Joaquín Trincado.
Viernes 10 de Enero de 1941.
Médium Margarita - Posesión.

Buenos días:

Soy vuestro Maestro; soy vuestro hermano mayor que viene, como siempre, entre vosotros a demostraros su amor.

Soy el que vigila vuestros trabajos, aun que no siempre deba presentarme; pero ya sabéis que a este recinto concurrimos todos los llamados por afinidad, todos los que, habiendo dejado una labor sin concluir, necesitamos de vosotros para terminarla. Es obra de espíritus y de hombres.

Sois muy pocos los hombres, somos muchos los espíritus. Necesitamos de vuestras materias, de vuestros cerebros, de vuestra voluntad para desarrollar una obra grandiosa, más combatida mientras mayor sea su trascendencia. por eso os veis acometidos de grandes dificultades, por eso los obstáculos se amontonan a vuestro paso; por eso las necesidades, las enfermedades os acechan impidiéndonos, no sólo venir a este lugar, sino que atrofian vuestro pensamiento, queriendo nulificar vuestra personalidad.

Os necesitamos porque sois muy pocos aquellos con quienes contamos; pero os he dicho que con cinco de buena voluntad triunfaremos, y el triunfo no está lejano.

No os acobardéis por las decepciones que sufrís de cuando en cuando. No creáis que el enemigo triunfe; las victorias que obtiene son aparentes; las conquistas de vosotros son lentas, son difíciles, don dolorosas, pero son reales.

Veo con gran satisfacción, -porque mucho he querido hacer por vosotros, vosotros que os nutrís en mis obras, que leéis mis libros que sirven de base a vuestras ideas-, cuánto habéis ganado y cuánto habéis progresado .

Estas son las satisfacciones grandes que puede recibir un espíritu desencarnado. Estas son las compensaciones a una vida material de dolores inenarrables.

Satisfecho estoy de vosotros; pero tampoco quiero decir que os llenéis de vanidad.

Mucho bueno habéis recibido; debéis sentir ese noble orgullo porque se debe a vuestro tesón y a vuestra fe; pero no olvidéis que mientras más se recibe más obligación hay de dar a los demás. Sois los depositarios de joyas muy valiosas que se os han confiado; a vosotros os toca enseñarlas a los que van detrás, a vosotros os toca explicarlas a los que su progreso todavía no les permite comprenderlas. A vosotros os toca hacer buen uso de ellas porque serán el material con que vuestra escuela contará para el futuro, pues como habréis visto los que más habéis estudiado, son las mismas palabras que yo he dicho en mis libros; son comentarios, son explicaciones más amplias de las ideas esbozadas en mis obras, No hay nada que esté fuera de ellas porque ellas encierran la verdad, la verdad pura de que todos conocéis y de que todos disfrutáis, que todos comenzáis a comprender.

Seguid adelante, hermanos míos. Acordaos que nosotros no podemos hacer nada sin vuestra ayuda: es obra de espíritus y de hombres.

Vuestra Escuela va adelante; comparadla con otras filosofías, con otras escuelas que sólo buscan el fenómeno. Estando convencidos de la comunicación entre los seres encarnados y desencarnados, no comprenden el origen, no comprenden la filosofía ni conocen la verdad y vosotros, que habéis ganado con vidas anteriores de grandes dolores este galardón, estad satisfechos; pero también estad alertas y sabed y recordad que mientras más se os da más debéis de dar.

Que no os falte el valor, que no os falte la confianza, que no os falte la fe porque la fe da la seguridad en el triunfo y el triunfo será vuestro si trabajáis todos con buena voluntad.

Vuestro Maestro que os ama mucho; vuestro Maestro que está siempre con vosotros; vuestro Maestro que os vigila y, hasta donde puede, os protege.

Joaquín Trincado.