Joaquín el Abuelito
Jueves 6 de Diciembre de 1945
Médium Virginia Cedeño - Escritura

Estoy entre vosotros y os saludo.

Amados hermanos míos, soy quien os amo, quien os sostiene, quien os guía.

Estamos aquí de fiesta celebrando la rememoración de un luminoso despertar de un espíritu luchador y victorioso que volvió al espacio triunfante, con su misión cumplida.

En esta fecha que celebramos, dejó el cuerpo que le sirvió de fiel instrumento al Maestro Juez de la Tierra.

Es aquí en el espacio donde puede apreciarse en su trascendental valor toda obra realizada por todos los que a ella cooperamos.

Nunca le abandonamos, y nunca nos dejó de escuchar, ese fue el Maestro.

Seguid vosotros sus pasos, y venid siempre a la sombra de este árbol frondoso que es la Escuela Magnético-Espiritual de la Comuna Universal.

Eloí os de su bendición.

Joaquín el Abuelito.

 

Joaquín Trincado
Jueves 6 de Diciembre de 1945
Médium Virginia Cedeño - Escritura
Sigue sin despertar del trance.

Amados discípulos no podía faltar, en este día, como no falta en ninguno de vuestros trabajos.

Vengo a deciros que sigáis a mi ejemplo, trabajando para llevar luz a toda la humanidad.

Dad a todos cuantos podáis, la doctrina que os ha hecho hombres libres y felices.

Seguid con pasos firmes y seguros. No os importen los obstáculos, no os arredren los peligros, yo los vencí y vosotros también podréis vencer si queréis, porque podéis hacerlo.

Yo me siento feliz de ver que mi obra, mis desvelos, mis sacrificios no han sido en vano, no podían serlo.

Los Espíritus de Luz me guiaban y me inspiraban, me protegían, me sentía y me siento siempre fuerte y dispuesto a emprender nuevas luchas, nuevos combates, con las armas que ellos me dieron.

La razón, la verdad, la justicia de la ley dentro de el amor a todos mis hermanos que lo son todos los que existen en el Universo, y los que existirán aun. Yo que tanto luché, me siento satisfecho, y comprendo que cuanto más se lucha más se gana y más se puede.

El Espíritu se agiganta su luz se descubre cada vez más y más hasta asemejarse a los soles que pueblan el espacio.

Queridos e inolvidables hermanos, estrecho vuestras manos amorosamente y me siento honradamente conmovido, se que vosotros sois y seréis siempre verdaderos cumplidores de cuanto yo edifiqué, seguid así, la justicia está con vosotros y todo llegará al lugar que le corresponde ocupar.

Que no se enturbien vuestros pensamientos con la tristeza.

El hombre trino es sereno siempre por que conoce en todo momento el papel que le corresponde desempeñar de acuerdo con las circunstancias.

Estad gozosos como yo lo estoy de haber recibido los parabienes de tantas lumbreras de la ciencia.

Está entre vosotros lo más escogido de los preclaros espíritus que supieron dar a sus hermanos enseñanza fructífera.

El padre permita que siempre vayáis unidos amorosamente en esta senda que os he marcado con mi propia vida.

Os dejo mi amor.

Joaquín Trincado.