LIBRO SEGUNDO

LEYES, PRUEBAS Y MANIFESTACIONES

CAPITULO I

Ley de las mediumnidades en general(1)

PREFACIO

Lástima y pena causa ver el uso que se hace de las facultades medianímicas; lástima, porque demuestran el desconocimiento absoluto de lo que representan las facultades y el estado de la sociedad; pena, porque demuestran los médiums el desconocimiento de su misión, de dónde proceden sus facultades y sus demostraciones; y aún más pena, porque los mismos médiums se vituperan entre ellos mismos. Pero la culpa es de las sociedades o centros espiritistas que no han sabido cultivar esas preciosas plantas que el Padre concede a la humanidad por el progreso espiritual y se han dogmatizado esas sociedades y centros, amalgamando las doctrinas espiritistas con las de las religiones, admitiendo el nombre de espiritualismo, que es el antítesis del espiritismo, por lo que es un cisma apoyado por las religiones. Voy a estudiar un momento estos puntos, bendiciendo a Eloí, porque ya muere el espiritualismo recién nacido, con sus padrinos las caducas religiones.

El espiritismo no es religión. El espiritualismo es todas las religiones amalgamadas y unidas para desnaturalizar el Espiritismo y retardar todo lo más posible la caída de las religiones. El Espiritismo es Jesús. El Espiritualismo, Jesucristo. He ahí la mejor figura que se puede hacer: pero como Jesús no es Cristo y como Jesús es persona real como hombre y como Espíritu y el Cristo, sobre ser una piedra es figura de peligro y baldón, he aquí que, la religión infamó y vilipendió a Jesús agregándole el Cristo y los malos espiritistas han vilipendiado al Espiritismo, creando el Espiritualismo.

¿A qué obedece este embrollo? A lo mismo que obedeció Manuel I, Papa, para hacer el "Jesucristo": a obscurecer la verdad. Pero ahora los tiempos van más rápidos; pasan con la celeridad de la luz: y como en lucha, los Espíritus se han conquistado la libertad y las facultades medianímicas con las que todo lo pueden saber viéndolo todo en su realidad, en la tierra, dentro de la tierra y fuera de ella, muy lejos, hasta donde su fuerza y su progreso puede llegar, resulta que ya, nada hay oculto. Y hasta hemos copiado (o leído) algún documento importante dentro de una caja de hierro en Europa desde aquí América. ¿Cómo no hemos de ver los pensamientos que corren por las ondas etéreas de la atmósfera, en todas direcciones?

Pues bien. La causa de haber tan malos médiums, es porque los centros donde se educan son dogmáticos e hijos predilectos de la religión y cuyos maestros son obispos disfrazados; y en todo caso, están prejuiciados y han tenido miedo de descubrir los reptiles que llevan encerrados en sus pechos, que dominan a su espíritu: no; a su alma: porque el Espíritu aun no se ha descubierto en ellos, porque lo envuelven de la mentira, la farsa, la conveniencia y la cobardía. Son, en general, fenomenistas, que es lo mismo que decir, comediantes o saltimbanquis. El fenómeno, no se provoca. El fenómeno, se estudia cuando se presenta y se analiza en amor al progreso y no por la curiosidad que es lo que se ha hecho, con lo que han ridiculizado al espiritismo (que es lo que se propuso la serpiente religión) y de ello, son culpables los fenomenistas, con los centros de cobardes: y no tanto los adeptos, sino los directores de ese juego de iniquidad y profanación.

Al ver tanta ignorancia; tan poco respeto; y admitir el espiritualismo (retrato fiel y compendio de todos los errores religiosos y hasta políticos) se ha mercantilizado y profanado el nombre santo del espiritismo. Tan santo como Eloí porque es como él Eterno, porque es El mismo. Lo mismo han hecho las religiones con sus dioses; pero estas, no fueron tan descaradas como los espiritualistas, porque aquellas, fraguaron nombres que para el vulgo ignorante de su grey era Dios, pero para los sacerdotes no lo es. Causa esta por la que, el espiritualismo y los espiritualistas, fueron juzgados con más severidad aún que las mismas religiones.

La generalidad, no se atreve a levantar ni la punta del velo. Para casi todos es Jesús, el límite máximo de la perfección: con lo que anonadan a Jesús y empequeñecen al Padre y ellos se absuelven de sus fechorías y embrollos, porque dicen "no podemos llegar a él en perfección". No hacen más que los sacerdotes de las religiones, que se amparan en el mismo estribillo.

No, hermanos míos. Jesús es uno de los jalones; pero no el último jalón y sí solo el primero de los jalones y subiendo por él se engrandece a Jesús y él mismo os lo dijo: "Yo soy el camino”.

Ya véis que no dijo yo soy el fin; y si alguien, en teología dogmática o cualquier otro principio le atribuye otras palabras, son invención de la malicia. Jesús tenía convencimiento de la causa que traía y no dijo "yo soy el fin" sino “el principio” que equivale a decir el camino; y el camino conduce a alguna parte más allá de donde empieza. Jesús es uno de los maestros y no el mayor de los maestros, ni el único de los maestros; el más significado sí, porque en sus obras cifró el amor, como Juan cifró la fortaleza; como Abraham cifró la fé; como Moisés cifró el arrojo y como Jacob cifró la previsión; porque unos a otros y todos los antes y después hasta hoy, traen el mismo conocimiento de la verdad.

Se proclama por muchos que: "Jesús es el Espíritu más grande que ha venido a la tierra". Yo os pregunto: ¿porqué se le profetizó a Juan que era el mayor de los nacidos? Si lo fuera, ¿sería Jesús por eso menor de lo que es? Juan era grande; Jesús era grande; Abraham era grande; ¿eran por eso menores los otros profetas, el viejo Joaquín, el padre de Jesús gran patriarca por ser el Padre de 12 hijos y fuertes artesanos? ¿Y María? ¿Se atrevería Jesús, Juan, José, Joaquín, Moisés y Jacob, ni Abraham, a justificarse mayores? ¡Con qué respeto hermanos mío, evocan su nombre!

