1911 -- 20 de Septiembre - 1934.

Premisa al

“CÓDIGO DE AMOR UNIVERSAL”

A los 23 años y en la misma hora en que la materia que componía el cuerpo del hombre daba por terminada aquella existencia de hombre sim­ple, debía devolverle a la madre tierra sus moléculas, y solo por una ley de transformación (entonces aún del secreto de la sabiduría del autor de la vida nuestro Padre) podría seguir viviendo el hombre sobre aquel armazón para ser, desde aquel momento, el hombre juez: Ley aún no comprendida y menos apreciada por los hombres.

Más la naturaleza, la madre tierra, reclama las moléculas dadas a una existencia y las cobra, a la vez que va dando otras, concordes a la nueva vida-misión y cargo que la Ley Superior de Justicia y afinidad le ordenaba. No es una parcialidad este hecho: es una concordación de leyes que se reunían en aquel instante, porque el hombre que terminaba, poco antes había prometido dar cumplimiento a un juramento hecho por otro cuerpo que usaba el mismo espíritu, cuando el asesinato de Jesús por los sacerdotes, y cuya fecha de cumplimiento se cumplía también pocos meses mas tarde de la fecha en que el cuerpo usado ahora, por aquel que 19 siglos antes jurara librar de la afrenta del “Cristo” que le pusieron a su hermano. Era de justicia aquel juramento hecho por Jaime, porque, cuando Jacob pronuncio esa desgraciada palabra: "Cristo” significando peligro; pero que, el vencido de Moisés, Aitekes, yerno de Faraón, hizo un Dios de la dura piedra ungida por Jacob, sobre la cual los primogénitos pronunciaban la palabra “Cristo” como santo y seña y jura­mento de evitar el peligro.

Que ha sido el peligro-causa de todos los sufrimientos de la humanidad el duro Dios Cristo Piedra, ya lo hemos probado en todos los libros que componen la “Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Uni­versal” y en juicio sin apelación en este Código, el que en este hecho de transformación del hombre simple en el hombre-juez rubrica en esa misma hora del día 20 de Septiembre de 1911 de la apócrifa era cristiana, marcando el día 1 del mes 1 del año 1 de la Nueva Era; Era de la verdad que contendría el Código y sostendría en axiomas la Escuela que nacía en ese momento, en el que nuestro planeta estaba en el perihelio, cumpliéndose y llenándose todas las leyes y profecías. En ese momento, el cuerpo del hombre simple, cumplía 45 años 8 meses y 8 horas desde su nacimiento el día 19 de Agosto de 1866 en los primeros 30 minutos de la hora 1, habiendo sido su gestación de siete meses, por obra y gracia de los perversos adoradores de la bestia y el dragón. De esto, sea testigo la cosmogonía que hizo sus demostraciones.

Si en aquel momento hubiese desencarnado, no se cumplirían exactamente los autos del juicio en las horas marcadas siglos antes, por causa de lo obrado por los aberrados supremáticos; mas “¿Yo que hago parir seré coartado?”.... dijo Jehová por Isaías. Verificada pues la transformación el Maestro Superior, Espíritu de Verdad, pudo decir al superior Consejo: “El general, aún no había nacido y era mayor de edad”.

Esta terrible y definitiva derrota de los perversos, acrecentaría las iras y rabias de su impotencia, pues antes que confesarse vencidos, preferi­rían acabar con la humanidad si les fuera posible; y en todo caso, arrastrarían con ellos a muchos millones de sus engañadas huestes. En efecto; encendieron la guerra llamada Europea, para vergüenza de su mentida civilización, 44 meses mas tarde: cuyo rescoldo no se apagó aun, ni se apagará sino como el hombre-juez ha dicho en los "Extremos se tocan”: “La guerra mata a la guerra”, 23 años hoy que escribo esta premisa han pa­sado, y, guerra hay en muchos pueblos hermanos en raza y solo de guerra hablan los pueblos todos, y todos a la guerra se preparan. Mas la Jus­ticia Suprema, en su acción tremenda, hace guerra a todos lo que de la guerra viven y se alimentan y... ¿por qué no vencen a esa acción de la Justicia entre todos los Dioses?...Mas este Código que los anula, y la Escuela que salva a los hombres, los venció en lucha noble, sin haberles coartado ni aun su libertinaje, ya que éste lo proclaman los perversos, libre albedrío.

Sí, los ha derrotado leal y noblemente nuestra Escuela; pues hoy, 20 de Septiembre, a los 23 años de su fundación, pero que es la reapertura de la Escuela Esénica de Moisés; a pesar de las persecuciones de los impotentes, los robos, plagios, mistificaciones, intrigas y perversas e indignas calumnias al hombre y su Escuela; hoy, a los 23 años, repito, les hemos presentado ante el mundo y sus gobiernos, CIENTO SE­TENTA Cátedras, repartidas en los lares del idioma español, menos prevaricador que los demás; pero en todos los pueblo de la tierra, la Es­cuela es conocida y respetada por amor o por temor, y ha puesto en práctica la vida comunal, con sus colonias, de las que es modelo de vida, en trabajo y usufructo, la “Jaime”.

