CAPITULO DECIMOSEXTO
CONFIRMACIONES DE TODO LO ANTERIOR

Párrafo I
MI PEDIDO

¡Juan; hermano mío! Desde que te encontré en mi áspero camino, todas las cosas me fueron más dulces, aunque siempre penosas, hasta afirmar el asiento del "Dios Amor". No debo dar por terminada esta mi primera piedra del edificio del Asiento del Dios Amor, sin oír tu afirmación como la de mis otros guías, pues es necesario que me justifiquéis ante las gentes que vengo a salvar, como justificado estoy ya en los Consejos de Sión.

La carga que llevo encima es tan grande, como la que habéis llevado todos vosotros que sois más fuertes que yo. Llevo, gratuitamente, un nombre de guerra temido y odiado muchos siglos antes de que yo lo ostentara aunque mi espíritu lo tenía aceptado antes de ser anunciado. Mas ya sabe el mundo tierra por esta obra y saben los mundos de la cosmogonía, pues sus Maestros me lo han confirmado que el mistificado Anticristo viene a implantar el Amor con el "Dios Amor"; a unir a la familla terrestre en un solo credo, que ni puede llamarse credo puesto que es estudio eterno y sin más dogmas ni misterios, ni templos, ni sacerdotes, que los expuestos en este libro que debe llevar tu hebilla de cierre como de los Maestros y Espíritu de Verdad y el mundo no dudará y se agarrará a la ancla salvadora del amor que se le tiende.

Sí Juan, sí Jesús, sí Joaquín, sí María, sí Xavier Espíritu de Verdad: por amor a la humanidad, dadme vuestra hebilla de cierre para que el Amor que me ha llevado al puesto que ocupo, inflame el amor de los hombres, en el Amor del Padre.