FILOSOFÍA AUSTERA RACIONAL
PRIMERA PARTE
 

CAPÍTULO I
Prehistoria y Tiempos Primitivos
PÁRRAFO 1°

AMORFISMO y ANTROPOMORFISMO

Hasta que se marcó la línea real la especie humana de su existir racional, ha pasado por todas las etapas de su gestación, nacimiento, infancia y pubertad: en cuyo larguísimo período de decenas de millones de siglos no hizo Dios con formas delineadas o figuras que lo imaginizasen. Es que, el causa de la vida racional, estaba encerrado en su huevo (1) hasta que tuvo la fuerza necesaria de la experiencia, y entonces, abrió el huevo en dos mitades y él salió alumbrando todas las cosas con su propia luz.

Aquí empieza el amorfismo por necesidad de expansión del sentimiento. ¿Cuál es su prehistoria? Un tanto lejos nos ha llevado ya la geología, haciendo tabla rasa de la creación Bíblica: es, sin embargo, aquel génesis simbólico, un índice precioso porque, cada símbolo, envuelve una epopeya que en diferentes términos se lee también en el Sánscrito, en la Vedanta, y más esencialmente en las fórmulas astrológicas, que hoy, está mucho aclarado en las ciencias todas y más que en ninguna en la naciente astronomía, auxiliada por la mecánica, la física y la química, en sus manifestaciones de afinidad de las cosas.

Pero la prehistoria del hombre, que es el desiderátum de cada uno, no la puede percibir, mientras no es trino y conociendo en verdad, las funciones y componentes de sus tres entidades de Cuerpo, Alma y Espíritu.

El Creador, no niega nada; la naturaleza, no quiere tener secretos; el espíritu es luz y la luz todo lo descubre: lo que quiere decir que, nada hay secreto ni oculto, más que para la ignorancia.

Aquí no podemos decir de prehistoria más que las cifras del conjunto: en un libro que aparecerá (cuando los hombres quieran) lo verán atomizado y comprobado y será el día en que todos los hombres serán trinos: y para prepararlos, se les dan estos Cursos Austeros.

El filósofo no puede negar nada; porque lo primero que debe saber es, que los grados de su inteligencia son infinitos y que, todo lo que pensar puede el hombre, puede ser luego una realidad.

Fijemos, pues, que Adán, es el primer hombre, que así pueda llamarse porque era trino; conocía sus tres entidades de Cuerpo, Alma y Espíritu y en él empieza la cultura, la ciencia, el progreso y así la historia.

La Prehistoria de Adán, se alarga a 44.250.058 siglos; que el mundo estaba habitado por hombres antropomorfos, que no conocen más que la concupiscencia por ley.

Mas sin aquellas concupiscencias, que agotaron el mayor caudal de gérmenes morbosos de la materia, no podría un día llegar a la purificación de ésta; y no sería capaz nadie, en materia impura, imprimir el progreso y la belleza.

Fue, pues, necesario aquel antropomorfismo, que hizo el politeísmo, en cuyo gran número de dioses, casi tantos como hombres, la materia se hartaría, se saciaría y los dejaría sin miedo, cuando encontrara el hombre otro mejor ídolo que hacia Dios, llegando así, a tener hombres-Dioses, que es el máximum de la ley de la materia.

¿Qué han hecho aquellos niños barbudos, en todos esos millones de siglos? No hizo sólo el crimen de cazar a la hembra, fecundándola y abandonándola: comerse a sus hijos, devorarse unos a otros y hacer el derecho del más fuerte. Hizo el lenguaje, dominó a la fiera, se vistió e hizo la casa y adoró y... al fin temió... ¿A qué adoró? ¿A qué temió? No lo sabía: él no era filósofo; no era hombre, era niño; estaba el espíritu encerrado en su huevo; en su alma rudimentaria, espesa, pesada, opaca; pero progresaba por la necesidad y por el escarmiento que sus pasiones le daban por lo que, aunque mal interpretado, se ha cantado: "¡Oh feliz culpa!"

No nos extraña ver a un niño, hacer un muñeco de barro y atribuirle las calidades activas del hombre, lo que hace la metáfora del arte, como en el lenguaje decimos: el frío me corta la carne, el tiempo pasa; siendo así que, somos nosotros los que pasamos y el frío no es cuchillo: pero entendemos el sentido.