EL CRISTO Y EL ANTICRISTO

Un juicio breve es necesario aquí para dejar deshechos al Cristo y al Anticristo, como no existentes como personas y es necesario a la verdad de la historia bajo este Código. Sentemos Autos.

En los libros “Buscando a Dios, Filosofía Austera Racional” y “Conócete a ti mismo”, Trípode que sostienen a este Código y que son autos de juicio inapelable, esta historiado. 1º: Que Jacob pronuncio la palabra “Cristo significando en la lengua hebrea, peligro. 2º: Que la pronunció al despertarse, asustado, ante la visión de la escala que veía que empezaba donde él dormía en los campos de Bethel, teniendo por cabecera una piedra de la que arrancaba la Escala y se perdía en las alturas del firmamento, por la que, incesantemente, subían y bajaban seres que él veía. 3º: Que esa piedra, para tener un recuerdo de la visión que él creyó un “peligro” por haberse dormido, la bañó (ungió) con aceite y la llevo consigo. 4º: Que la piedra la dio junto con el testamento de su abuelo Abraham, como en aquel se ordena, al primogénito, y en la emigración a Egipto, es llevada allí y pasa de primogénito en primogénito hasta Moisés. 5º: Que Moisés, antes de la batalla que le lleva Faraón persiguiendo al pueblo que Moisés salva después de cuatro siglos de esclavitud, enterró el testamento en las playas del Mar Rojo, poniendo por señal la piedra, que una vez que se retirarían los restos del ejército derrotado iría a recoger esos dos preciosos documentos (piedra y piel), donde estaba escrito el testamento de Abraham. 6º: Que Aitekes, jefe del ejercito de Faraón, conoce la piedra que muchas veces vio en la fiesta anual de los israelitas y sabía, porque la oyó siempre, la palabra “Cristo” que los primogénitos de las tribus pronunciaban inclinados sobre la piedra, y porque como santo y seña la gritaban los israelitas que en su ejército llevaba a los que había aleccionado Moisés, causa de la derrota de Faraón. 7º: Que derrotado Aitekes e impedido de perseguir al pueblo libertado, caminando por las playas del Mar Rojo encontró la piedra y levantándola gritó: “Los hemos vencido, los abandonó su Dios”. Cree Aitekes, que el Dios de Israel, es aquella piedra ante la que había visto inclinarse y pronunciar “Cristo” a los israelitas y que el nombre de “Cristo” era el del Dios de Moisés y, a la piedra adora y la consagra Dios, con el nombre Cristo. 8º: Que Aitekes, en posesión de ese dios, forma una brigada y se hace peregrino para encontrarle un reino al nuevo Dios y llega cerca de Finisterre y le hace trono y funda la ciudad de Brigantium, conocida hasta hoy en Galicia, España, lo que con documentación suficiente ha historiado Mister River Carnard que lo entrego a la historia publicándolo en la revista “Alrededor del mundo” en los meses de Julio y Agosto de 1902 y anotado en el “Conócete a ti mismo”; de lo que muchos otros autores y sociedades racionalistas también se han ocupado y afirmado y es por lo tanto histórico. 9º: Que ese trono que está allí por más de 17 siglos; cuando va a llegar a Santiago (cuyo espíritu es el mismo de Moisés), los adoradores de Cristo huyen y llevan el trono a Irlanda, en cuyo asiento está la piedra, y por secreto de la ley que el espíritu sabio sabe, Santiago, de­sencarna allí; con cuya adoración de sus restos de Apóstol borra al falso Dios Cristo, empezando ya a cumplir su juramento del calvario de quitar a su hermano la afrenta del Cristo. 10º: Que a los 292 años de la muerte de Jesús o sea el año 325 de su nacimiento y a los años 263 de la desencarnación de “Santiago el Hermano del Señor”, como Pablo lo confirma en sus cartas a los Gálatas, se han reunido en Constantinopla, los que dieron en llamarse obispos y nace de ese concilio la iglesia y la religión católica, donde entre tanto errores y absurdos, consagran el desgraciado nombre de “Jesucristo”.

Bastan estos Autos que la historia anota, que aun tergiversada y por lo tanto falsa como todos los hechos atribuidos al Cristo, para dar sentencia en firme a este juicio necesario, base de la verdad de esta primera parte del Código de Amor Universal, última y definitiva ley que al hombre se da en la tierra. Por tanto:

Vistos Autos que anteceden apoyados en los libros que compo­nen la “Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal del Es­piritismo Luz y Verdad”;todo ello examinado y confirmado por el Maestro Superior de los Consejos del Padre, Espíritu de Verdad, y,

Considerando: Que nada que no está compuesto de miembros de locomoción y acción no puede ser más que materia inerte y no puede adquirir sensibilidad, entre cuyos ienseres se encuentra la piedra que Jacob ungió, llevó consigo y hasta Moisés el pueblo de Israel la conservo, como señal de peligro.

