que admitiendo la reencarnación, podría asegurar que fuera él mismo, preparando los caminos para en otro momento oportuno, reaparecer y sentar un principio indestructible, para lo que aparece Kong-Fu-Tseu, Confucio (1), que la historia lo juzga como. regulador supremo de las instituciones, de las costumbres y de las ideas metafísicas de la China.

Bajo ese concepto y viendo que la doctrina shética y la confuciana es la misma, no puede caber duda de que Confucio, Brahma y Shet son el mismo espíritu, el que había de ver claro las causas, por el razonamiento de los efectos.

Pero las ideas retrógradas, las religiones, son siempre el Antagonismo del progreso del pensamiento y el sacerdote (que no tiene nada de provecho que hacer, por causa de su causa), retiene los efectos y los mixtifica, desnaturalizándolos, presentándolos como milagros. Consagra santo al hombre, aunque lo hayan sacrificado los sacerdotes, como en el caso de Jesús.

Los sacerdotes chinos, dan prerrogativas a los magnates y potentados y con esto, de la doctrina de Amor e igualdad de Confucio, hacen grados, jerarquías y castas, manteniendo siempre el fanatismo y la ignorancia que es el gran baluarte religioso.

Confucio vive por su cuerpo de doctrinas en los librepensadores. Brahma se reconoce como el sembrador; pero en su principio, cabe la supremacía, porque en su tiempo, no podía ser la igualdad; los sacerdotes que se ven desposeídos de derechos divinos, por los principios de Confucio, cuando han recibido algunas máximas del ya sacrificado Jesús, disfrazan sus tendencias bajo el nombre de Sarabaitas (2). Y no es que Brahma ni su madre Sarabasti dejaron ese principio como ley social ni fe religiosa, puesto que ellos vivieron la vida pública; sino que, el sacerdote, tiene por virtud, desnaturalizarlo todo, para dividir las opiniones y llevar las confusiones al pueblo, por el imperio de la falacia y las diferencias entre los hombres, con lo cual, se consigue más pronto, o más tarde, las clases y las castas.

El progreso de la China en aquella época, está manifestado en el gran axioma contenido en las obras de Confucio que se resume así: "Por el cumplimiento del deber, se llega indefectiblemente a la perfección".

Es evidente: conociendo que el deber es una ley universal, ineludible por que es inmutable, no admite negación posible que es, una Ley Divina, dominadora y por ende, es del Creador, cuyo cumplimiento, nos lleva por su fuerza indomable, a la perfección del mundo físico, que comprendemos en nuestro progreso.

Este es el principio axiomático de Confucio, cuya raíz está en la doctrina Shética, manteniendo al único creador del universo en la substancia única, y al encerrado en el huevo, el espíritu, del que dijo: "En él estaba la vida, y la vida es la luz de los hombres".

La China y la India, pues, son la cuna del progreso, comprendiendo allí muchos siglos antes que los europeos, las fuerzas de la materia y las facultades del espíritu como actor de todos los fenómenos psico-físico-magnéticos que conservan en secreto, y cuyas prácticas y fórmulas alquímico-mágico-astrológicas, han sido la base de su unidad y fuerza; pero que, al final, por su rutina, o ley de puerta cerrada, los hizo retrógrados; pero la culpa es de la religión que no quiso abolir sus concupiscencias, por lo que, la mujer, no tuvo derecho ni aun de la vida; con lo que, el infanticidio de las hembras, no fue delito; y los padres, consienten mejor en ese crimen, que ver a sus hijas condenadas peor que una bestia: pero saludemos a la potencia de la ley dominadora, que al fin, aquel vasto territorio que contiene la cuarta parte de la humanidad, ha sacudido el oprobio y "La luz, que es la vida", luce sobre aquellos nuestros hermanos y sus secretos industriales, entran también en el tesoro de la Comuna Universal, que es el secreto del principio de Confucio, sostenido antes por Brahma y Sarabasti, tomado de Shet.

Persia. La ley es una sola para todo el universo, como para cada hombre en cada mundo; y se cuida hasta del más microscópico ser.

Ya hemos dejado sentado atrás el nacimiento de Persia, que puede llamarse la escuela del Arte; ahora la veremos ser la Escuela de la Sabiduría, dando origen definido a las dos causas de las controversias de los hombres: al Materialismo Científico y al espiritismo sabiduría, fundamentado en la aun no comprendida sociedad de los Rosa Cruces, que ha creado la moderna Teosofía que es en verdad de verdad, una mixtificación del gran principio del fundador de esas dos máximas causas del progreso infinito e indefinido.

