Joaquín Trincado

Viernes 6 de Abril de 1951

Médium Margarita - Posesión

Buenos días:

Así como la Tierra sufre su juicio de mayoría así el hombre encarnado ha tenido también su juicio de mayoría, en el momento supremo en que descubre su trinidad y asume, por lo mismo, toda su responsabilidad.

Muchos de vosotros lo habéis pasado ya, otros estáis esperándolo, os estáis preparando para ese momento culminante y trascendental en la vida del espíritu encarnado.

Así os habéis preparado, y los que habéis prometido estáis tratando de cumplir, porque sentís ya sobre vuestros hombros el peso de la promesa empeñada, de una misión a cumplir, de un deber que llenar; pero no caigáis, hermanos míos, en el vicio de los religiosos.

Vosotros sabéis que el amor del Padre es infinito, lo mismo que su paciencia, esa paciencia que tienen los guías y los maestros de la Tierra, por que os siguen por generaciones y van esperando el momento de lograr lo que vosotros tenéis que hacer.

No caigáis en la indiferencia, ni penséis: "Hay muchas vidas por delante", así como el religioso dice: "con una bendición de un sacerdote salvo mi alma". Así, muchos de vosotros pensáis: "las faltas que he cometido y que cometo aun me serán limpiadas en muchas vidas, quizá, en que sufriré nuevamente; pero hay tiempo para todo", No; los momentos han llegado, urge que os limpiéis, urge que despertéis a la verdad y a la razón, urge que como responsables que sois, como estudiantes de esta Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal, procuréis limpiaros vosotros mismos y no dar un lapso más largo, porque, como se os ha dicho, los momentos son llegados.

Pensáis que la misericordia del Padre es grande, es infinita, como todo lo de Él y que tenéis margen para iros limpiando poco a poco. No hay condenación eterna, como teme el católico, pero no, daos prisa, hermanos, daos prisa por que los hermanos de la Tierra os necesitan. Los que habéis hecho ya conciencia, los que habéis descubierto que sois trinos, los que habéis pertenecido a esta Escuela y habéis jurado luchar por la causa del amor universal, daos prisa, sed diligentes, no tengáis negligencia; adelante, siempre en la lucha sed los primeros. No caeréis vencidos, caerán vendidos vuestros cuerpos pero nunca vuestros espíritus; vuestra obra quedará, como queda todo en el espacio. Vuestra misión es grande, es difícil de cumplir; pero tenéis la paz, tenéis la luz y tenéis la ayuda de todo el infinito.

Adelante, pues, en vuestro camino, vuestro camino de amor y lucha, de tesón, de constancia, de amarguras, de tristezas, de desengaños y sufrimientos, pero ¿qué son para vosotros? Ya habéis hecho conciencia ya sois hombres trinos.

Ayudad a los demás, porque el tiempo urge, porque el tiempo ha pasado ya y los momentos son llegados. Obrad con actividad, daos prisa, hermanos amados y seguid adelante luchando por vuestra Escuela, que es la Escuela del infinito, la Escuela de la luz, de la verdad, de la razón y la justicia.

Bendito sea Eloí que os ha permitido llegar a vuestra mayoría de edad. Bendito sea y Él nos ayude a todos a ir, "Siempre más allá".

Joaquín Trincado.