CAPITULO SEGUNDO
QUÉ SON LOS MÉDIUMS

Ya está dicho en la ley de mediumnidades lo que son los médiums: Son laboriosos gusanos de seda, que hay que mantenerlos en un ambiente, invariable, si queréis que os den buena cosecha y no se mueran y hay que saber distraerlos en cuanto amenaza una tormenta. Como el pararrayos en la picota de la cúpula, que toda descarga atmosférica ha de recogerla, y si no está bien protegido por una buena tierra, destroza el edificio. Como una dínamo poderosa,, que sin una bien medida, eléctricamente, resistencia reguladora, no conseguiréis una luz o fuerza estable y quemará lámparas y motores, perdiendo todo, trabajo y capital.

Y estad seguros, directores y presidentes de centros y sociedades que sin saber las leyes de esos elementos, por más que os canséis, por más ciencias que acuséis saber, no podréis dar con la tecla de la mutación continua de un médium en desarrollo, ni lo podréis guardar y dirigir, cuando desarrollado.

"La mediumnidad es una enfermedad," han dicho y dicen los médicos que no saben de las facultades medianímicas nada. ¿ Cómo, siendo una facultad ( la facultad es un progreso), podría ser enfermedad? Pero, en cambio, el médium mal desarrollado, o el que siéndolo no se desarrolla, puede contraer enfermedades de todo género y las contraen, para empequeñecer a los médicos, que no pueden curarlas.

Y es tal la aberración de algunos médicos, que, aun fracasando miles de veces en esa clase de enfermos, no quieren contar la noble palinodia y después de gastos y tiempo largo perdido, los desahucian.

Y no es menos aberrado el enfermo del alma, que por no entregarse al desarrollo medianímico, consiente que se le enferme el cuerpo y viene el desequilibrio, la no entendida neurastenia, la epilepsia o el suicidio, y se convierten en un peligro para la sociedad y en un clavo para la familia; pero las dos, la familia y la sociedad, tienen bien merecido el castigo que se imponen y se lo aplican ellos mismos con su ignorancia responsable y por su maldad culpable.

¿ Acaso el espiritismo no fue previsor ( porque sabía que esos casos llegarían) y destacó de sí mismo, echándolo por delante como buen vanguardia, al magnetismo, para que por sus fenómenos, pudieran las ciencias médicas, los fisiólogos y los biólogos, deducir algo más arriba de la materialidad del fenómeno magnético?

Ven y obran el fenómeno magnético; palpan el hecho producido muchas veces por médicos y no lo atienden, aunque tratan de explicarlo en formas mil y de mil maneras, pero todas fuera de la verdad. Es que aprendieron leyes de la materia y quieren con ellas llegar a las leyes del espíritu; y como es imposible, que el menos llegue a comprender el más no entrando en su aberrado cerebro más que lo que está en su afinidad, la materia, no puede, ver mis que la materia; y ha de ser tosca y pesada como cinabrio; que si es unos grados más diáfana, como el alma, ya no entra en ellos, aunque es materia.

Pasma la frescura de algunos, riendo con tanta imbecilidad del espiritismo, aun cuando se ven obligados a tomar el nombre de espíritu, y niegan el espiritismo. ¿ Cómo puede haber espíritus, si no hay espiritismo? Ni ¿ cómo habría espiritismo sin la existencia de los espíritus?

En cualquier forma que se manifieste una facultad medianímica, indica un grado dado de progreso conquistado por el espíritu para su alma; por lo cual afirmamos, sin temor a las risas imbéciles, que la mediumnidad no es una enfermedad.

Pero prescindamos aquí de toda cuestión, puesto que en el capítulo " La medicina ante el Espiritismo", dijimos mucho y en todo el libro este y los citados atrás salen esas cuestiones siempre al frente, porque es la cuestión de las cuestiones y siempre hay que decir algo.

Este capítulo sólo debería tratar, si fuera posible, de lo que son los médiums, de lo que ya hemos puesto las tres comparaciones más exactas que les encuadra, en las que están verdaderamente todos sus peligros; pero que en el prefacio de la ley de mediumnidades, decimos lo bastante de sus cuidados y recomendamos su observancia.

Pero está el cuarto estado del hombre o mujer, médium, que lo convierte en generador y es en realidad una dínamo productora de fuerzas y corrientes, que según agite más o menos, bien o mal, le serán de beneficio y defensa, o de perjuicio y arma en contra.

Pero esa dínamo la constituye como elementos «las cualidades del médium» que so anotan en el artículo 10 de la ley y aun le daremos su capítulo aparte.

Por todo ello además de esos cuatro estados anotados,( ) el médium es simplemente una resistencia entre los espíritus extraños y su cuerpo, haciendo el oficio del alma entre el cuerpo y el espíritu; y, como el alma no tiene ley, de nada puede ser responsable; e igualmente el médium no es responsable de cuanto ejecute en posesión por sus facultades, porque en realidad de verdad, es un objeto neutral, que siempre, sin excepción, sus hechos hay que juzgarlos por la Psiquiatría, porque son diferentes completamente de todos los hombres que no tienen facultades en uso.

Queremos llamar la atención de ese subrayado facultades en uso, que nos va a explicar sencillamente un gran fenómeno que operan en justicia y sabiduría nuestros espíritus.

No hay, no puede haber ningún espíritu sin una muchas o todas las facultades, que son tantas como demostraciones tiene la vida en sus innumerables fenómenos, que no tiene ningún idioma nombres suficientes para denominarlos; y sin embargo, cada hombre puede tenerlas todas esas facultades..

Según que misión traiga en cada existencia, tendrá en vista y desarrollo aquella y aquellas facultades que correspondan a la obra que han de realizar; y de los hechos de esas facultades en uso no es el hombre responsable. Pero hay que tener en cuenta que ha de practicar las cualidades que señalamos al médium; que si no, no solamente es responsable, sino culpable; en cuyo caso, su delito es como el de diez mil infacultados; como igualmente merece premio por diez mil en su buen cumplimiento; con lo que decimos el todo de lo que son los médiums.

Con esto y lo dicho en todo «El Espiritismo en su Asiento» queda suficientemente analizado el médium y vamos a ocuparnos de sus cualidades.