Párrafo II
MAJANDO LAS GRANZAS

"Mientras descansas, maja las granzas" me decía mi amante padre de niño; aprovecho el consejo que no podía ser fruto de la rusticidad del labriego: alguien se lo dijo para su oscuro hijo. Majaré pues las granzas, mientras mi alma se cura de la tremenda herida que ha recibido en su desengaño, y mientras hago la excursión, allá, donde vivieron los Mesías de la libertad.

Mas las granzas que voy a majar, son la prueba irrebatible de la maldad de la iglesia que he condenado a su destrucción y olvido, sirviéndome de sus mismos bulas y de sentencias de los tribunales de justicia civil y criminal, que prueban el odio, pasión y avaricia y los siete pecados capitales de esa prevaricadora iglesia y religión.

Al principio de este estudio de la iglesia católica, ya me impresionó mucho el modo extraño como acaeció su fundación; pero creí, sinceramente, que pudiera ser cosa del momento y pasados los primeros incidentes, entraría en el camino trazado en las doctrinas de Jesús que son racionales y de amor y se imponen a toda alma honrada y corazón noble.

Pero al llegar al tercer siglo y encontrarme con la alianza de las religiones y aquel "después de esto yo me sé lo que me haré" de Manuel I, por el que vi que había prevaricado y echado al Dios cuyo asiento busco, el alma se me acongojó de dolor y por eso seguí rápidamente su historia, sin detenerme a examinar los crímenes horrendos que han sido hechos en nombre de su dios. La historia los señala a hurtadillas, porque llegó esa iglesia nefanda a condenar a todos y todo lo que pudiera descubrir su pecado, y no salía libro, ni decreto real, que no llevara su aprobación y licencia; pero así y todo, en estos últimos años, después que Pío IX cometió el absurdo de los absurdos anteponiéndose a Dios con su infalibilidad y anunció el anticristo, parece que la humanidad ha respirado esperando al que dirá la verdad y derrocará a la iglesia, como lo teme aquel papa en sus bulas y exhortaciones; y para poner remedio, escribió el "Syllabus", en el que se condena hasta el alentar sin permiso de esa iglesia, y coronó su obra, con la cláusula de su testamento que lo retrata a él de cuerpo entero: "Mantener y sostener a la iglesia, (dice a su sucesores) aunque sea a costa de la sangre de toda la humanidad".

Seguí rápidamente su examen, porque mi alma se resistía en el registro de tanta infamia, tanta astucia y tanta doblez. Procuraba encontrar siquiera una obra exenta de mercantilismo; algo del amor de Jesús y de la fortaleza de Juan y no lo encontré en toda esa obra de 19 siglos; pero en cambio, encontré, los bajos o criminales medios de que esos pretendidos ministros de Dios se valieron para apoderarse de las riquezas y de lo más sagrado que es la conciencia del hombre; de ese estudio, ha brotado en mi pecho la condenación de esa apócrifa iglesia, porque en sus hechos, es la negación del Dios Amor.

No es posible enumerar los hechos todos criminales y mercantiles, ni anotar sus errores doctrinales. Basta decir, que todo lo ha hecho con refinamiento, contrario a la ley divina impresa en las almas por el Creador y que sólo ha 'tomado el nombre de Dios, para adulterarlo, comerciar con él y borrarlo de las conciencias de la grey cristiana sustituyéndolo por su Dios tirano y cruel, que sólo puede inspirar odio y venganza; y para ello, los mismos papas y hasta los curillas mas insignificantes, han ido adelante con su ejemplo.

Ya emprendo mi excursión en busca del principio que anhelo: entre tanto seguiré poniendo pruebas que lleven al convencimiento a los católicos y cristianos, de la maldad y falsedad de su religión por lo irracional de sus doctrinas; por la condenación de todo en las encíclicas y bulas de los mismos papas; pero sería tarea ímproba y cansadora y resultaría por eso estéril, querer copiarlo todo de todos: sólo voy a tomar la encíclica y el Syllabus de Pío IX, del 8 de Diciembre de 1864, porque recopila todo cuanto han dicho y puedan decir todos los papas y porque es del siglo de las luces; además, existe una razón más poderosa para darle cabida, y es que, este Papa, se declaró infalible equiparándose a Dios y su obra nos dirá quien es él y la iglesia que representa y con ello, mi condenación será aprobada hasta por los fanáticos de esa iglesia, porque se avergonzarán de haber pertenecido a ella; y si así no fuera, demostrarán que su conciencia está anestesiada por el veneno de las doctrinas y habremos de darles un revulsivo que los haga reaccionar.