De aquel estado inconsciente de los hechos que realiza el hombre primitivo y antropomorfo, hemos indicado la gran ciencia Antropológica, que representa al hombre estudiando, aunque Dúo; pero que ya, el caparazón de su alma, está resquebrajado por el sentimiento y que con la Antropomo-fisiología y hoy por el estudio del espíritu, deshacemos el antropismo que está desmentido en que un mundo sin hombres, no es un mundo sino el embrión de un mundo.

Es, pues, el secreto de la creación de los mundos, la creación de los hombres; el que, sí, quiere anteponerse y contraponerse a la naturaleza; pero que no lo consigue jamás y en vez, y en cada tentativa de resistir a su destino, embellece a la naturaleza y da un empujón al progreso; abrió el huevo, salió el espíritu de su encierro y se hace luz, dando camino a la Metafísica.

PÁRRAFO 2°
CREENCIAS Y RELIGIONES

Es común confundir la creencia, con la religión: y casi siempre se confunde la religión y la Metafísica y es de la más grande necesidad poner cada cosa en su debido ser, para que nuestros discípulos, no puedan caer en esas confusiones erradas, causa de los efectos desastrosos que hemos visto en todos los autores de obras y textos de filosofía: y para el caso, vamos a considerar cada cosa por separado, definiéndolas conforme a la razón.

Metafísica: "Ciencia que trata de las causas o principios de nuestros conocimientos de las ideas (Leyes) universales y de los seres espirituales", "Sutileza en el discurrir y pesar los casos extraciencia". Luego la metafísica no es una ciencia; porque la ciencia, no puede pesar ni dominar lo que está sobre la ciencia: los seres espirituales. Y como es innegable y aun las ciencias todas lo confiesan incluso las más materialistas, que existe el espíritu; y como con sólo el espíritu se puede ser hombre sin excepción, es la metafísica universal, porque en sus tres entidades de cuerpo, alma y espíritu, es el universo completo y entero, sin que en él falte el Creador, padre del Espíritu; por lo que, todo hombre es metafísico; causa de sus obras, efecto de su razón, que serán más o menos lúcidas, según que grado de progreso tenga su alma, que es el huevo en que se encerró el espíritu; cuya alma, es la forma eterna del espíritu, semejante al hombre y hoy se la llama Periespíritu; o doble Etéreo: pero no es el Yo, pensante, sino el yo sensible e incosciente por su mayor o menor pureza, que le dará mayor o menor sensibilidad; la que hará la creencia, Efecto.

Creencia: Como se desprende de los principios sentados en el número anterior, la Metafísica es inmortal, invariable, inflexible: por lo tanto y como cada hombre es toda la metafísica, quiera y no quiera, consciente o inconsciente piensa y creó una idea, (que no abandonó a pesar suyo muchas veces): esto forma en él, una creencia: una fe impalpable e indefinible, hasta que su grado de progreso le permite penetrar en la causa del efecto, el que, por no comprenderlo, ni saber de dónde emana, convierte el efecto en causa a la que adora y el mismo se crea la Religión, puesto que adora a su creencia que llega a Imaginizarla.

Religión: Se quiere sentar que, religión, sea el culto interno o externo, a un ser incognoscible, al que se le considera Dios, sea racional o irracional, de lo que ha nacido el Politeísmo, con toda su corte de Dioses e ídolos, lo que indica claramente que, religión, no quiere decir Metafísica ni razón. Y como vemos que toda religión tiene error y que exige fe en sus dogmas y ritos, resulta en la balanza fiel, que religión quiere decir, Relegación de Derechos. Es así, filosóficamente estudiado, desde que comprobamos que, el religioso, no debe razonar, ni escudriñar en el dogma o misterio de la religión en que milita y le exige fe ciega.

El hombre en ese estado, deja de serlo porque pierde la libertad de pensar y de obrar: es decir, relegó sus derechos al mandato de la Religión.

La religión, está constituída por un núcleo de creyentes homogéneos de una misma cosa que apareció en el sentimiento de ellos, como queda dicho en el punto 2°. "Creencia": que, mientras no se dogmatiza en religión, puede llamarse buena, ya que, es un efecto de la causa Metafísica, innata en todo hombre: pero tan pronto se agrupan los hombres que sienten esa misma creencia, efecto: y constituyen una adoración, divinizando el efecto, éste aparece como causa y empieza el error; que durará más o menos tiempo, medido por la concupiscencia de los creyentes.

