Joaquín Trincado
Viernes 28 de Febrero de 1947
Médium Margarita - Posesión

Buenos días:

Los tiempos son llegados.

La mayoría de los hombres no lo sabe y muchos de vosotros lo dudáis; creéis que todavía está por venir. No, hermanos míos, los tiempos son llegados y vivimos ya en el presente que se os ha prometido.

Después de las más sangrienta de todas las guerras en la historia de la Tierra, comienza a sentirse los efectos benéficos de la Ley inviolable, de la Ley severa, de la Ley justiciera que todo lo arrasa, que todo lo derrumba, que todo lo equilibra.

Estáis en una situación en que parece que todo hierve, que todo se transforma; pero vosotros, los aquí presentes, no podéis negar cuánto os asombra ver la forma cómo se sienten ya sus efectos.

Uno de los más palpables es la fusión de las razas... pero por qué medios terribles y dolorosos fue necesario que la última guerra hiciera que los hombres sintieran un sacudimiento terrible, se movieran de un lugar a otro y convivieran, que se unieran con otros pueblos en que no habían pensado antes porque se los prohibían sus prejuicios raciales, religiosos y sociales, tan arraigados y, sin embargo, esas uniones se han verificado y nuevas generaciones, de muy distinta raza, están surgiendo ahora, fuertes, poderosas, bellas, inteligentes.

El intercambio de ideas entre los hombres es ahora gracias a los nuevos medios de comunicación con que contáis: el radio y, sobre todo, vuestros aviones que transportan a los hombres, en unas cuantas horas, a los lugares más remotos de la Tierra, como no se había visto jamás.

Hablan los misioneros  y sus pensamientos se transmiten a todos los ámbitos del mundo porque vuestras fuentes de comunicación os tienen en relación constante con los hombres de toda la Tierra, como si fuerais ya una sola familia.

Vosotros lo reconocéis así; pero la mayoría de los hombres no lo sabe y se admiran, ignorando el por qué de todo esto.

Es la Ley que se impone, son las viejas profecías que se cumplen, y así ¿os alarmáis por el auge que han tomado las religiones? No, hermanos; ya se os ha dicho que ese auge es superficial y que por todas partes brotan ideas libertarias, con distintos hombres, bajo distintas formas, en numerosas sectas y filosofía. Eso os hará comprender cómo van los hombres ya tras ese ideal que han encontrado... y vosotros os desanimáis porque sois pocos... os desanimáis porque creéis que vuestras ideas no llegan a nadie y vuestras ideas, hermanos míos, iluminan a toda la Tierra porque habréis visto qué cambio de ideas, qué cambio de actividades; cómo se valoriza ya el trabajo humano; cómo se van desmonetizando los hombres porque, por mucho dinero que tengan, no consiguen qué comer y en cambio el que trabaja lo tiene; cómo se van estandarizando los medios de vida; la misma alimentación, cómo va cambiando; hace muchos años los hombres vivían para comer; ahora, con el trabajo y la actividad de la vida moderna, apenas si tienen tiempo para saciar sus necesidades y buscan los alimentos más sencillos y prácticos.

Y todo esto ¿por qué? Porque se acerca la era del progreso, porque ya estamos en ella.

La Escuela en todas partes trabaja; no creáis que su actuación es sólo dentro de las Cátedras dependientes de la Escuela establecida en Buenos Aires; no, hermanos, la Escuela se revela en todas partes porque en todo el mundo hay misioneros, en todo el mundo hay hombres que se dedican a buscar y a divulgar la verdad, como ya os he dicho, bajo diversos nombres, pero todos van tras la verdad suprema que pronto iluminará al mundo.

No desmayéis, hermanos ,míos; no os desaniméis, al contrario, estad contentos, sentíos felices porque la victoria la estáis viendo ya.

En vuestro propio país podéis comprobarlo: cuántos hombres notables, de todo el mundo, os han visitado; cuántos extranjeros viven entre vosotros, a quienes tratáis como hermanos; cómo os familiarizáis con gente de todas las razas y no basta ya vuestra ciudad para albergar a tantos emigrantes; cómo aprenden vuestro idioma y cómo aprendéis vosotros las lenguas extranjeras; cómo os unís con ellos; cómo imitáis sus costumbres y ellos, a su vez, se habitúan a las vuestras y pronto se acostumbran a vuestros alimentos. ¿Por qué? Porque el estrecho nacionalismo se está transformando en un franco internacionalismo.

Este es el primer paso para que exista sobre la Tierra la fraternidad universal, para que todos os veáis como hermanos.

Para vosotros no es ya un secreto la vida de China, la de Japón, la de Rusia o la de cualquier otro pueblo, por alejado que esté; conocéis sus más íntimos secretos, sus usos y costumbres; sentís el latir de su vida por medio del radio y de las comunicaciones modernas.

...y aun así decís: "La Escuela no triunfa"... "La Escuela fracasa"... si estáis viendo cómo en todo el Universo la Ley se va imponiendo, cómo en todo hay ayuda para vosotros, para este mundo que entra ya en la ruta del progreso.

No; no dudéis, nada temáis y seguid trabajando aquí, como siempre, sencillamente, como lo hacéis, que esas ideas vuestras van a todas partes, que vuestros espíritus trabajan, que vuestro pensamiento es poderoso y tiene mucha parte en esta conquista que ya estamos cosechando.

¡Valor, hermanos, y adelante, todos unidos, SIEMPRE MÁS ALLÁ!

Joaquín Trincado