EDUCACIÓN y DESARROLLO DE LOS MEDIUMS

CONFERENCIAS MEDIANIM1CAS

dictadas por el alto Espíritu del hermano

JULIO N. MARTÍNEZ

EN LA
CÁTEDRA REGIONAL MEXICANA
DE LA
ESCUELA MAGNÉTICO ESPIRITUAL
DE LA
COMUNA UNIVERSAL

Médium MARGARITA

MÉXICO D.F.

1944


ÍNDICE


PROLOGO

"Y tu hijo Isaac y los que después serán, hablarán con mis espíritus, que ángeles llamáis."

(Cláusula 11 del Testamento Secreto de Abraham.)

Desde los tiempos más remotos ha sido la suprema aspiración de la humanidad contar con un medio seguro, eficaz, de recibir las palabras, consejos y enseñanzas de los hermanos superiores que, libres ya del pesado lastre de la materia, surcan el espacio infinito, se remontan a alturas inconmensurables, escuchan arrobados la armonía que producen los soles y los mundos en su eterno girar, penetran, extáticos de emoción los grandes secretos de la creación y quedan anonadados ante la sabiduría y omnipotencia de nuestro Padre Creador.

Por eso, en la infancia de la humanidad terrestre, se consultaba con supersticioso temor a los Augures que en el vuelo de las aves o en las entrañas palpitantes de inocentes víctimas, sacrificadas exprofeso, leían el éxito o el fracaso de una empresa bélica. Más tarde se veneraba a las Pitonisas que, sentadas en el trípode ritual, recibían la inspiración de los Dioses. Luego, en la edad media, florecieron los Astrólogos, dignatarios de la más alta jerarquía en todas las cortes, que dirigían la conducta de los Reyes.

Hasta entre las tribus más salvajes, cuando les agobia algún problema por encima de su capacidad mental, el gran sacerdote, revestido de todos sus ornamentos, ungido con sus mágicos ungüentos, se entrega a una danza frenética alrededor de una hoguera donde se queman plantas sagradas que producen densa humareda y un olor penetrante, hasta caer exhausto y así, en medio de convulsiones histéricas, transmite las palabras del Gran Espíritu.

Y así, en todas las edades y en todas las razas, el hombre busca ansioso la comunicación con el "más allá" que calme sus angustias, mitigue sus dolores, aliente sus esperanzas y le ayude a realizar su misión de impulsar el progreso, demostrando su sabiduría y potencia espiritual en hechos.

Y así llegó la humanidad al día glorioso en que la Tierra sufrió su juicio de mayoría, y desde entonces se multiplicaron por doquier las manifestaciones medianímicas; pero como había creados ya tantos intereses de raigambre secular, comprendiendo que al despertar el espíritu, al generalizarse la comunicación se pondrían al  descubierto todas sus lacras, sofismas y supercherías y caerían por tierra los grandiosos edificios de absurdos, dogmas y falsedades que creían inconmovibles, se desencadenó una lucha implacable y todos aquellos que sienten el fuego de la inspiración divina y el anhelo de proclamar la verdad son objeto de cruel persecución y se atemorizan y prescinden de desarrollar esas preciosas facultades que les son concedidas para beneficio de todos sus hermanos y en esa lucha espantosa, esas facultades faltas de desarrollo les provocan raras enfermedades que, mal comprendidas por la ciencia oficial —saturada de un fanático materialismo— los llevan muchas veces a ser recluidos en un manicomio, o a un fin prematuro y doloroso.

Sin embargo, la humanidad siente cada vez más vivo el deseo de saber la verdad, busca ansiosa un punto de apoyo en esta tremenda confusión y sabe que la solución está a su alcance ¿Dónde? en el desarrollo consciente de las facultades medianímicas, y toca a la Cátedra Regional Mexicana de la ESCUELA MAGNÉTICO-ESPIRITUAL de la COMUNA UNIVERSAL el honor y la satisfacción de haber recibido, en siete magistrales conferencias medianímicas, un curso completo para e! desarrollo de los mediums —esos delicadísimos meteoros del Padre que llevan su luz a todos los ámbitos de la Tierra— como complemento de las precisas y concretas instrucciones contenidas en los inapreciables libros de la Escuela.

El autor espiritual de estas conferencias presta un servicio tan valioso, coopera en forma tan trascendente al progreso de la humanidad, que el corazón se inunda de profunda gratitud y se siente el deseo de conocer algunos datos acerca de su personalidad.

JULIO NAZARIO MARTÍNEZ vio la luz primera en Parras de la Fuente, el risueño vergel Coahuilense en la República Mexicana, en las postrimerías del Siglo XIX. Hijo de padres liberales (su padre fue un prominente masón) su espíritu pudo desplegar sus alas sin sentirse aherrojado por las negras cadenas de prejuicios religiosos. De carácter jovial, dinámico, entusiasta, con gran magnetismo personal y don de gentes, con un físico atractivo, rebosante de simpatía, su vida fue fácil obteniendo grandes triunfos sociales y en el campo de los negocios, haciéndose muy popular y llegando a conquistar una posición envidiable.

En este período, varias veces sintió la llamada de su espíritu y la atracción del estudio de las llamadas "ciencias ocultas", asistiendo a varias sesiones improvisadas en las que se hacia uso de los medios elementales de la mesita de tres patas y la labia Ouija, adquiriendo varías obras acerca del magnetismo, sugestión, etc., interesándole tan vivamente el asunto que, posteriormente se suscribió a "El Heraldo del Espiritismo" y adquirió los libros de la Escuela, los que leyó superficialmente pues era demasiado fuerte aún la atracción que ejercía en él la vida material; pero la Ley, que no se equivoca nunca, lo llamó a cuentas y en pago de una deuda tremenda contraída varios siglos atrás, cuando estaba en el apogeo de su vida, con su porvenir brillante, lo privó de la vista casi repentinamente, obligándolo a abandonar por completo sus negocios y a recluirse en el seno del hogar paterno.

El choque fue brutal, la reacción espantosa. Poco a poco se fue colmando y entonces se entregó, con verdadera avidez, al estudio del Espiritismo Luz y Verdad, que fue para él el mejor sedante, el ancora de salvación.

Aprovechó las largas horas de su perenne noche, en hacer que su abnegada madre y sus hermanos le leyeran, repetidamente, los admirables y profundos libros de nuestra Escuela, y adquirió tal sabiduría y una facilidad de razonamiento tan amplia que fue el auxiliar más valioso de su hermano Enrique, Director de la Subcátedra "Bismarck", de Torreón, Coahuila., y después de la Cátedra "Consuelo y Esperanza" de Gómez Palacio, Durango, hasta que, habiendo terminado su prueba y liquidado sus deudas, su enfermedad tomó caracteres de gravedad y tras una crisis intensamente dolorosa, vino un rápido desenlace y su espíritu, ávido de luz, se remontó al espacio.

Su espíritu se había depurado de tal manera que casi no sufrió turbación, pues pudo comunicarse aún antes de desencarnar y, unos días después, ya estuvo en aptitud de hablar por conducto de los mediums afines.

Su desenvolvimiento espiritual fue tan admirable que tras unos cortos años que se le concedieron para estudio y preparación pudo venir a dirigir el desarrollo de una médium de exquisita sensibilidad y amplia cultura y abordar, por su conducto, con palabra briosa y elocuente, diversos temas que han visto la luz en "El Heraldo del Espiritismo''.

