Colonia Jaime, 20 de Julio de 2003.

A los hermanos de la Escuela Magnético - Espiritual de la Comuna Universal y a los hermanos todos

Amados Hermanos:

Como coordinadora del taller realizado en Colonia Jaime el pasado mes de abril, donde tratamos los temas: Fortalecer a la Escuela como Institución, Aplicar la Doctrina como Filosofía Universal y Afianzar la responsabilidad de los Adherentes como representantes; me dirijo a ustedes a fin de invitarlos a reflexionar una cuestión importante y necesaria, surgida de las conclusiones del mismo:

“La finalidad del dialogo y los medios de comunicación”.

A menudo nos encontramos frente a un panorama un poco incongruente en cuanto al fin que le damos al diálogo y a los medios de comunicación que utilizamos tanto en sesiones de estudio como en reuniones, en comunicaciones telefónicas y de correo electrónico, etc. Ante la necesidad de afianzar ciertos valores trascendentes.

El dialogo y los medios de comunicación son la corriente de información que nos permite expresarnos libremente, conocernos, compartir conocimientos, experiencias y vivencias de todos y de cada uno en la vida que a diario nos toca desarrollar.

Son ellos los que contribuyen en forme directa al crecimiento individual y colectivo y consecuentemente nos permite consolidar principios, acciones y objetivos como los propuestos en los temas anteriormente mencionados.

Pero la experiencia nos dice que dentro de la Escuela Magnético - Espiritual de la Comuna Universal y en la generalidad del mundo, gran parte del dialogo y de los medios de comunicación han sido y son para pregonar y repetir aspectos, que no hacen al progreso y evolución del espíritu ni al deber común que como hombres tenemos.

Pues hoy, si analizamos detenidamente el momento culminante en el cual nos encontramos, (final de los tiempos) podremos ver, que estamos frente a la realización individual, la aplicación y puesta en práctica de todo aquello que hemos adquirido no solo en esta existencia sino en las existencias pasadas.

Para ello, debemos explorar y analizar en nuestro interior dejando fluir todo ese caudal de conocimientos, experiencias y vivencias que nos permita descubrir quiénes somos y que debemos hacer, permitiéndonos de este modo presentarnos y mostrarnos ante nuestros hermanos y a su vez conocer del otro, como piensa, como siente, cuales son las actividades que diariamente realiza, cómo podría colaborar con el hermano, cuáles son sus logros, sus desafíos, sus debilidades y sus fortalezas, cómo vive el hermano los momentos actuales por los que atraviesa el mundo de Expiación, etc.

Entonces, y teniendo presente que no es intrascendente estar dentro de la Escuela y que es mas, somos símbolos identificativos y representativos, debemos procurar que el diálogo sea siempre enriquecedor y que los medios de comunicación nos permitan transitar conjuntamente los caminos de la Escuela y transmitir en base a nuestra acción diaria y al lugar donde nos encontramos, el modo que utilizamos para construir el “Espacio Comunal” que asiente la Verdadera Comunidad.

Conclusión

Amados hermanos, es el objetivo de esta reflexión unir nuestros lazos y prepararnos para formalizar tareas comunes donde podremos mostrar y demostrar la capacidad creadora que cada uno posee, pulir aspectos importantes como el desarrollado y a su vez sentirnos agentes de cambios y transformaciones no solo de nosotros mismos sino de todos y de todo.

Estamos en el principio de una nueva etapa. Será grato en la próxima, expresarles a todos ustedes para su conocimiento conceptos y actividades de hermanos que con gran esfuerzo están creando el “Espacio Comunal” que nos sirve y nos servirá como incentivo hacia el devenir de un futuro mejor y donde podremos ver plasmado en ejemplos la finalidad de esta reflexión.

La Doctrina es la Luz o Espíritu Sabio; La Escuela es el Neutro o Alma de esa Sabiduría; y el Adherente u Hombre es la Herramienta que Ejecuta.

Con Amor, reciban mis hermanos un cálido abrazo fraternal.

Marcela Roxana Lazo.

Colonia Jaime - Santiago del Estero - República Argentina.