CAPITULO V



La creación es eterna por el espiritismo



Algunos timoratos se escandalizarán de este axioma, por sus prejuicios; ya se limpiarán de ellos y verán la verdad y ésta no habrá cambiado, sino ellos. A algunos materialistas y negadores del espíritu, se les crisparán los pelos o se pondrán nerviosos. Pero qué queréis; la verdad es así y al que no quiere tomar la medicina a sorbos, tiene que tomarla de un solo trago, o rendirse a su grave enfermedad.

El autor de la vida universal nos habló por Abraham y nos dijo que "hemos de vivir en todos los mundos que existen, pero la creación sigue y no se acaba": y que, "sus hijos le llevarán a sus hermanos, que son sus hijos" y no exceptúa ni ángeles ni demonios: y señala un tiempo de 36 siglos desde que nos daría su ley escrita, hasta que la tierra la sabría, siendo desde ese siglo sus hijos de luz, por la luz que a los hombres les darían sus espíritus "que ángeles llamáis”.

En todos está latente el “Creced y multiplicáos”. Y os he afirmado que, si vuestro espíritu no se fabricara los cuerpos con que operáis el progreso en los mundos, no existiría el hombre.

Mas es mucho menos complicada la creación de los mundos y aún todo el movimiento mecánico del universo, que la creación maravilla máxima de un cuerpo humano y sus movimientos. Sólo que éste, es un átomo y el universo infinito. Pero por lo mismo de ser el cuerpo del hombre complicado y microscópico, es más difícil su ejecución por su delicadeza y finura y, es la gran alhaja Maestra dibujada e ideada por el divino artífice, pero ejecutada por sus obreros, por sus hijos consubstanciales, los espíritus, para los que su Padre creó en su pensamiento eterno la vida universal, llenando todo el infinito de su pensamiento vibratorio el Eter, que es vida, pero sin forma y por lo tanto, solo es deseo constante de ser; y sin una voluntad, no puede ser forma o cuerpo tangible que demuestre la vida. Esta voluntad, salió del mismo pensante y lanzó a los espíritus con el sello de su potencia, a crear formas: reasumiendo todo el universo en la forma mágica y microscópica del cuerpo humano; obra irrealizable por el pensamiento Eter, pero realizada por la voluntad Espíritu. Pero el Eter pensamiento ni el espíritu voluntad, nada realizarían el uno sin el otro, porque ambos se complementan por el absoluto... “Quiero"... de su autor, que vibra eternamente su pensamiento en el que mueve su voluntad y de aquí nacen las formas, los mundos y los cuerpos, obedeciendo siempre al eterno plan geométrico que ideó y pensó para toda la eternidad que, llena de vida con su sola vida todo el infinito y no quiso estar solo en su Ser sin forma. ¡Eterno enigma! que sus hijos llegan a presentir, pero jamás a comprender. Es solo ese secreto el que está vedado al espíritu y más al hombre.

Pero el hombre es solo por el espíritu y sin él, solo sería el animal, que aún siendo hombre lo es por muchos millones de siglos, hasta que encuentra su trinidad, descubriendo a su espíritu. Entonces ve que, el hombre es todo el universo infinito y que nada del universo falta en él ni aún el mismo autor del universo y la vida; Eloí. Entonces es el hombre, conociéndose a sí mismo continuador de la creación del eterno pensamiento y demostrador de esa vida universal, pero impalpable, cuando solo es Eter, pensamiento; y tangible, cuando es forma y pesada y medida en los hechos de la voluntad espíritu, por la acción de éste.

Se ve entonces el hombre microscópico en su cuerpo, comparado con el infinito; pero tan grande como el infinito, porque en él está todo lo que constituye ese infinito, hasta su autor. Ve también el hombre, que sirve de corona del universo y de pedestal y asiento del autor del universo, su Padre, que presenció todos sus desaciertos de niño y no se inmutó, porque era ley, que de niño se hiciera hombre. Que por los desaciertos descubriera su sabiduría cuando se viera en su realidad y vería que, el hombre es tres; la creación tres y que todo es trinidad; pero que es el todo para el espíritu, solo Eloí su Padre; y para el hombre, el todo es, el espiritismo.

Sí. Tres es la representación de Eloí: Padre, Espíritu y Vida, representado en el hombre por Cuerpo, Alma y Espíritu. El autor es Eloí. El actor su hijo el Espíritu. La vida es, el Eter convertido en formas y cuerpos, para demostrar la vida tangible. Pero el autor hizo el proyecto, el plano. El actor, lo realiza eternamente. Por esto, la creación es eterna por el espiritismo y porque, solo para los espíritus fué hecha la vida por el autor de la vida misma, en la que se asienta el espiritismo.

Ya os lo he dicho todo hermanos míos, espíritus libres y encarnados.

El crepúsculo, rasgado queda. Que la luz de Eloí os ilumine en su estudio, es mi deseo.

¡Padre! Rasgué el velo de la verdad eterna y con ella rompí en átomos el crepúsculo en que se envolvían los detractores de tu único credo espiritismo. Dí a mis hermanos lo que se me entregó para darles en ley de amor y mi conciencia está satisfecha.

Recibiste el libro de la vida y en él la liquidación del mundo tierra, que hemos regenerado tus misioneros, conforme a tu mandato.

Los hermanos "negros de hollín" desde el día de la sentencia, encendieron la más terrible guerra declarando, no acatar. Por lo que, ahora, venga ya sobre nosotros tu justicia, para salvar a los que trabajan en tu viña.

Joaquín Trincado



FIN DEL LIBRO PRIMERO