PARTE X



Junio 9 de 1912.–Por el médium Portillo.

Urti, Dei, de Gada Bugui.

Amor, paz, unión en Eloí.

¿Por qué la luz? ¿Por qué las tinieblas? ...........................................

Porque el hombre se compone de dos potencias esenciales y en la desunión está el bien y el mal; pero unidas las dos potencias, sólo hay bien y caminan en marcha clara y de luz, en cumplimiento de una ley primordial e inmutable que conocemos sus principios, pero que en grados relativos poseemos, cada vez mayor.¡ Hoy sienta su planta sobre terreno firme esta humanidad nuestra hermana y vecina y la podemos saludar en nuestro idioma! Sí: "Urti, Dei, de Gada Bugui" porque habéis unido las dos potencias y pueden caminar, porque llevan las sustancias del valor de su trabajo de tres moradas y la materia se ha espiritualizado y van de la mano unidas en el amor, la esencia de la materia y la esencia de la sustancia luz espíritu y que en su todo son, una misma y única cosa. Pero que aún vosotros y nosotros, como todos los mundos hasta que llegan al final del sexto día, nos tenemos que servir del lenguaje figurado para su comprensión, porque aún no hemos llegado a la posesión de la sabiduría del sentimiento.

Pero ya, cuando hemos llegado a la unidad de las dos potencias, vamos estudiando la cosmogonía y llegamos a moradas superiores y también a otras inferiores y cada cual de las dos potencias, queda satisfecha como hombre y como espíritu.

Pero en el hombre, quedan algunas dudas por lo opaco de la materia y el espíritu se las disipa y ahí esta su progreso, porque al fin, lleva la convicción de la igualdad del destino en el curso eterno y llega a hacer el axioma.

El hombre de la tierra, está hoy en la primera hora de su séptimo día: el hermano, que con sus secretarios vino de aquel faro central de nuestra nebulosa, de la mágica Sión, van unidos en su potencia por la cosmogonía; estudian y escriben un código que nosotros tenemos y ellos como hombres, se sacrifican en el amor. ¿Para quién es el provecho? Nada para ellos buscan, desde que viven en la unión de las dos potencias. Pero la ley es de unidad; el tiempo, está señalado para llegar a ella; éste apremia y se agitan en el trabajo de llevar a sus hermanos al credo común y único de la cosmogonía; al principio de luz; a la igualdad social; hasta llegar en el breve plazo señalado en la transición dada por la justicia de la ley, a la unidad comunal y solidaria.

Por esto; y para que nadie alegue ignorancia del principio del día del usufructo, se estampa en el código nuevo el rigor de la acusación a la autocracia y plutocracia de los supremáticos, no para su condenación, sino para que se salven en su última prueba y lo hace, con la autoridad del hombre consciente y espíritu liberto, pero encarnado al igual de los que fustiga, en el cumplimiento de su deber.

Ya lo he dicho: En su marcha por la cosmogonía, lleva unidas las dos potencias; vuelve de una gira por el infinito y escribe en el código lo que a las dos potencias les interesa saber y contrasta su filosofía que sublima al espíritu y eleva a la materia, sin acordarse, que ésta fué la rémora del espíritu; porque en la justicia, no puede poner discordia entre las dos potencias como lo han hecho las religiones y los estados feudos de éstas.

Pero estos trabajos, son colectivos, e individuales, porque cada potencia tiene su parte y el espíritu sólo es el responsable. Por esto su trabajo en la formación de la unidad con el sentimiento sensato, en hacerle comprender que, uno y otra proceden del cosmos que envuelve las infinitas constelaciones, atmósferas y nebulosas.

Con la unión de las dos potencias, el hombre estudia la ley de justicia para las humanidades; explica la ley de los afines; reasume todas las leyes en una sola y mágica palabra. Amor. Con la que establece la comuna.