Así hemos visto nacer religiones y morir pronto, mientras que conocemos el Brahmanismo, que, aunque reformado por Zaquiamuni (Buda) perdura más de 50 siglos. ¿La causa? Las causas son dos esenciales: 1° que esa Religión fue fundada sobre el antiguo Krisna, nacido 5 millones de siglos antes, por la unión de Peris, (Arte), y de Fulo (fuego); 2° que en cuyo gran pedestal (hoy bien labrado y decorado) pudo sentarse los grandes principios Metafísicos del Legislador Shet (el sánscrito); y podemos decir axiomáticamente, que sobre ese pedestal, ha dormido el espíritu encerrado en su huevo hasta que ha roto su cáscara alma y hace la luz metafísica, descubriendo las ciencias, para estudiar por partes.

Pues a pesar de que esa religión del Krisna, encerraba el progreso, por el arte y por el fuego, convertidos en Dioses, sus adoradores (que lo somos todos), tenía todas las concupiscencias de sus adoradores y de ahí su fuerza, para dominar a los creyentes ignorantes, a los que exige fe ciega, la sumisión a la divinidad representada en el sacerdote, creado por la necesidad del ignorante. Y como el que no ama, no tiene sentimientos buenos, se convierte en déspota e impone no ya la razón filosófica, sino la razón de la fuerza, a la que cede el no filósofo: y he aquí, que, religión, una vez más, significa relegación de derechos.

Luego la religión tiene de bueno, agrupar pléyades de gentes antes de nacer las ideas, que, forman Partidos Políticos: y de malo, que creyéndose la religión el non plus ultra, se opone a la apostasía de sus creyentes; y esto, origina (por el derecho que el hombre descubre) la libertad, las represalias y luego las guerras con odio religioso; es decir, con rabia, con odio a muerte, según lo vemos en la historia.

Bajo estas verdades, toda religión es más mala, que buena: pero donde acaba toda religión de ser del todo mala, es, en la supremacía y el acaparamiento, que lleva a los hombres a la esclavitud y al pauperismo, por el fanatismo que les sugiere. Sin embargo, la religión ha sido necesaria, hasta que los hombres han sido capaces de hacer un código de Ley Civil, iniciado por Shet, y que pasando por todos los tamices del progreso, se convierte hoy en un Código de Amor Universal para todo el mundo, porque todos los hombres se han hastiado de la religión, que les fue un grillete.

Por esto también, puede hacerse estos cursos de filosofía Austera y Axiomática, que servirá de norma para estudiar sin error, todas las cosas y la Metafísica.

Ya no hemos de ver los sistemas metafísicos que hemos encontrado tan irracionales, como querer buscar a Dios en lo incognoscible, cuando está en cada uno de los hombres, porque su espíritu, en partícula consubstancial del Creador del Universo, único al que se le puede adorar, amando al hombre nuestro hermano. Ni encontraremos el reposo en nada, ya que la vida es el Eterno Movimiento; ni diferencias en nadie (en el todo) ya que veremos que la ley es solo una e indómita y está dentro de nosotros mismos.

* * *

Aquí debería pasar una lista de las teorías primitivas: ¿pero a qué cansar al estudiante, haciéndole ver un error en cada Sistema y Teoría? El buscará cuando sea licenciado y encontrará a Fou-hi, en la China hace 50 siglos, que basado en el sánscrito, quiso ver el reposo, la pasividad, el frío, las tinieblas, el principio femenino en los números pares y tantas cosas caídas en el olvido por su inconsistencia, en cuanto la física y la química hicieron su Ley.

Encontrarán en Egipto el Antropomorfismo, convirtiendo en divinidades las cosas más materiales: y, sin embargo, llevan el culto a sus muertos que los creen vivos y en esto, no están equivocados; con lo que, tienen en su mano los dos polos que pueden hacer la luz, poniendo por medio la razón como neutral. Pero la religión que diviniza hombres y mujeres, tiene penas para los que piensen de otro modo que lo dogmatizado, y la luz no se hace.

Tomarán en Siria y Caldea sus creencias y verán que, entre los dioses de Ninive y Babilonia, Astarté, Istar, el Sol, la Luna y otros planetas.