Sabedlo hermanos míos; no ofendáis a Jesús poniéndolo en el pináculo donde no se le puede alcanzar, porque él es el camino: el jalón que nos señala el camino. Tenedlo, sí, por el Maestro abnegado en pro de la libertad (hasta afrontar la afrenta mayor que hombre afrontó), pero no para empequeñecerlo no poniendo en obra sus palabras, porque es condenarlo en sus doctrinas al decir que "es inimitable"

Otros, aparentando querer a Jesús, no se quitan de la boca, "El divino Maestro", "El divino Jesús". ¿Sabéis lo que lo habéis hecho padecer con esos epítetos? No menos que la religión con el sacramento de la impiedad, llamado la Eucaristía, que es lo que le ha cargado de baldón y de odio y lo que ha hecho a su espíritu llorar, más que todos sus otros tormentos y a María, más que a él todavía porque, esos epítetos de divino y el sacramento nefando, ha puesto en peligro toda la obra desde Adán hasta el Anticristo,(1) y ha sido necesario (para salvar a la humanidad) la venida a la tierra, tres veces, en las tres edades terribles; la de hierro, la media y en la de la bárbara Inquisición, al Espíritu de Verdad; y el investigador muchas más (hasta catorce veces en veinte siglos) y todo, por los epítetos divinos y sacramento impío; hasta que por fin, hemos podido derribar la cruz y el Cristo y aligerar su carga, dándoles descanso a Jesús y María justificándolos el Espíritu de Verdad que en el día de la sentencia tomó la tierra a su cargo para que ellos descansen y para que nadie más pronuncie los epítetos referidos y solo a Eloí se lo digáis; porque El solo es divino.

Ya lo sabéis; Jesús es el primer jalón y el camino; es el hermano mayor para nuestras tareas y por él y con la mediación de María y los que siempre les acompañaron y hoy nos acompañan, llegaremos al Espíritu de Verdad, fin de la jornada en la tierra; y es el segundo jalón. Pues cuando a él podamos llegar sin que nos ciegue su luz, saldremos en triunfante peregrinación para presentarnos al Padre que nos enseño Jesús, por su mandato, pero que solo el Espíritu de Verdad nos puede presentar a Eloí; y ha de ser con Jesús, María, Juan, José, Joaquín, Jacob y todos los que han cumplido las palabras de Jesús, contenidas en el testamento de Abraham.

No aleguéis entonces que a Jesús lo creíais inimitable, porque seréis acusados de farsantes y prevaricadores y veréis claro que, habéis humillado a Jesús queriendo ensalzarlo y lo sacábais de la ley general , que es la que hace grandes a los seres; y ni Jesús, ni María, que es indudablemente más grande que Jesús, son inimitables; porque entonces, el progreso sería limitado y no valía la pena tanto sacrificio.

He recalcado este punto, porque sé que es la tangente por donde escapan los espíritus indolentes y los prevaricadores Espiritualistas, que en pocos años han hecho más daño a la causa de Eloí que todas las religiones juntas desde la aparición de éstas. Por ellas, forjaron Dioses a su imagen y conveniencia, en tanto que la amalgama espiritualista con todo descaro ha querido cubrir la Luz, no de Jesús que es relativa, aunque pueda su espíritu alumbrar la tierra, sino la del Espíritu de Verdad, que es relativa también, pero que ilumina siete y media nebulosas que la más pequeña es la Vía láctea; pero que, aunque relativa la Luz del Espíritu de Verdad, es infinita porque representa la Luz y sabiduría del Padre, del que guarda sus secretos.

Ved la diferencia que hay entre el pecado de las religiones y el del espiritualismo y pensad, si habréis sido juzgados con rigor, porque recibísteis la luz directa y la anublásteis con la más refinada malicia y la más infame cobardía.

Ahora ya, aclarado el espiritualismo que tomó los centros llamados espiritistas donde se regatean las representaciones y siempre se preparan a la eterna discusión de ¿quién será el primero? y dónde se ponen trabas a las mediumnidades; donde no se saben estudiar los efectos medianímicos por qué no han querido saber de dónde proceden y por qué proceden y por qué las poseen los que tienen facultades y hubieran sabido que solo el progreso del espíritu las puede conquistar y que no se regalan, ni se provocan y que es enteramente contrario a la ley suprema el comercio con las facultades, bajo ningún concepto.

Todo esto no lo ignoran, porque Kardec reglamentó las mediumnidades, según se lo mandaron; y los espiritualistas lo han desobedecido y aún han llegado a más: han falsificado su obra, que era el prólogo de la obra que ahora se da de puro Espiritismo. Kardec dijo "Espiritismo ", y espiritismo escribió y los cobardes, en vez de espiritismo, han dicho espiritualismo: por lo que, hasta este apóstol hubo de justificarse para la sentencia del juicio final, como se encontrará en la "Filosofía Enciclopédica Universal".

Los directores de estos centros se han hecho supremáticos y obcecados, por lo que han caído en la más desgraciada obsesión y han perdido las mediumnidades. Es que no han sabido ser maestros porque no fueron buenos discípulos del Apóstol Kardec y menos de Jesús.

Los médiums son unos instrumentos muy delicados y necesitan un ambiente de bondad; se parecen a los gusanos de seda, que en tiempo de tormenta es necesario distraerlos con otros ruidos que los del trueno. El médium no puede estar donde no hay ambiente propicio de bondad. Yo he visto tratar algunos médiums (muy buenos) por los directores de los centros espiritualistas, peor que a un esclavo; a otros se les ha dicho que "estaban camino del manicomio" y a todos en general, se les ha prejuiciado con prácticas equivocadas.

Los médiums, mal educados y prejuiciados, han comerciado con lo que gratis les daban.

¿Son responsables los médiums de tal hecho? Sí. Porque debían oír a su guía espiritual y comprender si estaban bajo buen árbol por el fruto que recogía: el fruto fué malo: ¿Puede decirse que el árbol (guía) era malo? En muchos casos, sí: no importa conocer al guía con el nombre de santo para ser un mal guía, pues que las santidades las ha repartido la iglesia católica a su capricho y conveniencia; pero que eso no ha prohibido a la justicia divina, para que muchos, cuyas imágenes están recibiendo incienso en los altares, hayan sido expulsados al mundo primitivo por su obcecación y maldades. Otros, se encuentran encarnados cometiendo mil fechorías en la actualidad, como la que llaman "Santa Elena” y miles más, como expuse en el libro "Buscando a Dios” y el anunciado mismo que fué Jacob, Moisés, Santiago Apóstol de España y hoy el obscuro obrero manual, que aunque como espíritu sea algo, como hombre, está sujeto a las imperfecciones de la materia; y aún que esté en continuo desdoblamiento. ¿Quién puede negar que la materia requiere en ciertos momentos, el calor y la compañía de su espíritu? Pues sus guiados (que son millones en todo el mundo) en esos momentos que las necesidades de la vida del cuerpo necesita a su espíritu, sus guiados, cuyos nombres llaman, no pueden ser en esos momentos por él atendidos. Ahí tenéis el secreto de que muchos no encuentren al guía, porque, o está encarnado, o puede ser un espíritu ciego y malo pero hipócrita y con capa de santidad, los han habido a millones que han conducido a sus guiados por el camino que ellos marchaban. He aquí una de las causas de las malas mediumnidades también.

Hoy, desde el día del juicio, en que millones de nombres de santos y beatos (según los cánones católicos y de otras religiones) han sido desterrados al mundo de sus afinidades, se encuentran esos millones de hombres y mujeres que llaman a san fulano, sin que le puedan contestar si fueron desterrados: o les contestan si se encuentran encarnados y a lo mejor es un delincuente, en espíritu y materia. ¿Qué consejo le puede dar?