Zoroastro. Este gran fundador del Dualismo de la vida, que desmenuza los elementos de la materia y del espíritu, sentó este gran principio: "Busca el bien en la verdad". Zoroastro (3), dígase lo que los hombres digan, no ha formado una religión, sino una Escuela de tanto progreso, que dio base a todas las escuelas Austeras que, reformándose, llegaría a su máximo en Moisés, encerrándola entonces en un Viril que reflejaría su pureza y su luz, sólo para los sabios; y Moisés, funda la Kábala, resumen de la sabiduría material y espiritual, cuyo secreto no se rompería en 36 siglos y sería para el juicio o sentencia definitiva de la humanidad, empezada a regenerar en Adán y Eva.

Explicar este hecho, sería privar del desarrollo intelectual físico-psíquico al estudiante, y no queremos ponerle un puente en este profundísimo barranco, porque sería crear seres ineptos, por la facilidad; y aun cometeríamos el delito de usurpación de derechos a los espíritus autores de las grandes revoluciones de ese riquísimo período de la pubertad del progreso. Tened presente, que esta escuela, presenta la Emulación, pero no deja imposibles, ni obscuridades; sino que planta jalones de potentísima luz, que os guían queráis que no, al fin verdadero, a la sabiduría, al amor.

Cuando por estos jalones habréis conquistado el verdadero nombre de filósofos, entrañaréis sin pensar el Espiritismo, Luz y Verdad, y el fiel de la Verdad que estará en vosotros, os enseñará cuánto encierra el Rosa Cruz y la Kábala; y la Comuna se infiltrará en vosotros, como una necesidad sin la cual los hombres no son hombres.

Egipto. Hay tantas fantasías de esa región, que las grandes cosas, pierden también su realidad.

La causa es siempre la misma, la influencia y predominio religioso como está comprobado por los Isis y Osiris; y sobre todo, por lo que le fue impuesto obrar a Moisés, para cumplir el designio de Jehová, de libertar al pueblo, que tenía el gran secreto del Testamento de Abrahán.

Estos hechos dieron lugar al nacimiento de un terrible dios, llamado Cristo, fundado por Aitekes, yerno de Faraón, y capitán del ejército derrotado; pero no es de este lugar la descripción, y sólo hay que decir de Egipto, que, habiéndose hecho creencia dogmática la necesidad del culto a los muertos, el pábulo que dominó a los sacerdotes, los obligó a crear la doctrina de la inmortalidad del Alma y la relación de la vida presente con la vida futura. Pero era la fuerza de la ley suprema, que obliga a sus enemigos, a confesar la verdad.

Tenía razón Zoroastro: "Busca el bien en la verdad" porque sólo ésta es capaz de dar consuelo y es la página más elocuente de la filosofía que todos debemos tener presente.

Hebreos. No está exento el pueblo hebreo del sello teocrático que las creencias religiosas imprimieron en todos los hombres, en todo los pueblos del mundo.

El legislador Moisés, no puede suprimir de un solo golpe esos prejuicios y mucho menos tan recientes y fuertes como estaban arraigados por la superstición adquirida en Egipto. Por esto, los libros de Moisés contienen leyes tan duras, que en aquel momento de evolución eran necesarias, para reprimir los vicios de los fugados de Egipto.

Así, las leyes mosaicas, fusionan los preceptos morales con las reglas positivas, pero inspiradas, sobre y bajo un solo Dios, que fundamenta lo esencial de la epopeya, el Monoteísmo, principio y razón de la unidad.

La página verdadera de Moisés es su Decálogo, que abre paso a elementos de principios más superiores que los sentados por Confucio, y sobre todo, porque consagra la controversia de los principios, siendo el juez la Razón.

El sublime mandato de "No hagas a los demás lo que no quieres que se te haga a ti", o "Ama a tu prójimo como a ti mismo", proclama la Comuna en su verdadero sentido del Amor Fraternal, que hoy se establece en la tierra; pero que ya está proclamada antes por Shet, pues no hacen los sucesores, más que desarrollar aquel interminable programa, trazado hace 57 siglos.

