Joaquín Trincado.
Viernes 14 de Agosto de 1942.
Médium Margarita - Posesión

Buenos días:

Saludo a la Cátedra Regional Mexicana, a esa Cátedra cuyos componentes no han interrumpido sus labores a pesar de tantas vicisitudes por que han atravesado, a esos hermanos valientes que con gran sacrificio sostienen en alto la antorcha de luz que es "El Heraldo", a esos hermanos que, libres de prejuicios y haciendo uso de su propia razón dieron la bienvenida a mi espíritu, sin dudas ni temores, reconociéndome, saludándome, dispuestos a recibir el amor que del espacio os traigo.

El fruto ha venido en justicia y es aquí donde se ha recogido la mejor cosecha.

¿Que no está reconocida oficialmente? Todos los grandes pensadores al hacer un descubrimiento, al traer una nueva doctrina, al exponer una teoría que no se entiende por de pronto, han sido anatemizados, desconocidos y vejados; por eso vosotros habéis sido también desconocidos por la Cátedra Central, desconocidos por aquellos hermanos que, sujetos todavía en pensamiento por los que dirigen, no han tenido la luz suficiente para reconocer la verdad, pero ¿Quién puede negar los frutos que aquí, después de tantos años de paciencia, de perseverancia, de estudio y de sufrimientos habpeis logrado? Porque no es un regalo lo que se os ha hecho: os respaldan muchos días amargos, os respaldan miserias y sinsabores que habéis sobrellevado con paciencia y ese mérito logrado ha tenido el premio que en justicia os tocaba y es a vosotros a los que se os ha dado ese regalo que habéis ganado; el regalo de las comunicaciones que sólo aquí se han recibido.

¿Con qué responden los demás? ¿Dónde está su labor? Labor de intriga, labor de disolución; pero ahora estudian todos y no está lejos el día en que, libres de esa obsesión que los ha obligado a cegar las fuentes de sabiduría que son las comunicaciones medianímicas, se convencerán y entonces ayudarán al desarrollo de sus médiums y recibirán también la luz y entonces reconocerán la obra de vosotros y estudiarán las lecciones que aquí con tanta largueza se os han dado.

Vuestro Maestro Joaquín Trincado ha estado con vosotros y vosotros no lo habéis negado, lo habéis reconocido y seguido sus consejos e insinuaciones. Es el fruto merecido después de vuestras luchas, después de vuestra tenacidad en el estudio; así, no veáis para atrás, no os importe lo que hacen aquellos que se han separado. El hombre trabajador, el hombre ocupado no se preocupa de su vecino, no pretende tampoco llenarse de vanidad queriendo que los demás vean lo que hace, sigue su trabajo sin levantar los ojos y aquella obra queda para beneficio de la humanidad. Es lo que pido de vosotros; sin acordaros de todo lo que se os ha dicho, de todo lo que se os ha hecho, seguid vuestra obra, sois la CÁTEDRA REGIONAL MEXICANA que sigue laborando y que llegará al triunfo.

Trabajad, trabajad siempre con fe, abriendo vuestros ojos a la luz pero no abriendo los oídos a la murmuración. Sin pretensión, sin orgullo tonto, sin jactancia, seguid vuestra obra que será para beneficio de todos los que vienen detrás.

¡Saludo a la CÁTEDRA REGIONAL MEXICANA reconocida en el espacio!

Si no lo es en la tierra ¿qué os importa? Hay tantos que laboran que no están incluidos en ninguna Escuela, que no pertenecen a ninguna religión y, sin embargo, todos trabajan en beneficio de la causa universal, y pronto esos millones de juramentados que están viniendo a la tierra y que asombran por su precocidad y los sabios no comprenden el porqué de esas inteligencias tan despiertas, seguirán la obra; pero los cimientos ponedlos vosotros; la semilla está sembrada, ser vosotros los que la abonéis con vuestra voluntad inquebrantable, los que la reguéis con vuestro amor, que la obra es grandiosa y digna de todos los sacrificios.

Acordaos de la responsabilidad que tenéis, no nada más aquellos que tenéis puestos oficiales, no; todos tenéis un puesto de responsabilidad y por eso debéis estudiar y meditar porque a la hora de vuestra desencarnación rendiréis cuentas y recibiréis el galardón que después de una vida de lucha, de estudio y de trabajo habréis ganado.

Os saludo a todos y pido las bendiciones del Padre para que no os falte la fuerza y la luz que os ilumine.

Joaquín Trincado.