Durante su largo período de prueba su anhelo máximo fue poder publicar un libro capaz de atraer a la verdad a tantos hermanos que vegetan agobiados por sus dogmas y prejuicios y ahora, en espíritu, ha podido ver realizado ese ferviente deseo con la publicación de esta serie de conferencias que harán brotar por dondequiera las fragantes rosas de la mediumnidad para llevar a las multitudes, decepcionadas de la falacia de filosofías y religiones, las sabias enseñanzas de los grandes Maestros del espacio.

La Cátedra Regional Mexicana de la ESCUELA MAGNÉTICO ESPIRITUAL de la COMUNA UNIVERSAL tiene, pues, la satisfacción de ofrecer este ramillete de flores, cosechadas en su jardín, a lodos los hermanos que sientan el ardor de la chispa divina de la mediumnidad y el laudable anhelo de convertirse en portavoces del Amor, la Justicia y la Verdad.


EL VALOR

El Valor, primera cualidad indispensable para el desarrollo de loa facultades medianímicas. — Sensaciones, dudas y temores que obstaculizan el primer vuelo del espíritu.

Paz y amor para todos mis hermanos:

Os saludo a lodos en el nombre del Padre:

El hombre cobarde no logra nada en la vida. No hace mucho que he desencarnado y no fui un cobarde, fui valiente; ahora comprendo porqué triunfaba, porque el hombre cobarde emite pensamientos cobardes y ese estado de ánimo de él le atrae espíritus cobardes también, espíritus pequeños, y ese pensamiento anticipado de que no va a lograr lo que desea, se realiza porque todos los que le forman aureola, todos los que lo acompañan, todos los que su pobre pensamiento ha atraído, son  también cobardes y con ese pensamiento preconcebido no logra lo que desea.

El valor lo puede todo; con valor se lucha, con valor se triunfa.

¿Qué puede hacer el hombre que va lleno de temor, que va sintiéndose insignificante, pequeño y mezquino?

Es el desconocimiento completo de que lleva dentro una inteligencia, un espíritu grande y poderoso, que lleva una razón luminosa, que lleva una materia que debe corresponder también a la magnitud de su espíritu.

El hombre valiente se llena de luz y los mismos enemigos lo respetan, los mismos enemigos ven en él un destello que los hace retroceder; es invulnerable y, leyendo la historia, no sólo la historia universal sino la de nuestra Patria, podréis ver cómo ha habido hombres grandes, por ejemplo: el Cura Morelos, que no podían atacarlo porque había un destello en él tal de valor, de confianza, que no se le podían acercar con malas intenciones, y así veis ejemplos a cada paso.

El hombre valiente triunfa siempre; el cobarde no alcanza nada y esta cobardía es la que hace que no tengáis los mediums que tanto necesitamos en nuestra Escuela.

El médium que tiene cobardía, tiene temor, se llena de dudas y esas dudas le forman un mal ambiente y le atraen también espíritus de mediums que están pugnando por salir a la palestra, que están pugnando por servir, que están queriendo traeros la luz y ese temor los detiene, ese temor los cierra como un capullo sin dejar que la floración de sus facultades se desarrolle, se abra y sirva para beneficio de los demás.

Quiero decir a los mediums que tengan valor. Es muy dura la vida del médium y es más dura, sobre todo, cuando comienza a trabajar, cuando se desarrolla en sus facultades.

Hay tantas acechanzas, hay tantas amenazas, hay tantos dolores físicos... su mente se llena de imágenes negras... ese desprendimiento primero... el primer vuelo del espíritu que se va conscientemente, es terrible, hermanos míos, y considero por él la falta de mediums... sienten ese temor ante el primer desdoblamiento; pero, venciéndolo, han logrado dar un paso firme para su progreso; ya sale del capullo, ya es la mariposa que tiende el vuelo y entonces ¡qué luminoso, qué bello!... ¡cuánta luz trae, cuánta enseñanza!... Ahora qué hermoso instrumento es y cómo gozamos en el espacio cuando podemos hacer uso de él.

El temor es lo que ocasiona que no todos vuestros mediums den rendimiento y provecho.

Procurad hablarles y decirles que con valor pronto lograrán el desarrollo de sus facultades tan hermosas y útiles, porque mediums necesitáis en la Escuela, mediums en todas las Cátedras, esos mediums que en donde quiera están como meteoros del Padre, dando luz, pero que no todos son conscientes, no todos saben las reglas a que tienen que sujetarse, no todos saben la responsabilidad tan grande que encierra su actuación; por eso, dadles valor para que, conscientes de su gran misión, se presten y con su voluntad, con su firme deseo, aporten y hagan a un lado esas pequeñas amenazas, esos pueriles temores que sienten al concentrarse y así sus espíritus se desdoblen sin temor y sus materias queden dispuestas, en su anhelo de verdad y de amor, para ser utilizadas por los Maestros y por todos los espíritus desencarnados que estamos tan ávidos de venir a vosotros, a daros nuestras palabras de amor, de consuelo, de esperanza y de enseñanza.

Amo a la Escuela; soy alumno de ella y tengo por misión trabajar en vuestras Cátedras.

30 de Abril de 1943


LA VOLUNTAD

La Voluntad, palanca poderosa para vencer la resistencia que ofrece la materia, obstáculo durísimo por el que tantas facultades valiosas se pierden. — Cómo es el desarrollo de lo mediumnidad.

Salud para todos:

Hace unas noches se me permitió hablar de la importancia que tiene el desarrollo de los mediums, de la necesidad apremiante de que surjan, de que se desarrollen, de que trabajen, y ahora quiero dirigirme a ellos para darles, no consejos, sino unas palabras que, tal vez les puedan ayudar.

Así como el niño cuando nace está completamente indefenso, su cuerpo es pesado, poco a poco va teniendo movimiento, va sabiendo mover cada uno de sus miembros, después ya puede enderezarse, se sienta sólito; poco a poco va sintiendo el impulso de pararse; necesita ayuda, mucha ayuda. Ve a los demás andar y quiere hacer lo misino y entonces desarrolla ya una labor casi consciente. Tropiezos, caídas y golpes lo hacen retroceder y cuántas veces, aunque ya pueda caminar por si mismo, un golpe lo hace estancarse en su progreso y pasan meses sin que vuelva a intentar dar aquel paso por si mismo- Pide ayuda, la necesita pero tiene otra vez el deseo, la aspiración de andar y se suelta caminando sólito y son así los primeros pasos que da en su vida material.

Este es, también, el desarrollo de un médium, hermanos míos. Al principio está torpe.

Todos lleváis vuestras facultades pero esas facultades necesitan ser desarrolladas y pugnan, como en el niño los deseos de moverse por si mismo, pugnan vuestras facultades por desarrollarse, por salir de vosotros mismos, por manifestarse, por ayudar y es que vuestros espíritus las urgen y las hacen que os apremien para que sirváis de instrumentos a los que estamos en el espacio, para que recibáis intuiciones, para que seáis los que llevéis a vuestros hermanos enseñanzas y consuelos, fuerza y esperanza.

Vosotros, que ya sois conscientes y espiritistas racionalistas, estudiantes de esta Escuela, no debéis de tener ese temor que sienten los inconscientes. Vosotros debéis de venir dispuestos a facilitar el desarrollo de vuestras facultades.

Al venir aquí, se os dice siempre que olvidéis vuestros problemas materiales, vuestras dificultados domésticas.

