ESCUELA MAGNÉTICO- ESPIRITUAL DE LA COMUNA UNIVERSAL
DIRECCIÓN GENERAL - CÁTEDRA CENTRAL
COLONIA Y CIUDAD JAIME
SANTIAGO DEL ESTERO- ARGENTINA

CIRCULAR INFORMATIVA ABIERTA

A TODOS LOS HERMANOS CELADORES, (Regional, Provincial, Central, Ciudadanos) DIRECTORES DE CÁTEDRAS (Regional, provincial, Ciudadano, Sub- Cátedras en general y Centros de Estudio) ADHERENTES Y SIMPATIZANTES DE LA E. M. E DE LA C. U.

Colonia Jaime, Santiago del Estero, Argentina
26 de Noviembre de 2002 (E. V.) - Día 7 - Mes 3 - Año 92 (N. E.)

Amados hermanos,

El Director General de la Escuela Magnético - Espiritual de la Comuna Universal, Hno. Lorenzo Bernardino Juricich, se dirige a todos ustedes con el deseo que se encuentren fortalecidos en la ardua labor que requiere el progreso individual para alcanzar así los fines comunes que tenemos.

Durante mucho tiempo he guardado silencio sobre ciertos temas propios de nuestra Escuela, ya que he querido simplemente plasmar con mi ejemplo personal y con la práctica de mi vida los principios que deben guiar la conducción de nuestra Comunidad Filosófica. Pero los tiempos históricos exigen que, hoy, mi palabra y la del Consejo Asesor de Cátedra Central, que me acompaña en este documento, llegue a todos ustedes a fin de fijar nuestra posición sobre diversas cuestiones de importancia. Se trata de aspectos diversos que hacen a nuestra amada Escuela, a su evolución espiritual, a la situación de los hermanos de distintas cátedras que sufren condiciones adversas, o momentos difíciles, ya sea por las dificultades propias del mundo material, o por la acción interesada de personas que pretenden introducir divisiones o conflictos. Estas personas son movidas, muchas veces, por intereses personales, ambiciones de poder o apetitos de honores y cargos, relegando así los principios doctrinarios de amor universal, confraternidad y unión a un segundo plano. Es por ello que, el Director General y el Consejo Asesor deseamos llevar nuestra palabra a todos ustedes, a acercarles aliento en el esfuerzo que desarrollan cotidianamente para preservar nuestra Doctrina, y continuar y fortalecer el legado que nos dejó nuestro Maestro Fundador, D. Joaquín Trincado.

Por las consideraciones expuestas, quiero referirme a aspectos relacionados con la Dirección de la Escuela, mi legitimidad como Director General y Maestro Nato, cuestiones relativas a la suspensión de Sesiones Medianimícas y, finalmente, a la realidad y logros de Colonia Jaime.

I. LEGITIMIDAD DE LORENZO JURICICH COMO DIRECTOR GENERAL

Ante distintas versiones que atacan mi legitimidad como Director General y Maestro Nato de la EME de la CU, deseo llevar absoluta claridad sobre mi situación y el proceso que llevó a mi elección para esta honrosa función. Habiendo quedado la EME de la CU acéfala por la desencarnación del hermano Juan Donato Trincado, y por todo lo que eso significa en cuanto a la organización de la Escuela y sus obligaciones se decidió, después de reflexiones y análisis en asambleas y reuniones, realizar una Asamblea Mundial en Colonia Jaime, Santiago del Estero, Argentina, con fecha 10 de octubre de 1993 con el fin de subsanar tal situación.

Allí fui elegido Director General y, posteriormente, ratificado en tal calidad por las Asambleas Mundiales de 1996 y 1999. Es importante mencionar, para informar a los hermanos y a aquellos que deseen interiorizarse de nuestra Doctrina y Escuela, que, hasta 1992, la Escuela fue conducida por el Hermano Juan Donato Trincado Riglos, hijo mayor del Maestro Fundador, quien tenía su sede como Director General y la sede de la Cátedra Central en Buenos Aires, capital de la República Argentina. El Hno. Juan Donato desencarna el 10 de octubre de 1992, produciendo la acefalía mencionada durante un año, ya que en todo este período no se eligió un reemplazante. Por ello, un año más tarde, la Asamblea Mundial procedió a elegirme como Director General. En consecuencia la Cátedra Central y Dirección General se trasladaron entonces a Santiago del Estero (Colonia Jaime), donde se encuentra actualmente.

