CAPÍTULO TERCERO
LAS RELIGIONES ANTE EL ESPIRITISMO

Salimos de un zarzal y entramos a un lodazal.

Mas no vamos a enfangamos ahora. Lo hicimos sin miedo ni miramiento en los libros anteriormente citados y allí verlo., sobre todo en el juicio Filosófico-Jurídico de Dios y las religiones en la «Filosofía Austera Racional» y en el proceso al mismo, en todo El Primer Rayo de Luz.

Pero ahora las religiones están ante el espiritismo, como en el capítulo anterior lo estuvieron las ciencias. ¿ Podrán las religiones merecer lo que las ciencias han merecido, es decir, ser hijas del espiritismo? En los juicios formados en los libros citados, se confirmó ser las antagonistas del espiritismo, a pesar de practicar el espiritismo negro, o mixtificador.

Las ciencias, ¿ Qué dicen de las religiones? ¿ Las admiten? ¿Las toleran? ¿ Las respetan?

Aun cuando las ciencias están en manos de muchos prejuiciados y en no pocos que profesan unas u otras religiones; y aunque veamos un padre Sechi, Jesuíta, manejando las ciencias astronómicas, las mismas ciencias, manejadas por los mismos religiosos, desmienten y rechazan a la religión, ¿ Qué nos importa que recen el credo con la boca, si con los hechos destrozan y deshacen la religión? ¿ Acaso el padre Sechi no tira por tierra la techumbre, de los cielos de la religión con los cañonazos del telescopio?

Pero vamos a poner un parangón cuyos extremos formen los platillos de la balanza.

El espiritismo no puede ser sólo de un mundo, sino que es de todo el universo desde que sólo hay una paternidad y no puede ser más que un solo espiritismo.

Las religiones son tantas en la tierra, que su número es de varios miles; pero que, el espiritismo, para la responsabilidad ascendente hereditaria sólo ha tenido en cuenta 666, que han sido las raíces de otras más pequeñas, nacidas de ellas mismas, como se ve que, la católica, ha producido la protestante, dividida en Luteranos, Calvinistas, Evangelistas, etc., etc.

La 666, anunciada en el Apocalipsis antes de su nacimiento, es la Católica, responsable de todas las anteriores, de las que heredó cuanto tiene y es, sin importarnos aquí la forma en que se apoderó de sus ritos, cultos y teologías. Y ella misma se formó el primer auto de su responsabilidad, llamándose Iglesia Universal.

Hemos probado debidamente y filológicamente que Religión significa Relegación de derechos; probado en que,todo religioso para serlo, debe creer sin discutir ni razonar los dogmas impuestos por irracionales y aberrados que sean:( ) y nada hay en la religión que no sea absurdo e inmoral.

La religión para vivir, pues, necesita que todos sean esclavos e individuales, en cuanto a lo político y social; y uno solo y ciego en cuanto a la creencia o credo.

La división, llevada hasta la individualidad, trae como consecuencia primera, el retardo de la cristalización de las ideas; mientras tanto, los encargados de la religión harán la mixtificación; y la idea, cuando cristalice, no aparecerá como idea, sino( )acaso como milagro, resultando una superchería; y de este modo pasará» generaciones sin que puedan llegar a descubrir la falacia.

Sabiendo esto los directores de las religiones, han impuesto la ignorancia, y bajo ese estado irracional, los hombres llegan al fanatismo degradante que los ha mostrado siempre cargados de odio a los que no comulgan en su credo; lo cual es mantener la guerra latente.

La creación de reyes y reyezuelos sería su sistema político para dividir la tierra en fragmentos, con lo cual ninguno estaría seguro, sino en la sumisión servil al Pontífice.

El rey, sumiso, participaría los movimientos y las ideas que formarán partidos, y el Pontífice excomulgaría los afiliados, que serían el blanco de los fanáticos y aprovecharía la debilidad de muchos, ofreciéndoles prebendas, y el partido sería partido en muchas fracciones, como se ha visto en los Republicanos y Socialistas, malogrando así los frutos de un ideal de conjuración de elementos, que debían de preparar la fraternidad humana.

Hay un secreto, que las ciencias no pueden ver, que es la causa de todas las divisiones; pero que el espiritismo lo ha visto desde el primer momento, y no lo toleró, ni lo consintió. Lo aguantó y lo contrarrestó con las mismas armas del detractor, desbaratando todos sus planes; pero tendría que luchar más y se retardó el triunfo de la fraternidad.