He aquí el texto y conclusiones del "Sillabus", que casi todo el mundo desconoce y los gobiernos, por su dignidad, deberían haberlo puesto en público para evitar la caída de los hombres en el fangal de esa iglesia y de todas y habría sido obra redentora; pero con tal que ahora paren mientes a la opinión pública y la apoyen, será remediado el mal, porque desaparecerán los antagonismos y el libre pensamiento se elevará en el libre examen de las cosas y las ciencias empezarán a llenar los vacíos que el prejuicio y la mordaza dejó durante el reinado de la teocracia eclesiástica, que todo lo dominó.

Dice así el Sillabus: Nosotros lo numeramos para facilitar su estudio, argumentación y citas de los estudiosos.

1, "Sea excomulgado el que diga: no existe ningún ser Divino, Supremo, perfecto en sabiduría, que sea distinto de la universalidad de las cosas; y Dios es idéntico a la naturaleza de las cosas y por consiguiente sujeto a cambios; Dios por esto mismo se hace en el hombre y en el mundo; y todos los seres son Dios y tienen la propia sustancia de Dios. Dios es así una sola cosa con el mundo y por consiguiente el espíritu con la materia, la necesidad con la libertad, lo verdadero con lo falso, el bien con el mal y lo justo con lo injusto".(1)

2."Sea excomulgado el que diga: Debe negarse toda acción de Dios sobre los hombres y sobre el mundo".

3."Sea excomulgado el que diga: La razón humana, considerada sin ninguna relación a Dios, es el único árbitro de lo verdadero y lo falso, del bien y del mal; ella es en sí misma su ley y basta por sus fuerzas naturales para procurar el bien de lospueblos y de los hombres".

4."Sea excomulgado el que diga: La Revelación Divina es imperfecta y por consiguiente está sujeta a un progreso continuo e indefinido, que corresponde al desarroIlo de la razón humana".

5."Sea excomulgado el que diga: La Fe de Jesucristo está en oposición con la razón humana y la Revelación Divina no sólo no sirve de nada, sino que perjudica a la perfección del hombre".

6."Sea excomulgado el que diga: Las profecías y los milagros expuestos y referidos en las Sagradas Escrituras, son ficciones prácticas y los misterios de la fe cristiana son el resumen de investigaciones filosóficas. En los dos testamentos, están contenidas invenciones místicas y el mismo Jesús no es otra cosa que un Mito.

7,"Sea excomulgado el que diga: Como la Razón humana es igual a la Razón misma, las ciencias Teológicas deben ser tratadas como las demás ciencias filosóficas".

8."Sea excomulgado el que diga: Todos los dogmas de la Religión Cristiana sin distinción, son objeto de la ciencia natural o filosófica y la razón humana, no teniendo más que una cultura histórica, puede, en virtud de sus principios y de sus fuerzas naturales, llegar a un verdadero conocimiento de los dogmas aun los más cultos siempre que estos dogmas hayan sido propuestos a la razón como objeto".

9."Sea excomulgado el que diga: Como una cosa es el filósofo y otra la filosofía, aquél tiene el derecho y el deber de someterse a una autoridad que él mismo ha reconocido; pero la filosofía no puede ni debe someterse a ninguna autoridad".

10."Sea excomulgado el que diga: La Iglesia, no solamente no debe en ningún caso servir contra la filosofía, sino que debe tolerar los errores de la filosofía y abandonarle el cuidado de corregirse a sí misma".

11."Sea excomulgado el que diga: Los decretos de la Silla Apostólica y de sus congregaciones Romanas, impiden el libre progreso de la ciencia".

12."Sea excomulgado el que diga: Los métodos y los principios según los cuales cultivaron la Teología los antiguos escolásticos, no convienen ya con las necesidades de nuestro tiempo y el progreso de las ciencias".

13."Sea excomulgado el que diga: Debemos ocupamos de la filosofía sin tener en cuenta la Razón natural".

14."Sea excomulgado el que diga: El hombre es libre para abrazar y profesar la Religión que crea verdadera según la luz de la razón".

15."Sea excomulgado el que diga: Los hombres pueden encontrar la salvación y salvarse en el culto de cualquier religión".

16."Sea excomulgado el que diga: A lo menos debe esperarse la salvación eterna de todos aquellos que no están de ningún modo en comunidad con la Iglesia de Jesucristo",

17."Sea excomulgado el que diga: El protestantismo no es otra cosa que una forma diversa de la misma Religión Cristiana, forma en que podemos agradar a Dios tan bien como en la Iglesia Católica".

18."El Socialismo, Comunismo, Sociedades Secretas, Sociedades Bíblicas, Sociedades Clérico-Liberales están excomulgadas en los términos más graves en la Encíclica "Qui Pluribus" de 9 de Noviembre de 1849; en la alocución, "Quibus "Cuantisque" de 20 de Abril de 1849; en la Encíclica, "Nosceitis et nobiscum", de 8 de Diciembre del mismo año; en la alocución "Singulari Cuadam", de 9 de Diciembre de 1854 y en la Encíclica "Quanto Conficiamus Maerore", de 10 de Agosto de 1862"; y sigue el Sillabus.