Como testimonian las actas respectivas, la Asamblea de 1993 y las subsiguientes contaron con la participación de delegados de todas las Cátedras de la República Argentina y de los países donde tiene asiento la Escuela.

Hay quienes pretenden negarme la condición de legítimo conductor de la Escuela pretendiendo hacer valer un anacrónico e inaplicable principio hereditario para reclamar su liderazgo, como si portar un apellido otorgara una legitimidad incuestionable. Pero todos sabemos que la filiación material nada tiene que ver con la filiación espiritual, y reclamar tal condición por filiación material trasluce una ausencia de comprensión de la verdad trascendente.

Nada está más alejado de mi espíritu que la ambición de aferrarme a títulos y honores, que son las luces falsas que encandilan a los que viven enteramente abocados a los asuntos del mundo material. Mi responsabilidad primordial es velar por la evolución espiritual de la Escuela y contribuir al logro de los objetivos contemplados en nuestra doctrina. Quiero agregar a este respecto que la elección como conductor de la Escuela fue decisión unánime de los hermanos representantes de las Cátedras, y no tuve participación alguna en dicha Asamblea. Solo sé que para llegar a tal decisión, importante por cierto, fue pesada y medida la labor del hombre que no sólo estudia la Doctrina sino que practica los principios de la Escuela. Es decir, llevando a los hechos desde niño la vida en comunidad en un entorno que lo sostiene y lo contiene, y donde muchos valientes dejaron sus vidas para sentar en obras concretas la finalidad que tenemos todos los que militamos dentro de la Escuela. Hablar de legitimidad de cargos es también hablar de realidades y obras específicas de los hombres de la Escuela. Hablar de legitimidad es hablar de una Dirección General y Cátedra Central sentadas hoy dentro de la única representación material que tiene la Escuela como Principio de vida Comunal. Hablar de legitimidad es tener el valor de reconocer verdaderamente quiénes somos y cuál es nuestro lugar, y no pretender empequeñecer, con el pretexto de falsos honores conferidos, la labor de muchos hombres que, a través de la historia y mediante obras concretas, han luchado fervientemente por sentar las leyes Universales, como también sentar el sistema de vida en común.

II. FUNDAMENTACION DE LA SUSPENSIÓN SESIONES MEDIANIMICAS

Hoy es claro que esta medida ha suscitado críticas en distintas partes, que muchos hermanos denuncian que la suspensión viola la esencia de nuestra Escuela, y no se puede ignorar que su mantenimiento es ciertamente impopular. Pero como espiritistas convictos debemos preservar la verdad del espíritu y alejarnos de la falsedad, superchería y desviaciones que han azotado la verdad en la historia humana. Es por ello que considero oportuno explayarme sobre esta cuestión, y que todos los adherentes conozcan las razones que originaron esa medida y que justifican su mantenimiento actualmente.

En una circular del año 1996, la Dirección General y el Consejo Asesor de Cátedra Central dispusimos la suspensión de las sesiones medianímicas. Los fundamentos de dicha decisión fueron claros en su momento. Se trataba de evitar desviaciones que habían llegado a ser contradicciones serias con el Espíritu de la Doctrina. Poner fin a prácticas nocivas que impedían una realización seria y responsable de los principios doctrinarios, y abrir un período de estudio que permitiera reencauzar la Escuela en el camino trazado por el Maestro.

Este tema fue nuevamente objeto de consideración por la Asamblea Mundial de octubre de 1999, y una mayoría votó por la continuidad de la suspensión. Luego de tres años desde esta Asamblea, las razones que llevaron a adoptar la decisión que consideramos se mantienen en toda su realidad, y ejemplos concretos de desviaciones practicadas por ciertos miembros de la Escuela nos convencen del peligro de tolerar, en nombre del espiritismo, prácticas malsanas que tienen la entidad necesaria para transformarse en peligros graves para a nuestra Escuela.

El caso de la Cátedra Provincial N° 71, con sede en la ciudad de Santiago del Estero, Argentina, es un ejemplo de estas desviaciones concretadas en nombre de una supuesta ortodoxia doctrinaria y fidelidad a los principios legados por el Maestro. Los hermanos de dicha Cátedra, no obstante haber participado en la redacción de la circular del año 1996 que decretó la suspensión de dichas prácticas, continuaron violando esta norma tras advertencias verbales de la Dirección General de la Escuela. Su actitud ciega y oscurantista los llevó progresivamente a encerrarse en su propia interpretación de la doctrina, a renegar de la unidad y hermandad de la Escuela, y a adoptar decisiones y prácticas que testificaban su desconocimiento absoluto de la verdad. Llegaron así a adoptar decisiones altamente perjudiciales para Colonia Jaime, de cara a las relaciones con el Estado y las leyes civiles de la República Argentina, que ponen en riesgo el futuro de la comunidad y amenazan la verdadera existencia y prosperidad que tanto esfuerzo ha costado alcanzar. Ello nos obligó a tomar medidas disciplinarias de incuestionable legitimidad y oportunidad, en aras de preservar el bien superior más allá de los intereses personales de unos pocos.