Al sentarse en vuestras sillas, al concentraros, sentís dolores y molestias: la ropa os aprieta, os vienen ráfagas calientes o frías, sentís comezón y escozor en muchas partes del cuerpo; viene otras veces la rigidez, os molesta mucho, creéis que os vais a quedar paralíticos.

Los brazos se os duermen, las piernas se os ponen pesadas, calientes; la cabeza se ofusca... pero si tenéis valor para dominar estas sensaciones tan molestas, entonces pasad por ellas y decid: "No me dominan estas sensaciones, no debo sentir nada; mis sentidos deben embotarse para todo lo material; no debo oler, no debo escuchar, no debo ver, no debo sentir"... y concentrándoos en vosotros mismos iréis sintiendo cómo algo vibra dentro de vosotros; estáis ya en estado de recibir las vibraciones que os envíen; os alcanza ya la influencia de los hermanos del espacio y vuestra materia, poco a poco, va olvidando las sensaciones que antes la molestaban tanto... se dilata, parece que se fluidifica, parece que pierde gravidez y poco a poco vais sintiendo algún bienestar; el cuerpo no os molesta ya no sentís que tenéis brazos, ya no sentís que tenéis piernas, ya no sentís que estáis sentados/ ya no os dais cuenta que los demás hablan, que se muevan o que tosan. La voz del Director es la única que debéis escuchar, procurando comprender lo que él lee o lo que explica y así un dulce sopor os invadirá y cuando estéis llegando al momento trascendental del desdoblamiento, sentiréis como una sacudida, como si de reponte os cayerais de un lugar alto, como si bajarais volando; vuestro estómago parece que se voltea, todo vuestro cuerpo se altera con estas sensaciones que se os presentan.., ¡es terrible!... pero en este momento es cuando debéis tener más valor y no asustaros. En esos momentos hasta pretendéis cogeros de las sillas, tratáis de asiros de algo y entonces despertáis, y se rompió aquel momento solemne en que iba vuestro espíritu a desprenderse de su materia.

Estoy leyendo el pensamiento de todos vosotros y veo que decís que, en efecto, sentís todo esto... pues si después de tonto esfuerzo, de tanto sacrificio, sí después de tanto estudio y trabajo y de manifestar tanta paciencia habéis logrado llegar al momento del desdoblamiento, no retrocedáis; pedid ayuda, pedid tuerza y vosotros mismos, con esa pequeña chispa de razón que aún os queda, haced acopio de energía, de valor y veréis cómo lográis que vuestro espíritu se aleje y que vuestra materia sirva de instrumento para que lo utilicen los que la Ley determine.

Estas son las primeras sensaciones del médium. Después, qué suavidad, va recorriendo el espacio en alas... ¿de qué?... no lo puede comprender pero siente que se desliza suavemente... alguien lo lleva... no tiene materia, no siento dolores... no tiene sensaciones materiales.

Algunas veces está escuchando su propia voz; otras, cree que recibe las pláticas de los Maestros y es él mismo el que las está dando. Otros, conserva ideas, pero siempre viene aquella sensación de bienestar, de suavidad y de dulzura.

Por eso un médium en estado de trance es muy delicado; un movimiento fuerte, una tos, un estornudo de algún hermano que no puede contenerlo, una puerta que se cierra, alguna corriente brusca de aire... pueden hacerlo volver a su materia, pero es así como debe despertar: al médium hay que atraerlo poco a poco, primero con el pensamiento y después con la voz y así, dulcemente, vuelve a ocupar su materia sin estremecimientos.

Ya os habréis fijado cómo entre los espiritualistas los mediums vuelven a sus materias haciendo muecas horribles o con convulsiones y muchas veces hasta echando espuma por la boca porque los que los asisten y los que los acompañan no saben como atraerlos y es un momento de gran peligro para las materias, es un choque muy duro que debe evitarse. El médium es muy delicado, tratadlo vosotros en amor, pero tratadlo también a conciencia.

El Director tiene gran responsabilidad, no sólo en el desarrollo, sino en el trabajo y conservación de las facultades de los mediums. Debe estudiar a cada uno y saber cómo ayudarlo. Aunque esté leyendo, debe estar siempre pendiente de ellos; no todos se desdoblan igualmente; pero todos dan señales de que el desdoblamiento va a efectuarse, de que la materia va a quedar libre y entonces es cuando el director debe prestarles toda su atención y darles toda su fuerza.

Ya se os ha dicho lo peligroso que es dirigir miradas a los mediums; por eso yo pido a todos los presentes que cuando un médium esto en trance procuréis contener las
expansiones de la materia como estornudos, toses, movimientos bruscos. Todo se puede si lo domina el deseo ferviente y después de los trabajos es cuando los mediums necesitan mayor cuidado y mayor fuerza, porque no nada más el Director es el que debe llamarlo sino que es el pensamiento de todos el que debe atraerlos poco a poco para que, en el momento en que vuelvan a su materia no sientan un choque rudo.

Es tan importante el desarrollo de las facultades, que se me permite que os dé algunas pláticas sobre este punto tan interesante y, si lo creéis de verdad conveniente, os seguiré dictando estas palabras que no quiero que toméis como concejos sino como advertencias e insinuaciones, tratando de ayudaros en vuestra labor.

En el amor del Padre, en el amor de la Escuela, todos unidos iremos SIEMPRE MAS ALLÁ.

14 de mayo de 1943.


LA VANIDAD

La Vanidad, escollo en que tropiezan la mayoría de los mediums que demuestran no conocer su verdadero papel ni la excelsitud de su misión, que es todo abnegación, desinterés, sinceridad. —Pruebas, sacrificios, méritos y satisfacciones propias de la mediumnidad.— Su clasificación e importancia.

Os saludo a todos:

Reanudando mí plática os diré que la labor del médium es muy delicada, es trascendental, pero también la de mayor responsabilidad.

El médium no debe sentirse vanidoso nunca. Debe saber que si se le escogió como instrumento, es porque tiene aquellas facultades que ha ganado; pero esas facultades se le permite desarrollarlas y emplearlas para beneficio de los demás.

No debe caer en el defecto de que adolecen los sacerdotes de todas las religiones. La mayoría de ellos han sido y son mediums; demuestran misticismo, demuestran amor al estudio de lo que para todos los demás es más elevado, menos comprensible, y eso mismo revela que son mediums.

Comienzan, trabajando por sí mismos, con un buen anhelo porque todos ellos han sido escogidos para obrar en verdad y para laborar dentro de su propia religión, con la misión de hacer luz, de exponer la verdad; pero generalmente caen en el vicio de la vanidad, de la fatuidad y de la indolencia; se sienten elegidos, se consideran con derecho a ser admirados y mimados, y no nada más en la religión católica, sino que ha sucedido esto desde el principio de todas las religiones.

El médium consciente, el médium espiritista racionalista, el médium hijo de esta Escuela no debe adolecer de estos defectos; debe saber, antas que nada, que tiene una responsabilidad más grande que todos los demás y no sentirse nunca lleno de vanagloria ni conceptuarse superior a los que lo rodean.

Algún día, cuando el progreso de la Tierra así lo permita, los mediums vivirán una vida de descanso porque esos instrumentos tan delicados no deben ser agobiados por las luchas ni penalidades a que están sujetos todos los seres humanos. Entonces esos instrumentos serán cuidados y atendidos por todos y serán conservados en reposo para que, a la hora de los trabajos, puedan dar el mayor provecho; pero en la época actual los vállenles hermanos que desarrollan sus facultades, que están en trabajo activo, tienen mayor responsabilidad pero, también, mayor gloria porque están sujetos a sinsabores mas grandes que la mayoría de los hombres.

