Joaquín Trincado
Viernes 11 de Enero de 1946
Médium Margarita - Posesión

Buenos días:

¿Quién ha ganado esta guerra?

¿Quién ha perdido esta guerra?

¿Ha ganado Francia? Sí; ha ganado porque ha recibido una gran lección: sus arcas están exhaustas, sus hogares también. Ha comprendido que su gran error, el error básico de su estancamiento ha sido la egoísta negativa de sus mujeres a ser madres. A Francia le han faltado hombres en esta lucha se ha dado cuenta de la terrible verdad.

¿Ha ganado Francia? Sí.

¿Ha perdido Francia? También; pero ha ganado más de lo que ha perdido.

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¿Ha perdido Alemania? No; ha perdido bienes, ha perdido hombres, millones de hombres; pero también ha recibido una gran lección: NO ERAN DIOSES, la raza privilegiada no lo es, porque es igual a todas y fue subyugada y fue dominada y es así como la Ley le ha hecho saber que no hay supremacía entre los hombres, y esa ciencia y esos descubrimientos, logrados en tantos años de estudio y sacrificio, no serán utilizados sólo para la raza superior, la alemana, como ellos creían; serán empleados en bien de toda la humanidad.

¿Ha ganado Alemania? Sí.

¿Ha perdido Alemania? Sí, la arrogancia, la preponderancia; pero aunque la veáis  subyugada, aunque la veáis humillada, ha ganado.

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¿Ha perdido el Japón? Sí.

¿Ha ganado el Japón? Sí, porque ha recibido la gran lección: están rotas las cadenas del fanatismo y se ha liberado a sí mismo destruyendo ruidosamente la divinidad de su Emperador. Esta ha sido la más grande lección que ha recibido ese pueblo grande por su disciplina, unido industrioso, pero fanático.

Ha perdido muchos bienes y muchas vidas; pero también sus grandes descubrimientos se derramarán por todos los horizontes para beneficio de la humanidad.

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¿Han ganado los ingleses?

La victoria la ha ganado los aliados, según dicen; pero ¿se ha ganado en realidad?... han perdido tantas vidas, tienen tantos seres inútiles ahora... tienen tantos perturbados del cerebro... es un pueblo unido también, es un pueblo disciplinado, es un pueblo grande... pero su política insidiosa, su política obscura, su política artera lo traicionará a sí mismo.

Han contraído deudas que tardarán centenares de años en pagarlas y al pueblo incólume, ese pueblo que ya no cabe en sus pequeñas islas, tendrá que derramarse por toda la tierra y su sangre tendrá que cruzarse con la de las razas que creen inferiores.

¿Ha ganado Inglaterra? Sí, porque también ha recibido su gran lección.

Los pueblos chicos, los pueblos conquistados, y los grandes también, se rebelan contra ella, por sus regimenes, que ya no pueden ser en esta época de luz y libertad.

Así pues: ¿ha ganado? Sí, ¿ha perdido? también; pero la gran lección la ha recibido.

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¿Han ganado los Estados Unidos, el país orgulloso, el país poderoso, el país multimillonario? Sí; ¿en qué ha ganado?... porque sus hijos están lisiados, sus hijos están mutilados y sus próximas generaciones serán enfermizas y la prostitución de sus mujeres traerá la ruina de ese gran país porque esa carcoma entra por el hogar y el hogar americano va desapareciendo.

¿Y el enorme capital acumulado en tantos años, que no sirvió para aliviar tantas miserias de la Tierra? Ha servido para derrocar tronos y para acabar con prejuicios y privilegios milenarios y ahora se derrama por toda la Tierra convirtiendo en pan y vestido para los millares de hermanos desgraciados que pululan por toda Europa macilentos, lisiados, enfermos.

¿Han ganado los estados unidos? No.

¿Han perdido? Sí; han perdido muchas vidas y han ganado también. En la victoria de la guerra han ganado porque han recibido la gran lección.

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¿Quién ha ganado, pues, la guerra? La Justicia, que se abre paso.

¿Quién ha ganado? La verdad, que ya se impone.

¿Quién ha ganado? El equilibrio que reinará después de esta gran hecatombe.

¡La Ley ha triunfado! Este es el triunfo de la Verdad; este es el triunfo de la Luz; este es el triunfo de la Justicia; por eso, aprovechad estos momentos, hermanos míos, y llevad a vuestra Escuela en alto, porque en el desquiciamiento que hay, caerán también las religiones que, a pesar de su aparente poderío, se bambolean.

Son los momentos en que la lucha se intensifica para vosotros.

Llevad a la Escuela en alto; hacedla triunfar para que, como el dinero que se ha derramado por todo el mundo, como los descubrimientos de alemanes y japoneses que serán para toda la humanidad, como las grandes lecciones que han recibido todas las naciones, reciban todos ahora la lección suprema, que es la verdad, el triunfo del Espiritismo sobre la Tierra.

¡Que reine ya la Justicia!

¡Que reine ya la paz por obra de la verdadera Justicia, esa misma inexorable Justicia que ahora se impone, que es la única que ha ganado la Guerra!

Joaquín Trincado.

Joaquín Trincado
Viernes 18 de Enero de 1946
Médium Margarita - Posesión

Buenos días:

Y Rusia ¿ganó la guerra?

