Joaquín Trincado
Viernes 2 de Enero de 1948
Médium Margarita-Posesión

Buenos días:

Así todos unidos como un solo, emitiendo luz, emitiendo fuerza, formáis ya ese haz que nos satisface tanto a los hermanos del espacio.

Creéis que no aumentáis en número, pero vuestra obra es grande, hermanos míos.

Para todos nuestra satisfacción y beneplácito al ver la obra individual y colectiva.

Es grande vuestra labor, es grande vuestra obra.

Vuestras comunicaciones son cada día más hermosas, más llenas de sabiduría y estas doctrinas de la Escuela se van infiltrando en todas las conciencias más profundamente de lo que pensáis.

Teméis por el auge repentino que han tomado las religiones, sobre todo después de esta última guerra; pero no sabéis que las religiones van para arriba y la Escuela, con sus doctrinas, se va profundizando, es la savia que alimentará los grandes árboles de raíces que penetran muy hondo; en cambio las religiones se van volviendo hojarasca que pronto desaparecerá por la falta de base. Eso es la Escuela, hermanos míos.

Grande es la obra que habéis realizado y aunque creéis que se pierde, que son pocos los que colaboran, los que estudian, los que entienden, os digo con satisfacción, que esas teorías van ahondando, que van llamando a todas las conciencias de los hombres, porque los primeros momentos después de la hecatombe todos fueron a refugiarse en lo único que conocían; pero ahora, al volver el equilibrio, buscan ansiosamente y como han progresado mucho por medio de tantos dolores, como han sufrido en años tan aciagos, ya no les basta la religión, ya no les satisface porque ya subieron un poco y pueden ahora ver de arriba lo que son todas esas religiones hipócritas y falaces.

Ahora buscan, y encuentran y la mayoría de los hombres tiene ya una idea, aunque vaga, del espiritismo; unos por un camino falso, el espiritualismo o por medio de filosofías que cada uno cree crear y, sin embargo, son los caminos que los conducirán al verdadero estudio de la filosofía espiritual racionalista.

Estad pues contentos, estad satisfechos, hermanos míos, y no desmayéis.

Mayor esfuerzo, mayor energía, mayor entusiasmo, mayor seguridad, porque si tenéis confianza, si tenéis fe, llegaréis al triunfo, porque ese triunfo lo estáis palpando ya en las comunicaciones que estáis recibiendo, con el desarrollo de vuestros médiums, con la marcha de vuestros estudios, que no se interrumpan. Eso es vuestra obra.

Es así, hermanos míos, que yo vengo lleno de júbilo a felicitaros y a daros las gracias por esta labor, que es la obra, el fruto de todos los dolores, de todos los sacrificios, de todas las intemperies y todas las privaciones.

Estáis aquí, laborando humildemente, pero vuestra obra es grande, muy grande. Seguid así y llegaremos al triunfo.

No pasarán muchos años sin que veáis ya la realización palpable y no utópica, de estas teorías tan hermosas, de estas doctrinas, únicas que salvarán a la humanidad presente, únicas que la llevarán a la Comuna de Amor y Ley, después de que la Justicia haya realizado su obra.

Colaborad, como hasta ahora lo habéis hecho, en un solo frente, en un solo pensamiento, unidos, lleno de fuerza, que daréis todos, y así iremos unidos SIEMPRE MÁS ALLÁ.

Joaquín Trincado.

El Espíritu de Verdad
Domingo 14 de Diciembre de 1947
Médium Virginia-Escritura

Se ensancha el horizonte ante las miradas atónitas del hombre de la Tierra.

Bello crepúsculo anuncia ya el advenimiento del nuevo día.

Todo es movimiento, actividad febril, agitación constante; todos se mueven y gritan gesticulando, porque todos sentís que la hora está próxima.

En lontananza se advierte ya el tinte rosa de la aurora iluminando con suave luz los preparativos que se hacen para recibir el día.

¡Cuánta actividad en todas partes, nadie permanece impasible porque todo está a punto! La hora, al fin, llegará.

No está remoto el instante en que los hombres se admiren de su propia identidad, a la luz del nuevo sol, que siempre alumbrará a la Tierra.

Bello es el semblante de azoro y angustia que hace latir más fuerte los corazones al esperar lo que saben ha de llegar.

Toda la Tierra se estremece en sus entrañas porque también siente el momento próximo.

Luminoso y bello día os aguarda, hermanos de la Tierra.

Revisad, pues, todo cuanto está en vuestras manos para estar seguros de que nada se ha dejado de hacer y todos y cada uno estéis en el sitio que la Ley os ha señalado.

Estad alertas, dispuestos a actuar inmediatamente, en el momento decisivo.

Oleadas de luz se perfilan, cada vez más claras en el horizonte.

Pronto el día lucirá, bello en su esplendor sobre la obscura noche que envolvió a la Tierra.

Pronto las armonías del infinito se enriquecerán con un acorde más diáfano y pur0o, que será el canto de amor de esta familia terrestre al entrar en la plenitud de su día Séptimo.

Os dejo mi luz para que vayáis más unidos todos en nuestro amor hacia Eloí.

El Espíritu de Verdad.