19."Sea excomulgado el que diga: La iglesia no es una sociedad, verdadera, perfecta y completamente libre; no goza de los derechos propios y constantes que le confiriera su Divino Fundador; pero pertenece al poder civil definir y determinar cuáles son los derechos de la iglesia y los límites en que puede ejercerlos".

20."Sea excomulgado el que diga: Él poder eclesiástico no debe ejercer su autoridad sin el asentimiento y venia del poder civil".

21."Sea excomulgado el que diga: La Iglesia no tiene potestad para definir dogmáticamente que la religión de la Iglesia Católica es la única verdadera".

22."Sea excomulgado el que diga: La obligación que liga a los maestros y escritores católicos se limita a las cosas que han sido definidas por el Juicio Infalible de la Iglesia como dogmas de fe que deben ser creídos por todos".

23."Sea excomulgado el que diga: Los soberanos pontífices y concilios Ecuménicos se han apartado de los límites de su poder; han usurpado los derechos de los príncipes y aun se han equivocado en las definiciones relativas a la moral".

24."Sea excomulgado el que diga: La Iglesia no tiene el derecho de emplear la fuerza; pues no tiene ningún poder temporal directo ni indirecto".

25."Sea excomulgado el que diga: Fuera del poder inherente al episcopado, hay un poder temporal que ha sido concebido o expresado tácitamente por la autoridad civil; revocable por consiguiente a voluntad por esta misma autoridad civil".

26."Sea excomulgado el que diga: Los ministros sagrados de la Iglesia y el Pontífice Romano, deben ser excluidos de toda gestión y autoridad sobre las cosas temporales".

27."Sea excomulgado el que diga. No es permitido a los Obispos ni aun publicar las letras apostólicas sin permiso del gobierno".

28."Sea excomulgado el que diga: Las gracias concedidas por el Pontífice Romano deben considerarse como nulas, si no han sido solicitadas por mediación y conducto del gobierno".

29."Sea excomulgado el que diga: La inmunidad de la Iglesia y de las personas eclesiásticas saca su origen del derecho civil".

30."Sea excomulgado el que diga: El foro Eclesiástico para las causas de los clérigos, ora en lo civil, ora en lo criminal, debe ser abolido absolutamente, aun sin consultar con la Silla Apostólica ni tener en cuenta sus reclamaciones".

31."Sea excomulgado el que diga: La inmunidad personal en cuya virtud están los clérigos exentos de la milicia, puede ser derogada sin ninguna violación de la equidad ni del derecho natural; el progreso civil exige esta derogación sobre todo, en una sociedad constituida según el espíritu de una Legislación Liberal".

32."Sea excomulgado el que diga: No pertenece únicamente de derecho propio a la jurisdicción eclesiástica dirigir la enseñanza de las cosas teológicas".

33."Sea excomulgado el que diga: La doctrina de los que comparan al pontífice Romano, a un príncipe libre y ejerciendo su poder en la iglesia Universal, es una Doctrina que prevaleció en la Edad Media".

34."Sea excomulgado el que diga; Nada impide no creer que por un decreto de un concilio general, o por el hecho de todos los pueblos, el soberano pontificado sea transferido del obispo romano y de la Ciudad de Roma, a otro obispo y a otra ciudad".

35."Sea excomulgado el que diga: La definición de un concilio nacional, no admite otra discusión y la administración civil puede exigir que se trate en sus límites".

36."Sea excomulgado el que diga: Pueden instituirse iglesias nacionales que no estén sujetas a la autoridad del Pontífice Romano, sino absolutamente separadas de ella".

37."Sea excomulgado el que diga: Muchos actos arbitrarios por parte de los Pontífices Romanos, fueron causa de la discusión cismática de la iglesia Oriental y Occidental".

38."Sea excomulgado el que diga: El Estado, como así de todos los derechos, goza de un derecho que no está circunscripto por ningún límite".

39."Sea excomulgado el que diga: La doctrina de la Iglesia Católica es opuesta al bien y a los intereses de la sociedad humana".

40."Sea excomulgado el que diga: El poder civil aun cuando esté ejercido por un príncipe infiel, posee un poder indirecto negativo sobre las cosas sagradas y tiene por consiguiente no sólo el derecho que llaman y exequatur, sino también de apelación como abuso".

41."Sea excomulgado el que diga: En caso de un conflicto entre las dos potestades, prevalece el derecho civil".

42."Sea excomulgado el que diga: El poder laico tiene la facultad de cesar, declarar y hacer nulas las convenciones solemnes (concordatos) concluídos con la Santa Sede, relativamente al uso de los derechos que pertenecen a la inmunidad eclesiástica, sin el consentimiento del Papa y aun a pesar de sus reclamaciones".