Considerando: Que el hecho de que Aitekes la consagrara “Dios- Cristo” no sacó a la piedra de su ser siguiendo su ley de insensibilidad, y por tanto no puede ser ni siquiera un ser animado irracional, que si se componen de cuerpo y alma, no tienen espíritu inteligente, que solo puede tenerlo el hombre.

Considerando: Que por el fundamento anterior y los 10 autos sentados, Cristo no ha existido como hombre, porque Jesús no es Cristo; Jesús es hombre y Cristo es un mito.

Considerando: Que ese mito “Cristo” significando peligro, lo que, puesto a Jesús apóstol del Amor y la Libertad, es denigrarlo además de la afrenta de la crucifixión, pena impuesta a los facinerosos; al oponerse a ese baldón Jaime, hermano en la carne de Jesús, que jura­ quitarle el baldón del Cristo que denunciaba a Jesús como hombre de peligro y la afrenta de la cruz que es patíbulo afrentoso, tampoco da personalidad al Cristo piedra y piedra queda, porque lo que no fue hombre, no puede serlo por mas dios que la perversidad lo proclama.

Considerando, en fin: Que no habiendo existido el Cristo como hombre y solo como dios-mito es sostenido por la perversidad sacerdotal con­vertido en articulo de fe dogmático por la religión, es en todos sentidos ficción; parabólico; y por tanto, el juramento de oponerse Jaime, de quitar el baldón y afrenta a Jesús que no es Cristo, porque esa ficción no fue y no puede ser hombre, se confirma que no existiendo “Cristo”, es también ficción de los perversos el adjetivo Anticristo. Por tanto, sentenciamos en firme y así lo anotarán y harán suyo todas las Cátedras y Consejos, Celadores y Adherentes, teniéndolo por verdad cierta y probada.

Articulo 1º- Probado, que como hombre no existió Cristo y si es una ficción parabólica, no ha podido ser y no ha sido un hombre sino otra ficción parabólica en oposición el Anticristo.

Articulo 2º- Que ha sido justo, por causa de oposición a la ficción Cristo representando peligro y mentira, tomarle a los perversos man­tenedores de Cristo, el ficcioso pronombre Anticristo, como desfacedor del peligro Cristo y mantenedor por lo tanto de la verdad de Jesús y de las doctrinas del Espiritismo, que desde Shet, todos los misioneros sostuvieron, singularizándose Jesús.

Articulo 3º-Por los artículos anteriores que el Tribunal Superior y yo en nombre, declaro verdad y sentencia inapelable, que cuando en las doctrinas de la “Escuela Magnético-Espíritual de la Comuna Universal del Espiritismo Luz y Verdad” se encuentra el adjetivo Anticristo refiriéndose al Maestro Fundador, substituyese con el de Maestro-Juez, u Hombre-Juez, pues no estará escrito el nombre “Anticristo” en este Código, con lo que queda abolido, como es justo, el adjetivo terrible que para los débiles y errados es el significado que le dieron al Anticristo los adoradores de Cristo y cuyo adjetivo hubo de aceptar (siempre entre paréntesis) para mantener, durante las luchas, ante los adoradores del mito Cristo, el terror que los pontífices les infundieron con el Anticristo, por las cosas sobrenaturales y milagros que esa figura terrorífica haría.

Articulo 4º- Téngase por sentencia firme y verdad probada, que no exis­tiendo como hombre Cristo, tampoco podía ser hombre el Anticristo, y así será sostenido por toda la comuna desde la publicación de éste Código de Amor Universal, que hoy se promulga como sentencia y Ley..

EL MAESTRO JUEZ

MISIÓN DE ESTE CÓDIGO

La misión de esta primera parte del Código ya lo dijimos en la "Circular Limitada Confidencial" dirigida a las Cátedras y Celadores. Estudiar a fondo lo que como pre-ley contiene el Tomo Primero que ha sondeado hasta la raíz las causas de todos los males que la familia terrena sufrió, por los errores de las leyes civiles, nacidas de los dogmas y prejuicios religiosos.

Es preciso, que por el estudio de los efectos, se convenzan de las causas de los males, y que éstas causas, no son más que las religiones todas; pero por lo estudiado en él "Buscando a Dios" estáis en lo cierto de que desde el nacimiento de la Católica Cristiana, ella sólo es la culpable del mal que la humanidad toda ha sufrido en los escasos 17 siglos de su dominación de las otras religiones y por tanto de los pueblos que las tienen.

En el Apocalipsis, escrito, por Juan y revelado por su primo Santiago, en general, y algo por la madre de Santiago y Jesús, describió el nacimiento de una "bestia nueva" que nacía de otra bestia vieja que moría". Esta era la cristiana que Aitekes funda al proclamar Dios a la piedra de Jacob, a la que apellida Cristo, como ya queda ampliamente explicado y probado.

