PÁRRAFO II
DEMOSTRACIONES DE LA VIDA

Nada en el mundo hay más sencillo que las demostraciones de la vida, porque todo se mueve y todo lo que .se mueve se dice que tiene vida; pero pocos son los que distinguen las infinitas demostraciones de la vida, fuera de los cuerpos animales o animados por el líquido sangre: y sin embargo, todos los tres reinos, mineral, vegetal y animal, tienen vida igual; o sea la que llamamos natural, o también irracional, que no debemos ya usar semejante vocablo en la comuna, porque nada hay irracional en la ley divina, de la que toda vida depende; quede ese vocablo ya relegado, pues sólo es apropiado para mientras el hombre es sólo "dúo" en la mayoría, que lo son hasta el final del sexto día; y aún continúan en el séptima muchos dúos, que por su bondad y porque acataron la ley de la mayoría, quedan en el cómputo de los mayores, con pro mesas de trabajar bajo la ley de justicia e igualdad y en unión de los trinos aprender a descubrir y vivir su trinidad.

Por esto no tiene ni comprensión en el día séptimo la frase "vida irracional" y comprende "Vida natural" que explicaremos en su párrafo correspondiente., pues éste, sólo atiende a la demostración de la vida, en sus cuerpos y formas.

No sólo los cuerpos humanos y de los animales, bestias, insectos que andan, se mueven o arrastran en virtud de su ley, por su constitución, tienen forma demostrativa de la vida, que es lo que se llama reino animal y en el entra el hombre en su cuerpo; sino que también tienen vida demostrativa los otros dos reinos, vegetal y mineral y nos lo demuestran, todos los arbustos, en que, para fructificar, necesitan agentes procreativos, o machos, que depositen en el polen de las hembras la substancia germinal, a cuyo contacto se funden en la savia aquellos gérmenes y empiezan el movimiento circulatorio, que da por resultado el fruto.

La ciencia forestal, llegó a fijarse en esa verdad y comprobó por la palmera, que en una plantación de éstas donde no había un macho, no daba frutos., pero tan pronto se plantó un macho, toda la plantación dio frutos. Esto hizo al hombre ser cuerdo y previno en todas las plantas, la promiscuación con el injerto y consiguió abundante fruto, más sabroso y belleza en las flores y armonía en sus campos. En los líquidos y minerales, la vida está demostrada mucho más intensamente aún que en el reino vegetal, a causa de que, el progreso ha requerido el uso de materiales y productos que la tierra daba por separado y el pensamiento del hombre se ilustraba, tomando de los hechos naturales que encontraba y no pocas veces de las vidas que le costaba el consumo de muchos productos y también la poca duración de sus instrumcntos y el mucho trabajo que le costaba su construcción.

De todo esto, el hombre dedujo que, con la fusión de unos metales con otros, daba a unos más consistencia y a otros más belleza y así obró cuerdamente; y los materiales demostraron la vida que los relacionaba a unos con otros y lo mismo en la química, que ha llegado a gran altura en el final del sexto día; pero que le quedan grandes sorpresas para el día séptimo.

De todos modos, la vida esta demostrada en los tres reinos de la naturaleza, por las formas, por los frutos, por los colores y por la procreación en los hombres y animados química y físicamente y por la combinación de unas con otras especies de( ) substancias que determinan mejoramiento, armonía y belleza, se demuestra metafísicamente.

Lo que no sabe el hombre en tanto es dúo es, dónde radica la vida; y como no le concedió vida al espíritu, (siendo la vida en verdad), el hombre cometió todos los errores y horrores de la ignorancia; pero la vida no la podía negar, por que él vivía; pero la creyó sólo del momento, en un cuerpo y por una sola vez y de aquí su pequeñez.

Mas llegó su hora en la ley y el hombre en la comuna, en la que podrá haber hermanos menos sabios que otros pero no ignorantes, sabrá la verdad de la vida y dónde radica, que es la materia del siguiente párrafo