Son los primeros en la acción al principiar el día de la luz; pero son los continuadores de otros que enunciaron el principio y todos son los mártires de los sacerdotes dogmatizadores de absurdos y de la ley de supremacía y de parcialidad ruin y egoísta: pero en el código os demuestra que el Padre no puede tener parcialidad y que, los sacerdotes han prevaricado y han descarriado el rebaño.

Pero la luz se ha hecho. Han llegado los médiums que han unido sus potencias y por ellos vienen las potencias divinas por los maestros de grandes mundos, estableciendo lazos de unión con los que han de establecer en forma legal plebiscitaria la comuna, cual rige en los mundos de luz desde el principio de su séptimo día en el que la tierra nuestra vecina entró y recoge sus palabras que os la presenta en forma de código con la base de unidad y con el plazo improrrogable del paso de tres generaciones. Entonces, sólo una palabra sonará en la tierra y que ya nosotros pronunciamos: Eloí

He aquí los trabajos de la primera hora del día séptimo, para lo que tienen los obreros del Padre el desdoblamiento y estudian de unos y otros mundos para la comuna, pero siempre sujetos a la ley universal.

Enfocar, hermanos, el rayo de luz hacia los ciegos de espíritu que se estacionan, porque en sus principios sólo establecen el amor de sí mismos, en perjuicio de los demás; iluminadles, para que comprendan que vamos siempre caminando a la ley del progreso.

Escríbese el código en las primeras horas del día de la luz y los hombres del presente desentrañarán sus artículos y discutirán muchos en el egoísmo que los domina. Pero los juramentados que ya empezaron a llegar, en él fijaran sus miradas para hallar el jalón fijo a su pensamiento, porque ya viven en el amor y la luz es su signo de conformidad y de haber progresado en la sabiduría que da la unidad de las dos potencias y al llegar al trabajo, vienen en esa cadena armoniosa del amor y la comuna, que ya todos los hombres deberían formar.

Pero hay unos pocos obcecados que se encastillan. Venir, oídnos, porque nosotros os damos la luz para el camino y en cambio nos apostrofáis aunque seamos espíritus de amor y hacéis coacción abusando de la bondad conque os tratamos. Sois un número infinitesimal y lo sabéis; pero os encastilláis en vuestra supremacía y queréis obrar en la autocracia que habéis vivido y aun tratáis de retener la plutocracia que empuñe las armas por vuestra imposición. Pero sois descubiertos en vuestra falsedad y sabéis que no podéis probar en ningún terreno la verdad de lo que defendéis, porque todo es contra la razón y la lógica.

Vuestras vidas de escándalo y crimen, os acusan en todas las clases, porque en todas habéis cometido delito y hoy sois descubiertos en vuestra falsedad. Hasta hoy, os desenvolvíais en vuestra tiranía por el prejuicio que gravitaba en las conciencias anestesiadas por vuestro veneno.

Venir, beber de la fuente de las aguas vivas de la fuente de la esperanza; pero sólo podéis llegar a esta fuente, deponiendo vuestras armas de odio y venganza, de anestesio y muerte de las conciencias y de los cuerpos y admitiendo la sabiduría que se os ofrece, a cambio de la errada que poseéis y no podéis cimentar, más que en la ignorancia. Extended el hálito de este palmo del universo al gigantesco mundo de donde viene la luz a la tierra y de él traeréis luz, sabiduría y la comunidad de esas estrellas, que son mundos llenos de humanidades y cantan a Eloí universal.

Y vosotros, al comulgar en esta unidad después de ser confirmada por los que hicísteis mártires, que en la primera hora de la luz vinieron con valor y pagaron con su vida que les arrancaron los supremáticos, ciegos por el dominio de la carne, hoy siguen valerosos las huellas trazadas y vienen a la conquista de la libertad del espíritu y del progreso material, que por el esfuerzo de esos mártires ya en alto grado poseéis y quieren, apoyados por la justicia, hacer el lazo indisoluble que nada ya podrá romper, porque en él están unidas por la ley que en el código se proclama, todas las humanidades que pueblan los mundos del infinito. Vuestro tesón, servirá de desarrollo más rápido entre los habitantes de la tierra nuestros hermanos que tan de cerca vemos y queremos que se empapen en los santos principios comunales que a nosotros nos rigen por igual, pero aun en grado relativo, pues es más perfecta, cuanto más allá ascendemos.