Encontrarán en su camino a Moisés, encauzando el Monoteísmo, tomado radicalmente del sánscrito, y obrando hechos no estudiados racionalmente que, han ocasionado el continuo debate entre la Ciencia y la Religión sin que ninguno de los dos antagónicos se hayan podido vencer ni ser vencidos, porque una y otra, ciencia y religión, no entendieron la Metafísica reguladora, que está dentro del hombre mismo y es su espíritu, del que se ha dicho: "En él estaba la vida; y la vida es la luz de los hombres".

Después de esta filosofía, habrá de hacerse la historia cronológica, verdadera de la filosofía, poniendo en orden de números correlativos, ascendentes, cada filósofo, con su principio racional o extravagante que al final, todo formará la armonía. Pero pedir antes la moral filosófica; la historia de la creación, y esa sea la lectura del estudiante de filosofía, y filósofo tiene que ser todo hombre, porque el hombre, se hastía de ser religioso, en el deseo de progresar y en la necesidad de ser moral.

Cuando el hombre llega a este estado, es porque se descubre en su razón y recibe una impresión, que es causa de la sensación mayor de su alma y siente lo que no sintió antes, porque no tenía, no podía tener, moral humana, sino moral antihumana; moral de su religión, que no le dejaba tener fuerza: dormía el Psiquismo, porque el espíritu, aun no había abierto el huevo; con lo que llegamos a esta conclusión fundamental, que ha de servir de Luz, para todo este estudio y sea. La impresión, es causa de la sensación, efecto consciente del individuo. La impulsión es causa del Movimiento de los músculos y miembros, también conscientes.

Estas causas, a la vez son efectos del Psiquismo, o Psicología del individuo, o universal, como también del ambiente; lo que en lógica forzosa, axiomatiza que, no siendo el alma más que un receptor de aquellas causas, para manifestar esos fenómenos, la Psicología es forzosamente del espíritu. Lo que demuestra que, sin el espíritu, el hombre es inconsciente: y lo inconsciente, no puede ser de la especie humana, la que sólo puede ser consciente de las cosas.

La Psicología, entonces, es la base de todo estudio filosófico y científico; y si no es así, todo estudio es irracional, falso y vacío.

Vacía está la ciencia contemporánea y es a causa de que los hombres se empeñaron en no dar a las ciencias, la metafísica que les da origen a las ciencias; con lo que, han querido producir la luz con un solo polo y éste, había de ser el negativo; la materia.

La materia, por más que se hayan empeñado todos los hombres, no han podido sacarla de su ser natural, ni elevarla más arriba del terrón que nos arrastra. Y, sin embargo, la materia se espiritualiza; pero, exclusivamente reconociendo y sirviendo al espíritu, su primero y su todo, y ese es el mandato inflexible que recibe el espíritu.

La creencia de una cosa que el hombre siente necesaria para su expansión, le da una idea de la creación de la cosa en que debe expansionarse y esto hace su religión: mas como no ha podido salir de la materia, a la materia hizo Dios, pero no adora a la materia; sino que cree que, en la imagen ideada, está su preconcebido Dios, que no puede ser de mayor grado, que el que el creyente tiene.

De esto se desprende claramente, que, naciendo la religión de una creencia viciada, viciada es la religión; porque el efecto, no puede diferir de la causa: y como la causa aquí, es la pasión del hombre; y la religión, es el conjunto de hombres apasionados, resulta que, la religión es un conjunto de pasiones; las pasiones, se desvanecen cuando el hombre entra en la razón y la religión, se va desvaneciendo por el escarmiento de los religiosos que pasan al campo de la razón; con lo que, se afirma que, la Religión no es cosa: y como no es cosa, no puede progresar: y lo que. no puede progresar, no es regenerable.

Detengámonos en este hito, hasta que lleguemos a otro que encontraremos en lecciones posteriores; pero luego téngalo bien presente el estudiante, para no tener prejuicios. Y vamos a pasar a encontrarnos con las diferentes escuelas antiguas y modernas.


(1) Leyes de Manú, Libro primero, Creación, Versículos 8 al 14. Traducción de Alemany directamente al español del texto primitivo, en la misma India. "El Sánscrito" fue escrito por Shet, hijo primero de Adán y Eva, pues Caín y Abel son un símbolo.