PRIMERA PARTE
EXISTENCIA DEL ESPIRITISMO

CAPÍTULO PRIMERO
LO QUE FORMA Y SE LLAMA ESPIRITISMO

Aún una palabra resuena en mi(  ) todo; con el desagrado de un seco golpe, en medio de la beatitud sublime del sueño reparador de un cuerpo rendido por el trabajo.

Esa palabra, salida de uno de los que se llaman intelectuales hace tanta desarmonía y revela tantos dolorosos errores, que hace llorar por dentro quemando el corazón. ¿ Pero Vd. da como existente el Espiritismo?... No me ha estupefactado el absrupto; me entristeció la posición pobre en que se colocaba un rico de conocimientos científicos, según sus títulos y crónicas.

«Si señor: lo doy como existente y sentado y su misma negación lo afirma » ¿ Para qué negar si no existe ?...

La Religión Católica, el cisma Protestante y las iglesias Ortodoxas Cristianas, condenan al Espiritismo, excomulgan a sus cultivadores y los calumnian y denigran. Luego si lo condenan, si excomulgan, si denigran y persiguen, es la suficiente prueba de su existencia; y siento que la prueba sea tan vulgar, pues habría querido tener que estudiar mucho, formar procesos y arribar a conclusiones jurídicas, filosóficas y metafísicas.

Pero la misma vulgaridad de la prueba de la existencia, por la negación de ésta, es elocuente en grado sumo y contundente, como martillo pilón de 1000 toneladas, que de un solo golpe, de un trazo informe, hace millones de partículas y, una plancha... Y no es pequeña la que hacen los negadores del Espíritu y del Espiritismo, ante la imposibilidad de acallar con desplantes irracionales al espíritu, ni a balazos, como muchos de los «muy hombres» Materialistas, Pseudo-Científicos, han tirado a... los fantasmas temblando como impotentes de miedo hasta el terror, por la impresión tremenda de eso que ellos niegan y se les burla en sus hocicos y a su despecho, para demostrarles que aún no son hombres, los muy hombres.

Y lo más terrible del caso es que, en general, son sus propios espíritus los provocadores de todos esos fenómenos para; asustar a su propio borriquillo insensato, mal educado, vicioso, inmoral y libertino, de cuyos desmanes, niñerías y brutologías no quiere hacerse responsable y busca a algún afín, para dar esos sustos a los enfáticos « Muy hombres» que tienen el mérito de mostrar su miedo con todas sus consecuencias fisiológicas, ante los hechos del Espiritismo. Y ¿por qué todo esto si no existe el Espíritu? ¿ Qué son supercherías?. Ciertamente que se han hecho muchas, mas no de ese género; y además, esas supercherías, son siempre ejecutadas por los mixtificadores espíritus y jamás por los negadores cuerpos, porque no está en la ley de la materia producir fenómenos espirituales, aunque sí el manifestarlos, lo cual crea el axioma de que espíritu y materia inexorablemente obran inseparables obligados por la Ley del espíritu, para demostrar la existencia de éste en todas formas y que sólo por él pueden ser manifestados, sometiendo el más espíritu, al menos cuerpo, o materia.

Los fenómenos obrados por el espiritismo, son más numerosos que los segundos de nuestras horas: y los más grandes, ( que pasan dentro de cada uno de nosotros, por ser necesarios a la vida) pasan desapercibidos y no se les tiene en cuenta, siendo esto la causa toda, de casi la totalidad de nuestras enfermedades, de los desequilibrios mentales y de las pasiones momentáneas, que a veces son la causa de hecatombes que pasan sin explicación y es culpa exclusiva de los cuerpos médicos que, en juicio filosófico, no podrán levantar, si no rompen el prejuicio.

Pero los fenómenos, mostrados para el estudio del porqué, son también demasiados y seguirán mostrándose y produciéndose en infinitas formas, y maneras, porque el espíritu está obligado a que se confiese que no han muerto: y los muy hombres quieren morir por miedo a vivir: pero vivirán a su pesar y confesarán la vida eterna y continuada del espíritu.

En estos mismos días, aquí, a las puertas de esta Capital de los vicios y albergue de los negadores, se han producido fenómenos dignos pura que los negadores fueran a comprobar y, no han ido por miedo. ¿ A qué?. A ser desmentidos.

Aunque anotaremos estos fenómenos en la cuarta parte, aquí para prueba reciente, digo que en San Andrés de Giles, el Espíritu de un hombre desencarnado recientemente, empezó por hacer. « fechorías » de «Mal educado» ( según los chicos de la Prensa ). En concreto, ese espíritu, aprovechándose de las facultades medianímicas de dos niños del puestero de la estancia donde ocurren los hechos, empezó a perseguir a su patrón, insultándolo en todas formas y oían voces y ruidos.

Han dado conocimiento a los que creyeron que tenían poder para apaciguar a los espíritus o «Almas de los muertos» y acudieron curas y frailes que según es práctica de la religión Católica empezó sus exorcismos, burlándose y gritándole insultos el espíritu.

El fraile quiere echar mano de su arma mágica más poderosa y celebra una misa, y aquí, el espíritu no solo se burla de esa pantomima sino que tironea al fraile, le derriba velas y cristos y no puede demostrar su poder: pero el espíritu, sí puede seguir sus fenómenos. Ha tomado parte la policía revólver en mano y... los guardias se vieron desarmados.

Esto lo ha referido el periódico « La Razón » en los días 27, 28 y 29 de octubre, es decir, hace catorce días.

No hacemos caso de críticas de insensatos literatos, de aquellos que calificó bien, Sarmiento.

Es un fenómeno del Espiritismo y es una prueba más y reciente de su existencia.

Es innecesario buscar textos antiguos que afirmen la existencia del Espiritismo. Pero bastará decir que, todas las religiones han consagrado ritos y días a la conmemoración de los muertos y todas tienen evocaciones a las almas y espíritus de los muertos

Pero sí es necesario tener presente los experimentos científicos sobre comprobación de fenómenos de Lombroso y los más notables, laboriosos y discutidos de William Krokes que, contra todos los llamados... ¡sabios... ! de su tiempo, los sostuvo porque a eso había venido en esa existencia.

Ahí está Allan Kardec. con su obra, como cartilla para orientar el estudio del Espiritismo, cuya obra hasta sufrió la confirmación de un «Auto de fe» quemando los libros en público la Iglesia Católica, que es a la que más le toca perder en esta cuestión.

No queremos gastar más tiempo inútil en confirmar la existencia del Espiritismo, porque es muy pueril estando confirmado por la negación de los cobardes de vivir eternamente ; y además, que se ha de reconfirmar por sí solo en cada uno de los capítulo: de este libro, que será maldecido por todos los que se verán acusados de imbéciles y de que aun no son hombres, sino embrión, de hombres; y que, sin embargo, para la falacia ( que significa engaño, fraude y mentira ) pasan por sabios, o son plutócratas en la sociedad, pero serviles de los autócratas y ministros del Dios de la muerte, de las iras y las venganzas, que se ve destronado en la hora justa señalada por el Espiritismo, que llega y quema con su luz los altares de la ignorancia, de la ceguera y de la aberración.

¿Cómo no ha de ser temido hasta el terror, si viene en son de guerra sin cuartel, a los enemigos del progreso? ¿Cómo no han de calumniar como mujerzuelas, los que sólo son embrión de hombres ? Pero; ¿ lo perseguís ? ¿ Lo calumniáis ? ¿ Lo negáis ? Luego existe