Vosotros que ya estáis en la acción y comulgáis en la unidad, romper las rayas opresoras que se han tendido sobre la tierra y, establecer la comuna sin rayas y que no haya extranjeros desde oriente a occidente y del aquilón al austro, marcando ya la hora de la evolución máxima que corresponde a la comuna.

Ya véis, vosotros los de las religiones que oís y presenciáis este acto (como otros tantos) que sois impotentes para retener al espíritu. Una vez me habéis estorbado(1) con vuestra pestilencia; pero hoy estáis donde tenéis que oír mis acusaciones, sin que me podáis estorbar con vuestra negra atmósfera mis palabras y... soy como vosotros, espíritu y hombre y vengo de mundo vecino. Vosotros odiáis y yo en cambio os mando amor; quizá pensaréis que yo venía sin derecho. Es doloroso desmentiros en vuestro dogma, viniendo un hermano de otro mundo: pero ya véis, me amparan hoy Jesús y la gran María su madre y a todos el Espíritu de Verdad, que a su sola orden, estáis sin poder dar un paso y oyendo queráis que no, las justas acusaciones que se os hacen, no en venganza sino en amor y deseando que comulguéis en la verdad.

Más leo vuestro pensamiento. Aun quisiérais levantar los tablados y encender las hogueras que desde Marte hemos presenciado. No. No. No lo penséis; ya sois impotentes; pasó el tiempo de la ignorancia; pasó la opresión y quedó rota la cadena que uncía al pueblo a la denigrante religión, que vosotros mismos sabéis que es falsa; pero que habéis gustado de la carne y os encastilláis en la soberbia y fraguáis todas las venganzas que avergüenzan y, aun inclináis al poder civil a la represión de la libertad del pueblo, marcando páginas de sangre. Más el hombre lo ha anotado en el código. El poder civil acatará la voluntad del pueblo único poderoso y soberano en la tierra y en todos los mundos, porque forma la mayoría y vive en la ley del Padre, en cuyo grado la tierra entró.

Mas si el prejuicio gravita con tal pesadez sobre el poder civil y éste trátase de amparar al poder religioso menoscabando la libertad y bien comunal, los dos poderes seréis arrollados en principios y personas, porque la justicia ha sido decretada por el Padre y ha de cumplirse; y este acto, (que contra vuestro orgullo os retiene en espíritu), os debería bastar de ejemplo. Pero muy luego, el mundo tierra se verá envuelto en la mayor hecatombe y sólo las religiones son causa(1).

Deponed vuestras armas y encontraréis en el pueblo amor, que por vuestros hechos no merecéis: Pero que en el amor del Padre no es nadie excluído y se os ofrece.

No os conviene entregaros al odio, porque provocaréis la ira popular y no quiero ni hacerme idea de la hecatombe.

Se os ha concedido un plazo muy perentorio para pensar; no oigáis al hombre del código porque descubre vuestros delitos; rechazar los avisos de amor del espíritu; pero os apuntáis con ello una agravante más porque no negáis que existe el alma que en todo momento cantáis y decís que le dais descanso haciéndoos pagar bien estos servicios; con los que os confesáis comerciantes de lo que sólo a dios pertenece. ¿Más sabéis lo que es el alma?

No podéis negar el espíritu, desde que en vuestro catecismo irracional enseñáis que, "todo hombre tiene un ángel guardián que los guía” y aún los confesáis "espíritus puros“, y si esto enseñáis, por un interés tan mezquino y con fines de confirmaros en vuestro poder divino, que no tenéis; que no habéis recibido; ¿por qué confesáis las obras del espíritu y perseguís al espiritismo?