El médium tiene facultades para saberlo; pero como lo educaron mal, se encuentra identificado con su consejero y guía y no es raro que sea alguno de esos del centro espiritualista; y ya tenéis otro secreto de las malas mediumnidades.

Son los médiums responsables, por no emplear sus facultades primero en curarse a sí mismos, comprendiendo que su guía era malo y sus maestros peores y que quizás son los mismos; pero son mucho más responsables los maestros de los médiums en los centros, porque hicieron un dogma para sujetar al error teórico y rutinario, a los adeptos y los médiums.

Los maestros de los centros, están obligados a saber sacar bien del mal; y el mal en general, han sido los fenómenos provocados y aun los espontáneos, de los que solo sacaron mal, porque ni en uno ni en otro caso los han estudiado para explicarlos; y si algunas veces los han comprendido, no han tenido la fuerza de confesarlos, por el prejuicio y la conveniencia.

Mas los fenómenos físicos (de cualquier clase) no son realizados por grandes espíritus generalmente (salvo algunos de aporte) que los han hecho, para no negar nada a los hombres que quisieran comprender que el espíritu tiene acción. Pero éste es un medio, no propio de los espíritus de progreso, como lo ha dicho el mismo espíritu de Jesús y el de Verdad por todos.

En general, los fenómenos físicos han sido producidos por espíritus bajos y aun malignos; pero más especialmente, por espíritus encarnados de la grey cristiana, para mantener el nombre de milagro por la ignorancia y la obsesión de los maestros de los centros espiritualistas; que no estudiando el fenómeno más que por leyes materiales (y con éstas no se pueden explicar todos) han dado autoridad a la iglesia católica para mantener el milagro que aun estos mismos días proclama, siendo esto (anular el milagro) lo primero que los centros espiritistas debieron hacer en favor de la verdad y de Jesús, a quien alardean de querer, porque debían saber que Jesús, como ningún otro ser, no puede hacer milagros, porque son contra la ley.

Ya he expuesto, en síntesis, el por qué de las malas mediumnidades, que es la ignorancia por malicia de los directores de los centros que se prejuiciaron y no emprendieron la batalla a que se les mandaba y esto quiere decir, cobardía; por lo que están relevados ante el Espíritu de Verdad, todos los que no han cumplido con sus deberes y están sentenciados con el mayor rigor de la Justicia del Padre y conforme a las palabras de Jesús, "no se puede servir a dos señores a la vez”; y las otras que son la más grave sentencia: "El que no está conmigo, está contra mí”. Y como fuísteis de los llamados y no habéis querido ser de los elegidos, el Juez pidió para vosotros, todo el peso de la sentencia de: "Juicio sin misericordia será hecho, al que no usó de Misericordia”. Vosotros, no la habéis tenido ni de vosotros mismos.

Ya sé que vuestra imprecación va a ser contra el Juez. Pero es porque, sois hijos predilectos de las religiones y no piqueta de las religiones, como son los espíritus de Eloí. Pero está el juez curado de vuestra imprecación, por en cuanto fuísteis sentenciados al igual que las religiones dogmáticas, cuyo resumen es el espiritualismo.

Yo cumplo con mi deber de descubriros la llaga para que la curéis en el tiempo de la transición, que para cada uno es de esta existencia en las tres generaciones que pasan con el siglo de la verdad en el que corremos.

Por si aún tenéis valor y amor a vosotros mismos y queréis curaros, voy a decir algunas palabras de cómo ha quedado la humanidad después del Juicio y las mediumnidades que llegan que no podrán ser prejuiciadas y servirán de base a la Ley de mediumnidades.

Para los que "tienen ojos y no ven y orejas y no oyen", el juicio pasó desapercibido; después de él, yo sé que los Espíritus del Padre han dicho lo bastante en todos los centros, que si no fueran sus directores ciegos de voluntad, hubieran comprendido lo que había. No quisieron oír y sigue la humanidad lo mismo; impasible. Pero la Justicia sigue su acción y nada la puede detener, ni otro juicio habrá.

La previsora ley de los afines, con su ejecutor la de justicia, con tiempo suficiente hizo reencarnar a todos los espíritus que tenían sus afines en la tierra, o deudas y acreedores con quienes saldar cuentas, para que en la transición las pudiesen liquidar, presenciando en espíritu la majestad del juicio y la sentencia y así no alegar ignorancia.

Todos los Espíritus (y los encarnados, en desdoblamiento y transporte) ha visto la majestad del Espíritu de Verdad; las grandezas de la cosmogonía y lo horrible de las moradas primitivas, donde irían los disconformes.

Muchos Espíritus encarnados, le han dado parte a sus materias y lo recuerdan, aunque lo tienen por un sueño o pesadilla; pero otros, más obcecados por la concupiscencia, no han dado recuerdo a su materia para no privarse de los goces impuros y fuera de ley de la materia.

Nunca fué más heterogénea la humanidad en la tierra, que en estas tres generaciones que la pueblan y así, todos los individuos de una familia son enemigos de antes y la Justicia les impuso la unión de cuerpos para darles ocasión mejor de pagarse mutuamente las deudas y llegar a curarse, y aunque en muchos se ha conseguido que se perdonen y se amen, no es en todos; por lo que hay en la actualidad, disensiones, odios y venganzas entre los individuos obcecados, aun dentro del mismo hogar; de pueblo a pueblo y de nación a nación, probándolo, la horrorosa conflagración y descontento mundial que nos aflige y aun no hemos llegado al desenlace final(1)

Los Espíritus desencarnados de la supremacía, antes del día del Juicio y en las horas de reposo, acudían a los suyos en el espacio de tinieblas donde estaban los de su grey; con ellos celebraban pactos y juntos en la tierra mistificaron hasta al Espíritu de Verdad. El Padre no coarta la libertad, pero impone una ley y sus moradas y el espíritu es libre de acatar la ley o no acatarla y así fué el Juicio. Quien acató la ley, quedó en la luz para trabajar en la Tierra: el que no acató fué expulsado en el momento de firmar la sentencia y los encarnados quedaron sentenciados, pero en la transición de su presente existencia.

Como los encarnados obcecados, ahora no pueden ir al espacio porque en él no hay tinieblas y no pueden ver la luz, en sus desdoblamientos, acuden a los centros donde hacen de las suyas: cualquier vidente puede seguir el hilo fluídico de ese espíritu y verá que lo lleva a un cuerpo humano, que a lo mejor (como nos ha sucedido muchas veces en nuestras observaciones) lo encontrará entregado al vicio y maquinando contra los mismos donde está hablando su espíritu, tendiendo un lazo de engaño.