Habría que hacer muchos puntos, si hubiera de señalar las ciencias y sabiduría metafísica que imprime Moisés en sus escritos; pero está todo dicho en sentar filosóficamente que, todos los principios dados por los profetas de su pueblo, incluso David y Salomón, que entrañan todo lo positivo, material y religioso entre los dos; como la energía de la contundente verdad de Juan y la alta moral y revolución del espíritu, sostenida y confirmada por Jesús, cuyos dos, abonaron sus campos con su sangre, derramada la del uno por la concupiscencia y libertinaje civil; y la del otro, por las mismas pasiones, más la autocracia religiosa; eso, lo mismo que toda la ciencia y progreso de todas las escuelas, que hemos de ver pasar en estos cursos, como todo el progreso que hoy vemos realizado; todo, todo está contenido en el gran Decálogo, el cual es causa de esos efectos.

Con esto y con lo dicho atrás de Moisés, queda el estudiante lo bastante ilustrado para ir a buscar la raíz de las cosas: pero que ya es hora de los frutos, lo que encontrará en el "Conócete a ti mismo", y entonces, cada hombre fundará su edificio en una sólida y única base, tendrá los únicos y mismos elementos y todo será armónico, aunque estudie cada uno, diferente fruto.

La mayor o menor belleza será a causa de, su mayor o menor luz, si rompe o no su huevo.

Iberia. Punto nuevo; punto sin discutir por los hombres es este; pero los efectos han de confirmar las causas; expongamos.

Se conoció una región antigua del Asia, situada entre el mar Caspio y los montes del Cáucaso, formando parte de la Georgia, con la Cólquida y Albinia; sin embargo, el mundo histórico, conoce y llama Iberia, a la península que forman España y Portugal. ¿Cuál es la causa?

La declaración nos lleva a suponer que es, porque alguna emigración Ibera, llegó a la hoy España.

Pero llegamos a la historia y ésta nos habla de los Celtíberos y Celtiberia se llama al centro de España y de eso, hace más de 40 siglos.

Vayamos más lejos: Encontramos un idioma más antiguo que es mucho antes del tiempo histórico de la Europa: el Bascuence, rico, dulce y fuerte y similar filológicamente al Sánscrito; lo que nos induce a deducir, que del Oriente fue y por ende, lo llevaron hombres, allá, a las vertientes y valles del Pirineo y costa del Cantábrico donde vive arraigado.

Por estos datos y mil más, que en la filología e historia encontramos, se deduce afirmativamente que, los IberoHispanos, son hijos directos del Oriente y se comprueba con sus idiomas, dialectos y variadas costumbres; y sobre todo, con su carácter tenaz, altanero y aventurero, industrial, alegre, dócil y sencillo a la vez, pero jactancioso de su valer y valor indomable, cuyas cualidades, reunidas en aquella raza, sólo se pueden contar entre todos los países y razas Asiáticas e Indochinas: lo que prueba una vez más al filósofo, que allí finalizaban todas las emigraciones del oriente: y acaso por ello, se haya denominado el Occidente de la península Hispánica, Finis Terre.

Desde luego, del país basco, se extendieron por todo el resto de la Europa; lo que está atestiguado hacia el norte, por los nombres "Irlanda", Escocia, AIl-Manes (Alemania), etc., etc. Bascos genuinos, pero de raíz sánscrita: y hacia el Oriente, encontramos aún en el centro de Rusia, apellidos, ciudades y dialectos, de carácter basco y raíz sánscrita.

No debo pasar sin sentar que, se deduce claro que poblaran aquellas alturas, porque los terrenos costeros al Mediterráneo, eran fangosos, debido al cataclismo acaecido poco hacía entonces, (87 siglos ahora) en que se hundió la Atlántida, anegando los valles y ciudades que cubren aquellas aguas, que pasaron por la rotura del cordón que señala el estrecho de Gibraltar, y bastan estos datos para poner en camino de estudiar la verdad de los hechos, por la deducción filosófica.

Que en esos tiempos tenían los naturales mucho progreso, es indudable y lo llegamos a saber, por restos tradicionales que nos inducen a deducirlo; pero que en ley, lo sabemos por mensajes y relatos de espíritus, cuyos cuerpos sucumbieron entonces y por comunicaciones de espíritus Maestros de otros mundos, que por la solidaridad ordenada en ley suprema, vieron todos los hechos de los hombres de la tierra y por deber, los anotan en sus mundos, como ya la tierra, por la misma ley, historia a otros menores como los descriptos por el Dante guiado por Virgilio; y mas ahora, historiamos el nacimiento de un nuevo mundo, hijo del sol y por tanto, hermano de la tierra. Verdad es que ya están cimentadas en los escritos de Shet; pero explicadas y confirmadas por Abrahán en su testamento secreto donde dice: "Los mundos son infinitos y el hombre ha de vivir en todos los que existen; pero la creación sigue y no se acaba". Y aquí os dejo este gran faro, para iluminar vuestro camino.

