Joaquín Trincado
Viernes 26 de Noviembre de 1948
Médium Margarita-Posesión

Buenos días:

Amados hermanos míos:

Las leyes del Padre son severas e inmutables.

La Escuela que yo fundé os señala el camino del progreso y de la luz; el adelanto de vuestro espíritu os ayudará a seguirlo, porque en toda la Tierra se oyen ya las clarinadas de la justicia, y unos grupos designados por tareas, de un nombre o de otro, siguen el mismo camino de la perfección, porque los momentos son llegados y la luz brillará sobre todos.

Todos lucharemos con un mismo ideal porque esta Escuela no es sólo para vosotros, sino que estas doctrinas, como son ya conocidas por muchos hombres, marcarán la ruta a seguir y, desbordándose como un torrente irrefrenable, conducirán a la humanidad a la meta deseada de progreso y de luz que hablado.

Pero ya sabéis que nada se da de regalo porque, según se da, así se recibe. Se necesita esfuerzo, sacrificio, fe de obras, trabajo, porque en el Universo todo es actividad y trabajo y nada se da de balde.

Así, necesitamos unirnos todos.

MI ejército en pie de lucha, como siempre, con su General a la cabeza dispuesto a conduciros a los planos superiores para que recibáis el galardón de vuestro esfuerzo y vuestro amor, porque ya sabéis que todo se rige por la Ley Madre del Amor en el infinito.

¡Adelante en la lucha!

¡Valor en la batalla, sin decaer en vuestro anhelo, sin decaer vuestro deseo de lucha y de conquista!

Cayendo y levantando, pero os asistirá la fuerza que se os da del espacio.

Ya sabéis que es la lucha empeñada conjuntamente entre espíritus encarnados y en estado liberto.

Todos unidos en un mismo querer, en un mismo anhelo, en un mismo deseo llegaremos.

Siempre más allá.

Joaquín Trincado.

Francisco Javier
Domingo 14 de Noviembre de 1948
Médium Virginia-Escritura

Tranquilas y apacibles, así estén siempre vuestras almas, para que pueda el espíritu desarrollar libre su trabajo.

Mas cuando rugen las pasiones, todo son obstáculos que tienen que vencerse, y se gastan energías que debían aplicarse al bien común.

Cuando el hombre ha logrado dominar gran parte de sus instintos, le es más fácil trabajar; la materia se doblega a sus mandatos y el espíritu domina imponiendo su ley. Así es, entonces cómo sólo amor reflejan sus actos.

El hombre en cuyas miradas refulge la serena bondad, que demuestra amor, es siempre un hombre que ha progresado, que ha ganado, a base de luchas, de sacrificios, el saber dominar sus instintos.

Esto es vuestro trabajo presente; vosotros que conocéis ya los tres más grandes enigmas que siempre han intrigado a la humanidad, tenéis por delante una buena tarea a desempeñar, y es dominar, con mano firme y segura, esos instintos que en sus impulsos os atraen y arrebatan la paz, la calma, y os precipitan a obscuros abismos de los cuales os costará trabajo salir.

Así, os digo: es mucho lo que tenéis por hacer, grande es la lucha porque tendréis que vencer, porque el espíritu es siempre responsable.

Doblegad vuestras materias al dulce influjo del espíritu, dejad que se asiente el hálito suave y luminoso en vuestro ser, mas esto no será si antes no ponéis orden en vuestro propio "yo".

Exhorto a todos cuantos me escuchan a complacer el mandato de Eloí que dijo: "vuelve cuando seas Maestro", y maestros seremos cuando ya no alteren las pasiones la belleza que el espíritu lleva en sí, como hijo consubstancial y coeterno del Padre.

Eloí os bendiga y yo os doy mi amor.

Francisco Javier.