Los mediums son las antenas receptoras y en estos momentos de turbación, en estos mámenlos en que la Tierra se conmueve hasta lo más profundo, todo repercute en ellos y... ¡pobres materias! ¡cuánto sufren y cuántos pagan con una desencarnación prematura su elevada misión!

Por eso veis que los días de trabajo vuestros mediums son más combatidos y más atacados; es una prueba más que se les pide, de manifestar más amor, más carácter y más valor venciendo dificultades y obstáculos mayores que los que podéis tener todos vosotros y es así como se presenta y trabaja; pero ese trabajo que ejecuta con tal esfuerzo material, se traducirá también en mayor provecho para él porque la balanza de la justicia no so equivoca jamás y marca siempre con gran precisión y legalidad dentro de la Ley.

No debe tampoco el médium abandonarse enteramente cuando ya ha pasado el momento del desdoblamiento... es tan agradable sentirse llevar... es tan grato abandonarse a esa dulce somnolencia que le proporciona un descanso tan grande a su malcría... pero no, siempre se le permite que conserve su razón porque, aun en medio de la intuición o de la posesión, el médium debe saber a quien da entrada, quién lo maneja y debe saber defenderse y saber rechazar.

Sólo el médium inconsciente es el que en medio de una crisis nerviosa —lo que llaman un ataque—, en medio de una alta fiebre, en el delirio provocado por una temperatura elevada, se abandona y entonces lo toma quien menos debería hacerlo; pero vosotros, los mediums racionalistas, los mediums estudiantes de esta Escuela, sois responsables y no debéis dar entrada a quien no conozcáis con anticipación, porque eso se os intuye, se os dice quién puede tomar posesión y quién no debe venir.

A veces so permite a algún hermano "negro de hollín" venir; pero en esos casos siempre viene bien amordazado y envuelto en los fluidos de los hermanos superiores para que no pueda perjudicar la materia del médium y éste está debidamente protegido por lo que una posesión de éstas no os debe lastimar y vuestras materias deben quedar fuertes aun después de un trabajo de esta naturaleza, porque estas posesiones se permiten para que os deis cuenta de la fuerza que tiene el enemigo, que muchas veces viene a deciros grandes verdades; pero que lo escuchen todos los mediums: la responsabilidad es muy grande y en esto del trance, en esto de la "inconsciencia" que llaman los demás, el médium es responsable del trabajo que desempeña.

Diréis que sólo es un aparato de radio que transmite lo que se le manda transmitir; pero no es un aparato mecánico puesto que el médium conserva su conciencia, conserva su razón y conserva, por consiguiente, su responsabilidad.

Este es uno de los grandes errores de todos los mediums: prestarse a todo, porque así hasta su mismo espíritu se desahoga porque muchas voces es él mismo el que fingiéndose —aun sin saberlo— un enemigo, dice insultos y revela lo que estaba allá muy dentro, en el fondo de su "yo".

El médium debe venir siempre alegre, contento y, sobre todo, con mucho valor porque si el médium siente cobardía, esos son los espíritus que lo rodean, esa es la atmósfera, el ambiente que se forma; en cambio, si viene confiado, seguro, el médium consciente sabe que está bien protegido y que en el momento de su desdoblamiento nadie tiene tan grande protección ni ayuda como él; pero su materia no debe quedarse sola y él es responsable también de lo que habla.

Es deber del Director y de los demás ayudarlo y protegerlo; pero tampoco debe confiarse el médium a la protección que le puedan dar, porque él es el primer responsable de su materia y de su trabajo.

LOS MEDIUMS VIDENTES

Cuántas voces se engañan los mediums videntes con fenómenos de óptica.

Todos podéis hacer una pequeña prueba; apretando los ojos o simplemente moviéndolos con fuerza de un lado a otro, aun con los párpados cerrados, veréis luces, veréis destellos, chispas luminosas que el médium vidente puede confundir con videncias espirituales.

El médium vidente debe aprender —aunque es una experiencia larga, de mucha paciencia— a saber distinguir las luces y no conformarse nada más con decir que ve luz. Debe saber distinguir luces, colores y formas. Debe tratar de conocer —dentro de si mismo— las entidades espirituales o en desdoblamiento que se acerquen porque son ellos —los mediums videntes— los que ayudan tanto para saber quiénes están presentes y advertir: "viene uno", "viene otro", "veo un espíritu atrasado" y así todos os podéis prevenir. Esta es la misión del médium vidente.

No hay que confundir la videncia con los fenómenos de óptica como la retención de las imágenes en la retina.

Si veis fijamente un punto negro, una mancha negra, al cerrar los ojos la veréis blanca y podéis creer que es un fenómeno medianímico; no hermanos, es sólo un fenómeno de óptica, es un fenómeno material; pero sobre esto hay que hablar largamente y así lo haré en una de mis próximas pláticas, refiriéndome estrictamente a los mediums videntes.

LOS MEDIUMS DE INTUICIÓN Y DE POSESIÓN

Los mediums de intuición y de posesión deben también procurar distinguir bien los fluidos en su concentración. Todo se puede con voluntad, hermanos míos; si estáis divagados, vosotros mismos os podéis engañar, por lo que no debéis prestaros si no estáis seguros de quién es el que va a hablar. Nunca os prestéis sin saber quién os va a utilizar. En ese momento, aun sintiéndoos ofuscados, pedid ayuda y pronto sabréis distinguir quién está a vuestro lado, quién os pide vuestra materia.

Es muy fácil contundir, pero ya cuando se tiene afinidad y costumbre de recibir a alguno o algunos seres desencarnados, el médium va sabiendo distinguir los fluidos y no se engaña ni engaña a los demás; pero debe cuidarse mucho de no caer en el defecto de la vanidad.. "esperan que yo trabaje, hay muchos visitantes, vienen a oírme.."; no, hermanos, el médium nunca debe pensar que es él el que habla: hay que decir, por el contrario: "no soy yo el que habla, ¿por qué me jacto? ¿por qué siento vanidad? ¿por qué siento orgullo?... son ellos, son los Maestros que vienen a nosotros, en amor, a traernos sus frases de aliento, de consuelo. de enseñanza..." pero no esforzaros, no decir: "está pasando la sesión y no puedo concentrarme". Cuántas veces no está el médium en condiciones de prestarse y la posesión se dificulta; pero en esos casos no debe obrar con ese apremio, con esa urgencia porque se expone a que sea su propio espíritu el que le engañe y cae en el "animismo"; tampoco debe él escoger el tema de que se va a tratar; el médium no debe saber con anticipación de qué se va a hablar, porque entonces eso no es trabajo, hermanos míos, eso es un engaño y esos engaños a los mediums se les cobran muy caro.

Verdad, verdad es lo que se os pide, y voluntad y valor.

Vuestra misión es dura, hermanos mediums; pero también la recompensa es grande, muy grande.

Vuestro trabajo es noble y día llegará en la Tierra en que todo se haga bajo el consejo de los mediums; así trabajarán los grandes inventores, así se utilizarán sus servicios en los casos en que se tenga que dar una opinión en los jurados, en las asambleas o en las polémicas; siempre habrá un médium, muchos mediums que transmitan las opiniones, los consejos, las enseñanzas de los Maestros del espacio.