Es preocupación constante del Director General y el Consejo Asesor, poner fin a la medida de suspensión de las practicas Medianimícas y es uno de los grandes temas a los cuales estamos abocados. Pero las medidas que se adoptarán para resolver tal cuestión será dentro del marco establecido, adecuado y verdadero.

III. SITUACIÓN DE COLONIA JAIME.

Consideramos importante que todos los hermanos de la E. M. E de la C. U estén informados sobre la realidad de Colonia Jaime, como Principio Comunal y sede de la Dirección General y Cátedra Central, ya que, precisamente, es el símbolo de materialización de la doctrina y todos los miembros de la Escuela tienen el legítimo interés en conocer sobre ella. Para ello, enviaremos en los próximos días la Historia y Evolución de Colonia Jaime. En este espíritu queremos puntualizar algunas cuestiones que son importantes.

Colonia Jaime, que fue fundada por el Maestro Joaquín Trincado en 1932, es hoy una comunidad próspera y respetada por la sociedad en su conjunto. Ha tenido que evolucionar en la difícil tarea de llevar a la práctica la Doctrina en un mundo que descree de los valores superiores. Como se desprende de lo expuesto en el punto anterior, Colonia Jaime ha enfrentado y enfrenta desafíos a su evolución y progreso, que los encara con la energía, transparencia y convicción que se requieren en toda lucha por valores en este mundo material. Las exigencias materiales y el desarrollo alcanzado en los campos del trabajo y subsistencia no se ha traducido en una laxitud de nuestros valores, sino muy por el contrario ha posibilitado contar con la fuerza necesaria para afirmarlos.

El trabajo diario necesario para nuestra subsistencia permite mantener una comunidad de cerca de 70 personas, entre adultos y niños. La actividad práctica convive diariamente con el estudio y realización de nuestra doctrina. La plasmación de una verdadera comuna no es fácil, y exige despojarnos de los egoísmos individuales para hacer posible el desarrollo de la comunidad en su conjunto. Pero lo colectivo no ahoga lo individual. Antes bien, lo colectivo se nutre de individualidades bien desarrolladas y plenas.

Un desarrollo importante para Colonia Jaime es poder mostrar hoy un saludable estado económico, fruto del trabajo y sacrificio diario de los comuneros, y de la austeridad y responsabilidad de quienes presiden en la conducción de los asuntos materiales. De este modo, la única deuda subsistente de la Colonia con entidades bancarias, contraída en los últimos años con el fin de impulsar el desarrollo de nuevas actividades, ha sido cancelada debido a la generosidad y esfuerzo de hermanos que pertenecen a la Escuela. Asimismo hago propicio este Documento para reconocer el esfuerzo de todos aquellos hermanos que han contribuido y contribuyen al progreso material de Colonia Jaime. Fortalecer Colonia Jaime es fortalecer la Escuela, y en consecuencia fortalecernos a nosotros mismos. Este tipo de acciones muestra que cuando practicamos la Doctrina Unificados, con Humildad, Honestidad y Transparencia de cara a nuestra Escuela y a la sociedad humana en general, podemos avanzar positivamente venciendo los obstáculos normales que la vida coloca en nuestro camino.

Dentro del cumplimiento de los objetivos de la Dirección General en Colonia Jaime fue la conmemoración del 70 aniversario de su fundación, que se llevó a cabo con un emotivo acto al que asistieron Directores de Cátedras, Autoridades Provinciales, Municipales, representantes de Medios de Comunicación, Familiares y Amigos. Es importante destacar que esta celebración contó con la presencia de numerosas personas que desconocían en gran medida nuestro sistema de vida. De esta forma, se ha percibido que la celebración ha generado un cambio sensible de opinión y de actitud de muchas personas no vinculadas a la Escuela, sobre la naturaleza de nuestra doctrina y de los principios que la sustentan, así como las bondades de materialización de la vida comunal. Como siempre, no hay peor obstáculo para la comprensión de las verdades que la ignorancia, y esta se despeja con el esfuerzo de llevar a los demás a la conciencia de la realidad.