Pero el médium, por quien hablan estos "ángeles que son espíritus", se templa como ellos en el trabajo. Llega el espíritu de progreso y os acusa de prevaricadores. Por esto vuestra fobia al veros impotentes de encubrir por más tiempo vuestra maldad. Es la hora de la justicia del Padre.

Pero nosotros no tenemos odio: vivimos en el amor y la unidad y por solidaridad y en justicia y reprocidad, llegamos a nuestros visitantes, los confirmamos y os acusamos para vuestro bien, aún cuando lo contrario digáis. Sentamos, pues, el principio de unidad de la tierra con toda la cosmogonía después del juicio celebrado, que en ley venimos a confirmar.

Mas tu, que te agitas en tu impotencia. ¿Por qué no acatas los santos principios que se escriben en el código? ¿Crees, que tu grey ni tú podréis poneros fatie a fatien, con los que han venido de Sión y son vuestros jueces? Ayer venía en amor y me cortasteis; llamé al consejo y hoy vengo en justicia. ¿Por qué no te opones? Los hijos del Padre han conocido a esos guardianes y hablan con esos "espíritus puros”, que mañosamente contenéis en vuestro catecismo y que en palabra y obra negáis: pero ellos nos escudan y a vuestro juez lo escuda toda la cosmogonía, el Espíritu de Verdad y... los escuda Eloí que los confiesa sus hijos y los confirma el universo como enviados del Padre para la proclamación del Amor por ley; de la comuna por régimen y, si necesario fuera, descenderían en espíritu todas las humanidades de esas estrellas; de esos mundos que a la tierra mandan su luz y que estos enviados os la muestran clara y refulgente, que vosotros queréis empañar, quedando más al descubierto en vuestras intrigas; en vuestras miserias; en vuestros crímenes; con los que provocáis al pueblo paciente y trabajador que habéis agobiado.

Anestesiásteis las conciencias de la plutocracia que con vosotros se englofa en el crimen. La concupiscencia, no os ha dejado tiempo para estudiar al hombre del pueblo y, habéis visto calma; pero no habéis conocido que en esa calma se preparaba la tremenda tempestad... que... estallará terrible y solo la religión es causa.

Vosotros enseñáis odio, división y guerras. El pueblo por que nos oye (aunque prejuiciado por las religiones) protesta de la guerra; se une en solidaridad y ama hoy al compañero y, mañana al mundo entero solidarizado como hermanos, porque le enseñamos y aprende, que, en esa unión; en esa fraternidad, nace la comuna y se afirma por el amor.

Acotaciones:
1) Sí, este hermano, había sido obstaculizado en tal forma en el medium, que hubo de cortar su comunicación, pues de la lucha, podría haber recibido daño el médium.

1) Ese subrayado, está confirmado con la guerra europea, la caída de los tronos y las actuales guerras y revoluciones en todo el mundo. Marzo 30 de 1929.

Vosotros, en vuestro goce de la carne, no os ha quedado tiempo para ver, que el pueblo de hoy no es el ignorante y prejuiciado de la edad media: pero sabed que son aquellos mismos espíritus cuyos cuerpos martirizásteis y nosotros hemos visto los humos de las hogueras y han venido a librar la batalla de la libertad del espíritu y el espíritu los instruye, pero en amor. Si no fuera así ya os habría arrastrado, porque lo habéis envilecido. Pero nosotros lo hemos contenido enseñándole amor y que presente los principios santos que traen y os pidan los vuestros que no podréis probar y os darán en cambio, un código lleno de justicia, de armonía y todo amor.

