Párrafo IV
UN PUNTO DE LA GRANDEZA DEL HOMBRE

Sión. (1) Llena de prejuicios tiene este nombre a la humanidad; mas para que mis hermanos de la tierra se vayan preparando a mayores explicaciones, y a fin de que reciba el primer destello de luz vivificadora, diré algunas palabras de este mundo de perfección pero aun perfectible. Astronomía; tú no puedes negar nada y eres fría para afirmar; pero si a la revelación del telescopio agregas tu razón, dejarás pronto las hipótesis para hacer afirmaciones axiomáticas y a ello estás obligada.

Sión... La gran Síón. Ciudad de luz, cantada siempre y nunca comprendida, aunque siempre revelada: Hoy es el día que la tierra te conocerá.

Sí, hermanos de la tierra; Síón, es la ciudad de la Luz, porque es el asiento de los consejos del plano primero. Primero, para nosotros, porque a éI pertenecemos,

Sión está situado en el centro justo de La Vía láctea, (al parecer de la vista) a la que corresponden otras nebulosas de su categoría y que forman el plano primero de la cosmogonía, o sea el principio del progreso.

Sión es un mundo perfectamente material y regido como todos por la misma ley; pero su grado de perfección, lo hace ser el sol del primer plano progresivo de la cosmogonía, y como nuestro el sol es el que rige a su sistema y depende de Síón, así como todos los demás sistemas de las nebulosas de este plano: y Síón depende de otro centro de otro plano, aquel de otro y así hasta el infinito, pero sintiendo todos la misma y única ley; por lo que, nadie en ninguna parte, es ajeno al progreso ni extranjero.

Sión, es pues, el centro de la luz de nuestro plano y allí tienen su morada los consejos del Dios de Amor, que decretan y hacen cumplir los mandatos de la ley suprema, en cada mundo y a su hora.

En Sión, residen los Mesías de todos los mundos de esta parte de la cosmogonía y tiene su tribunal en la ciudad de este nombre que está en el meridiano y donde la noche no existe, en la acepción de la palabra.

Las auroras en Sión... ¿Cómo describirlas cuando llegan los destellos de sus soles de variados colores? El espíritu lo comprende y la ciencia lo presiente; pero pintarlo, no tiene material la Tierra para ello; el arco iris, es una línea confusa y negra comparado con aquellas auroras.

Los espíritus libres y los encarnados, viven confundidos y se ven y se hablan, porque en perfección y amor se igualan; pero las existencias son tan largas en los encarnados, que la mujer da 100 hijos en una existencia; pero, su año es 36 de los de la tierra.

Su constitución física, es igual en un todo a la de los terrenales, pero su materia es tan transparente, que se ven a través de la carne todas las funciones del organismo y la formación del feto en las entrañas de la madre; el vestido es sutil y en forma de túnica amplia, pero material (no vayáis a pensar que es fluídico) y hasta nosotros llegó su nombre; se llama "Cendal". Su organización política es la comuna y nadie es más rico que otro; pero todos trabajan y todos son sabios.

El tribunal de los consejos de gobierno donde se reúnen los Mesías bajo el ancla del Espíritu de Verdad que rige aquellos consejos, yo lo he visto; en él recibí mi cargo como lo recibió Jesús y Juan, como lo recibió Abraham y Moisés; como lo reciben todos los Mesías de todos los mundos y, el Espíritu de Verdad es consejero de consejos superiores de otros planos a los que acude al llamado llevando consigo el archivo de la tierra como el de todos los mundos del plano a su cargo.

Esa es Sión, descripta de una pincelada, en la que mi espíritu vive y conversa, y de la que han descendido espíritus maestros que tomaron carne en la tierra, imponiéndose la misión de implantar el amor que allí es la ley, como en todo el universo.

Mas... Óyeme bien hombre y avergüénzate de tu maldad y sacude la inercia y trabaja y corresponde. Óyeme y no te asustes de esta verdad que no puedes comprender, pero la comprenderás pronto. El espíritu de Verdad. . . El que rige y dirige los consejos de Dios en Sión, ha vivido en la tierra encerrado en un cuerpo material como el que tú ocupas, en el siglo XVI de esta era y conozco su biografía, su familla y la casa de sus padres. Vino a pulsar, a palpar a la humanidad terrestre y vivir su vida, para así juzgarla en conocimiento.

