Obediencia.

EL Heraldo del Espiritismo 390315t17

Febrero 3 de 1939.
Médium Margarita.

Obediencia

Deber ineludible de los juramentados.

Vuestros espíritus, pequeños hermanitos míos, se sienten ahorita confusos, Son grandes, vienen llenos de luz, de sabiduría; pero, al encarnar en este ambiente todavía oscuro de la tierra, sentís que se revuelven todos vuestros instintos, que se acumulan todas las ideas, todos los conocimientos adquiridos en existencias anteriores. Por eso, hermanitos míos, sois rebeldes, sois inquietos, sois despóticos, aun con los hermanos mayores que os dieron el ser.

El recuerdo de vidas anteriores es tan fresco -puesto que sois tan pequeños todavía-, que vuestra mente está llena de imágenes, lo que muchas veces os hace mentir, inconscientemente, porque mentís por exceso de imaginación o por el vivo recuerdo que traéis todavía de vuestras vidas anteriores.

Vosotros escogisteis los padres que os iban a dar el ser; sin embargo, ahora la mayoría de vosotros os sentís superiores, exigís, queréis mandar; veis a vuestros padres inferiores, vais con la vida moderna considerando anticuado todo lo que se os puede enseñar de moral; es por eso que esta generación actual, este grupo de juramentados viene ahora tan infatuada, causando aprieto y confusión a los padres que se preguntan: ¿si son juramentados, cómo es posible que mi hijo piense así, que obre así, que se rebele contra mí?

Esa es la explicación de la inquietud de los actuales juramentados: es el recuerdo de las vidas anteriores que, llegado el momento de hacer balance general y encontrándose con una misión muy alta que cumplir, todo se agolpa en sus mentes, vienen ideas atropelladas y es por esto que esos niños son precoces en el bien y en el mal.

Sois muy pequeños todavía de cuerpo y aún vuestros espíritus no son conscientes; por eso os hago ver la necesidad que tenéis de obedecer a vuestros padres.

Así como se os dice que sois mayores, puesto que lleváis mayor número de existencias, mientras no seáis conscientes, mientras no hable en vosotros el espíritu, estáis sujetos a ellos; venís dentro de su cuidado, bajo su protección; por eso os hago ver la necesidad de que seáis obedientes, de que tengáis fe en ellos, puesto que representan el gran espíritu, a ese Padre que os ha mandado aquí a cumplir la más alta de las misiones.

Debido a esto he querido haceros ver a todos vosotros, padres y madres que me escucháis, que tenéis el deber de enseñar a vuestros hijos a obedecer, porque todo en el infinito es obediencia.

Ya se os ha hablado de los recuerdos del espíritu; no confundáis esto con lo otro; pero mientras el niño no tenga conciencia de sí mismo, mientras el niño sea tan pequeño que todavía no pueda oír la voz de su espíritu, sois vosotros los que debéis dirigirlo, sois vosotros los que debéis ser enérgicos y exigentes para prepararlo a cumplir esas grandes misiones, tan grandes, que en toda la tierra repercutirán, porque el momento es llegado y sois los actores, queridos niños de la gran evolución que ha empezado ya.

Reflexionad sobre esto; que vuestros padres os hagan ver la importancia de las palabras que os he dirigido.

Así vendré a vosotros, cuando el medio sea propicio, tocando puntos de interés y de necesidad para vosotros y para vuestros padres.

José de Arimatea.