Mientras llega esa época vuestro trabajo es muy duro, pero más loable, más meritorio, más grande para todos vosotros y grande será vuestra recompensa. Grande es vuestro sacrificio, vuestra vida es dolorosa, está llena de inquietudes, de zozobras; sois como la veleta, que mueven todos los vientos en todas direcciones.

¡Cuántas mortificaciones, cuántas dudas, cuántos dolores; pero al llegar el momento del trabajo, se olvida todo y mientras más habréis sufrido, más brillante y hermosa será vuestra labor, lo mismo para el que escribe que para el que habla por intuición, que para el que se presta para la posesión o para el vidente!

La misión es dura, muy dura; pero no caigáis en el vicio de la vanidad, no caigáis en la pasión de la envidia porque un médium trabaje y vosotros no, o porque a alguno lo utilicen Maestros que os parece que llevan más luz; no, hermanos míos, el médium debe ser humilde y verdadero. ¿Que no hay posesión?... eso no debe afligiros, no debéis hacer ningún esfuerzo porque, ya os dije, podréis ser víctimas de un engaño. ¡Felices las cátedras donde cuentan con un médium verdadero!

¡Cuánta superchería, cuánto engaño y cuánta falacia a través de un médium que no tiene conciencia, que no obra dentro de su razón y que es manejado por espíritus bajos!... pero ese médium tiene una responsabilidad y la tienen también todos los que lo dirigen y le ayudan. Por eso, haced que se depuren vuestros mediums, que obren siempre en verdad y en un gran anhelo de amor para que la labor de ellos y la labor de nosotros sea fecunda, eficaz y de provecho para todos.

Por hoy me despido deseando que la luz del Padre os ilumine.

21 de Mayo de 1943.


LA RESPONSABILIDAD

La Responsabilidad, piedra de toque de un médium consciente, que cuida su ser moral y material como instrumento precioso para la comunicación con el "más allá". —Distintas fases de la mediumnidad, objeto y resultado del mal uso de las facultades medianímicas.

Paz y amor para todos:

Continuando mis pláticas sobre las mediumnidades, quiero hablar ahora sobre la gran responsabilidad que sobre éstas recae.

Frecuentemente oiréis decir que en todo vuestro mundo brotan facultades extraordinarias, maravillosas, "milagrosas" —según el decir de la gente—; vosotros sabéis que son los meteoros del Padre, que son los manantiales por donde debe brotar —según el subsuelo— ya el agua curativa, las aguas termales, las aguas tóxicas o las aguas puras, cristalinas, que sostienen y alimentan al hombre. Así como el agua que brota del manantial sufre modificaciones según el subsuelo que la produce, así también el cuerpo de los mediums —esas materias que tan poco cuidáis— tienen que influir en la calidad de las comunicaciones que dan.

El médium consiente, el médium racionalista, el médium que desarrolla sus facultades con un estudio concienzudo, con un entrenamiento adecuado, debe cuidar su cuerpo como se cuida un jarrón de Sevres donde se van a colocar valiosas y fragantes flores.

Una materia debilitada o que comete abusos; un médium que se dedica a los placeres carnales y materiales, es natural que como facultad receptiva sea más susceptible de las intuiciones de los hermanos negros y fácilmente se deje influir y entonces miente, critica, hiere y mata con su lengua y comete grandes farsas; pero aun así. conserva esa facultad y en estado de trance puede dar comunicaciones; indudablemente esas comunicaciones tienen que estar adulteradas porque el instrumento que las produce no es puro.

Por eso, hermanos mediums, comprended la necesidad que tenéis de depurar vuestras materias.

Estamos en el tiempo de la luz; ya no necesitáis de la mesita que daba pequeños golpes o señales convenidas, como comenzó a demostrarse la comunicación de los espíritus a mediados del siglo pasado.

La humanidad ha progresado tanto qua ahora tenéis lo que realmente podéis llamar una maravilla: la comunicación directa, de viva voz; poro aún así, de cuántos defectos, y mixtificaciones adolece.

Por buena voluntad que el médium tenga, por mucho que aspire a la verdad, por grande que sea su deseo de entregarse a este trabajo de amor y sacrificio, su materia también contribuye al resultado que se obtenga y es igualmente responsable del trabajo que ejecuta. No hay facultad más hermosa que la de la posesión. El médium que puedo verter en palabras las intuiciones de los Maestros del espacio, el médium que abandona su materia y permite —en amor— que la posea un espíritu desencarnado, cumple la más alta misión.

El médium vidente es el vigía, es el centinela y, como tal, debo estar siempre alerta para prevenir, para defender.

Los mediums de aporte son también grandes misioneros.  Estos son menos frecuentes que los de otras facultades.

Cuántas veces, —sin saberlo vosotros— servís para aumentar vuestros medios y luego os sorprendéis: "Cómo es que me alcanzó esto si yo no tenía tanto". "Cómo me ha durado esta prenda de ropa que no he renovado en tanto tiempo"... Sois vosotros mismos que servís como médium de aporte y, sin daros cuenta, producís el fenómeno.

A veces se permite que el aporte sea bastante visible, suficientemente notable paro que os deis cuenta —de cuando en cuando— del poder y del amor de nuestro Padre. Cuando es necesario, se permite que se realice este fenómeno; pero ya os he dicho: son más raros los mediums de aporte que los demás.

Hay mediums auditivos, mediums por escritura, de posesión, de desdoblamiento, mediums videntes... hay tantas facultades hermosas que sería hacer muy largas estas pláticas si me pusiera a enumerarlas; poro a todos los mediums les hago ver la responsabilidad que tienen.

Ya veis en qué forma brotan por dondequiera y cómo la gente queda maravillada ante un hombre que hace "milagros": que cura, que ve a través de la carne, que escucha, que adivina... si, son facultades muy grandes pero que duran poco porque, generalmente, no saben cuidarlas ni quieren emplearlas en beneficio de los demás. Son facultades que se dan para ayudar a la humanidad y, sin embargo, aquel que los posee cree que ese tesoro sólo a él le pertenece y entonces se materializa y especula con sus poderes, en tal caso esas facultades se le suspenden y se guardan para más tarde y sigue entonces trabajando por si solo y ya veis que caídas tan dolorosas tienen esos mediums que se dicen curanderos o videntes milagreros.

Hablando a los mediums conscientes, a los mediums desarrollados en vuestra Escuela, os hago ver que tenéis que cuidar vuestras materias —vasos delicados, instrumentos sutiles— que nosotros, los desencarnados, amamos tanto.

Debéis ser sobrios en todos los actos de vuestra vida. No debéis comer como comen los demás. Nunca debéis estar saciados en vuestros apetitos materiales o corporales.

Vosotros no debéis tener malsanas ambiciones,

Debéis satisfacer vuestras necesidades corporales con moderación, nunca con vicio

Alejad de vosotros todo lo que pueda ser un vicio.

Dejad las malas costumbres porque degeneran en vicios y el médium, cuando es vicioso, las facultades que tiene las emplea para el mal y es natural quo se aprovechen de ellas espíritus que le son afines y en tales condiciones no puede tener afinidad con espíritus de luz, y eso no creáis que no se les carga en su cuenta. El médium debe responder del uso que hace de la materia que se le concedió, delicada, diferente de la de los demás, porque tiene que ser utilizada como medio para transmitir las intuiciones del espacio.