El que Pío IX, llamó el Anticristo de hoy, también vivió en la tierra hasta dos años antes del nacimiento de aquel y era y es su protector, El Espíritu de Verdad.

Podría enumeraros una larga lista de mundos a donde el telescopio no ha podido llegar, como el Gof-Duf, de la nebulosa inmediata a la Vía Láctea, cuya dirección es una línea recta de la tierra pasando por Sión, pero a una distancia igual de Sión a Gof-Duf, como de Sión a la tierra, donde la vida animal y espiritual es semejante a la de Sión y donde se me ha hecho ver la vida íntima, oír sus cantos y copiado sus versos que guardo y donde el Maestro de aquel mundo me dijo: "Viajero atrevido que en alas del amor llegas de la imperceptible tierra, ¿buscas amor?... Ve, copia y escribe" y se produjo una escena de amor, capaz de hacer estallar al corazón del hombre terrenal. En ese mundo, la igualdad reina y el trabajo es común; pero tan sabios son, que la astronomía es la A. Hay lagos de aguas saludables donde acuden los espíritus a cargarse de fluidos de vida. Su vegetación es finísima y parecida en color y finura a nuestro lino cuyas florecillas forman un manto azulado con su perfume embriagador. Hay frutas sabrosas por doquiera y una es parecida a nuestra naranja. Un espíritu del Gof-Duf llamado Juilis Juilis, ha descendido y comunicándose muchas veces respondiendo a mi visita. No disfrutamos su luz.

A la misma altura, pero con una distancia como de la tierra al Sol, he visitado otro mundo de poco más o menos condiciones que el anterior y perteneciente al mismo sistema que rige Gof-Duf, de cuyo mundo también nos ha visitado su Maestro y nos mostró su idioma. Allí, el trabajo, es un poco más pesado que en Gof-Duf, pero igualmente existe la felicidad y el amor es su ley. El Maestro que nos visitó se hizo firmar Shollis Shollis y el nombre del mundo es Eg-Eg. Su luz no llega a la tierra.

Sobre Eg. Eg. en línea perpendicular y con la misma distancia horizontal que separa Eg. Eg. del Gof-Duf, y por consiguiente formando un triángulo equilátero, está el mundo Dolifet; es de forma ovo-esferoidal y bastará para ingeniar su belleza, diciendo que tiene tres satélites equidistantes y dos luminares, por lo que, la noche real no existe. De este mundo, que además de mi observación en él nos visitó su Maestro, tengo las explicaciones dadas por él, y de éste, como de los descriptos arriba y los que seguirán, las daré al publicar los libros de comunicaciones. El Maestro de llama Xeim Xeim.

Estos tres mundos, no tienen nada que observar por encontrarse relativamente cerca a su centro que es Gof-Duf. Pero al ser llevado mi espíritu a otro de una distancia inconmensurable, nos pone en conocimiento de la magnitud del sistema Gof-Duf; pues, Tebeg-Tebeg que así se llama este mundo que anuncio, está a una distancia igual y en línea recta a la tierra, que del promedio de la Vía Láctea; no lo vemos y ellos nos pueden ver menos, porque la tierra es un garbanzo en su comparación, tomando cono control el Sol.

Su Maestro Schuru Schuru que allí me instruyó y luego se manifestó, nos dió explicaciones; pero éste como los anteriores y otros que luego diré, vinieron con órdenes de Sión, para confirmar la verdad de haber descendido y hablado el Espíritu de Verdad a la tierra, confirmarme en el nombre en mis cargos y manifestarnos su amor.

Descendamos un poco de aquellas altas regiones. (No es propio decir descendamos porque no sabemos si subimos o bajamos, pero hemos de expresarnos de algún modo) descendamos a mundos más cercanos que vemos desde nuestro terrón.