Ahora bien; vamos a presentar dos personajes que la historia encubrió, porque la Mitología los deificó, poniendo en duda por eso a los historiadores, y son: Ceres y su hijo Jun, que nacieron y vivieron en la Iberia, fabricando el pan de trigo.

De Ceres hicieron la Diosa de la agricultura; pero nos la presentan con un puñado de espigas segadas por ella misma, puesto que tiene una hoz en la mano; por lo que se deduce inequívocamente que cultivó ese cereal y de su beneficio nació la idea de sus contemporáneos de hacerla su Diosa; y esto, no es una suposición, desde que sabemos que las tribus antiguas deificaban a sus benefactores y pocas cosas más provechosas se han inventado que el pan.

La misma sencillez del sentimiento representado en la idea y en la imagen inducen sin ninguna duda posible a darle asiento histórico, una vez que lo hemos filosofado en la razón fría y desnuda de todo prejuicio y sentado queda: y nadie lo podrá desmentir con otras razones que las de la negativa sistemática e ignorante. Mas al sentarlo aquí, cursos que no han de encerrar ningún error, es por que está ya historiado de ahora y confirmado por quien no puede equivocarse.

Pues bien: por el siglo XI, de Adán, nace Ceres y de ella un hijó que se llama Jun; que, al igual que su madre, lo hicieron también dios, conociéndolo por Juno: dato que nos afirma lo de Ceres y confirma la existencia de Jun y aún lo perpetúa la tierra donde vivieron, encontrando un pueblo en las provincias de Granada y Almería, España, que se llama Jun; y sabemos que no hay nada casual, sino que todo obedece a la fatalidad, y ésta dice justicia de necesidad. Aún hay más: sabemos que Ceres y Jun encontraron el trigo en África, en la parte que llamamos Morería, tierra de los moros, y allí al viernes se lo llama "Juma", que significa belleza, bondad, riqueza, alegría y sabiduría; y esto es otra razón filosófica deductiva de la existencia y beneficio recibido de estos seres; beneficio que recibió toda la humanidad, que tiene por primer alimento el pan.

Los principios que allí dieron, con el Etnicismo y bravura legendaria de alli, deducimos lo que Ceres y Jun fueron.

En suma: Que Ceres y Jun enseñaron el cultivo del trigo y no es poca la filosofía que encierra y fue donde señalé; en la Iberia, entre las dos bellas ciudades que hoy existen, Almería, la coqueta, y la sin igual Granada.

A los grandes puntos que quedan expuestos en este párrafo nuevo sólo hay que decir, que se tenga presente la necesidad de la reencarnación del espíritu para el progreso infinito y hágase el estudiante esta pregunta: Si Shet ideó unos bollos de cereales, ¿por qué no puede ser el mismo espíritu de Jun, completando su obra al hacer el pan y dejar sentado el cultivo del trigo en todo el mundo?

Necesario es todo en la vida, pero el pan es el primer alimento y el mejor para los cuerpos. Mas la reencarnación es el alimento del progreso, y éste sólo el espíritu lo puede hacer y, por lo tanto, sin reencarnar continuamente no podría realizarlo.


(1) Confucio vive en el siglo V antes de Jesús. Rehizo los Kins (libros sagrados), lo que confirma mi juicio sobre que Brahma fuese el mismo Shet reencarnado, como puede serlo también Confucio.

(2) Los sarabaitas formaron una religión Cismática, en contra de la razón, pues sacaban el pensamiento humano del progreso positivo que es razonar, dentro de los conocimientos humanos; y esa religión se salía de la sociedad, para habitar en las cavernas, vistiéndose con pieles de fiera. Su adoración era el fuego, el sol y los astros. Se extendió hasta el Egipto.

(3) Hay divagaciones sobre el tiempo de su existencia, pero es porque ha sido vedado a los paganos penetrar en los archivos que desde este tiempo se empezó a guardar; pero la existencia de Zoroastro es en el siglo VIII después de Adán y ni aun los Teósofos, que reconocen toda esa antigüedad lo afirman, más que filológicamente. Alguien anota la existencia de Zoroastro en el siglo v antes de Jesús, pero le pedimos que nos explique el porqué Mekisedech conocía tantos casos de sabiduría, y por qué Abrahán es por él reconocido y encuentra medios para quitar la esterilidad de su mujer Sara. Nosotros le diremos que ambos pertenecían al Rosa-Cruz.