Ese secreto es: Visto el nacimiento de una idea liberal por el consejo espiritual de la religión católica, por ejemplo ven la consecuencia inmediata de su derrota y corren a salvarla, encarnando una pléyade de espíritus de los suyos, que militarán, por ejemplo, en el socialismo, y serán los vocingleros del ideal, con la palabra; pero en sus hechos inmorales, serán el escándalo de los conscientes y habrá una división: dos modos de pensar, que pondrán la duda en unos y otros, y nada realizarán.

De este descontento, reniegan los más conscientes y viene la anarquía, formando otra fracción qué, en su estado híbrido y ante las injusticias, protesta valiente; pero los mismos socialistas, compañeros de antes, los rebatirán y la venganza se iniciará, no por los conscientes protestantes, sino por otros, de instintos criminales del mismo grupo de los negros, que para eso encarnaron; o también con el deseo de vengarse de sus mismos jefes antiguos, que los descubrieron, sus tiranos y verdugos.

Es en esta forma de política que ha trabajado la religión material y espiritualmente, lo que sólo puede verse a la luz del espiritismo. Como una simple deducción de las hechos de las religiones, basta para formar los autos del proceso, para sentenciarlas de inmoralidad y causa de todos los desastres de los hombres.

Finalmente (pues basta lo expuesto para formar el platillo que buscamos), debemos decir que la religión no es cosa, y no siendo cosa, no admite regeneración.

La religión es sólo la necesidad de la impotencia del hombre en su ignorancia de su ser.

Una vez que su espíritu se ha encerrado en su alma embrionaria, tiene que dejar a los instintos de ésta y los de los cuerpos que se forma para cada existencia, que se sacien de su ley, sin cuyo saciamiento no es posible su dominio legal, ni hacer conciencia, y por lo tanto razón lúcida.

El proponerse la religión (que al hombre lo fuerzan a tomar cuando no tiene discernimiento) a que el instinto tal ó cual sea reprimido, negándole lo que la ley de la materia le da y que el hombre tiene el deber de tomarlo en justa medida, ocasiona el deseo continuado, que terminará por convertirse en pasión, acaso momentánea, que originará una catástrofe en el mismo individuo y acaso en la sociedad y no se habrá saciado el instinto.

La religión católica, por ejemplo, ha prohibido a los sacerdotes dotes y monjas, lo que inflexiblemente manda la ley de la creación en « Creced y multiplicaos”. ¿ Y qué consecuencias trae? Pues que el fraile o cura, como la monja, estén en activo deseo y cometan los más depravados vicios y crímenes sin cuento; todo lo cual está confirmado con miles de procesos y sentencias condenatorias judiciales.

Las consecuencias sociales de esa prohibición irracional es la disminución de la población; millones de adulterios e incestos, y llenarse el mundo de prostíbulos públicos y privados y de salas cunas, que mejor las llamaríamos centros de degeneración, puesto que son, en general, regidas por esclavos religiosos.

Corramos un velo a estos establecimientos, como a los prostíbulos, vulgo claustros... por... la moral...

He aquí el platillo de las religiones, cargado con 5. 401. 999. 446 vidas cortadas en lucha en 57 siglos, sin contar un quíntuplo de abortos y evitadas: con 34. 212. 663. 150 litros de sangre derramada por ellas; con todas las inmoralidades, agobios, miserias y odios que pesan en la tierra hoy, que no puede resistir más; con toda la corrupción y prostitución, focos de casi todas las enfermedades y con todo lo amoral y el desamor, que ocasionan esta catástrofe de la revolución social y universal que tenemos «Ad portas» inevitablemente, salvo que el espiritismo trueque la catástrofe por un cataclismo geológico y atmosférico...

El platillo del espiritismo tiene: la moral perfecta, aunque relativa, en la fraternidad humana. Las ciencias sus hijas, para que el hombre estudie por partes a la sabiduría; la sabiduría completa de todo el universo; la luz, la fuerza, la potencia y el amor del Padre Creador, que aun no desecha a los autores del platillo de las religiones; pero como padre, ha de corregir a los religiosos, por lo cual el espiritismo, en justicia, sin venganza, los acusa.

Las religiones son la falacia: engaño, fraude y mentira: el gobierno de los ignorantes,

El Espiritismo es la verdad, la justicia y el amor: el gobierno del Creador.

Las religiones pasan. El espiritismo es eterno.

Las religiones son de un mundo. El espiritismo es de todo el universo.

La religiones condenan. Es espiritismo corrige y salva.

Las religiones, por fin, son los Dioses. El espiritismo, El Creador, Padre Universal,

La balanza está hecha. Pese quien tenga la razón clara.