De la misma manera que protegéis vuestros aparatos de radio, así como cuidáis vuestros focos —esas bombillas que os dan la luz— así como tenéis tantas precauciones con vuestros aparatos de telegrafía y con todo lo que os sirve para la comunicación a distancia, cuidad así también a vuestros mediums y ellos también deben de cuidarse con esmero ya que sus materias no les pertenecen y deben conservarlas puras y sutiles, sin abusar nunca de los placeres.

Grande, muy grande es la responsabilidad del médium, más cuando es consciente, ha estudiado y sabe por cuántos miles de hermanos responde, pues así como veis el perjuicio que produce un mal periódico, un libro malo, es mayor, mil veces mayor, el que causa un mal médium. Sed siempre verídicos, sed siempre sobrios, siempre sencillos y tened en cuenta que así como por vuestra boca se derraman las palabras llenas de luz, de consuelo, de enseñanza, de protección para vuestros hermanos, también pueden convertirse en serpientes ponzoñosas que envenenen, que maten al que las escuche y a los que se nutren de ellas.

Acordaos de que la responsabilidad es más grande para vosotros, hermanos mediums, y procurad que vuestra vida corresponda a la alta misión que tenéis en esta encamación.

Que tengáis ayuda, toda la ayuda que necesitáis pero que sepáis recibirla, porque si vosotros cerráis vuestro espíritu a las intuiciones que os damos ¿cómo podemos ayudaros si tocamos a vuestra puerta y está cerrada?

Tenedla siempre abierta a las buenas intuiciones, a los buenos consejos y recibid el amor que todos los desencarnados os damos.

Cuidad vuestros mediums para que vuestra Escuela progrese, para que las doctrinas se extiendan y en la tierra reine ya la Justicia, la paz y el amor, y todos juntos iremos SIEMPRE MAS ALLÁ.

2 de julio de 1943.


LA COLABORACIÓN

La Colaboración, inteligente, continua y eficaz que requiere el médium para el mejor rendimiento de su trabajo,—El estado de "trance" y los exquisitos cuidados que se le han de prodigar al médium para evitarle cualquier perjuicio en su salud.

Os saludo en paz y amor.

Quiero referirme hoy a los deberes que tienen los hermanos asistentes a estas sesiones para con sus mediums. Así como he hablado de la responsabilidad de los mediums, quiero hablar ahora de la gran responsabilidad que tenéis todos los presentes a una sesión.

Todos vosotros tenéis algún aparato eléctrico; tenéis el aparato pero ese aparato está inerte, está quieto; pero en cuanto lo conectáis, tan pronto como oprimís el contacto el aparato comienza a vibrar porque empieza a recibir las primeras ondas eléctricas.

Así es el médium; cuando entra en estado de trance, todo en su materia es vibración, por eso en esos momentos, qué delicado es el cuerpo, la materia de un médium; en esos momentos es cuando debéis tener mayor concentración, mayor fuerza de pensamiento porque qué gran poder tiene el pensamiento.

El Director siempre debe ayudar a los mediums; debe desarrollar gran fuerza magnética para controlar al auditorio, pero, más que nada, para cuidar de sus mediums,  debe estar pendiente de todo; esos instrumentos frágiles y delicados están en sus manos y es él —puede decirse— el que permite que se haga el contacto y durante el estado de trance, —corto o largo— debe estar absolutamente pendiente de ellos, pues él es el que tiene el control.

Todo en el médium (en esos momentos) es sensibilidad, receptibilidad y cualquier ruido extraño, una tos, un estornudo, una pisada fuerte puede traer a la materia del médium grandes trastornos; por eso hay tantos mediums enfermos, tantos mediums que tienen su sistema nervioso hecho pedazos y que adolecen de enfermedades que son provocadas porque en su trabajo, durante esos momentos de trance, ni el Director ni el auditorio saben cuidarlos.

En ese momento, especialmente, debéis hacer un esfuerzo para no producir ningún ruido violento pero, más que nada, para controlar vuestro pensamiento y para cerrar vuestros ojos y en un deseo grande de amor ayudar así a la labor de estos bellos instrumentos, de estos aparatos sensitivos que son para vosotros tan amados y tan útiles.

Acordaos do que es grande la responsabilidad que tenéis en esos momentos porque, según lo que deis, eso recibiréis y siempre recibís más de lo que dais. Es tan corto el momento que dura una posesión, el momento que dura una intuición, que debéis hacer un esfuerzo y muchas veces un sacrificio porque, aunque os acometan dolores o sintáis piquetes o tantas cosas que os hacen distraeros o moveros bruscamente, podáis concentraros a tal grado que no haya nada que os altere o perturbe, nada que os pueda quitar el control de vuestro pensamiento.

Nunca sintáis curiosidad; nunca sintáis el deseo insano de decir: ¿qué vendrá ahora? No, estad siempre sin deseos internos, sin pensamientos directos. Estad siempre dispuestos a escuchar lo que se os dé, pero no mortifiquéis al médium con pensamientos tenaces porque queráis que sobre tal o cual asunto se os hable, no, porque con eso sólo alteráis el ambiente y no lográis vuestro deseo, lo único que conseguís es perjudicar la materia del médium y perturbar su salud.

El médium es muy delicado y, como os he dicho, en estado de trance lo es más.

Cuidadlo durante esos cortos momentos; estad pendientes porque de vosotros depende el trabajo, bueno o malo, que os dé.


En este momento hubo una interrupción que duró algunos minutos...


Acabáis de ver con qué facilidad se cortan los fluidos y qué peligrosa es para la materia de un médium una suspensión así, más peligrosa aún que la suspensión de la corriente para vuestro radio o para vuestros focos.

Cuando ocurre una suspensión, siempre apagáis porque, decís, pueden fundirse los bulbos, pueden echarse a perder los focos, pues pensad que es más delicada, más valiosa la materia de un médium que por un pensamiento adverso, por un movimiento brusco, por un ruido que no podéis evitar, se cortan también los fluidos.

Por eso los mediums que no han estudiado, los impreparados, los que trabajan solos, acaban siempre mal y sus pobres materias no pueden resistir esos choques bruscos.

¡Qué hermosa es una Cátedra donde todos son conscientes y todo está completo y el Director controla al auditorio, donde el Director está suficientemente preparado, suficientemente fuerte para ser el responsable principal de este hermoso grupo!

Loa mediums videntes —centinelas, vigías— anuncian lo que viene y todos, alertas también, con vuestro pensamiento concentrado, listos para rechazar o atraer lo que os convenga y esas materias delicadas, esas materias receptivas se ponen en contacto, entran en vibración, viene el trance y entonces el fenómeno se produce y se recibe la comunicación, ya sea mecánica, auditiva, intuitiva o por posesión y todos recibís el premio por vuestra colaboración, porque el trabajo de los mediums no es nada más de ellos ni de nosotros es, también, de vosotros, vosotros ponéis la mayor parte, vosotros dais vuestra fuerza, vosotros alimentáis con la fuerza de vuestro pensamiento la materia de los mediums y sostenéis este momento tan hermoso en que se verifica la comunicación.

No olvidéis que todos tenéis responsabilidad y que todos debéis de colaborar, que todos sois partícipes para que este hermoso fenómeno se realice.