¿Perdió Rusia en la guerra?

Ganó Rusia porque este pueblo, postergado por miles de años, este pueblo que ha luchado contra el clima, contra el hambre y la miseria, este pueblo, el más oprimido de la Tierra, era la pústula que tenía que reventar, y esta pústula, llena de pus, se ha derramado por todo el orbe, pero ya brotará la sangre roja, la sangre nueva, la sangre sana; es el país que trajo a la Tierra las ideas de libertad y de igualdad, después de tantos siglos de mixtificación y podredumbre.

Si grandes errores ha cometido, muy grandes sorpresas ha dado.

Al principio de esta guerra fue casi ridícula su actuación pero después ¡qué reacción! porque el pueblo ruso es pujante, es poderoso y aunque su Gobierno haya sido prostituido, es el pueblo valiente que se enfrentará a las religiones, que derrocará las monarquías que quedan y que, con labor de zapa ahora, irá desmoronando los tronos de la supremacía con las doctrinas que se inculcan ya de libertad e igualdad.

Muchos de vosotros no estaréis conformes porque grandes errores han cometido; pero es el pueblo grande y poderoso al que todos temen. Es el pueblo que ha sufrido; no es el pueblo lleno de comodidades, como los Estados Unidos; es el pueblo que lucha con la nieve y con las fieras y con el hambre. Es el pueblo acostumbrado a todos los sacrificios; no es como los ingleses que, para luchar, tienen que estar con el estómago lleno no es como los americanos, que tienen que dormir sobre mullidos colchones, no; es el pueblo sacrificado, pero fuerte, que pronto estará sano y de ese lugar de la Tierra brotará la sangre nueva, la sangre joven, la sangre sana que correrá, como el oro americano, por toda la Tierra rejuveneciéndola.

Me diréis: "También el pueblo chino, tan sacrificado"... pero el pueblo chino es un pueblo postergado, es un pueblo cansado que no tiene la pujanza, la grandeza ni la salud del pueblo ruso; todavía esa raza no alcanza la normalidad, es un pueblo débil, es un pueblo gastado.

¿Y tantos otros países asolados, como Finlandia y Polonia?

A esos pequeños países les tocará recibir a grandes misioneros que vendrán a la Tierra; pero el pueblo ruso será el que derroque a las religiones para siempre.

Es el pueblo pujante cuyas ideas y cuya actuación se dejarán sentir en toda la Tierra.

Quise hablar hoy de este pueblo grande, precursor de la libertad.

Es el pueblo mal comprendido porque hay tantos millones de hombres que han mixtificado la verdad de sus doctrinas.

Sí; allí se incubará la libertad, allí se han hecho ensayos de la comuna, pero no es la comuna de Amor y Ley, ya os lo he dicho otras veces que es la comuna de sangre y de violencia en la que reina la injusticia todavía; pero, sin saberlo, es el pueblo misionero, es el pueblo que dará al mundo el ejemplo de igualdad y fraternidad y así, poco a poco la Tierra irá aprendiendo la gran lección de que todos los hombres son iguales, de que todos son hijos del Creador, y que no hay más que un Padre, que no ha Dioses sino que el único grande, el único santo y poderoso y sabio es Eloí y todos lo irán reconociendo, poco a poco, aún a costa de su sangre y su dolor.

Esta es, hermanos míos, la síntesis de esta guerra.

La Justicia ha obrado; como podréis comprender más adelante, la Justicia sigue su acción, no se interrumpe, no se intercepta y, sacando bien del mal, da a cada pueblo su misión y le ayuda a cumplirla. Todos los hombres, inconscientemente, son instrumentos; buenos o malos, esos dictadores son los ejecutores de la Justicia.

Está ganada la guerra por la Justicia.

Está aprobada la primera lección; a vosotros os toca seguirla, a vosotros os toca dar a los hombres la buena nueva, a vosotros os toca cubrir esa simiente que ha sido echada en los surcos regados con la sangre de los hombres.

Que siga adelante la obra de la Justicia, Que siga adelante la obra de redención porque tanta sangre, tanto dolor, tantas lágrimas depurarán a esos espíritus aberrados y después de no mucho tiempo brillará en la Tierra, entonces sí, la verdadera Comuna de Amor y Ley.

Pidamos pues, al Padre, que este tiempo sea bien aprovechado por los hombres; que esta lección no se pierda y que todas las razas, después de este vendaval de muerte y destrucción, surjan potentes, surjan pujantes clamando, con las frentes en alto, hosannas al Padre, que es el único Creador, y así vosotros, y vuestra Escuela, iréis adelante, con tropiezos, obrando unas veces mal y otras bien, cometiendo errores, cayendo y levantando, hasta llegar al triunfo.

Si no desmayáis, si estáis siempre unidos y hacéis a un lado las pequeñeces que trae aparejadas, naturalmente, la vida encarnada, disculpando y tolerando, amándoos los unos a los otros, teniéndoos confianza, estudiando siempre, siempre, y practicando lo que aquí aprendéis, llegaréis a ese triunfo que todos anhelamos para que, todos unidos, -encarnados y desencarnados- vayamos siempre más allá.

Joaquín Trincado.