A esa bestia nueva le dio el número 666, que es número que le corresponde en orden cronológico de las religiones mayores que habían existido hasta entonces y no ha nacido otra que le superó en falacia y supremacía, porque absorbió la maldad de todas.

Señala Juan, también un dragón que cabalga sobre la bestia, el cual es el Cristo peligro representado en el pontífice católico-cristiano. Y no quiere, Juan y el que se lo revela que haya equivoco en la comprensión; para ello, dice de la bestia que "tiene siete cabezas" y el Dragón que la cabalga,"diez cuernos". Efectivamente la religión católica se funda con las doctrinas y sacramentos usurpados con engaño a siete religiones que se juntan para una alianza, quitándoles y apropiándose de las supremacías de todas. El pontífice, desde entonces, pone sobre su cabeza la tiara con tres coronas representantes de la supremacía religiosa, civil y judicial. Que ha ejercido esas tres supremacías está, probado, en que se impuso a todas las religiones; que nombró, puso y quitó reyes y hasta 10 le fueron esclavos que son los 10 cuernos y puso sobre los tribunales la cruz patíbulo.

La misión primera, pues, de este Código de Amor Universal, es anular todo eso y anulado queda y condenados al no ser, porque no han sido persona, y lo que no fue, no puede ser que sea. Como lo que una vez es ya no puede ser que no sea. Quitado este máximo y total estorbo, que es lo, prometido por Jehová, (el padre) a Isaías, para Jacob, que al llamarlo a ésta máxima y última y definitiva misión de escribir la ley donde aún nunca se había escrito "En las islas apartadas que nunca oyeron de mí" le dice: "Y quitaré todo lo que te estorbe", y lo quita, empezando en ley en nuestro México, en donde nuestra Escuela cuenta al imprimir esta parte del Código-Ley, OCHENTA Y CINCO Cátedras varias colonias comunales que ya se ensayan en esa vida de amor en la que fraternalmente producen y consumen en la paz y tranquilidad del que cumple las leyes de la creación.

Es, pues, la misión total de este Código, regir la Comuna de Amor y Ley en todas las cosas de la vida del progreso material, moral y espiritual, tan placenteramente, como nuestro Padre quiere para sus hijos progresados, en la verdadera y real fraternidad; lo que empezamos a ensayar prácticamente en cuanto permiten las leyes y constituciones que aún rigen los Estados egoísta y opresoramente, que por la influencia de nuestra moral fraternal pueden mejorar, mientras llega el momento muy cercano que nuestro padre Creador anuncia. No es acomodaticia ni sometida nuestra Escuela. Es de orden. Su grandeza de principios que mayores no los hay, su sabiduría, que aunque relativa nuestro mundo no la posee mayor en todos los ordenes; sin sometimiento por acatamiento voluntario, en todo lo que no se oponga al libre pensamiento, cumple las leyes que a cada Estado rigen en lo material administrativo, porque en lo político-religioso, nuestra Escuela, no se mezcla; pero da sus fuerzas de votos al candidato que más moral demuestra y creen que puede ser el más racionalista. Nuestra política es, la ciencia el progreso y la sabiduría, nuestra religión sin serlo, es la fraternidad, en la que adoramos, sin formas, ritos, ni sacerdotes, a nuestro Padre ELOÍ amando al hombre nuestro hermano con lo que se cumplen todas las leyes de la creación: Misión total y máxima de nuestra Escuela del Espiritismo Luz y Verdad y no sin orden ni gobierno que sería, como fue, la anarquía; sino por leyes que éste código en su primera parte hace presentir y que en la segunda parte se darán concretas.

Con el estudio de esta primera parte, estaréis habilitados de comprender y aplicar las leyes que reglamentan todos los actos de la Comuna en que ha de vivir toda la humanidad, todo el período del séptimo día, que será largo: mucho más del tiempo transcurrido desde la aparición de Adán y Eva, porque es necesario que así sea, hasta que todos los Dos Billones de espíritus pertenecientes a ésta, familia terrena, estén completamente afinizados uno a otro por sus almas, momento en el cual habrán comprendido y penetrado la

PROCLAMA

El Universo, Solidarizado.

El Mundo todo, Comunizado.

La Ley es Una; La Substancia Una.

Uno es el principio Uno es el fin.

Todo es Magnetismo Espíritual.

