CAPÍTULO II
Escuelas Antiguas y Modernas

PÁRRAFO 1°
PRIMER PUNTO HISTÓRICO
ESCUELAS DE ORIENTE Y DEL ASIA

No puedo, no quiero faltar a mi deber y no empezará el estudiante a ciegas y sin báculo su camino: es preciso decirle la raíz de las plantas que va a estudiar y no se aminorará el valor de las escuelas, que hemos de pasar en lista, ni el de los filósofos, que dejaron la luz que traían: pero no pueden dejar estos cursos de filosofía, rincones sombríos y vamos a poner el faro que ilumine todos los rincones de la conciencia y la razón.

En el capítulo I, dije, que, "La Prehistoria de Adán, alcanza a 44.250.058 siglos"; aquí, como foco de luz para el camino, es fuerza decir la procedencia de Adán y su misión; y nuestra filosofía nueva, tendrá su propia raíz, nueva también, pero que cuenta 58 siglos: fundamentemos.

Todos, aun los más materialistas, hablan (y por lo tanto evocan) de la justicia inflexible, observada en las leyes fundamentales del universo.

Todos también confiesan el progreso evolucionista y nadie puede negar que la evolución más pacífica como la de la natural, es una revolución en todos los órdenes de la vida; y esa revolución, marca una nueva epopeya histórica: por lo tanto la aparición de Adán, es una revolución que vino a la tierra, para agitar al hombre-animal y hacerlo pasar al grado de hombre-racional. ¿Ha sido así? Sí. El sánscrito o ley de Shet, lo confirman, creando aquella doctrina, todas las escuelas (hasta el presente) tendientes todas a una sola cosa; a manifestar la vida y acción del espíritu. Luego Adán y los suyos son hombres racionales y antes de ellos, no se habían mostrado: no habían roto sus espíritus, la dura cáscara de su huevo, su alma-materia espesa y pesada, en la que no podía penetrar la luz, dormía el espíritu encerrado en ella, larguísimos siglos, aunque el sánscrito dice un año de Brahma: pero que ese año es, 3.110.400.000.000 de años humanos. (Tres billones, ciento diez mil cuatrocientos millones).

Se deduce también (sin que nadie pueda negarlo) de esas inflexibles leyes, que tienen límites marcados en esos artículos que llamamos evoluciones y por lo tanto, su inflexibilidad, tenemos que llamarla justicia rigurosa.

Que a esta justicia, es impotente el hombre de oponerse, nos lo demuestra toda la historia de las ciencias y el sentimiento siempre creciente en los seres racionales, que ninguno puede substraerse.

La Astronomía hoy, como la Astrología antes; las burdas artes antiguas, como la mágica electricidad presente; la adoración Idólatra politeísta, como el "Ama a tu hermano" y la idea de vida que tenían los primitivos del alma de sus muertos, como el puro Espiritismo Luz y Verdad de hoy, todo confirma que esas revoluciones de las evoluciones, propendieron siempre al más; al progreso inacabable; a la vida Eterna y continuada: a la sabiduría, a la solidaridad universal; al Amor.

Nuestras leyes humanas (aun muy irracionales) no pueden dejar de ser una emanación de esas leyes inflexibles, que jamás alcanzamos a su perfección y sin embargo hacia ellas vamos siempre, nos inducen a caminar, a renovar la anterior ley, a no dejarnos en la rutina.

Pero vemos en las sociedades, que al renovar las leyes que rigieron un tiempo; que los pegados a ellas; los que recibían mayor beneficio, sin importarles que por la deficiencia de esa ley, una mayoría progresista recibe daño y se opone el beneficiado por cualquier medio y, ¿qué hace la mayoría?: decreta la ley y pone a los disconformes en entredicho y los emplaza al cumplimiento bajo penas hasta del destierro.

Pues bien; en todo el universo, la ley es una: el universo está poblado de mundos habitados por hombres, más progresados y más retrasados que nosotros y son impelidos por la misma y única ley, el mayor y continuado progreso, que debe llegar en cada hombre encarnado y en cada espíritu libre o desencarnado, al grado marcado, que es, la aceptación del espíritu, como causa del hombre; y al amor universal entre todos los hombres de su mundo y solidarizados con los de los otros mundos, lo que es de conocimiento de cada uno de los espíritus, aunque estén encarnados; y de que lo saben, tenéis como prueba millones de espiritistas hoy; y un Galileo y un Galeno; un Jesús, Juan, Isaías, Moisés, Sócrates, Antulio, Jacob, Abrahán, Zaquiamuni, Confucio, Shet, a los que se les puede igualar, pero no sobrepasar en sus principios, que los dijeron, como era posible que los entendieran en sus tiempos y todos pronosticaron un juicio.

Si éstos ya no lo hubieran dicho, tendríamos hoy que vaticinarlo, por la necesidad de hacer un solo código, ya que todos los hombres quieren y rompen las fronteras. Aquéllos lo anunciaron y aun con fecha fija y aquí digo que se cumplió y que el juicio se celebró: y como prueba de verdad, está ese gran cataclismo humano, final vergüenza. de los que se oponen a los que no quieren fronteras, ni injusticias y caen de sus tronos y pedestales como hombres; y sus espíritus, pasan a los mundos de su afinidad, en los que sus pasiones no son escándalo, porque aun, aquellos mundos, no han hecho la ley: duermen sus espíritus, encerrados en su huevo-alma. Pero he aquí, que, el espíritu, no puede retrasar en su progreso y os lo pruebo en que, el hombre, sabe más por viejo que por lo que cuando joven estudia; y esos que se oponen a la fraternidad, al derecho igual y común en trabajo y usufructo, sus espíritus (con su alma su eterno traje), pasan a otros mundos y llevan allí, el progreso que aquí tienen: lo que quiere decir que, allí han de ser redentores, ya que aquí no han querido ser redimidos; pero no van solos; llevan jueces de vista, figurados como los que por largos siglos, nos han presentado en la tierra, todas las religiones y los hombres misioneros y profetas y mesías, en tres nombres harto conocidos de Gabriel, Rafael y Miguel, que son Espíritus y no Ángeles.

