PÁRRAFO VlI
EL SER ÉTNICO LO DA EL CLIMA, LOS CUERPOS SON SEMEJANTES A LA FERACIDAD DEL TERRENO

También este punto lo tiene comprobado la ciencia, aunque sólo lo ha iniciado hace breves años.

Son estos puntos de grave estudio para el día de la comuna, sobre todo en sus primeras generaciones; porque a pesar del régimen común y la ley común, no todo se puede hacer con la misma armonía o exactitud en todos los territorios, hasta que por el estudio se unifique el ser étnico de los cuerpos, causa primera de las diferencias que se observan y en las que la ignorancia y supremacía ha querido ver razas, castas y clases, lo que es la más grande maldad.

Claro es que el todo, para la unificación, es el credo común y una sola ley en todo el mundo. Pero ¿se le puede pedir lo mismo al que vive en país frío que al que habita en zona tórrida? Eso sería una gran ignorancia que no puede haber en la comuna; de aquí el gran estudio que hay que hacer en el principio para igualar a todos los hombres en justa equidad; el maestro no desconoce esos secretos que ya codifico y que se implantarán como ley común.

Mas en esto somos ayudados por la justicia que llega, que va a sanear el mundo, desapareciendo lo que no sería compatible por su inclinación a la justicia y esto nos evita mas de la mitad del trabajo y las dificultades que tendríamos. Lo demás lo facilitan el único principio y la luz del electro magno que nos llega como maná inagotable y sello de la unidad universal.

El habitante de la zona tórrida, es natural que sea de sangre más cálida que el de la zona helada; y si uno necesita más abrigo, el otro necesita más alimentos; en cambio, el de la zona templada, necesita lo de los dos; y aunque como entre los dos progresa y produce, no puede, en justicia, suponerse mayor que los otros, porque todo obedece a la justicia de la ley de compensación y habrá vivido o vivirá en aquellas zonas y su espíritu lo sabe; y si se tuvo en más antes de la comuna, fué por e1 prejuicio, por la ignorancia de esas leyes que no puede ignorar ahora, aunque también los rigores del extremo frío y del extremo calor desaparecen en la renovación de la tierra; bastando para comprenderlo, el ser el día tres veces mayor de lo que fué y es aún cuando escribo la presente pauta de estudios, para que el hombre se conozca íntimamente así mismo; y porque la tierra ensancha su órbita y camina por zonas más iguales del espacio, porque pertenece ya a la familia de los mayores de edad y sabios hijos del Padre.

Por ese estudio étnico del territorio, de las producciones, del grado de la sangre de cada zona, del carácter de cada clima, se comprenderán las necesidades de cada uno. Lo que se le debe exigir es, lo que puede cumplir y los maestros aptos (que nada pueden ignorar) mandarán los estudios y ensayos prácticos para reducir los pequeños sufrimientos de ciertas zonas y aun privarlas de habitantes estacionarios, puesto que la locomoción será tres veces más rápida y el día tres veces mayor; lo que permite hacer las zonas seis veces más extensas y el grueso de las ciudades, por consiguiente, seis veces más populoso y así vivir todos los habitantes de un continente en reducido número de ciudades bellas, sin dejar de cubrir por eso el campo de hombres todos los días. Esto tiende, a que no sea de necesidad la vida habitual en las regiones de frío ni en las de extremado calor, sino en el término medio que es el que produce en general todo lo necesario al bienestar. Así, el ser étnico será homogéneo en breve tiempo.

Entonces todos los hombres tendrán el mismo temple, las mismas condiciones, las mismas necesidades y todos serán aptos para todo, con la diferencia del grado de progreso de cada espíritu; pero en el sentir, pensar y desear, todos serán iguales, porque todos, están igualados en la ley de amor, en la que se asienta la comuna.

Pero todo esto no se puede hacer sin trabajar, ni en el primer momento, sino empezarlo con mucho amor en el conocimiento étnico de los seres y el terreno que los da, para poner el remedio de refundir todas las hoy llamadas razas por un modo de ser étnico, (única diferencia y muy aminorada que quedará luego del cataclismo) porque las diferencias de clases ya no existirán luego de la consagración del régimen comunal, en el que nadie baja sino que todos suben al bienestar anhelado; en el cataclismo, desaparecen las castas, bajo el cumplimiento de la sentencia del juicio de mayoría y el influjo del código de amor; entonces llega el momento de refundir toda la humanidad en el tipo ideal de una raza, la más bella, obrando por el cruzamiento cuando hombres y por la reencarnación de los espíritus.