La solidaridad está hecha y firmada por el Maestro-Juez con la cosmogonia y nuestro plano: mas ¿la comprendéis?... Aún el mundo no está comunizado. ¿Podriamos presentar a la humanidad maltrecha, en los grandes mundos de dicha y Luz sin darles dolor?... ¿Sois maestros en la creación comprendiendo la única Ley y la única substancia con la que seais capaces de crear un mundo?... Aún necesitais muchos siglos de estudio y encarnar en mundos de progreso inmediato Superior a la tierra para penetrar en esos conocimientos viviéndolos allí y practicándolos después aquí para entender que, "Uno es el principio y uno es el fin" y cercioraros de que,"Todo es Magnetismo Espíritual" que lo componen las fuerzas totales de todos los espíritus del Universo que, entre todos, tenemos un grado menos de fuerza y sabíduría que ELOÍ nuestro Padre. ¿ Podríamos llegar a todo eso con los regímenes que hasta hoy tuvimos, todos error por causa de las concupiscencias y perversidad de los aberrados, desobedientes a la Suprema Ley de Amor?..

Quedan expuestos los tópicos máximos de la misión cumplida del Maestro-Juez, explicados en las Doctrinas que componen la Escuela y hechos leyes articuladas en este Código de Amor Universal, para que lo cumpláis y con ello, abrazados iremos hacia él

“Siempre más allá”

El Maestro-Juez por el Maestro Superior

Joaquín Trincado (su firma)

Buenos Aires, 20 de Septiembre de 1934. Era apócrifa. Día 1, Mes 1, Año 24. Era de la Verdad

CÓDIGO DE AMOR UNIVERSAL

Máximun de la Ley del Padre para la unidad de los hombres de la tierra en una sola familia y la solidaridad con la Cosmogonía bajo la ley única de Amor.

PROLOGO A LA COSMOGONÍA

¡Mundos del Universo! Ya llegó la hora deseada en vuestro amor. Ya la tierra báñase en luz propia y se confunde en la vuestra por la armonía de la misma ley. Ya la tierra pasó el momento histórico de su juicio final, por el que habéis pasado vosotros y por el que pasarán los mundos todos cuando su progreso sepa pedir la justicia de la Ley.

Conozco la gran importancia de éste Código que empiezo en el primer día de la luz; en el momento histórico de la sentencia recaída en la Liquidación de cuentas pedida por el Padre a sus hijos, en la cuál, han sido muchos los despojados de los talentos que se les dio porque no los supieron administrar; eran rosas inodoras y no cabían en las aromas armónicas del jardín fragante del Padre y han sido transplantadas al vivero, donde el azote de los vientos los hará adquirir fortaleza y aromas, en vez de hojas pintadas y aromas venenosas de que se habían vestido. Una lágrima de compasión para ellos pido a vosotras, humanidades de Amor, y vuestras miradas, como lo habéis hecho mientras estuvieron en la tierra, de la que sólo tomaron el perfume de la materia que anestesió sus almas.

Los hijos del trabajo quedan siguiendo su obra en el séptimo día, comulgando con vosotros; y por éste Código de Amor, tendrán su mirada y su ayuda a aquellos viveros, e injertarán en tiempo oportuno la yema aromática que dará flor y fruto de provecho.

Yo, aún lucho dentro de un cuerpo de imperfecta materia, que si es verdad sirve al espíritu, no deja, por su ley, de opaquizarle un tanto la luz; por lo que, en nombre del Padre, os pido la vuestra para éste anillo de la cadena que nos enlaza por fin en la verdad y la armonía de la única ley del único Padre, que es Amor. Y pues las bases que me han de servir para éste edificio eterno deben ser indesmentibles, dadme los materiales necesarios, sobre los que ya me habéis dado, porque la piedra angular, es el contrato de Hellí y los hombres dado a Abraham y el Espíritu de Verdad, es el que ha de unir los fragmentos de todos y a Él, acudiré en todo momento y la obra será llevada a fin, en unidad y amor del universo solidarizado.

PROLOGO A LA TIERRA Y SUS ESPACIOS.

Paz a la tierra. ¡Amor a los hijos del progreso! ¡Hosanna, Hosanna, Luz de la verdad, en el primer día del reinado del espíritu en la unidad por el único santo principio y única ley Amor! Hosanna!

Ya, hombres de la tierra, habéis sido pesados en la balanza de la justicia del Padre. Ya, los estorbos extraños al hombre que eran los espíritus de maldad, han sido quitados y transportados a mundos correspondientes. Sólo te quedan tus prejuicios y tu ignorancia que debes desechar con tu esfuerzo, haciéndote sabio, y para eso, se te dan los medios y principios únicos que Eloí nuestro Padre ha dado para todas las humanidades.

En el libro "Buscando a Dios y asiento del Dios Amor", tienes iniciado el alfabeto, de lo que debes aprender, donde recibirás la preparación de sabiduría para estudiar las doctrinas contenidas en la filosofía universal dictada por el Espíritu de verdad y maestros de los mundos de Luz, nuestros hermanos mayores; esas doctrinas de la escuela universal predicadas por los enviados del padre en todos los tiempos, fueron adulteradas siempre por las religiones pequeñas, las que ya más no existirán, porque llegó la hora de la justicia y se les pidió cuentas y resultaron malversadoras de la verdad y han sido derribadas, e implantada una sola iglesia que es de todos los mundos del universo, con un sólo pontífice: Eloí; con un solo principio: Amor; con un solo sacerdote: la conciencia; con un sólo templo: el universo; con un sólo altar: el corazón.