En la constelación del Cochero, se me señaló uno de los mundos, que me designaron "Alfa". No es menos bello que los descriptos y tampoco existe la noche plena; pero una cosa me llamó la atención y es la riqueza de sus moradas y la igualdad de éstas y las vestimentas y la estatura de los hombres que me dijeron al hacer yo observación, un metro 32 centímetros y todos casi igual; las plantas también observan una casi misma altura en sus variadas especies y en este mundo Alfa, como en los anteriores, no conocen las dolencias por padecerlas: pero saben que en mundos inferiores padecen y que ellos en mundos anteriores las sufrieron.

Aquí fui presentado en un colegio; los niños estudiaban la astronomía y mi espíritu oyó explicaciones dadas por el maestro de aquel colegio y fui invitado a una observación quedándome extático; pues apliqué mi vista (yo estaba materializado) y ví la tierra tan de cerca, que le distinguí perfectamente los mares y los continentes: inquirí los materiales de aquel aparato óptico, y se me dijo: "En la tierra tenéis la materia, pero ésta la tenéis que descubrir y combinar; pero pertenece al séptimo día y aun no habéis llegado; estáis al fin del sexto y pronto entraréis al día de la luz. dilo a nuestros hermanos para su animación y para que todos quieran trabajar para saber y que no quieran descender". Le agradecí el consejo. Mis guías aparecieron pues me habían dejado con aquel maestro -que era hombre- y me despedí; los niños dijeron: "Dios (2) bendiga al viajero de la tierra que nos visitó", y descendí. En Venus y Marte la vida es muy semejante a la tierra; pero en Venus he observado las habitaciones, algunas transparentes, que desde fuera se ve el interior cual si fuesen de cristal. No ví hombres ni mujeres solos, sino siempre hombre y mujer en pareja y en todo se respira amor; en Marte se trabaja tan duro como en la tierra. y hay menos extensión de tierra que de mares; éstos, en los polos, están más helados que en la tierra; pero el trabajo se realiza todo con máquinas muy semejantes por cierto a las nuestras y la electricidad (no dinámica) es la fuerza que utilizan. Quise inspeccionar, pues mi espíritu era atraído, pero se me dijo por el Maestro de este mundo Chuilid de Líd: "Tenemos diez siglos de Marte (19 próximamente de la tierra) de adelanto y es fuerza que lo ganéis con vuestro trabajo, aunque tú, amado viajero, has dicho ya en la tierra cuanto se puede decir de la madre electricidad". Es cierto, recuerdo que en un opúsculo escribí, "la electricidad, fuerza omnipotente y madre de todo lo creado", etc. El Maestro de Marte nos ha devuelto la visita. ¿Pero cómo sabía él que yo había escrito aquel apotegma?

El Sol. Al astro que nos arrastra, he ido varias veces; (y nadie lo negará sin negar a Kepler, que señaló el punto de alguna estrella, que al fin encontraron los telescopios) del Sol recibo frecuentes visitas y comunicaciones de dos grandes Maestros que se firman Schuwit y Hebis. En él hemos registrado, (digo hemos registrado porque siempre en mis exploraciones me acompañó el vidente José González), hemos registrado grandes partes de sus continentes y ciudades y digo: que éstas son bellas, armónicas con grandes extensiones de jardines; que el régimen es comunal y la ley el Amor; que la tracción y locomoción su fuerza es la electricidad (no dinámica) y sus vehículos son aproximados a los nuestros, pero los materiales pesan mucho menos; que las grandes reuniones y festivales se celebran a la luz, es decir, al descubierto, y se declama en esas reuniones donde músicas arrobadoras subliman los sentimientos; que no hay mayores ni menores en derechos; que todos son sabios en relación de edad y su base es la astronomía; que pedí al Maestro Schuwit me mostrara un laboratorio químico y me fue mostrado, sorprendiéndome ver aunque muy perfectas, las mismas formas de nuestros aparatos, cosa que me hizo exclamar; pero Schuwit me dijo: "Una es la ley y por eso uno es el efecto"; pero buscar la esencia, el principio de esa ley y comprobaréis los principios que de aquí recibís. Y dí a los hermanos de la tierra, que si; de aquí les va la vida a sus plantas v vibraciones que vivifica sus cuerpos y es, porque es ley , que la vida se reciba de la vida; y que el Sol, centro de vida de sus mundos gobernados, no puede estar muerto ni quemándose como leña; y que solo es vida real, el ser, esencia de la esencia misma; el hombre". Yo os lo digo y ya lo sabe la humanidad: la astronomía que lo afirme como principio y, basta de hipótesis.