Esto fenómeno es duro, hay sacrificio, pero este sacrificio no debe ser nada más para el médium; no os conforméis con venir sólo a escuchar, no; pensad que en ese momento se os necesita, que vuestro pensamiento no debe alejarse y, como os he dicho, debéis estar unidos todos en el mismo deseo de dar fuerza a los mediums, especialmente a la hora del trance; así tendréis siempre hermosos trabajos y vuestros mediums se conservarán siempre sanos y fuertes a pesar de su delicadeza, de la sutilidad de sus materias. Si vosotros ayudáis, si vosotros colaboráis con esa fuerza que tenéis que dar, los mediums sabrán corresponder a lo que vosotros deis, porque nosotros estamos siempre dispuestos a daros tanto... oportunidades nos faltan... instrumentos hemos menester porque ávidos, ansiosos estamos los hermanos del espacio para verter por boca de vuestros mediums las enseñanzas que recibimos como espíritus libertos.

Así ayudad todos, colaborad todos para que vuestros trabajos sean cada día más hermosos.

Refiriéndome también a la manera de despertar a vuestros mediums, el Director debe estudiar a cada uno porque lodos son diferentes; algunos vuelven solamente con el llamado del pensamiento, otros no, debe llamárseles de viva voz, pero siempre con dulzura, con suavidad hasta que comprenda el Director que el espíritu está ya por regresar.

Aquí está la suspicacia, aquí está el adelanto del Director que debe estar pendiente de todo y conocer a cada uno de sus bellos instrumentos. Que el Padre os bendiga y que vuestros trabajos os den siempre mayor progreso, más luz y mayor felicidad.

16 de Julio de 1943.


EL ESTUDIO

El Estudio, base imprescindible para no confundir fenómenos físicos con manifestaciones medianímicas.

Os saludo en paz y amor:

La óptica es una parte do la física que estudia los efectos de la luz.

La acústica es otra rama de la física que trata de los efectos del sonido.

La ciencia humana ha llegado a grandes adelantos en estos estudios y cuánto ha logrado construyendo aparatos que permiten la vista a larga distancia y, también, captar el sonido.

Ya veis, os maravilláis de vuestros radios, os sorprendéis de vuestros aparatos, tales como los telescopios, microscopios, etc.

¡Cuánto ha logrado el hombre en este hermoso estudio, pero qué poco sabe todavía!

Óptica y acústica es lo que hace confundir tanto a los mediums videntes y auditivos porque hay tantos fenómenos de óptica que pueden confundirse con fenómenos de videncia y hay tantos fenómenos de acústica que también pueden confundirse con audiciones medianímicas; pero así como el fiel de la balanza regula o equilibra los dos platillos, el fiel de vuestra balanza debe ser la razón, para que equilibre el platillo de la alucinación, del deseo de recibir aquel fenómeno, de la creencia a ciegas y, por otro lado la obstinación a negar cuando sucede algo que os parece extraño, que encontráis anormal, que recibís el fenómeno con un gesto despectivo que es, precisamente, por lo que se nulifica a tantos mediums no dándoles crédito, no ayudándoles en su desarrollo.

Tampoco hay que creer que es una manifestación medianímica todo lo que os parece raro, porque, como os digo, la óptica es un tema extensísimo de estudio, es un campo maravilloso de fenómenos que tienen su explicación dentro de la ciencia física, dentro de las leyes naturales.

Los fenómenos medianímicos son diferentes, hermanos míos; por eso el médium vidente no debe confundir ciertos efectos físicos, ciertos efectos de óptica con los fenómenos de videncia medianímica

Cuántas veces la retina, cansada, cambia los colores, cambia las formas, las alarga o empequeñece como esos espejos que se han construido expresamente y que alteran las figuras haciéndolas grotescas, largas, voluminosas, flacas, chicas o grandes. Todos habéis visto los espejos que producen esos fenómenos; así, no confundáis los efectos de óptica con los de lo videncia medianímica. El médium vidente debe analizar con mucho cuidado todo lo que cree ver.

El médium auditivo debe analizar, también, todo lo que cree oír. Cuántas veces hay sonidos que, por lo pronto, no se sabe de donde proceden, pero que si los analizáis, si estudiáis atentamente, encontráis que son fenómenos ordinarios de orden material; pero cuántas veces también recibís audiciones claras, palabras, frases, sonidos que sin duda son de efecto medianímico; no hay que confundirlos, por eso os digo: el fiel de la balanza es vuestra razón que os hace discernir y os permite distinguir lo verdadero de lo falso.

Mucho podría hablarse acerca de los efectos de óptica y de acústica; pero no es esta mi intención porque estas pláticas serían entonces de carácter científico y de escaso interés para la mayoría.

Quiero hablaros nada más de lo fácil que es confundir un efecto de óptica con una videncia medianímica.

Para el ignorante, cualquier rayo de luz cualquier sombra que se refleja y que es debida a tantos efectos producidos en su retina, es una manifestación medianímica.

¡Qué maravillosos son vuestros ojos! ¡Qué grandeza del Padre Creador al construir esos órganos que os dan la luz natural!... Pero la memoria también influye; cómo retenéis las imágenes que vuestros ojos perciben, cómo retiene también vuestro cerebro los sonidos que a vuestros oídos llegan.

Esto podría ser objeto de un estudio muy profundo y vasto que no está dentro de los limites de estas sesiones; pero os he querido advertir a grandes rasgos que no os confundáis, y para que se hable de esto a los mediums, auditivas y videntes, a fin de que ellos se acostumbren a analizar las figuras que ven y las palabras que escuchan.

Ya veis que variedad de fenómenos ofrecen esas dos ramas de la física; cuántos se verifican diariamente aún entre los animales.

¡Si pudierais conocer la maravilla de sus ojos!

Qué facultades tan grandes tienen que ni siquiera imagináis, y cuánto más fino y más sutil es e! órgano visual, el ojo de un animal que el vuestro, porque ellos carecen de vuestras facultades mentales y tienen que defenderse, tienen que ver a mayor distancia y con mayor claridad que lo que veis vosotros porque no lo necesitáis.

Es maravilloso, es grandioso, es donde se puede admirar la sabiduría de nuestro Padre; pero como os dije ya, el fiel de la balanza será vuestra razón que es la que equilibra los platillos, para que no os ilusionéis con cosas falsas, pero que tampoco os obcequéis desechando todo lo que bien pudiera ser un fenómeno medianímico, sino que esté vuestra razón siempre actuando de fiel para equilibrar esos dos platillos. Estad pendientes, estad estudiando siempre esos fenómenos de que todos sois testigos alguna vez, porque ya sabéis que todos tenéis facultades, que todos sois mediums.

El objeto de estas pláticas que se me ha permitido daros, de estas pequeñas conferencias, es ayudar al desarrollo de vuestros mediums, es depurarlos para que la labor que desarrollen en nuestras Cátedras sea firme y sea verdadera, para eliminar todo lo que sea superchería, todo lo que sea engaño, lodo lo que sea falacia porque ya veis qué golpes tan duros ha recibido la Escuela por los mediums falsos, por los mediums mentirosos.

Se trata de depurar, se trata de que vuestros instrumentos sean cada día más sutiles, cada día más perfectos en su receptibilidad; por eso el Padre, en su amor infinito, ha permitido que se os den.

Estas pláticas son el fruto de las nuevas enseñanzas que he adquirido en el espacio, son los nuevos conocimientos que quiero que recibáis vosotros porque mi anhelo más grande es el desarrollo de esta Escuela tan amada, es que haya muchas Cátedras donde se haga labor fecunda y donde haya instrumentos que reciban los mensajes de nosotros, los espíritus libertos, que ávidos estamos de daros, como ya os dije antes, las enseñanzas que en espíritu recibimos.