Otra de las formas de sentar el deber de la Dirección General y Colonia Jaime de cara a la sociedad en general y en procura de expandir el sentido de fraternización, es promover un intercambio de ideas sobre la variada problemática del mundo contemporáneo. Es por ello que el pasado 2 de noviembre se realizó un seminario sobre el tema “La Mujer a Comienzos del Siglo XXI: Realidad y Perspectivas”. Esta jornada de análisis y reflexión contó con la participación de un número importante de mujeres de la Escuela y de fuera de ella. La positiva repercusión de este evento ha generado la decisión de continuar con este tipo de actividades en forma regular y permanente.

IV. SALUDO FINAL

Luego de estas consideraciones, deseo llevar mi voz de aliento a todos los hermanos de la Escuela que habitan distintas provincias de la Argentina y distintos países de la Tierra. El mundo vive momentos difíciles en su evolución histórica. Sombras de guerras y conflictos parecen oscurecer el horizonte del planeta, y, nuevamente, el odio y el temor quieren apoderarse de los corazones y las mentes de los hombres. El materialismo reinante parece haber quitado al hombre esa sed inextinguible de búsqueda espiritual y de lucha por ideales trascendentes, y un vulgar conformismo con la vida práctica y cotidiana envuelve la existencia.

A lo largo de la Historia, el Espiritismo ha luchado contra dogmas y prejuicios, contra las falsedades sembradas en el mundo por religiones e ideologías, y ha sufrido así la persecución que sufre toda causa que intenta destronar la mentira reinante. Hoy esas fuerzas parecen haberse disipado. El agnosticismo prevaleciente en muchas sociedades muestra la declinación de la religión como fuerza dominante, y el fin del comunismo en su principal trono ha sido el símbolo más fulgurante del derrumbe de las ideologías, que sembraron el siglo XX de muerte y destrucción. Pero no por ello vemos a la Humanidad más libre de las cadenas del engaño y del materialismo. La religión y la ideología parecen haber encontrado la forma de subsistir en nuevos dogmatismos: el dogmatismo del imperio de la ciencia y de la técnica, de la economía, que manipulan la vida humana en una extensión sin precedentes y que ocultan bajo su ropaje una nueva e indisimulable servidumbre.

Es un momento para afirmar nuestra condición de espiritistas. Negamos las falsas divisiones en que el mundo ha incurrido: entre estados y pueblos, entre lenguas y razas, entre religiones y credos. Nuestra misión en el mundo no es crear nuevas divisiones, sino proclamar la unidad profunda de la creación, suprimir las barreras que separan a la Humanidad, proclamando el fin último de que la Humanidad alcance una verdadera comunidad, la Comuna Universal. Hay que redoblar nuestros esfuerzos y dedicación en ser agentes de un cambio trascendente. No refugiarnos en dogmatismos estériles ni aislarnos del mundo en un solapado egocentrismo ignorante. Hay que estar a la altura del mundo, hay que evolucionar para proyectar una nueva luz en momentos en que los destellos de la verdad son amenazados por las sombras de nuevos oscurantismos.

Para ello, el estudio del Espiritismo Luz y Verdad no es suficiente. No se evoluciona si simplemente aprendemos concepciones y valores pero carecemos del valor y la determinación para llevarlos a la práctica, para encarnarlos. El mundo está lleno de dicotomías entre lo que se pregona y lo que se hace, entre lo que se dice y lo que se piensa. Si somos convictos de una Doctrina que pregona el Amor, la Fraternidad y la Verdad, es preciso Transformarnos nosotros mismos en símbolos de estos valores.

Quiero también que se sientan parte de un todo que los contiene, que vela por ustedes, y brega por avanzar hacia los destinos que tenemos fijados. Colonia Jaime

les abre los brazos para que puedan conocerla y visitarla. Las familias que habitamos aquí hacemos realidad la vida en comunidad, y ustedes también son parte de nuestra gran familia.

Reciban un abrazo fraternal y hasta un Siempre más allá.

Fernando Rafael Castellani Claudia Azucena Lazo
Secretario 1° C. Asesor Secretaria 2° C. Asesor

Raúl Rafael Castellani Marcela Roxana Lazo Estela Castellani de Juricich
Asesor 1° C. Asesor Asesor 2° C. Asesor Asesor 3° C. Asesor

Lorenzo Bernardino Juricich
Director General