CAPÍTULO SEGUNDO
EL ESPÍRITU

PÁRRAFO 1
¿QUE ES EL ESPÍRITU?

Ya dije en el párrafo primero del capítulo primero, que la vida es el espíritu y por tanto, está dicho qué es el espíritu, o sea, la vida universal. Pero no sólo es la vida universal, sino que es también la vida material temporaria de los cuerpos o las formas, que son la demostración de la vida.

El espíritu es la esencia primera entre el creador de la vida universal y la demostración de la vida en los cuerpos y las formas; entre el flujo y el reflujo que establece el movimiento para la demostración de la vida, sin cuyo movimiento eterno y continuado, la vida no existiría; el espíritu es el calor de la sangre en los cuerpos, por el que el líquido puede circular por la impulsión de ese mismo calor; es el aliento que baña nuestros pulmones y que mueve las válvulas de nuestro corazón con tiempo medido y pausa rítmica, conforme a la fuerza vital del momento y las edades; y es el ordenador de todas las cosas de la creación y la potencia toda en la unidad y comunión del infinito, porque cada uno en su individualidad es una potencia y una fuerza limitada, y en la comunión de todos, es la potencia omnipotente, pero no omnímoda, porque dependen todos y cada uno de la ley suprema, o mandato del creador.

El espíritu es el creador secundario, por orden mayor; pero es el creador exclusivo de las formas con que el hombre aprecia la vida y dispone para ello de toda la naturaleza, creación primaria del creador mismo; por esto, el espíritu, es la inteligencia del autor de todo, pero que nada él formó porque le dio la facultad y el mandato al espíritu, cual convenía a su eterno plan que el espíritu sabe y comprende, pero que jamás terminará en el infinito, en el que irá siempre ascendiendo en belleza, armonía, sabiduría y amor, sin encontrar límite posible; porque siempre el autor está más alto, tiene más inteligencia, más sabiduría y más amor.

Todo en el Universo depende del espíritu y lo tiene dado en herencia; pero por conquista, por dominación, para lo cual, el padre, le da de todos los medios, toda la fuerza, toda la libertad, sujeto a la ley suprema del creador, su padre, que ni aun le reconviene, ni se mete en las cosas del espíritu su hijo, hasta que éste tiene fuerza y méritos de justicia para poder llamarlo y entonces acude (por sus primeros ministros espíritus maestros) y recibe el despacho de su pedido y puede presentarse en su presencia y en su propia morada; pero ello no será en tanto no haya cumplido toda la parte de creación que le fuera encomendada; entonces será elevado a maestro y tomará nuevo cargo por otra secular temporada y, siempre hay un grado más que alcanzar.

El espíritu, es el conjunto universal; el índice de la creación infinita y eterna, cuyas hojas van pasando al libro resumen del maestro, en cada mundo; de éste, al de su centro; como sistema; de aquél, al otro maestro de la nebulosa; de aquél, al maestro del plano; de éste, al de más allá, y así llega el resumen, al centro generativo, donde reside el autor: Eloí.

¿Qué es pues, el espíritu? Es el ordenador, por orden, de todo el Universo; el demostrador de la vida y, por tanto, el creador de las formas, en mundos y hombres; lo que quiere decir, que es la voluntad ejecutora del creador.