Descendamos más; la siguiente narración, tan verídica como las anteriores, pondrá a la ciencia en nuevos conocimientos, no despreciables.

Acompañado del vidente, me desdoblé llevado por los maestros y cruzando distancias no mensurables, pero con conciencia de que seguíamos la línea Este de la tierra, entramos en un mundo, que a no ver que nuestro periespíritu seguía interminable hilo hasta nuestros cuerpos, nos hubiéramos engañado, pues habríamos creído ser la tierra misma.

Pero la potencia del espíritu y la sabiduría del Padre está pronta; y tan pronto le dije al vidente, "fijémosnos porque esto es singular; después de tan horrorosa distancia nos encontramos... en" iba a pronunciar la tierra; pero un arco fluídico se había trazado y en él leímos: "Gomelía". Así pues se llama este mundo.

Hicimos una inspección, acompañados del maestro Schuwit del Sol, que nos dijo: "no pertenece a nuestro sistema, es de Orión, estudiad". Montañas, valles, ríos y bravíos mares; vegetación, arquitectura, hechos y costumbres, como en nuestra tierra, pero un algo más atrasada que nuestra escasa civilización se ofreció por todo a nuestra vista.

Entramos en una ciudad para recoger más pormenores; era de noche y escaso alumbrado iluminaba sus calles, mujeres y hombres de más burdas vestimentas que nosotros y de caminar pesado se cruzaban entre nosotros y unos ante otros se inclinaban; aun es un mundo de supremacías; vimos cuarteles y buques de guerra y calculé su estado, con el de la tierra en el siglo XVII.

Veamos más en las costumbres, dije, y del puerto, un tanto rústico, entramos en un establecimiento donde quedamos sorprendidos, viendo hombres que jugaban y casaban fichas semejantes a nuestro dominó.

Schuwit nos dijo, "Vamos"; y partimos y pronto nos encontramos a nuestros guías, y nos señalaron otro camino que el que habíamos llevado y nos pusieron sobre un bellísimo mundo de fragancias y color, con dos armoniosos soles, uno color violeta y el otro color oro, que hacían un estado agradabilísimo; el color de la fina vegetación es verde naranja, y el oxígeno es embalsamador; suaves lagos de rítmicos movimientos bordeados de flores, árboles no muy grandes con frutos hermosos, hay por todas partes; allí, nuestros espíritus, gozaban de dulzura inefable; pero. . . solo aves de vistosísimos plumajes rompen el silencio; fuimos puestos sobre unos animales (semejantes a nuestros gansos) y éramos transportados en rápido vuelo de una parte a otra de un lago encantador. El Maestro de los espacios, que es el Espíritu de Verdad, me dijo: "He aquí el galardón del Padre a los vencedores de la tierra, después del séptimo día; aun no ha germinado aquí la humanidad que debe ser animada por los espíritus de mayor grado de perfección de la tierra, para recibir luego su emigración después del séptimo día; éstos serán sus animales servidores"; está camino de Sión. Descendimos y encontramos maravillados y alegres a nuestros hermanos, por lo que por nuestros cuerpos les comunicábamos desde aquellas remotas regiones de la nébula de Orión. No me dijeron su nombre y por respeto no debí inquirirlo.


(1) Sión, es el que la astronomía llama "Sirio" y debo darle este nombre, porque así lo llaman en todos los mundos.

(2) "Dios" digo que dijeron los niños. Otro nombre pronuciaron que aun no puedo dar en este libro. Aún, para la tierra, diremos Dios.