43."Sea excomulgado el que diga: La autoridad civil puede inmiscuirse en las cosas que conciernen a la religión, a las costumbres y al régimen espiritual; de donde se sigue que puede juzgar de las instrucciones que publican los pastores de las iglesias en virtud de sus cargos para la reglamentación de las conciencias; puede también decidir sobre la administración de los sacramentos y las disposiciones necesarias para recibirlos".

44."Sea excomulgado el que diga: Toda la dirección de las escuelas públicas en que la juventud de un estado cristiano es educado, exceptuando en cierto modo los seminarios episcopales, puede y debe ser conferida a la autoridad civil; y esto, de tal manera que no se reconozca a ninguna otra autoridad el derecho de inmiscuirse en la disciplina de las Escuelas, el régimen de los estudios, en la colocación de grados, en la elección y aprobación de los maestros".

45."Sea excomulgado el que diga: Mas aún en los seminarios conciliares, el método que debe seguirse en los estudios debe estar sometido al poder civil".

46."Sea excomulgado el que diga: La buena constitución de la autoridad civil exige, que las escuelas populares abiertas a todos los niños de cada clase del pueblo y en general que las instituciones públicas destinadas a las letras, a una instrucción superior y a una educación más elevada de la juventud estén emancipadas de toda autoridad eclesiástica, de toda influencia moderadora y de toda ingerencia por su parte y que están completamente sumisas a la voluntad de la autoridad civil y política, según el deseo de los gobernantes y la corriente de la opinión general de la época".

47."Sea excomulgado el que diga: Los católicos pueden aprobar un sistema de educación fuera de la fe católica y de la autoridad de la Iglesia, y que no tenga por objeto o a lo menos por objeto principal, sino el conocimiento de las cosas puramente naturales y la vida social sobre la tierra".

48."Sea excomulgado el que diga: La autoridad secular puede impedir a los obispos y a los fieles comunicarse libremente entre sí y el Sumo Pontífice Romano.

49."Sea excomulgado el que diga: La autoridad secular tiene por sí misma el derecho de presentar a los obispos y puede exigir de ellos que tomen la administración de sus diócesis antes de que hayan recibido de la Santa Sede la institución canónica y las letras apostólicas",

50."Sea excomulgado el que diga: Mas aun el poder secular tiene el derecho de prohibir o suspender a los obispos en el ejercicio de su ministerio pastoral y no está obligado a obedecer al Pontífice Romano en lo que concierne a la institución de los obispados y de los obispos".

51."Sea excomulgado el que diga: El gobierno puede por su propio derecho, cambiar la edad prescripta para la profesión religiosa así de hombres como de mujeres, e intimar a las comunidades religiosas no admitan a nadie a los votos solemnes sin su autorización".

52."Sea excomulgado el que diga: Deben derogarse las leyes que protegen la existencia de las familias religiosas, sus derechos y funciones; más aún la autoridad civil puede dar su apoyo a todos los que quisieran dejar el estado religioso que habían abrazado y desligarlos de sus solemnes votos; del mismo modo puede suprimir completamente esas mismas comunidades religiosas, como también las iglesias católicas, colegiatas y los beneficios simples y aun el derecho de patronato, adjudicar y someter sus bienes y rentas a la administración y a la voluntad de la autoridad civil".

53."Sea excomulgado el que diga: Los reyes y los príncipes no solamente están exentos de la jurisprudencia de la iglesia sino que aun son superiores a la iglesia cuando se trata de resolver cuestiones de jurisdicción".

54."Sea excomulgado el que diga: La Iglesia debe estar separada del Estado, y el Estado separado de la Iglesia".

55."Sea excomulgado el que diga: Las leyes de Ia moral no necesitan la sanción Divina y es de todo punto innecesario que las leyes humanas se conformen al derecho natural o reciban de Dios el poder de obligar".

56."Sea excomulgado el que diga: La ciencia de las cosas filosóficas y morales, lo mismo que las leyes civiles, pueden y deben ser sustraídas a la autoridad Divina y Eclesiástica.

57."Sea excomulgado el que diga: No es menester reconocer otras fuerzas que las que residen en la materia y todo sistema de moral, toda honradez debe consistir en acumular y aumentar sus riquezas de todas maneras y entregarse a los placeres".

58."Sea excomulgado el que diga: El derecho consiste en el hecho material; todos los deberes de los hombres son una palabra vacía de sentido y todos los hechos humanos tienen fuerza de derecho".

59."Sea excomulgado el que diga: Se debe proclamar y observar el derecho de no intromisión del pontífice y los obispos en las cosas del Estado".

60."Sea excomulgado el que diga: Es lícito negar la obediencia a los príncipes Iegitimos y aun sublevarse contra ellos".

61."Sea excomulgado el que diga: La violación de un juramento por sagrado que sea y toda acción criminal y vergonzosa opuesta a la ley eterna, no sólo debe ser vituperada, sino que es completamente lícita y digna de los mayores elogios, cuando se inspira en la moral de la Patria".