Hoy, ningún espíritu de luz os puede hablar de caridad: el que miente tal palabra, es un mistificador, pero encarnado, porque del espacio no puede venir ninguno que hable de caridad, ni del nombre cristiano, ni de religión, si no es para condenarlo: solo pueden hablaros los espíritus del Padre, de amor, libertad, justicia; y en una palabra: de la Comuna Universal.

He ahí el programa de la Nueva Era y por lo que conoceréis el árbol que os ofrece frutos; pero es tratándose de una posesión, por que los médiums de hoy, el 80% no toman posesión y son conscientes; de los otros, la mitad son prejuiciados por los centros; y de esos 10 que quedan, 5, son pusilánimes, u orgullosos o insidiosos, y solo tenemos así, el 5% de los médiums, verdaderos instrumentos.

Estos no pueden estar sino con grandes sacrificios en los centros, por el pésimo ambiente que reina entre ellos.

He ahí el estado verdadero de las mediumnidades; y son responsables los directores de los centros, porque el médium es cera blanda donde se puede imprimir cualquier molde; pero tiene el diamante por armadura y los maestros deben aprovechar las dos materias; la una para imprimir y la otra para que nada lo pueda quebrar. Pero hay un tercer estado; el dinámico, que es de gran necesidad que los médiums sepan desarrollarlo para recibir o repeler a voluntad las influencias extrañas y con cuyas fuerzas, puestas en acoplamiento con las fuerzas del éter, el espíritu del médium sepa defenderse, aun entre corrientes contrarias.

¡Qué lejos han estado los educadores de los médiums, de estos conocimientos! Por esto hay tantos malos médiums y tan pocos buenos: de esta ignorancia se han aprovechado los detractores que han jugado feo porque les faltaba el Amor y hablaban de caridad.

Por fin, diré: que del compuesto de las tres entidades, materia impresionable (cera), constitución facultativa (diamante), fuente productora a voluntad (dinamismo), nace la palabra "Mediumnidad” y con palabras técnicas, "poder psíquico”.

Este es otro vocablo que no puedo pasar sin decir algo por la gran variedad que encierra y por la gran discusión de que ha sido y es objeto la "psiquis". Pero como no escribo para un tiempo de tinieblas y a lo más para el tiempo de transición, solo haré una definición codificativa a fin de que puedan mis hermanos aprovechar y salir de dudas.

La Psiquis, se pretende estudiarla en la materia separadamente a la del Alma por los materialistas y la ciencia médica, para lo cual, esta ciencia, se ha dogmatizado; pero la psiquis, es propiedad exclusiva del alma cuando el espíritu la ha dominado y le puede comunicar sus facultades y potencia; por lo que, toda mediumnidad, indica progreso del espíritu, aunque sea en el mal; pues no quita a un espíritu ser malo para ser sabio en conocimientos; pero estos están obstinados por falta de amor y por consiguiente, odian el principio del bien y son prevaricadores, porque saben que no serán destruidos o aniquilados; y como están muy materializados por la concupiscencia y aman la supremacía porque son orgullosos de su sabiduría, es por esto que obran todo lo que les viene en gana, porque saben, como dije, que no serán destruidos.

Pero así fueron los desterrados que echó la Justicia a la tierra y arrastraron algunos millones de la grey que les seguía en Neptuno, que eran muy sabios, pero supremáticos y conocían el secreto de la unidad; pero en la supremacía eran grandes materialmente y no acataron el principio de unidad que se estableció en Neptuno con el juicio final, como ahora en la tierra. Y no eran los consumadores de crímenes religiosos, sino simplemente supremáticos por la materia y fueron expulsados y echados a la tierra, donde se vieron, entre religiones que no tenían de donde venían y estas religiones eran mil veces más supremáticas que lo que ellos habían sido y lloraron desde el primer momento su error.

Pero traían la gran potencia de la sabiduría y clamaron pronto al Padre y se descubrió brillante la trinidad en ellos; por lo que, sus espíritus, comunicaron a sus cuerpos la Psiquis de sus facultades, con las que dominaron a su materia y a la raza primitiva en toda la tierra, hasta quedar un muy reducido número que no cede en sus aberraciones y son expulsados, teniendo que ser en los mundos donde son destinados, lo que la raza adámica en la tierra: la salvación de los primitivos, después de haberlos hecho progresar en las artes y las ciencias y descubrir sus moradores, la trinidad de su ser; en cuyo descubrimiento, se encontrarán dominadores de las fuerzas materiales, porque habrán desarrollado la Psiquis que el espíritu comunica a sus almas.

La Psiquis, procede de la sabiduría del Espíritu; y como la sabiduría lo pone en relación con el centro de su procedencia, con esta luz y fuerza, entra en la comunión de los espíritus de progreso, comprende los efectos que originan las causas y obra según sus inclinaciones, que serán buenas si descubrió por el trabajo su centro y potencia; u obrará mal, si la sabiduría la tomó de otros espíritus de progreso que la enseñaron continuamente para llevarlo a la luz, pero que él, aferrado a la concupiscencia, toma aquellas enseñanzas para volver las armas contra la bondad y humildad de los misioneros y moralistas. Esto es lo que ha pasado con los supremáticos de las religiones y los parásitos.

La primer facultad que el hombre descubre, es el magnetismo animal, pero no la puede descubrir con conciencia hasta que el espíritu es sabio, aunque sea malo. No hay una contradicción en ser sabio y malo, porque el espíritu aprende y no olvida: y como siempre se les está enseñando por los espíritus de luz y progreso, porque estos saben que tarde o temprano los malos caerán de su burro, mientras no caen, obran con más refinamiento y aun con odio contra quien les quiere no arrebatar la supremacía sino anular la supremacía y de aquí las hecatombes que la tierra ha presenciado. Es que son prevaricadores, porque emplean las armas de principios que los espíritus de luz les entregan.

La obstrucción que han hecho a las facultades medianímicas los sistemáticos, es porque han visto que todo el que las posee es un espíritu sabio que las ganó por su trabajo y que se salen de la grey en cuanto se han hecho luz y han arreciado las batallas y las persecuciones, cuantos más veían huir de sus filas, que sobre aminorarlas, descubrían sus crímenes y falsedades.

Pero los espíritus de progreso descubrieron las ciencias y los retrógrados opusieron el materialismo, que no puede jamás sentar base de ciencia, porque no sólo excluye de sí al espíritu, sino también el alma. He aquí porque tanto tiempo se combatió el magnetismo, que al fin, la ciencia tuvo que admitirlo como ciencia. Pero el magnetismo, es una rama del gran árbol espiritismo, lo mismo que el hipnotismo, los efectos físicos, los aportes, las materializaciones, la videncia, la escritura, la intuición o audición y los desdoblamientos, al igual que los parlantes y las demostraciones luminosas o irradiaciones de la aureola y la telepatía.