Pero vosotros tenéis el amor de la carne, con la agravante más irracional de haber declarado la carne, como el enemigo más irreconciliable con el espíritu, desconociendo que, la sabiduría está en la unión de estas dos potencias. Vosotros, en un concilio ecuménico consagrasteis el celibato, con lo que caéis dentro del más grave error, que no solo no podéis negar, sino que lo confesáis robando la carne que condenáis, en la hija del pueblo; en la de la plutocracia; en la princesa y hasta en la reina y la emperatriz, (pues nada respetáis en vuestra concupiscencia), llevando el desconcierto al seno de las familias y faltando al voto que no podéis cumplir porque es contrario a la divina ley de la procreación; a la ley de afinidad, a la ley de justicia; a la ley de armonía; y en su falta denigráis a la sociedad que por el engaño la envolvéis en el crimen y el deshonor. Para encubriros en vuestra falsedad, habéis usado del talismán del infierno, que por el terror y el prejuicio hicísteis una manada de inconscientes, que sólo después de un cruel desengaño se dan cuenta de su infortunio por vuestros macabros juegos.

Pero ya habéis perdido ese talismán y desde el pueblo al monarca sois despreciados y esperan algo grande, algo que presienten en su espíritu; y es que, esos "Angeles guardianes" les intuyen la espera y les anuncian en su espíritu los acontecimientos y el espíritu impone a la materia la espera y ésta obedece y no sabe por qué. Pero es que es el principio de la unión de las dos potencias y al saber por el código la ley de amor, caerá ese velo que los espíritus sostienen obedeciendo el mandato de la justicia del Padre y la tierra será renovada en toda su faz. Esto es lo que presienten el monarca y el pueblo. Y observar que esto es verdad, porque los monarcas se sienten arrastrados a oír la voz de ese pueblo, que hasta ayer fué por él desatendido.

Y es que, todos, pueblos y monarcas, han sufrido vuestra presión y hoy sienten en su rostro, la vergüenza del engaño.

Pero vosotros, monstruos desalmados por el celibato, pedís sangre; mucha sangre; y no respetáis nada cuando podéis vengaros del que os descubre. No nos extraña esto a los espíritus que vemos que ahogáis y sacrificáis el feto en las entrañas de la mujer robada o lo asfixiáis al nacer y se os prueban casos todos los días públicamente. ¿Qué extraño es, pues, que queráis promover hecatombes entre los hombres que os acusan y que no os dan placer? No nos extraña cuando os ponéis contra vosotros mismos con el celibato irracional, que es el antítesis de la ley de la procreación por la que existís. El celibato, consagra la destrucción de la humanidad y por lo tanto la vuestra propia y os ponéis contra el Padre.

Pero ya no ha lugar a más desmanes; se os da el tiempo de transición, porque el mismo juicio que vosotros anunciáis y no esperabais se celebró y vosotros tembláis por vosotros mismos, porque el pueblo espera la redención que el espíritu le inspira y lo reúne en sociedades. Pero ahora, se le dará la luz en el código nuevo y comulgará en el espiritismo que es racional; porque entraña el régimen comunal que vosotros teméis, por que perdéis la supremacía y ya no tenéis la edad media.

Los monarcas se adhieren al pueblo que pide la igualdad, porque aunque son plutócratas, tienen el amor de familia que vosotros no tenéis, porque el celibato os desnaturaliza y de hecho, no pertenecéis a la humanidad.

No son ya los pueblos, vuestros directos tributarios, aunque con su sudor os pague el poder gobernante, (único medio que os queda de vuestra opresión) pero éste, ya he dicho que es plutócrata; pero ve que sería imposible resistir al pueblo y por el amor de la familia, o cederá a la voz general, o será arrollado a la vez con el poder religioso que no es estado. No intentéis resistir, porque, oídlo bien: los elementos tienen deberes y órdenes que cumplirán. En cambio, se os llama en amor; se os tiende el lazo de unión; se os revela la verdad de lo que os sucederá en contra de vuestra intriga y de los conciliábulos juramentados, que ya no podéis mantener en secreto porque el espíritu vigila y pone al hombre del código en los secretos que queréis guardar y pueden ser publicados aun antes de que los firméis; y si queremos, en cuanto los pensáis.