62."Sea excomulgado el que diga: De derecho natural, el vínculo del matrimonio no es indisoluble y en diferentes casos el divorcio propiamente dicho, puede ser sancionado por la autoridad civil".

63."Sea excomulgado el que diga: La iglesia no tiene el derecho de poner impedimentos dirimentes al matrimonio, pero este poder pertenece a la autoridad secular, la cual puede dispensar los impedimentos existentes".

64."Sea excomulgado el que diga: La Iglesia en el curso de los tiempos comenzó a introducir los impedimentos dirimentes, no por su derecho propio sino por el que había tomado de la autoridad civil".

65."Sea excomulgado el que diga: Los cánones del concilio de Trento que imponen excomunión contra los que niegan el poder que tiene la Iglesia de oponer impedimentos dirimentes no son dogmáticos, o deben entenderse de ese poder prestado".

66."Sea excomulgado el que diga: La fórmula prescripta por el concilio de Trento, no obliga so pena de nulidad cuando la ley civil establece otra forma que seguir y quiere que por medio de esta forma sea válido el matrimonio".

67."Sea excomulgado el que diga: Bonifacio VllI fué el primero que declaró que el voto de castidad pronunciado en la ordenación, hace nulo el matrimonio".

68."Sea excomulgado el que diga: Por la fuerza de contrato puramente civil, puede existir un verdadero matrimonio entre cristianos; y es falso, o que el contrato de matrimonio entre cristianos sea siempre un sacramento, o que este contrato sea nulo fuera del sacramento".

69."Sea excomulgado el que diga: Las causas matrimoniales y los esponsales, pertenecen por su propia naturaleza a la autoridad civil".

70."Sea excomulgado el que diga: Los hijos de la Iglesia Cristiana y Católica disputan entre sí sobre las compatibilidades del poder temporal en el poder espiritual".

71."Sea excomulgado el que diga: La supresión de la soberanía civil de que está en posesión la Santa Sede aún serviría mucho a la libertad y felicidad de la Iglesia Católica".

72."Sea excomulgado el que diga: En nuestra época no es útil que la religión católica sea considerada como la única religión del Estado, con exclusión de todos los demás cultos".

73."Sea excomulgado el que diga: Así, con razón, la Ley ha provisto en algunos países católicos a que los extranjeros que en ellos residen gocen del ejercicio público de sus cultos particulares".

74."Sea excomulgado el que diga: Es falso que la autoridad civil de todos los cultos y que el pleno poder permitido a todos de manifestar abierta y políticamente todos sus pensamientos y todas sus opiniones, llevan más fácilmente los pueblos a la corrupción de sus costumbres y del espíritu y propaguen la peste del Indiferentismo".

75."Sea, en fin, excomulgado el que diga: El Pontífice Soberano, puede y debe reconciliarse y transigir con el progreso, el Liberalismo y la Civilización Moderna".

Es copia de la interpretación hecha a la encíclica, por el sabio canónígo Monts; no hago comentario. Voy a extractar la encíclica del mismo Pío IX, y nos convenceremos de que no es posible, por dignidad humana, que los hombres quieran soportar más ese yugo degradante de la iglesia católica o cristiana ni de sus soberbios pontífices.

Dice así la Encíclica:

"A todos nuestros venerables hermanos, los Patriarcas, los primados, los Arzobispos y Obispos en gracia y comunión con la Santa Silla Apostólica".

Pío IX Papa.

"Venerables hermanos.

"Salud y bendición Apostólica.

1."Sabéis venerables hermanos, y estáis viendo como todo el mundo, y mejor que nadie, con qué solicitud y vigilancia pastoral, los pontífices romanos nuestros predecesores llenaron la misión que les fué confiada por el mismo Jesucristo en la persona del Bienaventurado Pedro príncipe de los Apóstoles, de apacentar las ovejas y los corderos; deber que cumplieron felizmente sustentando siempre con las palabras de la fe y la Doctrina de la Salvación, todo el Rebaño del Señor y apartando de los pastos venenosos".

2."Y en efecto, guardianes y vengadores de la augusta Religión Católica, de la verdad y de la justicia, llenos de solicitud por la salvación de las almas, nuestros mismos predecesores no desdeñaron nada para descubrir y condenar con sus letras y constituciones apostólicas, obras maestras de sabiduría, todas las herejías y errores, que contrarios a nuestra fe divina a la Doctrina de la Iglesia Católica, a la honestidad de costumbres y a la salud eterna de los hombres, excitaron con frecuencia violentas tempestades y desolaron la Iglesia y la sociedad civil".

