CAPÍTULO TERCERO
FENÓMENOS DE LA ESCRITURA, PINTURA Y DIBUJO

Estas facultades no son sino la parte artística y secreta de la mediumidad parlante.

Sus ventajas, ya lo dice la palabra secreta. Pero si los médiums no son buenos conocedores del fenómeno, cabe muy fácil la mixtificación y el juego sucio de la superchería; aunque tiene la gran ventaja de conocerlo enseguida, desde que al médium le conocemos sus tendencias, su ciencia y su conciencia.

A la mixtificación, no hay que temerla: y no quise tocar esta explicación en el capítulo anterior, porque tendría que volverlo a tocar aquí. No hay que temer a la mixtificación, he dicho, ( ) cuanto a la firma del espíritu de un trabajo cualquiera, porque podría ser que el espíritu escribiente o parlante, lo estén viendo bajo una personalidad que lo conocéis y firmará con otro nombre. ¿ Pero quién os dice que no sea suyo? Sabéis que un espíritu tiene muchísimas existencias, cuyos nombres y figuras puede usar y presentar y debe hacerlo así, siempre que se refiera su estudio a cualquiera de sus existencias; y se les exige así esta Escuela, porque así es la verdad y grandeza del Espiritismo Luz y Verdad.

En esas manifestaciones, lo que se ha de buscar es, los principios de moral, de ciencia, de sabiduría y el progreso en sus infinitas formas, sin ser de mayor importancia la firma; pero que debe exigirse para su responsabilidad y para la historia.

El médium escribiente tiene la gran ventaja de que, en cualquier parte y en medio de los más grandes tumultos, puede escribir una conferencia, un aviso, o una solución, para sí o para otro; y ya se comprenderá lo grande de esta mediumnidad, con sólo ese dato.

Las formas de esta mediumnidad son variadas; pero la más progresada es la intuitiva directa en semiposesión, cuyo fenómeno se produce así:

El espíritu generalmente toma (sin posesionarse) de los centros vitales, dejando semiconsciente al médium, que escribe como acto natural propio, pero con velocidad impropia y sin que nada le perturbe ni estorbe la hilación de las ideas o conferencia.

En muchos casos, hemos presentado este fenómeno en esta Escuela por la misma médium parlante, que, mientras hemos seguido la conferencia verbal leída, ha dado su conferencia escrita, que ha leído una vez terminada, siendo sus puntos completamente diferentes a los que tratábamos o leíamos nosotros: fenómeno de la más grande importancia, que revela la luz del espíritu comunicante y la firmeza del médium que, estando bajo esa influencia, se basta a sí mismo para el cambio del papel, dirección y demás.

La escritura inspirada se diferencía en que el médium siente a distancia las palabras que escribe. El fenómeno se efectúa sin que el comunicante llegue a la materia. Es un desdoblamiento, una ascensión del espíritu del médium a donde está el comunicante, que conversa (vibra) en el espíritu del médium, que por el periespíritu ( alma) llegan las vibraciones a su materia, que las escribe, como podría decirlas verbalmente, que parecería una conversación o plática propia y natural.

Los hay también escribientes mecánicos, que en su desarrollo son caros de lápiz y papel. No recomendamos para la escritura a estos médiums más que en casos de no haber otros medios. Pero hay que cultivarlos, porque son los candidatos de los grandes fenómenos de la pintura, dibujo y planimetría, que pueden ser de gran importancia en señalar topográficamente objetos de interés general necesarios, o particulares también.

Hay otros médiums escribientes bajo posesión: son raros y si no es un espíritu de mucha luz (lo que no es probable que suceda más que en casos excepcionales), hay que ayudarlos en el cambio de papel y aun en la dirección lineal.

En estos dos casos están la pintura y la planimetría; y el fenómeno se produce con semiconsciencia del médium, pero su brazo es dirigido y movido por el espíritu actor.

De todos modos, en estos casos, es necesaria una concentración de los asistentes, para evitar al médium molestias y no distraerlo de su centro de estudio.