He aquí, la causa de la aparición en la tierra de Adán y Eva con 27 más, que serían y fueron siempre los misioneros, profetas y mesías de los que Shet era el jefe como investigador, legislador y juez.

Hace ahora 58 siglos que un mundo del sistema solar y hermano por ende de la tierra, sufrió ese juicio, como la tierra lo ha sufrido ahora y lo sufren todos los mundos en su hora de justicia, cuyo sello es el establecimiento de La Comuna, bajo una sola ley, la de Amor, que es el máximum del progreso de las humanidades. ¿El número de los desterrados que recibió la tierra? No es del caso aquí; sino saber la causa de la aparición de la raza Adámica y sentada os queda para que entréis en el estudio, sin equívoco, restándome sólo decir que, Adán y Eva, por su hijo Shet, dan principio a la regeneración humana y son el primer jalón de todo el progreso que hoy tenemos; pero ellos, no eran de los desterrados, sino que venían a ser los vistas, los salvadores, los consoladores de los desterrados, cuyo progreso, los haría demasiado sensibles a la ferocidad de los naturales de la tierra y los haría en su dolor, llamar, a quien antes en su mundo, no quisieron reconocer. Esta es la historia eterna de la lucha del espíritu con la materia y necesaria al eterno progreso.

* * *

Aun es necesario un punto de aclaración más, antes de entrar a registrar las escuelas filosóficas y es referente a Moisés. Sin cuya aclaración el prejuicio y error (no histórico, sino de comprensión, de traducción, de opinión o malicioso), no quedaría destruido el prejuicio secular, referente al génesis de los hombres.

El génesis de Moisés no es la historia de la Creación, cuyo índice, se habría de desarrollar en su tiempo, hoy que el progreso lo permite.

Téngase presente que en Kábala el número siete es el número sagrado y se ha tomado para las cosas divinas y Moisés lo consagra, dividiendo la creación en 7 días, que hoy comprendemos que son epopeyas largas y desiguales, que comprenden a las evoluciones de las humanidades; lo que está confirmado y más se confirma cada día, por todas las ciencias físico-químicas, con ayuda de la razón espiritual.

Si Moisés nos presenta a Adán y Eva plasmados por Dios, era porque sólo así podría el pueblo entrar en el respeto mutuo, ya que temía las obras de Dios, y la ciencia, aun era nula en el pueblo; su valor es grande, si consideráis lo que atrás dejo dicho de la verdad de que, Adán y Eva pueden llamarse los primeros hombres, desde que hemos comprobado que sólo se es hombre por el espíritu; y es afirmado por Shet, cuando dice "En él, estaba la vida y la vida es la luz de los hombres"; pero que no entra el hombre en la posesión de su propia luz, hasta que rompe su huevo, como se lee en la creación de Shet, vers. 12. "Después de haber habitado durante un año en el huevo, este bienaventurado, por su sola meditación, dividió el huevo en dos partes", 13. "De estas dos partes, formó el cielo y la tierra y en medio colocó la atmósfera".

Ya lo veis, hasta que el espíritu rompe su envoltura, no forma Atmósfera, conciencia, y la pone entre el cielo y la tierra o sea entre el espíritu y el cuerpo, cuya conciencia es el Alma.

Si Moisés nos habla del pecado de Adán y Eva, siendo Eva la que pecara, es decir, que la materia representada en Eva, vence al espíritu representado en Adán, por su Amor, por su deseo de regenerar a la materia, el espíritu, se sacrifica por su deber y misión, viéndose envuelto por la materia, hasta que consigue por el trabajo, por el dolor, por la experiencia, someter a la materia purificada.

Si Moisés nos presenta un Caín y un Abel, matando Caín a Abel, quiere representar, la guerra a muerte declarada por la raza primitiva o natural de la tierra, a la raza Adámica, venida en destierro, sí, pero raza de progreso, que anularía con sus esfuerzos y sacrificios, la brutalidad y la ignorancia. Mas Caín y Abel, no son hijos de Adán y Eva, sino un símbolo, como es otro símbolo el Arca de Noé.

Todo lo que digo de que, el génesis de Moisés en lo referente a la creación son símbolos, está declarado por el mismo Moisés: pues dice, Capítulo IV, versículos 25 y 26: "Y conoció Adán a su mujer y parió un hijo y llamó su nombre Shet y a Shet también le nació un hijo y llamó su nombre Enos. Entonces los hombres empezaron a llamarse de Jehová".

Ahí es donde empieza en verdad el génesis e historia del progreso. Con estas declaraciones, puede el estudiante de filosofía caminar sin equívocos y más, cuando ya está escrita la verdad histórica y las evoluciones del mundo y del hombre que deberá ser vuestra lectura complementaria. (1)


(1) Nos referimos a nuestro "Conócete a ti mismo".