3."Así se opusieron con un vigor apostólico a las culpables maquinaciones de los malvados, que bramando de rabia como las ondas de un mar embravecido, prometiendo la libertad y siendo esclavos de la corrupción, trabajaban por medio de falsas máximas y escritos perniciosos en arruinar los fundamentos del orden religioso y social, en destruir la verdad, en depravar todas las almas, en desviar de la regla de las costumbres a los imprudentes y sobre todo a la juventud inexperta, en corromperla miserablemente, en arrojarla en las redes del error y arrancarla, en fin, del gremio de la Iglesia Católica".

4."Como sabéis muy bien, venerables hermanos, desde que la providencia, en sus impenetrables consejos se dignó elevarnos, a pesar de nuestra indignidad, a la Cátedra de San Pedro, con el corazón traspasado de dolor a la vista de la horrible tempestad desencadenada por tantas doctrinas perversas, a la vista de los males incalculables y soberanamente deplorables atraídos por el pueblo cristiano por tantos errores, alzamos la voz, según el deber de nuestro ministerio apostólico y los ilustres ejemplos de nuestros predecesores".

5."Y en muchas encíclicas, en alocuciones pronunciadas en consistorios y en otras letras apostólicas, condenamos los principales errores de nuestra triste época, excitamos a vuestra vigilancia episcopal exhortamos a todos nuestros queridos hijos de la iglesia católica a mirar con horror y a evitar el contagio de esta peste cruel".

6."Pero muy especialmente en la primera encíclica del 9 de Noviembre de 1846 y en dos alocuciones, una del 9 de Diciembre de 1854 y otra del 9 de Julio de 1862, pronunciadas en consistorio, condenamos los monstruosos errores en boga, sobre todo en nuestros días con gran daño de las almas y de la misma sociedad civil; errores que, fuentes de casi todos los otros, son, no sólo la ruina de la Iglesia Católica y sus saludables doctrinas y de sus sagrados derechos, sino también de la eterna ley natural probada por el mismo Dios en todos los corazones, como igualmente de la recta razón".

7."Sin embargo, bien que no nos hayamos descuidado en prohibir y reprobar estos errores, la causa de la iglesia católica, la salvación de las almas divinamente confiadas a nuestra solicitud, los intereses de la sociedad humana exigen, que excitemos vuestro celo pastoral a combatir otras opiniones nacidas de los mismos errores, como de sus fuentes".

8."Estas opiniones falsas y perversas, son tanto más detestables, cuanto que tienden especialmente a impedir y a separar esa fuerza saludable de que la Iglesia Católica en virtud de la institución y del mandato de su divino fundador debe usar libremente hasta el fin de los siglos así respecto de las naciones como de los individuos lo mismo con los pueblos, que con los soberanos".

10."También tienden a destruir la unión y concordia recíprocas del sacerdocio y del Imperio y que ha sido siempre tan favorable a la Iglesia y al Estado. En efecto; sabéis perfectamente, venerables hermanos, que muchos contemporáneos nuestros, aplicando a la sociedad civil el impío y absurdo principio de que llaman ellos naturalismo tiene la osadía de enseñar que "la perfección de los gobiernos y el progreso civil exigen imperiosamente que la sociedad humana sea constituida y gobernada como si la religión no existiera, o a lo menos sin establecer ninguna diferencia entre la verdadera religión y las religiones falsas"

11."Además, en oposición a la doctrina de las sagradas escrituras de la Iglesia y de los Santos Padres, no temen afirmar que "la mejor condición de sociedad, es aquella que no se reconoce en el Estado la obligación de reprimir con la sanción de las penas, a los violadores de la religión católica, a no ser cuando lo exija la tranquilidad pública".

12."En consecuencia de esta idea absoluta falta del gobierno social, no vacilan en favorecer esta opinión errónea penosísima a la Iglesia Católica y a la salud de las almas, y que nuestro predecesor de feliz memoria Gregorio XVI, llamaba un delirio a saber: "Que la libertad de conciencia y de cultos es un derecho inherente a cada hombre que la Ley debe proclamar y garantir en toda sociedad constituida, y que los ciudadanos tienen derecho a la plena libertad de manifestar públicamente sus opiniones cualesquiera que sean, por medio de la palabra, de la prensa o de otra manera; sin que puedan restringirla ni la autoridad eclesiástica ni la civil.

13."Ahora bien, sosteniendo esas temerarias afirmaciones no reflexionan, no consideran que predican la libertad de perdición y que si el conflicto de las opiniones humanas es tolerado, habría siempre hombres dispuestos a resistir a la verdad y a poner su confianza en la locuacidad de la sabiduría humana".

14."Y como allí de donde la Religión, la Doctrina y la Autoridad de la revelación se hallan desterrados de la sociedad civil, la noción de la justicia y el verdadero derecho humano se oscurece y aún se pierde cediendo el paso a la fuerza material que toma entonces el puesto de la verdadera justicia y el verdadero derecho, se ve claramente por qué ciertos hombres, no teniendo en cuenta los principios de la sana razón, se atreven a publicar:"

15."Que la virtud del pueblo, manifestada por lo que ellos llaman opinión pública o de otro modo, constituye la ley suprema, independiente de todo derecho divino y humano, y que en el orden político, los hechos consumados, tienen el valor de derecho".