Para tu ayuda, para tu orientación se escribe éste Código, explicado en otros libros que ésta Escuela te entrega, en sustitución de todos los códigos y de todas las creencias que hasta hoy, sólo error y opresión tenían. Con este Código, daréis el primer paso en la anulación de fronteras y, NADIE EN NINGUNA PARTE PUEDE SER EXTRAÑO NI EXTRANJERO, porque todos somos hermanos, hijos del amor del mismo padre; con éste Código os orientaréis por el amor, a la verdadera comuna, no de nación, sino universal, de todas las razas que hasta hoy dividieron la tierra, por el antagonismo de tantas religiones, que en vez de ser lazo de unión llevaron la discordia, haciéndote odiar, por un fanatismo ruin de religión y de patria, no ya a los negros o amarillos, si tú eres blanco, sino aun a tus mismos hermanos de tu nación, de tu provincia y de tu misma familia, sino tenían el fanatismo pedido por la religión y el estado.

Mas para esta unión, para ésta fraternidad, veo en la tierra una Babilonia, algo más ininteligible que la Babilonia bíblica; esto lo sabe el Padre, porque el Espíritu de Verdad lo ha palpado, y porque yo su representante en la tierra para implantación de la unidad de un credo; para la proclamación de la Ley de Amor, lo he impuesto de la imposibilidad en muchos siglos, sin un acto de justicia, como el ejemplo de las cinco ciudades del Mar Muerto.

Triste es esa medida; pero es necesaria a la vida esa amputación y, antes del Juicio final se había decretado, para su día, el acto de justicia; en consecuencia de la cual, toda la Babilonia será consumida por el fuego y barrida y cubierta por las aguas, quedando sólo la cabeza de esos territorios, que no se enfangó, ni declinó de su misión y esa será la que lleve bajo su égida, la paz, la libertad, la fraternidad, la justicia; en una palabra; el amor a todos los continentes que queden y a los nuevos que aparecerán, porque en su suelo (manchado es cierto por la obra de la religión pero que no fue, suya la obra sino de poderes extraños) se dio acogida a la idea de que el universo no podía reducirse a un palmo de tierra conocido y descubrió un nuevo mundo; cuna que ha sido de libertad, y el granero de José, en la escasez; y es porque en su suelo vivió materialmente la última existencia, con cuyo nombre nos será eternamente conocido el Espíritu de Verdad y porque allí cayeron las lágrimas materiales de la gran María, madre de Jesús y madre del apóstol de España, a cuyos brazos fue la gran madre a recobrar la vida que le faltaba y que ella diera a su hijo y fue allá en Saldubal, sobre las riveras del Ebro, testigo de aquella emocionante escena; y por fin, porque en su suelo, han nacido por ley de justicia el Juez que sentenciaría a la tierra y los espacios. EL legislador del Código de Amor, y también sus secretarios.

Sí, naciones; sí, imperios;, hemisferios todos; pesa sobre el mundo tierra la justicia de la ley del Padre. En el corto espacio de noventa años, habrán pasado las tres generaciones que quedan juzgadas y habrán presenciado la completa transformación del planeta, y grandes extensiones de territorios quedarán en estado calcáreo, otros cubiertos por las aguas y nieves seculares, y aparecerán continentes que hoy las aguas cubren y no serán manchados con el odio religioso.

EL Juez sabe cuáles son los territorios que desaparecerán y la porción de mares donde aparecerán nuevos continentes; mas en la justicia esta el advertir a los habitantes de la tierra el cataclismo y callar lo demás.

Si los pueblos tuvieran conciencia, sabrían pesar sus culpas y todos estarían dispuestos a esperar serenos la justicia de la Ley; pero la ciencia que poseen absolutamente materializada y prejuiciada, no les deja ver la verdad de las cosas; los anuncios diarios que la naturaleza y los elementos, les demuestran. Pero, ¿Quien le hablara al ciego de colores? ¿Quién podrá convencer al supremático, de la igualdad absoluta de la Ley de Eloí? ¿Quién será capaz de obligar al parásito al trabajo? ¿Cómo el orgullo, se podrá reducir a la humildad?¿Cómo persuadir de su error a muchos pretendidos sabios? ¿Cómo, en fin, hacer la unidad de la humanidad y hacer reinar el amor?

Para cada cosa se ha dado el medio en su tiempo y la humanidad lo ha rechazado; pero el Juez ha militado en múltiples existencias, en todos los continentes y cursado todos los conocimientos y sabe donde esta la raíz del mal y lo señaló en el libro "Buscando a Dios" y en otros muchos puntos de la Filosofía Universal y lo repite aquí: es el prejuicio de religión, de patria y de conciencia, la causa del mal, y esto en la ley de justicia del Creador, está decretado quitarlo.