Los espíritus de luz, son los meteoros de los médiums y de los hombres de la lucha porque, todos en el universo estamos interesados en la implantación de la comuna en la tierra nuestra hermana, porque ha llegado hasta nosotros el clamor de la miseria, el grito de la justicia y en nuestro amor, venimos a ayudar a los hombres de la acción porque es hora de que el niño se instruya sin que le falte el alimento, medios y amor y así dé amor al hombre fuerte que trabaja para la comuna y el anciano le dará su consejo y experiencia en el amor. Lecciones que el niño que se instruye disfrutando de lo necesario y en la vejez y la enfermedad todo lo que hoy no tiene, servirá de estímulo al que está en la edad del trabajo, sabiendo que él llegará a este estado y los que le siguen, para él trabajarán.

El hombre, ya no mirará la muerte con temor; sabrá que es una ficción; un cambio de posición al más y estará en la beatitud de los justos.

Esta es una de las consecuencias de la comuna: ¿Por qué os ha de asustar dejar la supremacía, si ella no fué capaz de traer estas consecuencias? ¿No es esta una ley toda justicia y todo amor? ¿Y os asusta este grado de perfección? ¡Ah! En eso demostráis vuestra mentida virtud; vuestro egoismo fiero; vuestra sed de concupiscencia en la sangre del pueblo; y esto, ya no puede ser más en la tierra.

La luz ha llegado a los espíritus y sonó la hora en el reloj del Padre y habéis sido pesados en la balanza fiel de su justicia.

Os deseo amor y la paz y vosotros declaráis la guerra y el odio. Vosotros rechazáis; pero yo os lo ofrezco sin tener en cuenta vuestras ofensas, porque llegó el sol de la justicia y baño su luz las conciencias de los que pudieron mirar de frente. Sólo vosotros... ¡insensatos!... quedáis en las sombras de la muerte. Pero os traemos el vivificante, si aun queréis resucitar vuestro espíritu: este vivificante es, el espiritismo universal: y os doy la prueba y otros os la han dado de que es universal, porque toda la cosmogonía llega en los maestros de los mundos, que como yo, esto confirmaron.

No creáis que los espíritus somos vampiros: nada venimos a pedir y sí a dar. Somos los hombres de ayer como lo sois vosotros y hombre soy yo en mundo cercano, aunque como espíritu he llegado, como el hombre que escribe y los que lo acompañan van a los mundos a estudiar y devolvemos la visita, por amor y reciprocidad.

De esos mundos, que el hombre de la tierra y como yo y de otros mundos que hemos visitado, no os podemos decir de religiones; no las tenemos. Ni os diremos de santos, porque sólo conocemos en toda la cosmogonía un solo santo y este es Eloí.

Grados (y si queréis jerarquías) si los hay, porque la sabiduría los da y son la única propiedad del espíritu. De esto, os lo dirá todo el hombre mi hermano, en el código y filosofía irrebatible. Es la ley del trabajo y quien más trabaja más se eleva, pero estos grados que da la sabiduría, son el estímulo para la comuna, porque les sirve de acicate a los menores porque, pequeño, ninguno es estando en la luz del Padre.

El pueblo de la tierra, ya esta en la ley del Padre; y es mayor en número y fuerza que los autócratas y plutócratas y les hará cumplir las leyes del código en amor y voluntad, por que a la fuerza no se impone, porque, las tierras son muchas. El Padre tiene moradas para todos los gustos. El que ahora no acata, sus despachos están listos y sus guías preparados, los espíritus consejeros, vemos todos los días el triste paso de los desterrados que sólo son los vampiros del sudor de todos los que la ley expulsa en justicia; y os llamo la atención.

He aquí y sed testigos, de que justifico el cumplimiento de la sentencia del juicio y hacer caso de mis palabras: Nosotros, aprovecharemos las facultades que en todas partes hay y vendremos a ilustraros para la comuna y veréis que, la acción es común a la tierra y los mundos todos dentro de la misma única ley que el hombre de Sión os da. Hermanos míos; por el mundo que pertenezco como hombre del que soy su maestro y como espíritu, os deposito lo que me dieron para vosotros. Amor, mucho amor de los Martenianos: y por ellos yo.