Prólogo

LUZ, LUZ y JUSTICIA pide la humanidad hoy en toda la tierra y, el DIOS AMOR que la Razón encontró para dárselo a los hombres con el nombre de Padre, LUZ nos da a raudales y ya, las tinieblas huyen de la conciencia y nuestros espíritus iluminan nuestras almas; y el "Buscando a Dios", tan deseado y requerido por los hambrientos de amor y sedientos de Justicia, les lleva su foco potentísimo más que el Sol y la Balanza fiel de la Razón.

El "Buscando a Dios", después de 20 años archivado porque su luz y justicia es demasiado fuerte la una y estricta la otra, requería preparar la vista y conciencia de la mayoría de los hombres, lo que han hecho "El Primer Rayo de Luz" y la "Filosofía Austera Racional", que con el "Conócete a ti Mismo" y sus otros 10 combatientes invencibles más, han hecho brecha en todas las trincheras de los prejuicios religiosos, de ciencia y sociedad; y para lo más fragoso de la batalla a los Dioses y las religiones, causa de todo el mal mundial, pide su puesto de avanzada, el "Buscando a Dios".

El "Buscando a Dios", es algo más que aquel libro que sirvió de cabecera al cadáver del ahorcado por los Borgias, Juan de Sanseverino, conocido mejor por el Capitán Juanucho, o El Condestable Juanucho.

Aquel, escrito por el Doctor Aducio, protector de Juanucho, sólo destruiría una religión impostora, al que tituló "De Pluribus impostoribus", el que cerró con estas palabras que dicen todo el contenido de su texto. "Libros como éste, no pueden darse a Luz, hasta que el Sol de Justicia alumbre a los hombres con sus rayos esplendorosos"

El "Buscando a Dios", es todo él, documento irrefutable y sudario de todos los Dioses religiosos; pero es por eso mismo también, el "Asiento del Dios Amor": "El Espiritismo Luz y Verdad":

Hace 20 años, el "Buscando a Dios", era demasiado canón. Debía, la perversidad humana y plutócrata, desfogarse en sus odios religiosos y políticos, lo que hizo con lujo, en la vergüenza de la gran guerra Europea, cama del Dios Católico y Cristiano, cuyas armas, para su acusación, bendijo.

De aquellas hecatombes, los hombres, en parte desfogados, comprendieron la causa de sus males en la religión y, el 95% de los sobrevivientes, sobre los ocho millones de cadáveres y los catorce millones de lisiados, renegaron del Dios de las iras, de las venganzas y los ejércitos y trajo el derrumbe de los tronos y el incendio de templos y quemazón de santos, en cumplimiento de la profecía de Isaías y del Apocalípsis de Juan, el Vidente, que describió la bestia 666. (1)

Quedó la humanidad desorientada y escéptica y las Naciones arruinadas, no encontrando ya remedio hasta ahora, ni lo habrá más por la plutocracia; pero lo habrá por el gobierno Universal del Espiritismo Luz y Verdad, a lo que viene el "Buscando a Dios", porque sus otros 12 compañeros doctrinarios, descorrieron el velo que cubría las conciencias y ya penetran en ellas los rayos esplendorosos del Sol de Justicia.

Por delante del "Buscando a Dios", salió su otro hermano "Los Extremos se tocan", escrito durante los vergonzosos hechos de la gran guerra llamada Europea. Aquél debía preparar los gobernantes y desengañar a los plutócratas de que sus diocesillos son falacia y perdieron sus tronos sostenidos por la ignorancia, el engaño, el fraude y la mentira; y, el " Buscando a Dios",con todo su arsenal de documentaciones, viene como fiscal inflexible a poner la justicia en donde corresponde : en el trono de las conciencias, iluminadas y saturadas del amor fraternal.

Este es el que asusta a los plutócratas; a los parásitos; a los sabios de la materia pero ignorantes del espíritu; a los fantásticos que viven de sus fantasías; a los Locos, que llaman locos a los que proclamamos la vida eterna y continuada; a los que niegan su propio espíritu, siendo hombres sólo por él y sin él solo pueden ser irracionales y, aún encontramos algunas figuras de hombres que desmerecen de los irracionales. Asusta, también, el Amor fraternal, a los libertinos de toda laya, que la libertad la confunden con su libertinaje, y, en el reinado del Amor no cabe el libertinaje: asusta el amor fraternal, también, a muchos parecidos obreros, que aunque visten el traje del obrero, son de la grey supremática, que encarnaron por la fuerza de la justicia que concedió una existencia de prueba; la que aprovechan para sus odios y vengarse, a la vez, de dos clases de enemigos; de otros supremáticos y plutócratas a quienes antes no pudieron vencer; y de los trabajadores, a los que odian por supremáticos.

Estos falsos obreros son, todos esos inmorales que viven de la mujer y porque viven entre el pueblo trabajador y el empleado, la falsa aristocracia, denigró al mundo obrero llamándolo "bajo pueblo"; bajo fondo social. A esa clase degradada, pertenecen también, esas coaliciones de obreros rompe-huelgas, católicamente unos, anarquistamente otros y entre los politiqueros y politicastros otros, que viven siempre del presupuesto, sin que nunca hayan producido nada de provecho.

El pueblo trabajador y los hombres buenos de las industrias, del gobierno, de las ciencias y de la educación cívica, los pueden enseñar y librarse de sus fechorías con la corrección moral, en el trabajo productivo.

A todas esas pléyades, que siempre, ( a excepción de los anarquizados) los veréis ser religiosos de cualquier religión, les asusta el amor fraternal; y porque, por perversos, niegan su propio espíritu, persiguen y denigran al Espiritismo Luz y Verdad, al que nos vimos forzados a denominarlo así, para que no sea confundido con la denigrante amalgama Espiritualismo, del que también los veréis servirse para sus fechorías e inmoralidades. Para daros cuenta de esa acusación, leer (antes que el libro) el "Epilogón", que al final del "Buscando a Dios" hemos puesto.

Demasiado dura y fuerte es la misión encomendada a el "Buscando a Dios", que es abrir los sepulcros de las conciencias dormidas y anestesiadas y sacar de ellas el cadáver de las religiones y sus dioses y tirarlos al muladar, para pienso de los cuervos. Mas no le será ya difícil, porque, por la fuerte luz emitida de sus otros 12 hermanos, esos sepulcros, tienen los cerrojos descorridos y reblandecidos sus muros y, a tu piqueta irrompible de documentos, todo cederá por la fuerza de la razón; y lo que se niegue a ceder, obligará al pueblo verdadero, a usar de la razón de su fuerza, en amplio y universal plebiscito y no será culpable ni responsable, porque el Sol de Justicia anunció la hora, y el Gobierno del Creador (El Espiritismo Luz y Verdad) pidió la acción de la justicia, la que "Como un ser sin entrañas ni sentimientos, obra como inmenso rodillo y todo lo aplana".

¡Justicia!... Yo te amo. Que los hombres te veneren, por la luz que se harán en el "Buscando a Dios".

JOAQUIN TRINCADO


(1) En el “Epilogón” daremos un fotograbado de la bestia 666, religión católica, obtenida medianímicamente.