Mas el Padre tiene muchos medios y todos son pruebas de amor; pero consiste en la humanidad, el adelantar los hechos y provocarlos por medios violentos, o retardarlos hasta el fin del plazo señalado y que se produzcan poco a poco y casi insensiblemente, pero que al fin del plazo se habrán producido; mas yo conozco bien a mis hermanos y a pesar de la advertencia, provocarán la violencia y, "LA BABILONIA CAERÁ ESTREPITOSAMENTE"

El Juez, ya os lo ha advertido; a los hombres toca lo demás, de sufrir la justicia en dulzura o en violencia. Pesad las cosas, pensad las causas, ved, si es posible la vida de paz y armonía en la tierra con los regímenes de hasta hoy, y hacer justicia vosotros mismos a la sentencia dada, cuyo cumplimiento, nada ni nadie podrá estorbar, porque nada ni nadie estorba los designios del Creador.

PÁRRAFO SEGÚNDO

"¡Jerusalén, Jerusalén! Convertere at Dominum Deum tuum", exclamó el profeta. iHombres, Hombres! Convertios al Dios de Amor y adorarlo en espíritu y verdad en el asiento eterno y único que os señalé, os dice el Juez.

La exclamación del profeta indica, que Jerusalén andaba por camino equivocado, y por prevaricador, el pueblo judío, depositario entonces de la ley escrita, fue destruido y aniquilado; la advertencia del Juez, no es a un pueblo determinado; es a todos los hombres de la tierra sin distinción de razas, porque todos tienen el principio santo y en todas las razas ha sido sentenciada la tierra y el espacio.

Las razas no existen, aunque exista la variedad; esa variedad, compone precisamente, la armonía y la belleza del mundo tierra, como en todos los mundos de expiación; la misma substancia, la misma ley, la misma vida, el mismo principio y el mismo fin, es para los blancos, negros, amarillos y cobrizos; la diferencia está en el orgullo, en la equivocación, en la supremacía que erradamente quieren tener unos sobre otros; y el mal de todos es, uno sólo: la religión pequeña que cada uno ha querido anteponer a la de otro y ninguno ha tenido la fortaleza de ahondar en su propia religión, para ver, que su conjunto era erróneo y falso; y que todas juntas, dejaban vacíos que no se podían llenar; pero que aunque tuvieran errores, si los hombres hubieran tenido valor para igualarse en una sola religión por mutuo acuerdo, en hermandad, no como lo intentó la cristiana por el engaño y por la fuerza, con lo que llevó el desconcierto y el odio entre todas; por lo que, como era lógico que sucediera, se atrajo el odio de todos los pueblos; y al final, el de sus mismos secuaces.

En la tierra, como en todos los mundos de expiación, hay un poco de todos los mundos de la cosmogonía: unos vienen de mundos primitivos a llevar impresiones al mundo de su procedencia; otros, vienen de mundos superiores, a traernos el progreso de sus humanidades; y la generalidad, es la que lucha en pagar sus deudas y con el trabajo manual e intelectual, elevar su mundo al progreso, para luego disfrutar en el séptimo día de su trabajo, dentro de la luz propia de su sabiduría.

Por lo tanto, TODOS EN LA TIERRA SON IGUALES Y SU LEY ES EL TRABAJO; todos han venido a cumplir un deber; a depositar en el progreso común su grano de arena, para disfrutarlo, por lo tanto, en común, en el día de la paz y la armonía, cuyo proceso no puede ir mas allá del sexto día, que en todos los mundos se señala el final, con un juicio, en el que cada uno rinde cuentas de los talentos que el padre le dio al lanzarlo a la vida del progreso; es decir, A CONTINUAR LA CREACIÓN, QUE ES ETERNA.

Este juicio es pedido por los mundos, cuando los espíritus a él pertenecientes están en mayoría del progreso espiritual; y felizmente para la tierra, que tanto ha luchado, ese día llego; pero que fue anunciado (como lo es en todos los mundos) muchos siglos antes, para que todos estén dispuestos a pagar al propietario lo que le pertenece; pero como este propietario es nuestro Padre, Él, en su amor y que nada Él necesita, pero que su complacencia está en la felicidad de sus hijos, pone en sus manos todos los medios durante el tiempo de prueba, el cual está señalado en la Ley universal, y cumplido, manda a uno de sus hijos, hermano de sus hermanos, a pedir las cuentas, separando a los morosos, para establecer entonces la única Ley propia del Padre y ella es amor, con la que se entra en el usufructo del trabajo realizado en comunidad, porque todos han trabajado igual en la parte de creación que les fue encomendada; mas todos estos son sabios, porque saben de qué se componen, de donde proceden y adónde van; y por su sabiduría, la luz es hecha en el espíritu y se apagan las tinieblas de su ignorancia y resplandece la Tierra; es decir, resplandecen los espacios de la tierra, donde se reúnen los espíritus sabios; porque los retrógrados, se separan por su propia voluntad y porque no pueden resistir la luz de los progresos; la tierra no brilla en la luz de los espíritus de progreso hasta después del juicio, porque la densidad de los pensamientos de los retrógrados la empaña en su atmósfera, y esto obedece a una sabia disposición de la providencia, porque, si penetrara la luz en la tiniebla, de lleno, se producirían desequilibrios bruscos y sé aniquilarían los hombres unos a otros con odio, y esto se llama, tiempo de espera.

