Párrafo II
¿ QUIEN SOY YO ?

Los hombres tienen muchas historias y todos pueden saberlas en su existencia presente, porque el espíritu, todas las lleva archivadas: pero ello, mil veces es perjudicial por los prejuicios; y el espíritu, en justicia, las oculta.

Quedó atrás comprobado, que el espíritu vive muchas veces sobre el mundo que tiene que hacer progresar y en él adquirirá sabiduría. Dije la contestación de Jesús a los sacerdotes cuando dijo: "Yo fui antes y después de Moisés"; de Juan dijo: "Su voz es de Juan, mas su espíritu es de Elías".

¿Y yo quién soy? En mi traje soy el obrero; pero en esta materia encallecida por el trabajo, se envuelve, el que juró al Padre, quitar el peligro "Cristo", mientras Jesús estaba colgando de tres clavos.

Es natural ese juramento en un hermano que ve asesinar a su hermano y afrentado con el nombre de "Cristo", que en lengua hebraica dice "peligro" y, Jaime, hace juramento de borrar de su hermano, la infamia.

Mas ya hemos visto, que a la religión católica no le importó de la infamia y tomó como filón de riqueza la crucifixión ignominiosa de "Jesús rey de los judíos", agregándole el "cristo" y componiendo el "Jesucristo".

La afinidad siempre cumple sus leyes: los asesinos de Jesús, son sacerdotes. Los sacerdotes católico-cristianos, recogen la herencia de los sacerdotes judíos y mantienen como Dios, el Peligro Cristo. Cualquiera, pues, que haciendo justicia quiera defender a Jesús y salvarlo de la afrenta "Peligro" "Cristo", sería el "Anticristo", ante los sacerdotes del Dios-Cristo.

Ya hemos oído al Espíritu de Verdad y al espíritu de Jesús que han recordado aquel juramento en el calvario, mientras salpica los vestidos de Jaime la sangre de su hermano Jesús. Por sus dichos, estoy obligado, como hombre, a creerlo, después de tanto que he descubierto en mis enojosas y agobiantes peregrinaciones, hasta que tuve la feliz fortuna de encontrar al Dios Amor; y no solo eso, sino su asiento, en "El Espiritismo", en la forma expuesta en este libro.

Hoy, 19 de Agosto de 1931 que acabo de corregir el texto hace 20 años escrito, preciso me es, (por gratitud a mis propios acusados calumniadores) a completar el libro, con dos puntos confirmatorios de mis estudios, afirmaciones y sentencias: lo que, para su memoria hago este