Por fin, digo: que todas estas demostraciones y otras innumerables ya en desarrollo, son potencia Psíquica y que la Psiquis, es sólo espiritual porque, aún la materia inerte está poseída de los espíritus naturales y elementales, sino desconocidos en el nombre, absolutamente desconocidos hasta hoy en su poder y obras; pero obedecen (como los espíritus humanos del infinito) a la única causa, a la única ley suprema, a la que está sujeta toda la creación.

Por tanto y durante la transición, todos los médiums y los maestros de los médiums, deben regirse para su desarrollo y comunicaciones a lo que queda expuesto, con la reglamentación que dejó Kardec, para empezar: pero con sujeción a la presente ley que se dicta ante el Espíritu de Verdad, porque las mediumnidades, en el régimen comunal de nuestro séptimo día, no pueden tener los errores que hasta hoy y porque, pasadas las tres generaciones sentenciadas, no hay perturbadores y mistificadores y el mal fruto no puede existir, porque el mal árbol se ha arrancado, por lo que se decreta la siguiente:

Acotaciones:
1) Por necesidad de adelantar a los médiums y los directores de las sociedades y centros de estudio del Espiritismo en el conocimiento de lo que manejan, se inserta aquí esta Ley del “Código de Amor Universal”, porque éste, aún se tardará en imprimirlo, pues todo obedece a su tiempo.

1) Se emplea ese nombre, porque es bajo el cual, la religión católica y cristiana augura ella misma el fin de su existencia y se confirma que así es.

1) En estos momentos en que estoy corrigiendo para la segunda edición, ha empezado el principio del desenlace final. ¿Cuánto durará? Lo que dure enterrar las religiones

Ley de las mediumnidades en general.



Artículo 1º– Son facultades medianímicas todas las demostraciones psíquicas; ya procedan de posesión del médium, ya se manifiesten por cualquier concepto en la materia humana, aún inerte, porque ésta es regida por su ley y esta ley, es desempeñada por los espíritus naturales y elementales y aún muchas veces por el espíritu que ocupó la materia y obedece a una ley, que en todo caso y con ayuda del médium (si la ciencia es impotente) el Padre, no ocultará lo que con ello nos quiere enseñar, porque a eso tienden todos los fenómenos que se nos han mostrado.

Art.2º– Ningún efecto medianímico puede ser estudiado ni aclarado por la simple ciencia; pero ésta ayuda a la comprensión de los menos sabios que aún no pueden comprender la potencia y facultad del espíritu: pero es de necesidad que en las comprobaciones, no se prescinda de la acción del espíritu, en cuyo conocimiento de facultades debe ser competente el maestro o director de una sesión porque, de no serlo por ciencia y conciencia, no podrá comprobar el por qué y para qué se les ha concedido el fenómeno o comunicación. Pero nunca podrá comprobar nada fundadamente, un sistemático, ni un fanático: el uno, porque sólo busca los defectos y no sabe por que puede ser el fenómeno defectuoso: el otro, por qué el fanatismo conduce por el camino de la equivocación. Por lo que se manda, que dentro del buen juicio, sin ideas sistemáticas, ni prejuicios, ni fanatismo, se empleen los medios materiales, (pero como secundarios) al conocimiento de la sabiduría espiritista.

Art. 3º– La sabiduría espiritista, no es una hipótesis; es un axioma como su causa espíritu y no es transitoria, aunque sea progresiva: y no es progresiva porque la sabiduría ascienda; ésta, fué, es y será la misma, pero parece cambiar cuando los hombres la comprenden y no es la sabiduría la que cambió, sino el hombre, que progresó al comprenderla porque el espiritismo es la sabiduría de Eloí y ésta es eterna y única como El.

Art. 4º– Es ciencia espiritista, todo lo que es ciencia y filosofía racional; ya sea del ser humano espiritual, de los tres reinos de la naturaleza, ciencias, artes, industrias y todo lo que no se oponga a la razón por dogma o sistema y encamine al mayor progreso espiritual y material y al descubrimiento de la verdad eterna y causa única, subiendo a ésta, por los efectos de todas las índoles que presenciamos en la vida.

Art. 5º– La sabiduría espiritista, no reconoce límites; no admite lo sobrenatural, porque no existe; define (hasta donde su progreso alcanza) toda la sabiduría del Creador; conoce todas las leyes de la creación de los mundos y de las humanidades en el infinito y aclara las leyes que rigen al Universo y las cifra en una sola ley, que se llama Amor.

Art. 6º– Los medios de aclaración del espiritismo, son las mediumnidades. Estas, sólo las poseen los espíritus sabios que por el trabajo se han elevado al progreso en continuadas existencias y tremendas luchas, con las que se han pulimentado y adquirido todas las cualidades necesarias a la impresión, la fortaleza y el poder dinámico, constituyendo el conjunto de las fuerzas de la naturaleza, en la facultad que, se les autoriza o les niega su uso conforme a la justicia, por el consejo del Padre, único depositario de ellas. Pero el médium adquiere una grandísima responsabilidad ante el creador y no se pertenece el médium a sí mismo, porque es un misionero y está por su ley a disposición de los hermanos de luz y para el bien y progreso de los hombres.

Art.7º– El solo hecho de manifestar un ser una facultad medianímimica, acusa elevación de espíritu: esto, unido a su abnegación en bien de la humanidad, impone a los demás hombres respeto y benevolencia para su trato; y como son instrumentos muy delicados e impresionables, los maestros de éstos, deben extremar la educación, para que puedan defenderse en toda emergencia contra el ambiente contrario, hasta saber rechazar la mala influencia y aceptar la buena con voluntad y conocimiento de causa.

Art.8º– Mientras dura el tiempo de la transición, deben los médiums y los maestros velar mucho para no ser burlados por los encarnados, que ciegos en su obcecación, atropellan a los espíritus de amor y progreso para estorbar las sesiones y muchas veces se aprovechan del ambiente e imperan por falta de cohesión y unión de los asistentes; pero los podéis conocer pronto en su peroración y lenguaje y sobre todo si hablan y recomiendan la caridad; en cuyo momento debéis expulsarlo en nombre de la justicia, sin admitirle excusas: ningún espíritu de los acogidos en la ley el día del Juicio no puede recomendar caridad, sino amor; esto, aparte de otras mil causas, como defender la religión, la cruz, el Cristo y las tendencias supremáticas; porque tampoco los espíritus de amor, pueden hablar más que de la unidad universal en la Comuna, que es la ley decretada para la tierra por el consejo de Eloí y proclamada por su representante el Espíritu de Verdad.

Art. 9º– Los médiums deben ser humildes, sin rebajamiento en su materia; pues como hombres, tienen las mismas atribuciones, derechos y obligaciones y están sujetos en su cuerpo a las necesidades todas de la materia; por lo que, no se ha de pretender ver en el médium al humilde servil, sino al humilde de espíritu y corazón, cuya humildad, eleva y engrandece.