Mas no por eso deja de penetrar la luz, obedeciendo al progreso; pero paulatinamente, y aun así, se producen choques cruentos y de ahí las revoluciones en los pueblos, por la ceguera de los unos y su terquedad en no ver la luz que muchas veces ha sido envuelta en ríos de sangre y columnas de humo de cuerpos humanos quemados; pero era necesario para ir rasgando el velo y abrir la brecha y los espíritus de luz cumplen su misión de amor, y llegado a la mayoría la luz, pide esa mayoría a la Ley de Justicia, dentro del santo amor y se produce el juicio, que consiste, en separar los retrógrados, de los de progreso, para que éstos no tengan obstáculos ni les sea alterada la paz que se conquistaron, porque nadie puede, en justicia, causar daño con sus hechos a un segundo; y esto hasta en la ley de la materia, para lo que ha sido inspirado, pero que así lo han entendido los supremáticos y no han perdonado medios los tribunales de la tierra, hasta el punto de convertir en crimen el tomar algo para saciar el hambre; y, EL CRIMEN ES LA LEY QUE OBLIGA POR LA PENA A MORIR DE HAMBRE; y el juez que sentencia y los legisladores que sancionaron la ley, SON LOS VERDADEROS CRIMINALES ANTE LA LEY DEL DERECHO DE VIDA.

En el juicio final de la tierra, como en el de todos los mundos; al ser separados los retrógrados, no son desheredados, ni destruidos; son hijos del mismo padre y éste, no puede, en su amor y justicia desheredar a ninguno, ni los crea para destruirlos como el hijo de Urano de la Mitología. EL ESPÍRITU NACE PARA NUNCA MÁS MORIR Y SIEMPRE PROGRESAR Y SIEMPRE ASCENDER.

Así es que al separarlos a éstos, no se hace más que como con los pestilentes; ponerlos en el lazareto para que se curen y no contagien; y así, se les coloca en el mundo donde sus afecciones reinan; allí tienen que luchar y trabajar para conseguir su deseo; pero que en la conciencia llevan el germen del bien que por la justicia se les obliga a dejar, porque no era suyo y lo acaparaban y guardaban por la astucia, la malicia y la fuerza, sin haberlo producido; y si lo hubiera acaparado en previsión y para repartir en justicia, tanto en lo material como en lo espiritual, sin coartar la santa libertad, pero castigando el libertinaje, no se le hubiera separado; hubiera hecho obra buena, como José en Egipto; éste, acaparó por amor comunal; el otro, por amor propio.

Mas ya, el juicio final de la tierra tuvo su sentencia y es hora de aclarar y resumir, en este "Código de Amor", que es el Código eterno, porque es el Código de todos los mundos y es el del Dios Amor que di a la humanidad señalándole su asiento eterno. Vamos, pues, a entrar en materia, afrontando las dificultades que ningún legislador tocó por pusilanimidad, excepto uno, a quién pocos han estudiado por falta de valor; y eso que escribió para una época, lo necesario, y ni aún es citado siquiera; pero todo el mundo lo ha de conocer.

No hay duda que es intrincado el artículo de la unión de los seres para su procreación y que no se han atrevido a abordarlo, ni legisladores ni jueces y se han cometido y se cometen errores de tal magnitud, que yo puedo decir y digo en nombre del Creador, que no hay juez ninguno que no haya pasado horribles tinieblas en los espacios, por esa causa. Pero como yo sé donde reside la causa del mal y conozco la ley que rige en los mundos de luz; en cuyo grado entró la tierra, tengo que legislarlo, porque que no puede la tierra (como no podrán aquellos mundos) disfrutar de la dicha y felicidad completa, sin destruir los errores de éste articulo, el más importante, contenido en el "crescite et multiplicavimini", creced y multiplicaos de la ley natural del Padre común.

Hechas estas observaciones y advirtiendo que se escribe éste Código, máximun de la Ley de Amor, para los hijos de luz y que pasadas las tres generaciones que hoy viven en la tierra no lo necesitan los venideros, más que para admirar, en sus existencias, el amor del Padre; y en su sabiduría, retroceder, por sus artículos de amor y libertad, a los tiempos del odio y opresión. Voy, primero a insertar como capítulo único que todo lo resume en amor, el testamento de Abraham.

Espíritu de Verdad, guía la mano, e ilumina la inteligencia de tu representante en autos de Juez que para éste Código firmará por su nombre.

Joaquín Trincado