16."Pero, ¿quién no ve, quién no siente perfectamente que una sociedad separada de la religión y de la verdadera justicia, no puede tener otro fin que adquirir y acumular riquezas ni otra ley en todos los actos que el indomable deseo de satisfacer sus propias sensualidades y propios intereses?"

17."He aquí por qué esos hombres persiguen con odio cruel las órdenes religiosas, sin tener en cuenta los inmensos servicios prestados por ellas a la religión, a la sociedad y a las letras; por lo cual la injurian diciendo, que no tienen ninguna razón legítima de existencia y haciendo así eco a las calumnias de los herejes".

18. "En efecto, como lo enseñaba muy píamente Pío VI nuestro predecesor de feliz memoria; la abolición de las órdenes religiosas hiere al Estado que hace profesión pública de seguir los consejos evangélicos; ataca una manera de vivir recomendada por la Iglesia como conforme a la doctrina de los apóstoles. Ultraja, en fin, a los ilustres fundadores de las Ordenes que nosotros veneramos en nuestros altares y establecieron estas órdenes por inspiración de Dios"

19."Van más lejos todavía y llevan su impiedad hasta el punto de querer quitar a los ciudadanos de la iglesia, la facultad de dar públicamente limosna por caridad cristiana y abatir la Ley que en ciertos días prohibe las obras serviles para consagrarse al culto divino. Todo esto se lleva adelante bajo el falso pretexto de que esta facultad y esta ley están en oposición con los principios de la verdadera economía política".

20."No contentos con desterrar la religión de la sociedad, quieren también desterrarla de la familia, enseñando y profesando el funesto error del comunismo y del socialismo, afirmando que la sociedad doméstica o la familia, toma su razón de ser del derecho puramente civil y que por consiguiente, de la Ley civil emanan y dependen todos los derechos de los padres sobre los hijos y aun el derecho de instrucción y educación".

21."Para esos hombres de error y de mentira, el fin principal de estas máximas impías y de estas maquinaciones criminales es obstruir completamente a la saludable doctrina y a la influencia de la iglesia quitándola la Instrucción y la Educación de la Juventud, para manchar y corromper con los mas perniciosos errores y vicios de toda especie, el alma tierna y flexible de los jóvenes".

22."Todos los que han trabajado en perturbar la Iglesia y el Estado, en destruir el orden regular de la sociedad, en aniquilar todos los derechos divinos y humanos, han empleado constantemente, todos sus pérfidos designios, toda su solicitud y actitud en seducir y depravar a la juventud imprevisora y han puesto toda su esperanza en esta corrupción de las nuevas generaciones".

23."He aquí por que el clero regular y secular no obstante los más ilustres testimonios dados por la historia a sus inmensos servicios en el orden moral religioso y civil y literario, es por parte de ellos objeto de las más atroces persecuciones; y he aquí porque dice: "Que siendo el clero enemigo de las luces de la civilización y del progreso, es necesario quitarle la instrucción y educación de la juventud".

24."Otros, renovando los errores funestos, tantos y tantas veces condenados, de los innovadores, se atreven con insigne imprudencia a someter a la autoridad civil la suprema autoridad dada a la Iglesia y a esta Silla Apostólica por nuestro Señor Jesucristo y a negar todos los derechos de esta misma iglesia y de esta misma Silla respecto del orden exterior".

25."Efectivamente; no se avergüenzan de afirmar que "las leyes de la Iglesia no obligan en conciencia a no ser que estén promulgadas por la autoridad civil; que los actos y derechos de los romanos pontífices relativos a la religión y a la iglesia, necesitan la sanción y la aprobación, o a lo menos el asentimiento del poder civil; que las constituciones apostólicas, condenando las sociedades secretas, exíjase o no el juramento de guardar el secreto y fulminando anatemas contra sus adeptos y autores, no tienen ninguna fuerza en los países en que el gobierno civil tolera estas especies de asociaciones".

26."Que la excomunión fulminada por el concilio de Trento y por todos los Pontífices Romanos contra los invasores y usurpadores de los derechos y de las posiciones de la Iglesia, descansa en una confusión del orden civil y político y no tiene más objeto que los intereses de este mundo; que la Iglesia no debe decretar nada, ligar la conciencia de los fieles relativamente al uso de los bienes temporales; que la Iglesia no tiene el derecho de reprimir con penas temporales a los violadores de sus leyes; que es conforme a los principios de la Teología y del derecho público reivindicar por medio del gobierno y atribuirle la propiedad de los bienes poseídos por las iglesias, por las congregaciones religiosas o por los demás lugares piadosos".