Art. 10º– Los médiums, para conservar su investidura y ser dignos instrumentos de nuestros mayores y mediadores entre los hijos y el Padre, observarán en conciencia lo siguiente:

A.– Ser ajenos a cuantas imperfecciones les rodean, procurando con su ejemplo la corrección de sus semejantes.

B.–Ser buen conocedor de la influencia que le rodea y revestirse de la coraza fluídica de los guías.

C.–Ser ajeno a la vanidad que los ignorantes o los aduladores y aun los envidiosos, quieran participarle por las comunicaciones obtenidas por su medio, o de cualquier otro hecho medianímico, porque sabéis, que solo sois el instrumento operador de un maestro, pero sirvaos de estímulo para proseguir y con humildad, dad gracias y bendecid a Eloí porque os eligió por su instrumento.

D.–Ser bondadosos con todos los que os rodean, siendo el último en hablar, para dar solución a una discusión científica, poniéndoos siempre (aún sin posesión) a la voluntad e inspiración del guía.

E.–Al poneros a la posesión, dirigir la humilde plegaria al Padre, para que no seáis un obstáculo a la posesión de un hermano espiritual.

F.–Observar la presión fluídica que os rodea en el momento de la posesión: si ésta es rechazada por vuestro espíritu, no os entreguéis sin oír la voz del guía y obrar en consecuencia, rechazando o admitiendo con valor, pues para eso tenéis el dinamismo que debéis poner en comunicación con el éter vivificante.

G.–Vuestro espíritu debe estar fuera de vosotros mismos (pero velando con el guía) cuando el comunicante no sea conocido o sea inferior en progreso, para suplir su flaqueza o desecharlo en caso de necesidad para vuestra materia.

H.–Tendréis siempre por norma el bien por el bien mismo, sin esperar de vuestros semejantes recompensa alguna: el Padre se cuida de vosotros y es de El de quien esperáis el galardón.

I.–No podéis dar cabida a la envidia entre los otros médiums por si fuera preferido por un espíritu más elevado, porque sabéis que obedece a la afinidad y no es menor el mérito de todos; pero os debe servir de estímulo para perfeccionaros más cada día, porque si menor fuéseis en progreso y la envidia os dominara, os hacéis menores aún y os exponéis a que os sean retiradas las facultades; porque aunque es cierto que las poseéis por derecho propio, está la Justicia de por medio que no puede ya permitir el mal uso de esta potencia: cuando se ocasiona daño a un segundo vuestra responsabilidad será grande.

J.–El despecho y la ficción, son dos males muy graves en el médium, hasta para él mismo. Muchas veces, os puede ser negada la posesión; pero esto, os debería servir de amoroso aviso para examinar la causa y reconciliaros en el momento. Si se os niega la posesión, retiráos del recinto, advirtiendo al maestro o director que no recibísteis influencia y pronto, consultad en secreto por otro médium y oír humildemente la recomendación.

K.–Es conveniente, que luego de una comunicación o hecho físico, oigáis al maestro director el resultado de la sesión, pues debéis saber el fruto que se debe recoger de vuestra facultad y en pro de vuestro progreso.

L.–Los médiums deben oír al maestro con respeto, porque representa directamente al guía espiritual y éste al Espíritu de Verdad, éste al Padre y por lo tanto, el maestro (si es tal) representa en delegación al Padre.

M.–Los médiums deben estudiar constantemente los principios de la eterna verdad en el universo, pues los espíritus son tan justicieros, que sus vibraciones las amoldan al conocimiento e ilustración y educación dicente de los médiums; por lo que debéis estar en posesión de la dicción correcta del idioma y les dáis con esto gran facilidad a los comunicantes.

N.–Por fin; vuestras acciones, todas deben respirar amor, aun las propias de la materia, porque solo no sois excluídos de esta ley, sino que tenéis deber ineludible de cumplir con todos sus requisitos y aun servir de ejemplo a toda la Comuna, ya que estáis preparados para sentir la inspiración mejor que los que no poseen facultades.

Art. 11.–Las mediumnidades, en la comuna, serán más numerosas y cada vez más y mejor desarrolladas por el progreso común, el particular y el ambiente por lo que los médiums, no son excluídos del trabajo ordinario en sus oficios, salvo los que sean designados para el consejo de Higiene, educacionistas y conferencistas, que el maestro sabrá a ciencia cierta, que esa misión trajeron.

Art. 12. –Los médiums, en familia, harán uso de su facultad en las horas del estudio, siempre que sean autorizados por el maestro y tendrán muy buen cuidado de aprovechar las instrucciones que los hermanos les comunican y observarlas para sí; pero si se refiriese a la comunidad, tomarán nota por escrito firmándola los asistentes y la remitirán al maestro de la ciudad. (Hoy se entiende de la Cátedra).

Art. 13.–Como al principio de la Comuna no puede haber médiums parlantes en todas las familias, pueden reunirse varios en la casa donde habite el médium, dirigiendo el más anciano o el individuo más versado o de mayores conocimientos del espiritismo. (Conforme al artículo 12).

Art.14.–Ningún fenómeno debe provocarse en una reunión de familia; porque si es necesidad esa demostración os la regalarán; pero tener presente que solo los médiums que tienen esa facultad lo deben intentar y cuando está el ambiente y la fuerza unida; pero los hechos de aporte, que son los más significativos, instructivos y amorosos, se pueden intentar en la reunión familiar, si hay un médium a propósito y el amor reina entre todos.

Art. 15 –Como el fin que los hermanos mayores se propusieran al ofrecernos hechos físicos (que hemos llamado fenómenos) era llamar la atención a la ciencia en general y en la comuna no hay ciencia llamada materialista, no es necesario la provocación de estos hechos para convicción, sino para un estudio de progreso; y así, no se provocarán más que los de aporte, en amor como queda dicho en el artículo anterior: pero no se descuidarán los hechos que espontáneamente se produzcan y no se dejarán de la vista, hasta explicarse la causa, quién la produjo y sobre todo para qué la han producido.

Art. 16. –La escritura mecánica, la intuitiva y la comunicación hablada, son las tres facultades ordinarias más inteligentes de los espíritus, las que por medio de una buena preparación del médium y del ambiente, se pueden ejercer en todo momento y están autorizados todos los médiums que posean esas facultades, para posesionarse, después que hayan sido educados convenientemente; y entran en esas facultades, la planimetría, dibujo, pintura y cuanto se refiere a la pluma, lápiz o hablar. (Siempre conforme al art. 12.)

Art. 17 –Las facultades curativas, son el producto del amor de nuestros mayores; y son tales las de posesión, el magnetismo y el hipnotismo; y como en todos obra la fuerza fluídica, no reconoce distancias y en amor, puédese ejercer; pero sujeto al artículo 18 y 19 de la ley de higiene inflexiblemente porque en aquel cuerpo estarán los médicos maestros de esas facultades.

