Joaquín Trincado.
Viernes 5 de Septiembre de 1941.
Médium Margarita - Posesión.

Buenos días:

El huracán derrumba al árbol solitario, pero poco perjuicio causa en el bosque espeso. Así vosotros, si alguien se aleja, será derribado, será abatido por esta vorágine que se desarrolla ahora en vuestro mundo.

¡Unidos seréis fuertes! Estrechaos unos a los otros con toda la firmeza que os debe dar la fuerza de vuestro espíritu, el conocimiento de las doctrinas que practicáis, la filosofía austera, la filosofía verdadera y elevada de esta Escuela. Con todo ese poder que tenéis y que no desconocéis, pero que a menudo no sabéis emplear en los momentos precisos, estrechaos unos a los otros.

Sabéis que sois el blanco de todas las furias del detractor, del detractor que nubla el cerebro de aquellos de quienes se vale para tratar de anularos, el detractor  que cambia la audición de aquellos que son sus instrumentos y así escuchan en otra forma lo que se ha dicho antes a los oídos de aquellos que se constituyen en vuestros enemigos, y que no son tan culpables; no las aprecian porque las escuchan en otra forma y, al leerlas, sus ojos también las ven de otra manera; así es que no culpéis a esos hermanos que son sus instrumentos y que por debilidad se han entregado a él, pero que son médiums, como la mayoría de vosotros, y el detractor se ha aprovechado de sus facultades para hacerlos vuestros enemigos, para ocuparlos, para utilizarlos en vuestro perjuicio; pero no hay perjuicio para vosotros, hermanos míos, no; todo es provecho, todo es ganancia.

Una ola de fango envuelve a la Tierra; no os dejéis ahogar por ella, erguíos, levantad la luz, arriba está la justicia, arriba está la verdad y arriba estamos nosotros, que vamos siempre a vuestro lado inspirándoos y protegiéndoos por que os necesitamos; los desencarnados no podemos hacer obra sin la cooperación de vosotros los encarnados; así pues, no perdáis la fe.

Más aún seréis combatidos; más aún seréis vituperados, pero no os dejéis abatir, no os dejéis desalentar. Que no os ahogue la ola de fango que todo lo envuelve ahora en vuestra tierra. Id con fe siempre adelante. Luchad

Amad a todos; no os dejéis ofuscar y, sobre todo, no os apasionéis. Tened calma, paciencia y tolerancia. Que no se turbe vuestra razón para que en momentos de violencia vuestros pensamientos sean rojos. No, hermanos míos: pensad con amor en todos aquellos que os vituperan, disculpad y perdonad. Vosotros que sois filósofos porque estudiáis la causa de las causas, porque conocéis el origen de todo, disculpad y esos pensamientos vuestros serán benéficos para aquellos hermanos que se han distanciado, para aquellos hermanos que están solos en medio del huracán, porque, aun que parezca que ellos están unidos, están aislados de la verdad, están lejos del camino y el vendaval los echará por tierra; pero a vosotros, con los cinco de buena voluntad de que siempre os hablo, os basta para formar esa columna fuerte y poderosa que no abatirá nada.

Con vosotros siempre, vuestro Maestro.

Joaquín Trincado.