Los que hemos trabajado en esta Escuela, los que en ella descubrimos la luz, los que en ella recibimos las primeras enseñanzas sobre la verdad, la amamos tanto que no podemos desprendemos de ella y al encontrarnos libres ya de la materia, que pesa tanto, nos dedicamos con más ahínco y con más amor al progreso de la Escuela.

Recibid, pues, estas pláticas humildes que os he dado; en ellas no hay pretensión alguna, en ellas no hay vanidad, no hay más que mi deseo ardiente, sincero, grande y profundo de beneficiaros, de cuidaros, de que la Escuela cuente con los mediums que necesita para que estas hermosas doctrinas se divulguen por todos los ámbitos de la Tierra por conducto de estos instrumentos que tienen que depurarse más y más cada día.

Amadlos mucho, cuidadlos mucho, pero ya sabéis que de vosotros depende su veracidad o su falacia.

Que el Padre os bendiga, que la Escuela progrese, que vuestros mediums cada día sean más sinceros, sean más verídicos y así. haciendo labor de amor, todos unidos, todos en un sólo querer, vayamos SIEMPRE MAS ALLÁ.

23 de julio de 1943.


LA POSESIÓN

La Posesión, la más bella y trascendental manifestación medianímica, que contribuye más que ninguna otra al progreso de la humanidad.

Os saludo en amor:

Satisfecho estoy de ver que mi humilde labor, el deseo de ayudaros, de contribuir al desarrollo y mejoramiento de vuestros mediums, ha sido bien acogido y se estudia y se practica.

¡Qué hermosa labor para desarrollar a vuestros mediums, qué trascendental!

¡Qué hermosos son vuestros trabajos y cuánto más lo serán cuando vuestros mediums sean ya capaces de ver, de oír y de transmitir las enseñanzas del más allá.

La vida diaria, más difícil cada día por e! desequilibrio que reina en la Tierra, os hace que no apreciéis en toda su belleza, en toda su magnitud, la obra de la Escuela.

¡Cuánto beneficio os trae y cuánto ha logrado levantaros del nivel del suelo en que se arrastran los demás, los ignorantes, los hombres dúos, los abúlicos que no quieren estudiar, que no quieren oír, que no quieren ver, que no quieren comprender!

Grandes satisfacciones recibís con este fenómeno de la posesión, el más hermoso dentro de las sesiones medianímicas. Estimadlo en todo lo que vale porque aquí no hay mixtificación, hay verdad, la comunicación es directa y todos vosotros escucháis las palabras; que nosotros, careciendo de materia, os damos por conducto de vuestros mediums.

Si recordáis comunicaciones pasadas, podréis comprobar que todo lo que ha sucedido se os ha anunciado,

¡Cuántas comprobaciones!

¡Cuánto habéis ganado porque todos estabais advertidos: la situación política, lo guerra terrible que envuelve al mundo, el criterio de los hombres, tantos falsos "orientadores" —que así se dicen— y que llevan el pensamiento y la opinión de los hombres por caminos torcidos; pero a vosotros todo se os había dicho por medio de vuestros mediums, se os ha anunciado, se os ha prevenido; ¿cómo no estar satisfechos, hermanos míos, de los frutos que recibís ya en vuestra Cátedra?... Si vosotros mismos podéis comprobarlo leyendo las comunicaciones atrasadas... pero, me diréis: "no hay tiempo, la vida es un vértigo... las necesidades... la lucha, me roban hasta el pensamiento, me roban hasta el último minuto, no puedo concentrarme, no puedo leer ni siquiera recordar lo que se nos ha dicho..." pero vuestro espíritu lo sabe y sabe también que vosotros no sois ignorantes de todo lo que está pasando; por eso no debéis dudar, no debéis decir: "hasta cuándo..."

En materia, medís el tiempo; pero ya sabéis que en el infinito se vive en el eterno presente y que llegaréis al momento del triunfo si no decaéis en vuestra fe, en vuestro deseo de estudiar, en vuestro anhelo de saber más y más y, sobre todo, de practicar lo que aquí habéis aprendido.

No seáis indolentes, hermanos míos... tenéis tantos consejos... cuántos temas se han tratado en estas sesiones, cuánto se os ha hablado, cuánto se os ha dicho.

Los hermanos del espacio estamos siempre dispuestos a daros nueva fuerza, a levantaros cuando vais a caer, a tenderos la mano.

Cuando bajáis vuestra frente, os enseñamos siempre la luz que está arriba, esa luz que a vosotros se os ha permitido ver porque ya llegaron a vosotros sus destellos.

¿Por qué desmayar?

¿Por qué flaquear?

¿Por qué dudar si vosotros mismos podéis comprobar que vais dentro del sendero de la verdad?

¿Por qué titubear si habéis adquirido tantos conocimientos, comparados con los demás hombres, que viven en la ignorancia?

¡Cuántas pasiones negras, cuántos pensamientos obscuros y qué desequilibrio el que reina! ¿Por qué? Por la obscuridad en que viven, porque no quieren estudiar, porque no quieren aprender.

Pero vosotros, hay veces que queréis deteneros, que dais un poso atrás; pero no, hermanos míos, no tenéis por qué... la lucha es transitoria, vuestra vida material también. No volteéis para atrás, ved siempre hacia adelante, tenéis ya un acervo de conocimientos grande para vuestra época, grande para el momento de tinieblas que envuelve a la Tierra.

A vosotros os toca servir de faros que iluminen el fango en que se ahogan los demás... tendedles vuestra mano, mostradles vuestra luz, enseñadles guiándolos, amándolos porque amor es ayuda, amor es enseñanza, amor es protección y vosotros debéis darla a todos los que la necesiten.

Grande ha sido la labor de vuestra Cátedra y grande también es mi júbilo al haber podido contribuir con este humilde trabajo que veo que estáis estudiando, que estáis aprovechando.

Mi deseo es que todos los Directores de Cátedra lo conozcan para que —hasta donde su razón lo permita— lo utilicen también para ayuda en el desarrollo de los mediums, esos instrumentos dúctiles, esos aparatos preciosos que debéis cuidar y conservar, tratando siempre de mejorarlos como mejoráis todo lo que amáis y que os es de utilidad.

Gracias os doy por la acogida que dispensasteis a estos humildes trabajos míos que se me permitió daros.

Que los aprovechéis y que más que nunca seáis fieles a la causa que perseguís, que más que antes améis a vuestra Escuela porque es la Escuela única, es la Escuela Universal y es la Escuela que divulga las doctrinas que establecerán la Comuna de Amor y Ley en vuestro mundo.

Amadla mucho, trabajad mucho por ella, dad vuestra vida si es menester. El alumno de esta Escuela contrae gran responsabilidad.

Vosotros sabéis ya que la tenéis; estad listos a defenderla siempre, estad prestos a trabajar por ella para que después, cuando vuestro Maestro Joaquín Trincado, el Fundador de vuestra Escuela, que tanto os ama y que siempre está —en espíritu— ayudándoos y protegiéndoos, os pida cuentas, porque al desencarnar vosotros, los estudiantes de esta Escuela, vuestro Maestro-Juez, os pedirá cuenta de la labor que habéis prometido cumplir dentro de la Escuela que él fundó, tengáis la satisfacción de que él apruebe vuestra actuación.

Aprovechad todos los momentos, que se avive vuestra fe, que vuestra esperanza no decaiga para que, todos unidos, todos conscientes y todos en la senda del progreso, vayamos SIEMPRE MAS ALLÁ.

20 de agosto de 1943.

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