Art. 18 –La videncia y el desdoblamiento, son las dos facultades mayores que el ser humano puede conquistar: pero la videncia, no siempre va unida al desdoblamiento y los hermanos suplen esta falta, presentándole al médium, delante, lo que necesita examinar. Esta facultad, plenamente desarrollada, no reconoce opacidad en los cuerpos; penetra a través del cuerpo opaco; ve la enfermedad y los remedios de curación: más cuando la videncia va unida al desdoblamiento consciente, no puede ir más allá el ser humano en poder y facultades, porque representan toda la elevación posible del espíritu en el grado del mundo en que habita y registra a voluntad y con conciencia los pensamientos, que los ve: la naturaleza, en sus funciones; las entrañas de la tierra: los fondos de los mares: los mundos todos hasta donde su progreso alcanza: y en fin, domina la materia en alto grado, porque a su voluntad deja el cuerpo en la tierra en sus funciones y el espíritu va por todas partes registrando y estudiando, mientras su materia habla sonambúlicamente, pero natural y sin sueño; y aun está manejando las herramientas de su trabajo, escribe o dicta lo que ve y palpa y deja su pensamiento indeleble donde debe: y aun en caso de necesidad, se materializa y puede ser visto por su influenciado. En una palabra: el hombre que posee la facultad del desdoblamiento consciente con la videncia, puede transformar con solo su voluntad un mundo, si está dentro de la justicia: por lo que, estos hermanos, son del más alto respeto, pero dentro del mayor amor, porque son los representantes de la potencia del Padre, siendo misiones especialísimas las que tienen que desempeñar, porque son el telégrafo secreto e invisible del Espíritu de Verdad y así del gran Eloí.

Art. 19 –Hay la facultad sonambúlica consciente; pero entra en el grado del artículo anterior, pues necesita el desdoblamiento; pero la codificó aparte, porque es un caso único y una misión y la posee y ejerce un alto espíritu encarnado, que está en comunicación con el tribunal del Padre en la tierra para esa misión única en su naturaleza, que es la notificación a un ser de la tierra de los actos que se realizan; pero sólo diré que el que la desempeña, fué el hermano Felipe, apóstol de Jesús y que el Espíritu de Verdad la proveyó para sus fines de la implantación de la Comuna y quedará ya de posesión de la tierra; pero repito, entra en la categoría del artículo 18 y solo se codifica, para conocimiento en la historia(1) .

Art. 20 – Los maestros deben inculcar todos los conocimientos de que ellos son depositarios, en el uso de las facultades en desarrollo y discernir cuáles son las facultades desarrolladas en el medium, para el presente, o si solo son iniciativas de la facultad; porque observamos el deseo del espíritu que se dispone a adquirir las facultades, pero puede ser que ese desarrollo no será en la presente existencia y sí, discípulos de provecho, que serán médiums maestros en otra existencia y se les debe tener como ayuda en las reuniones y prepararlos para recoger de ellos lo que como aprendices puedan dar, ejercitándolos en las cualidades que debe reunir el medium; esta es una buena siembra.

Art. 21 – La fuerza Psíquica, da como resultado la transmisión del pensamiento, o la telepatía inconsciente; pero en la bondad de un ser, esto origina el dinamismo, o poder magnético que en su mal uso éste, ha causado grandes trastornos por el desconocimiento de la facultad, porque se le ha querido separar de su tronco y porque ha servido de fuente de explotación, dando lugar a infamias y crímenes; por lo que no es permitido en la ley del Padre, su uso, sin los conocimientos de la ciencia espiritista, bajo la gran responsabilidad de malversores. Al efecto, la educación magnética será por nuestras "lecciones de magnetismo" del "Método supremo”(1) .

Art. 22 – Los Maestros deben hacer comprender a los Psíquicos declarados, que el magnetismo y el Hipnotismo es la espada de dos filos y que su uso en la ignorancia es peligroso para ellos mismos, porque lo mismo se puede hacer el mal que el bien y recibir ellos el mal por ejecutar el bien; por lo que el Magnetismo y el Hipnotismo no se pueden practicar, si no por individuos sabios en las doctrinas de amor y en la comunión espiritista porque los que lo ejercen sin estos conocimientos son los hijos de las tinieblas, que pueden poseer esos poderes por su trabajo y sabiduría, aún en el mal y tendremos aún estas plagas durante el tiempo de la transición, pero cada día en menor grado y escala. Pero tienen los maestros el deber de desenmascarar a estos enemigos de la verdad, que hoy se conocen con el nombre de charlatanes, adivinos, agoreros, y aún curanderos espiritistas y todos son sólo supercheros: bastará el hecho de que se anuncien y comercien con las facultades viviendo de ellas, para conocer y asegurarles a ellos mismos, que son malversores de lo que no les pertenece y enemigos declarados de la verdad y defensores desenmascarados de la patraña religión: por lo que, usando de las armas de nobleza que se han puesto en nuestras manos; y en nombre de la justicia y la verdad, se les formará un juicio espiritual, primero, para convencer al espíritu: y si este no quisiera ver la luz, se le someterá por la Justicia de la ley, declarando ficción y superchería sus posesiones y embustero en sus hechos y al fin, fuera de la ley común; llegando, (si es necesario), hasta poner su nombre en carteles que denuncien al individuo usurpador, para prevenir a los incautos.

Art.23– No es contrario a la ley de amor ni a la libertad, lo mandado en el artículo anterior: porque estamos en el período de la batalla y son armas que debemos blandir, en el mayor amor, pero sin miramientos más que al fin de la justicia, persiguiendo que esos individuos empleen sus aptitudes conforme al progreso del séptimo día y trabajen para ganar el sustento, que en la comuna es la ley.

Art. 24 – A los efectos de los artículos anteriores constitúyese una comisión investigadora, de la que formen parte en cada ciudad, un maestro de mediumnidades, un parlante, un vidente y un psíquico de gran poder, los que le formarán juicio a cada uno de los malversores; que en caso de incorrección los desposeerán de las facultades, previa consulta al Consejo Superior.

Art. 25 –Los artículos 22, 27, y 24, no tienen aplicación después del establecimiento de la Comuna; pero estarán en vigencia hasta después del paso de las tres generaciones sentenciadas en el juicio, porque son el arma defensiva que nos manda oponer a los detractores de la verdad y está apoyada en la sentencia de "juicio sin misericordia será hecho, al que no usare de misericordia" y esta sentencia es de justicia y la justicia es amor.

Art.26– En las reuniones deben observar la mayor unión de pensamientos y nadie debe hacer una evocación particular; ni el médium. Todos deben ponerse sobre la intención y evocación del maestro o director, el que sabrá las necesidades más apremiantes para poder pedir; pero los hermanos espirituales, ven mejor que los encarnados y autorizados por el maestro de los maestros, darán las instrucciones según las necesidades comunes o particulares, obedeciendo a la justicia.