27."No tienen vergüenza de profesar en voz alta y públicamente los axiomas y los principios de los herejes fuente de mil errores y de funestas máximas".

28."Repiten, en efecto, "que la potestad eclesiástica no es de derecho divino, distinta e independientemente del poder civil y que esta distinción y esta independencia, no puede subsistir sin que la iglesia invada y usurpe los derechos esenciales de la protesta civil es evidente".

29."Es imposible también, guardar silencio sobre la audacia de los que no soportando la sana doctrina, pretenden que por los juicios de La Silla Apostólica y por sus decretos evidentemente relativos, al bien general de la iglesia, a sus derechos, a su disciplina si no tocan a los Dogmas de la fe y de las costumbres, se puede, sin pecado, negar la conformidad y sumisión, sin perder por eso la cualidad de católico".

30."No hay nadie que no vea manifiesta y claramente y nadie que no comprenda que esta pretensión es contraria el Dogma Católico de plena autoridad divinamente dada por nuestro Señor Jesucristo al Pontífice Romano de apacentar, regir y gobernar la Iglesia Universal".

31."Ahora bien, en medio de esta perversidad de opiniones, persuadidos del deber de nuestro cargo Apostólico y llenos de solicitud por nuestra Santa Religión, por la Santa Doctrina, por la salvación de las almas que nos está confiada y por el bien mismo de la sociedad, hemos creído necesario elevar de nuevo nuestra voz apostólica".

32."Por consiguiente; reprobamos, proscribimos y condenamos por nuestra autoridad apostólica, todas y cada una de las malas opiniones y doctrinas señaladas en detalle en las presentes letras y queremos y ordenamos que todos los hijos de la Iglesia Católica, los tengan por reprochados, proscriptos y condenados".

33."Sabéis muy bien, venerables hermanos, que en nuestros días, los adversarios de toda verdad y de toda justicia, los enemigos de nuestra Santa Religión, con ayuda de libros emponzoñados, libelos y diarios, esparcidos sobre la faz de la tierra, engañan a los pueblos, mienten científicamente y siembran toda otra especie de doctrinas impías. Tampoco ignoráis que en este siglo, algunos hombres ilusos y excitados por el Espíritu de Satanás han tenido la audacia de negar al Dominador Jesucristo nuestro Señor y no temen atacar a su Divinidad con la más criminal imprudencia.

34."Sobre esta materia, venerables hermanos, tenemos que tributaros los mayores elogios, en verdad muy merecidos por el celo que habéis desplegado alzando vuestra voz episcopal contra tan grande impiedad".

35."Así, pues, en nuestras letras, nos dirigimos otra vez más a vosotros, que llamados a compartir nuestra solicitud sois para nosotros, en medio de nuestros grandes dolores, objeto de consuelo, júbilo y reanimación por vuestra religiosa piedad; a vosotros que por este amor, esa fe y abnegación admirables con que os esforzáis en cumplir viril y cuidadosamente el gravísimo cargo de vuestro ministerio episcopal, vivís en unión íntima y cordial con nosotros y en la Silla Apostólica".

36."Esperamos en efecto, de vuestro celo pastoral, que armados con la Espada del Espíritu que es la palabra de Dios, y justificados en la gracia de nuestro Señor Jesucristo, os consagréis con toda vuestra solicitud a que los fieles que os están confiados se abstengan de las malas hierbas que Jesucristo no cultiva, porque no han sido sembradas por su Padre".

37."No ceséis jamás de inculcar a esos mismos fieles que toda verdadera felicidad para los hombres emana de nuestra augusta religión, de su doctrina y de su práctica y que feliz es el pueblo cuyo Dios es el Señor".

38."Enseñad que los reinos descansan sobre el fundamento de la fe católica, y que no hay nada tan mortal ni que nos exponga tanto a la caída y a todos los peligros, como creer que nos basta el libre albedrío que recibimos al nacer, sin otra cosa que pedir a Dios, lo que equivale a olvidar a nuestro autor y renegar de su poder por mostrarnos libres".

39."No olvidéis tampoco enseñar, que el poder real no es únicamente conferido para el gobierno del mundo, sino ante todo y sobre todo, para la protección de la Iglesia".

40."Cierto es, que cuando se trata de negocios de Dios, es interés de los príncipes, subordinar, como él mismo ha establecido y no preferir ni anteponer su voluntad real a los sacerdotes de Jesucristo".

41. "Dado en Roma en San Pedro a 8 de Diciembre de 1864, el décimo año después de la definición Dogmática de la Inmaculada concepción de María virgen y Madre de Dios y el décimo nono de nuestro Pontificado".

Pío IX Papa.

Hemos también numerado en sus puntos esta gran pieza autocrática para facilitar la crítica que los hombres libres harán.

(1) En ese párrafo está contenido el principio racional de la verdadera ciencia; por eso son excomulgados, todos los que así piensan.