Art.27– El pedido se hace, conforme a la inspiración y sentimientos. No se debe tener una fórmula de oración, porque ésta se hace rutinaria y se hace sin sentimiento. Al Padre, nos debemos dirigir siempre, con el sentimiento del momento, el que expresa nuestra necesidad: en el pedir bien, está el conseguir el pedido si éste está en la justicia; y al terminar las comunicaciones, se dará gracias en la misma forma mental y sin fórmula.

Art. 28 –Entre los médiums parlantes, los hay moralistas y científicos o de temas y se debe dar a cada uno lo que le pertenece porque, una conferencia moral, no es lo mismo que otra donde se debe desarrollar un tema científico, del que ha de venir un progreso; y todas las manifestaciones de puntos morales, filosóficos y ciencias, (de la que ha de resultar una nueva ley o conocimiento científico), han de ser taquigrafiadas y entregadas al cuerpo científico correspondiente, después de visada (en los primeros tiempos de la Comuna) por el maestro de la ciudad o región, o según su importancia, por el maestro nato.

Art.29– Son muy grandes los descubrimientos que hemos de conseguir para el bien de la Comuna, y los médiums del desdoblamiento consciente y videncia, son los que están destinados a traer esos secretos de los mundos mayores: por lo que se manda a todos que: obteniendo un descubrimiento, lo manifieste en secreto al maestro de la ciudad, el que lo remitirá escrito con el mismo médium, al regional y éste al maestro Nato, para llevarlo a la práctica: porque son tan grandes las promesas hechas al maestro por la ley del Padre, que al llegar su hora, cada una y una especialmente, renovará todas las fuentes de riqueza de la Comuna. (El Electro Magno).

Art.30– Los médiums son misioneros. Como tales, no se pertenecen a sí mismos, sino a sus hermanos: son seres de sacrificio y por esto se manda a toda la Comuna mirar con gran amor a sus hermanos abnegados y ante ellos, no promover disturbios, ni violencias, ni contrariarlos por lo que dijesen en posesión. Tengan presente, que los médiums son un pararrayos de efectos positivos, que recogen todas las impresiones de los que les rodean y se hace culpable el que ocasione a sabiendas el mal.

Art.31 – Las mediumnidades, no son efectos de histerismo como la ciencia médica materialista ha querido sostener Y no son, ni pueden ser ciencias esas dos ramas del saber, en tanto no acaten el principio espiritual y anulen por sí mismos el dogma que se han creado. Y se les acusa de daño intencional con abuso de poder, por todos sus errores sobre enfermedades ocasionadas por las mediumnidades sin desarrollar, que ellos no pueden comprender, porque son sistemáticos.

Art. 32 –Jamás un medium desarrollado ha perdido su razón o facultades mentales, por el hecho del uso de la facultad: pero sí pierden la razón la generalidad de los que han tenido la facultad y no la desarrollan por insidia, maldad, prejuicio, pusilanimidad y otras causas. Son responsables de ello la ciencia médica, que tiene obligación de conocer ante todo la fisiología del espíritu, único modo de curar a ese espíritu enfermo, al que ninguna medicina material más que el desarrollo de su facultad puede curar. Son también responsables los maestros de los centros, si allí llegó el individuo y no lo encaminaron bien a su desarrollo: y el mismo médium que no atendió por cualquier razón a la inclinación de su espíritu y éste (en cualquiera de los casos) ve que pierde esa prueba y ocasiona la enfermedad, ya de enajenación, ya de histerismo, que son los dos casos más frecuentes, pero también de otras mil clases de enfermedades que llaman incurables y algunas por el suicidio: porque, lo que tratan esos espíritus es, de dejar la materia que mal les sirve, para tomar otra pronto y adelantar el tiempo perdido. Por lo que, curad al espíritu y curaréis la materia.

Art.33– Quedan prohibidas las evocaciones de curiosidad y puramente materiales. Y se manda a todos los espíritus de luz, no acudir al llamado que no tenga por base el amor, porque sobre él recae la Justicia y se carga con la falta de que fué cómplice. Si creyese conveniente manifestarse, será para darles una severa lección por jugadores con lo más santo del Padre.

Art. 34 –Todo asistente a una sesión no hará pregunta alguna al hermano comunicante sin antes exponerla al maestro, el que, según las circunstancias y el espíritu que se comunica., lo autorizará, pero si no lo autorizase, sepa el hermano, que así corresponderá a la justicia: mas como esa pregunta sea por consejo o consuelo, siempre tendrá contestación.

Art.35 – Estamos en la "Era de la Verdad”. Y todo comunicante, debe firmar su comunicación con su nombre conocido más popular; pues desde que obtiene el permiso para comunicarse, debe sostener su consejo y sabiduría con su nombre durante el tiempo de la transición, pues hombres y espíritus libramos la batalla; así, los hombres tienen una garantía más de la veracidad de lo afirmado. El comunicante atenderá a las observaciones que le fueran hechas de disconformidad o de aclaración, si ellas fueran puntos concluyentes y no fuesen dadas esas instrucciones como puntos de estudio. Esto encuadra en la solidaridad firmada y tiene el gran fin de matar la mistificación.

Art.36 – En todas las reuniones, la alegría es el mejor síntoma del conocimiento del acto, por lo que no se debe dar predominio a la tristeza; pues los hermanos de amor, padecen demasiado con nuestras desgracias y la tristeza los coarta. Pero no quiere decir, que la alegría haya de ser ficticia o demostrada en carcajadas de risas, sino en la alegría sensata hija de la conformidad de las situaciones, porque esto implica, conocimiento de la justicia.

Art.37 – En las reuniones familiares y después de oír el consejo que siempre tienen que dar los afines, deben explayarse en la más franca hermandad con el comunicante, afín o familiar, porque como buenos hermanos, gustan de que les participemos nuestras cuitas, pesares y alegrías. Es entonces donde ellos dan el verdadero consejo o reprensión y gozan del ambiente de la familia en asueto amoroso, porque el engrandecimiento y la familiaridad los atrae. La misantropía, no debe tener cabida desde el día de la santa Comuna.

Art.38 – Cúmplanse todos los artículos precedentes, para el buen régimen de las mediumnidades y el buen resultado práctico de las comunicaciones, con más las observaciones que el buen juicio sugiera, dando lectura al principiar la sesión, al artículo 33 y sea ante todo vuestra norma, el amor. Y en su nombre, por el Espíritu de Verdad, de orden del Padre, os bendice.

El Maestro Juez



Acotaciones:
1) El ser para quien se había provisto a ese hermano con la dicha facultad, prevaricó y se le retiró ese guía quedando a sus solas fuerzas, rodando al abismo.

1) La experiencia nos obliga a exigir a los directores de cátedras y a todos los médiums el estudio continuo del “Método Supremo” y de la “Ley de las Mediumnidades”.